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domingo, 8 de junio de 2014

Domingo

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Quiere ser fiel a esa experiencia única que es la lectura de poesía, a su escenario de un habla compartida que la convierte en un ritual primitivo. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                     "Mirarás
                                                     mirarás desde el balcón
                                                     detrás de aquella niebla
                                                     por olvidadas lloviznas,
                                                     hacia los edificios del más allá"




DOMINGO     poesía de Quique de Lucio


     Nos nombramos y nos creemos
cuerpos o palabras
y apenas somos la gota del silencio
que espera por nosotros.
     Desde mi niñez que conozco esas aguas
sé de sus profundidades
de su cauce ancho y manso
que han traído y que llevan
arena quién sabe de dónde
y desde cuando ni hacia cuales paisajes.

     El río Cuarto corría hecho de infancia
vibrante de campanas y estriado
por vuelos de gorriones.
     Los domingos había allí una calma
nunca recuperada en otros lados.
     La palabra añoranza acaso tenga
el sabor de esa dicha irrecobrable.
     Cuando se fue mi niñez la calle quedó sola,
inmensa como un campo baldío y sin estrellas.
Llamó mi corazón y las casas miraron
sin ojos con el rudo mutismo de sus puertas,
sin promesas de esquinas, ni rincón de esperanzas.

     Nos nombramos y nos creemos
que el mundo es como una plaza blanca
de veredas silenciosas. Mi mundo,
apenas era la gota del silencio.
     Cuando el cielo me parecía demasiado grande
y me aplastaba, me ocultaba bajo los árboles.
Entre las hojas sólo se ven pedacitos
de cielo. Así vivía en tus aguas, en tu orilla.
     En la esquina de ese recuerdo y
sombreado por nogales, los hombres
de mi infancia, -mi mundo- ,
ya desaparecidos hace tiempo
se reunían y hablaban, felices a la sombra,
con la paz del domingo en la mirada.

     Cien años yo seguiría tus caballos
y cantaría tu paz bajo la sombra
que en tu cauce por las noches ronda.
Esa paz que han traído y que llevan
quién sabe de dónde y desde cuando
ni hacia cuales tiempos de distancia.

     Y el río Cuarto nunca se detuvo,
siempre eterno en la fuga de las horas.-


UN MOMENTO

Si comprendo que
tal vez sea ese sauce
o las hortensias idas,
que si hay un momento
en que el arco del hilo de menta
que tensa el sol atraviesa
en sí mismo
las formas que el tiempo
tiene en el patio, deteniéndose
antes de que trashuma
la trasnoche
igual en Arguello que en Villasuso

Si vibra flotando
antes de que el instante
se ajuste a su temblor
como de mariposa leve,
en el pasto  Si comprendo
que su brillo
enciende el aroma
que sube, apenas,
una brisa familiar
como en el hogar de los abuelos
deteniéndose
una vez más sin rocío ni humedad

Y yo tan quieto
atado a la
llanura de las horas
Porque hay un temblor
quemado
entre las ramas tiernas
cortando en dos el cuerpo
de un algarrobo añejo
Y se pierden los sueños
bajo esta verde tierra

Si comprendo lo que me dice
la luz posada
en la alta yerba
Si cuando las hojas
crujen en la rama
en ese momento,
el arco del hilo de menta
que tensa el sol
sea aquí o allá,
deteniéndose
océano mediante
deteniéndose

Comprenderé
que no es verano,
ni aún el tiempo
de regresar a casa.-



                                                             Quique de Lucio 






Imágenes: Fotografías en blanco y negro de artistas argentinos

Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

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