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martes, 30 de abril de 2013

Aún

                                                            Antonio Gamoneda

Poeta español nacido en Oviedo en 1931. Es una figura emblemática de la literatura europea. Parte de su obra está contenida en : "Sublevación inmóvil" (1960), "Descripción de la mentira" (1977), "León de las miradas" (1979), reeditada en 1990, "Blues castellano" (1982), "Lápidas" (1986), "Edad" (1988), "Libro del frío" (1992), "Libro de los venenos" (1995), Sólo luz" (2000), etc. Ha recibido entre otros, el Premio Nacional de Poesía en 1988, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Premio Castilla y León de las Letras en 1985 y el prestigioso Premio Cervantes en 2006.


                                        "sentir el mar, su lentitud viviente,
                                         es la magnificiencia y el olvido,
                                         pero sentir la vida de los camaradas
                                         es ser el camarada de uno mismo"



AÚN   poesía de Antonio Gamoneda

Hubo un tiempo en que mis únicas pasiones
eran la pobreza y la lluvia.

Ahora siento la pureza de los límites
y mi pasión no existiría si dijese su nombre.

Alguien ha entrado en la memoria blanca,
en la inmovilidad del corazón.

Veo una luz debajo de la niebla
y la dulzura del error me hace cerrar los ojos.

Es la ebriedad de la melancolía; como acercar
el rostro a una rosa enferma,
indecisa entre el perfume y la muerte.

Hablan los manantiales en la noche,
hablan en los imanes del silencio.

Siento la suavidad de las palabras olvidadas.

Sábana negra en la misericordia:
Tu lengua es un idioma ensangrentado.

Sábana aún en la sustancia enferma,
la que llora en tu boca y en la mía
y, atravesando dulcemente llagas,
ata mis huesos a tus huesos humanos.

No mueras más en mí, sal de mi lengua.
Dame la mano para entrar en la nieve.

Ves las rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe;
así ha sido mi vida.

Vuelvo a casa atravesando el invierno:
olvido y luz sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos
y en los platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos abandonados.

Amé todas las pérdidas.
Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible.

Cuando el sol vuelva a su cuenco de tristeza
mira tus manos abandonadas por la luz.-


ESTAR EN TI

Yo no entro en ti para que tú te pierdas
bajo la fuerza de mi amor;
yo no entro en ti para perderme
en tu existencia ni en la mía;
yo te amo y actúo en tu corazón
para vivir con tu naturaleza,
para que tú te extiendas en mi vida.
Ni tú ni yo. Ni tú ni yo.
Ni tus cabellos esparcidos
aunque los amo tanto.
Sólo esta oscura compañía. Ahora
siento la libertad. Esparce
tus cabellos. Esparce tus cabellos.-




Caer en un rostro, existir
con su respiración y con su boca...
Cuando tú estabas en peligro;
tú gritaste, mas fue
en la garganta de otro ser humano;
se levantó tu cuerpo
y fue en los brazos de otro ser humano.
Entonces comprendías.
Y tu necesidad y tu dolor
no fueron nunca como antes. Tú
ya no ves signos. Ahora, tú desprecias
todas las dudas. Y tu pensamiento
no es espejo que calla; ya es amor
y destino y conducta y existencia.-


                                                                  Antonio Gamoneda






Imágenes: pinturas de la artista francesa Berthe Morisot  (1841-1895), del impresionismo.


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda 
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio 




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