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miércoles, 9 de agosto de 2017

Generación


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.763-




                                                                                                                 Manuel González Magariño

Poeta español, nacido en San Sebastián, en febrero de 1971. A los 16 años fijó residencia en Valladolid. Cursó estudios de Filología Hispánica, por consejo del poeta y crítico literario Miguel Casado. Ha publicado: "Eslabón roto" (2011), "Diario de una tristeza" (2014), "Interiores" (2015), ganador del III Premio Nacional de Poesía Treciembre, "Cicatrices en los tobillos" (2015), "Etapas" (Renacimiento, 2016), etc. También ha publicado en diversas revistas literarias, obteniendo el Premio Nacional de Poesía de la revista "Poetas a corazón abierto" en mayo de 2010.


                                                                                             "cuando hablen en nombre de la libertad
                                                                                               el eco agachará la cabeza.
                                                                                               Pero cuando abramos las manos,
                                                                                               florecerá la revolución en ellas"











GENERACIÓN

Fuimos una generación del siglo pasado
que defendió verdades
con el entusiasmo de los poetas jóvenes.

Una generación de barrio, objetores de conciencia,
amores a primera vista.

Vestida siempre dentro de la misma chaqueta
y barbas a remojo
desengañada de la novena sinfonía de Beethoven.
Una generación que escribía cartas
y soñaba viajar a Londres.
De cuenta conmigo, mochila al hombro,
de calimocho
y toallas con olor a madre
si pintaban bastos.
Una generación de sabores a fresa ácida
que volvía a celebrar su cumpleaños
cada veintitrés de febrero.-


GAFAS

A los once años
me llevaron al oftalmólogo.
El diagnóstico, sencillo.
Vista cansada.
No me extraña.
A esa edad
había visto demasiado.-


TU NOMBRE

Tu nombre es una trinchera donde se celebra la vida.
Es un muchacho abierto
a toda clase de locuras
que faltan por cometer
con el corazón virgen de los veinte años.
Es el gemido
de aquel túnel mientras atravesábamos Madrid
sin mirarle a los ojos.
La primera lluvia de primavera.
Un acierto en la verdad más profunda.
Tu nombre es una nueva oportunidad
al final de una larga fila
de no importas.
La ocasión que ambos merecemos.
El traductor simultáneo
convirtiendo cualquier bandera en causa justa.
Un futuro con vocación de amante.
Ese acto revolucionario de tirar la toalla
y volver a ser un niño.-


NECESIDAD

Necesito sucederme.
Esculpirme.
Crearme de nuevo
y volverme absoluto.-



INVIERNO

El invierno no dio para más.
Ahora puedo decirlo.
Ahora puedo gritarlo.
Hay infancias con el cielo
siempre cubierto
a las que no se asoma nadie.
Hechas de madera.
Sin bicicleta.

Pero algún día,
la mía,
tendrá nombre de mujer.-



CREO

Creo en la verdad desbordada de tu pecho.
Los cristales empañados del coche
cualquier noche entre semana.
En la luna de Panero
y el banco del parque
que no traiciona mis cuentas.
En las jornadas de puertas abiertas.
la biblioteca que compartimos.
Los ceros a la izquierda
y el resultado final
donde podemos los mismos de siempre.

Creo en los bares de buena muerte
llenos de gente con la verdad esposada.
En las cartas sin posdata
porque ya está todo escrito.
Es perder varias cabezas por tu misma causa
y el denominador común de nuestras bocas.
En no salir vivo de este poema.
Los pequeños sonidos de la casa.
Las películas que vemos a medias
bajo la manta verde
y la novena compañía
peleando por la libertad de otros
a cambio de llamarlos exiliados.

Creo en los necios
porque mi silla no necesita su respaldo.
En vaciarme hasta volver a mi punto de encuentro.
En el ejemplo de los poetas malditos
y esas cosas tuyas
que todavía me sorprenden.-



                                                           
                                                                                             


                                                                                                         Manuel González Magariño



Imágenes: Pinturas de Anne Marie Ziberman






quiquedelucio@gmail.com

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