Páginas vistas en total

domingo, 1 de junio de 2014

Cotidiano

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Quiere ser fiel a esa experiencia única que es la lectura de poesía, a su escenario de un habla compartida que la convierte en un ritual primitivo. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                              Rosario Castellanos

                  (Ciudad de México, 25 de mayo de 1925- Tel Aviv, Israel, 7 de agosto de 1974)


                                                           "usurpaba los nombres,
                                                            me coronaba de ellos
                                                            para arrojar después,
                                                            lejos de mí, el despojo"  





COTIDIANO

Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día;
Este cabello triste que se cae
Cuando te estás peinando ante el espejo.
Esos túneles largos
Que se atraviesan con jadeo y asfixia;
Las paredes sin ojos,
El hueco que resuena
De alguna voz oculta y sin sentido.

Para el amor no hay tregua, amor. La noche
Se vuelve, de pronto, respirable.
Y cuando un astro rompe sus cadenas
Y no lo ves zigzaguear, loco y perderse,
No por ello la ley suelta sus garfios.
El encuentro es a oscuras. En el beso se mezcla
El sabor de las lágrimas.
Y en el abrazo ciñes
El recuerdo de aquella orfandad, de aquella muerte.-


FALSA ELEGÍA

Compartimos sólo un desastre lento
Me veo morir en ti, en otro, en todo
Y todavía bostezo o me distraigo
Como ante el espectáculo aburrido.

Se destejen los días,
Las noches se consumen antes
de darnos cuenta.

Así nos acabamos.

Nada es. Nada está.
Entre el alzarse y el caer del párpado.

Pero si alguno va a nacer (su anuncio,
La posibilidad de su inminencia
Y su peso de sílaba en el aire).
Trastorna lo existente,
Puede más que lo real
Y desaloja el cuerpo de los vivos.-


SER RÍO SIN PECES

Ser río sin peces, esto he sido.
Y revestida voy de espuma y hielo.
Ahogado y roto llevo todo el cielo
Y el árbol se me entrega malherido.

A dos orillas del amor uncido
Va mi caudal a un mar de desconsuelo.
La garza de su estero es alto vuelo
Y adiós y breve sol desvanecido.

Para morir sin canto, ciego, avanza
Mordido de vacío y de añoranza.
Ay, pero a veces hondo y sosegado
Se detiene bajo una sombra pura.
Se detiene y recibe la hermosura
Con un leve temblor maravillado.


LA VELADA DEL SAPO

Sentadito en la sombra
-Solemne con tu bocio exoftálmico; cruel
(En apariencia, al menos, debido a la hinchazón
De los párpados); frío,
Frío de repulsiva sangre fría.

Sentadito en la sombra miras arder la lámpara

En torno de la luz hablamos y quizá
Uno dice tu nombre.

(En septiembre. Ha llovido)

Como por el resorte de la sorpresa, saltas
Y aquí estás ya, en medio de la conversación,
En el centro del grito.

¡Con qué miedo sentimos palpitar
El corazón desnudo
De la noche en el campo!.-


                                     
                                                                  Rosario Castellanos




Imágenes: Pinturas del artista George De La Tour  (Francia, 1593-1652)

Una publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com



1 comentario:

  1. Hermoso, me gustó mucho la selección de los cuadros con los poemas

    ResponderEliminar