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viernes, 14 de octubre de 2016

La pena de perderte

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.501



                                                                                                             Salvador Novo

Poeta mexicano nacido en México D.F. el 30 de julio de 1904 y fallecido, a los 70 años, el13 de enero de 1974.



                                                                                "Lloro como la tierra que ha sentido dos veces
                                                                                 germinar el fruto perfecto y mismo.
                                                                                 Lloro porque eres tú para mi duelo
                                                                                 y ya te pertenezco en el pasado" 









LA PENA DE PERDERTE

Al poema confío la pena de perderte.
He de lavar mis ojos en los azules tuyos,
faros que rolongaron mi naufragio
He de tomar la vida deshecha entre tus manos,
leve jirón de niebla
que el viento entre sus alas efímeras dispersa.
Vuelva la noche a mí, muda y eterna,
del diálogo privado de soñarte,
indiferente a un día
que ha de hallarnos ajenos y distantes.-



JUNTO A TU CUERPO

Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío
junto a tus hombros tersos de que nacen las rutas de tu abrazo,
de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas,
sentí de pronto el infinito vacío de tu ausencia
Si todos estos años que me falta
como una planta trepadora que se toma del viento
he sentido que llega o que regresa en cada contacto
y ávidamente rasgo todos los días un mensaje que nada contiene
sino una fecha y su nombre se agranda cada vez más profundamente
porque su voz no era más que para mi oído,
porque cegó mis ojos cuando apartó los suyos
y mi alma es como un gran templo deshabitado.
Pero este cuerpo tuyo es un dios extraño
forjado en mis recuerdos, reflejo de mí mismo.
Máscara,
estatua que he erigido a su memoria.-



AMOR

Amar es este tímido silencio
cerca de ti,sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir calor de tu saludo.

Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.

Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.-



BREVE ROMANCE DE AUSENCIA

Único amor, ya tan mío
que va sazonando el tiempo,
¡qué bien nos sabe la ausencia
cuando no estorba el cuerpo!

Mis manos te han olvidado
pero mis ojos te vieron
y cuandoes amargoel mundo
para mirarte los cierro.

No quiero encontrarte nunca,
que estás conmigo y no quiero
que despedace tu vida
lo que fabrica mi sueño.

Como un día me la diste
viva tu imagen poseo;
quea diario lavan mis ojos
con lágrimas tu recuerdo.

Otro se fue, que no tú,
amor que clama el silencio
si mis brazos y tu boca
con las palabras partieron.

Otro es este, que no yo,
mudo, conforme y eterno
como este amor, ya tan mío
que irá conmigo muriendo.-



MI VIDA ES COMO UN LAGO TACITURNO

Mi vida es como un lago taciturno.
Si una nube lejana me saluda,
si hay un ave que canta, si una muda
y recóndita brisa inmola el desaliento de las rosas,
si hay un rubor de sangre en la imprecisa
hora crepuscular,
yo me conturbo y tiendo mi sonrisa.

¡Mi vida es como un lago taciturno!
Yo he sabido formar gota por gota,
me fondo azul de ver el universo.
Cada nuevo rumor me dio su nota,
cada matiz diverso
me dio su ritmo y me enseñó su verso.
Mi vida es como un lago taciturno.-



TEMA DE AMOR

Dentro de estos cuatro muros
pretendí ocultar mi dicha:
pero el fruto, pero el aire,
¿Cómo me los guardaría?

Hora mejor que pospuse,
voces que eran para mí,
camino que no elegí
destino que no dispuse;
¡Cómo os volviste oscuros!
¡Qué amargo vuestro sabor
cuando nos encerró mi amor
dentro de estos cuatro muros!

Entre tu aurora y mi ocaso
el tiempo desaparecía
y era nuestra y era mía
sangre, labio, vino y vaso.

En perdurar se encapricha
mi sombra junto a tu luz
y bajo negro capuz
pretendí ocultar mi dicha.

Pero el fruto, pero el aire,
pero el tiempo que no fluya,
pero la presencia tuya
fuerte, joven, dulce, grande;
sangre tuya en vena mía,
lazos a instantes maduros.
Dentro de estos cuatro muros
¿Cómo me los guardaría?.-




                                                                                                             Salvador Novo



Imágenes: Pinturas de Aaron Griffin




quiquedelucio@gmail.com

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