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domingo, 5 de enero de 2014

La luz sumisa

                                                             José Gorostiza

Poeta mexicano nacido en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, Tabasco, en 1901 y fallecido en 1973. Su vida se repartió entre la literatura y el servicio público, fue uno de los miembros más destacados del grupo de los "Contemporáneos", junto con Xavier Villaurrutia. Gorostiza en sus obras "Canciones para cantar en la barca" y "Muerte sin fin" instala la belleza formal y el simbolismo, recuperando la tendencia más puramente espiritual de la poesía mexicana de esos años.


                                             "¡Agua no huyas de la sed, detente!
                                              Detente, oh claro insomnio, en la llanura
                                              de este sueño sin párpados que apura
                                              el idioma febril de la corriente"



LA LUZ SUMISA    poesía de José Gorostiza


Alarga el día en matinal hilera
tibias manchas de sol por la ciudad.
Se adivina casi la primavera,
como si descendiera
en lentas ráfagas de claridad.

La luz, la luz sumisa
( si no fuera
la luz, la llamaran sonrisa)
al trepar en los muros, por ligera,
dibuja la imprecisa
ilusión de una blanda enredadera.
¡Ondula, danza y trémula se irisa!

Y la ciudad, con íntimo candor,
bajo el rudo metal de una campana
despierta a la inquietud de la mañana,
y en gajos de color se deshilvana.

Pero puso el Señor,
a lo largo del día,
esencias de dolor
y agudo clavo de melancolía.
Porque la claridad, al descender
en giros de canción,
enciende una alegría de mujer
en el espejo gris del corazón.

Si ayer vimos la luna, desleída
sobre un alto silencioso de montañas...
si ayer la vimos derramarse en una
indulgencia de lámpara afligida,
y duele desnatar en las pestañas
el oro de la luna.-


LA ORILLA DEL MAR 

No es agua ni arena
la orilla del mar.
El agua sonora
de espuma sencilla,
el agua no puede
formarse la orilla.
Y porque descanse
en muelle lugar,
no es agua ni arena
la orilla del mar.

Las cosas discretas,
amables, sencillas;
las cosas se juntan
como las orillas.

Lo mismo los labios,
si quieren besar.
No es agua ni arena
la orilla del mar.

Yo sólo me miro
por cosa de muerto;
solo, desolado,
como es un desierto.

A mí venga el lloro,
pues debo penar.
No es agua ni arena
la orilla del mar.-


PAUSAS
1
¡El mar, el mar!
Dentro de mí lo siento.
Ya sólo de pensar
en él, tan mío,
tiene un sabor de sal mi pensamiento.

2
No canta el grillo. Ritma
la música
de una estrella.

Mide
las pausas luminosas
con su reloj de arena.
Traza
sus órbitas de oro
en la desolación etérea.
La buena gente piensa
-sin embargo-
que canta una cajita
de música en la hierba.-



                                                               José Gorostiza






Imágenes: Pinturas del artista ruso Wassili Kandinsky  ( Moscú, 4 de diciembre de 1866-  Francia, 13 de diciembre de 1944)



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

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