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domingo, 16 de octubre de 2016

Más allá del amor


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.503-



                                                                                                                Pedro Pérez Clotet

Poeta español, nacido en Villaluenga del Rosario,  Cádiz, en 1902 y fallecido en Ronda en 1966. Se lo considera un escritor perteneciente  a la Generación del 27. En 1926 finaliza en Madrid sus estudios de Derecho. Dirigió la prestigiosa revista literaria Isla de 1931 a 1936. Su obra anterior a la Guerra Civil Española se recogió en la antología de Poetas Andaluces (1925.1935) y en la posguerra, su obra se recoge en la antología de Gonzalo Ruano (1946) y también en la de Federico Carlos Sainz de Robles (1947). En 1941 publicó "Invocaciones", anteriormente "A la sombra de mi vida" (1935).



                                                                                             "Todo el paisaje aquí,
                                                                                              en este ardiente acento
                                                                                              de árida plenitud
                                                                                              que palpan los sentidos" 









MÁS ALLÁ DEL AMOR

Si en el amor la noche nos abrasa,
no es del amor el límite tan sólo
la profunda tiniebla. Dulce pluma
también le brinda el pálpito inefable
del misterio remoto, en voz, caricia.
Pluma o trémula llama que nos funde
con la pasión ardiente -¡oh puro fuego!-
de tantas altas noches inmoladas
noches del alma claras, trascendidas.
Nunca el amor, hoguera de la noche,
que en las divinas luces se contempla,
mas soledad nocturna de los hombres.
Nunca el amor, si el hombre sabe amarlo,
luz de nieves más tristes y fugaces.
Cuando en las noches negras desvalidas.-



SONETO III

Quiero saberte aquí, siempre escondida,
tras la desnuda fronda del camino,
para sentir más puro tu destino
de pulso audaz, al borde de la vida.

Presa difícil. ¡ay!, pasión rendida,
entre avispada luz y ufano trino,
como florecerá tu repentino
candor en el abril de cada herida.

Te quiero siempre aquí, disimulada,
como nube que ensancha el turbio río,
sin relevar su beso en la corriente;

te quiero siempre así, vuelo y morada;
quiero en las venas aguas de mi brío
la oculta nieve henchida de mi frente.-



LA HISTORIA


La historia va, sumisa, llorando de desdenes.
Revive aquel amor, aquel bello silencio...
Un oscuro fantasma se acerca vacilante
por las grises esquinas del tiempo sepultado.

La historia va cayendo como una densa arena,
como un reloj perdido que pulsa sus recuerdos.
La historia es una sombra que quiere despertar
a los mismos que siguen recorriendo sus caminos.-



NOCHE TOTAL

Negro silencio. No temas
que esta noche se te escape
de las manos, alma, esta
eterna noche del mundo...

Como un ave se ha posado
en el petril de tus ojos.

Como una fugaz violeta
de negrura se ha enredado
a tus manos, palpitante.

No se siente ni el halago
de la nieve en el sendero.

Ni se adivina la espada
desvelada de la estrella.

No se vislumbra el brillante
girón de cielo en el río.

Ni siquiera sueña el agua
sus altos sueños de espuma.

El duro cielo no tiene
esos vivos horizontes
verdes, amarillos, granas,
de las noches del estío,
carruseles de los ojos.

El cielo está quieto y mudo,
perdida en la munda tierra...

Abraza bien, alma mía,
la hogaza de esta gran noche,
eterna noche del mundo.

Esta noche fugitiva,
que se ha posado en tus ojos.-




PORQUE SÍ

Porque sí, porque cada mirlo
lleva su azul y tierna
primavera en el pico.

Porque sí, porque cada viento
levanta olas de humo
en la lluvia de enero.

Porque sí, porque cada estrella
trae su noche prendida
en su temblor de seda.
Porque sí,
la razón más cierta.-



NOCHE INMÓVIL


Sola la noche. El aire profundiza
la placidez errante de las nieblas.
Los firmes pinos ciñen  -verde sombra-
la soledad sin fin de las estrellas.

Vuela un rumor lejano por el aire,
que se cuajan en su voz; y ese latido
de las aguas que, en rocas despeñadas,
mojan de heridas hondas los caminos.

Bosques de exactas cimas, horizontes
de encina y jara ardiente, prolongan
en su incierto temblor de tronco y piedra,
la solidez vibrante de las sombras.

Ni luna en su cristal de alada nieve,
ni viva estrella ya de arduo temblores.
La gravidez oscura del silencio
tallan en granito el vuelo de la noche.-



                                                                                                 Pedro Pérez Clotet




Imágenes: Pinturas de Danny Mc Bride (contemporáneo).






quiquedelucio@gmail.com

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