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miércoles, 26 de octubre de 2016

Copla callejera

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.514-



                                                                                                        José Santos Chocano

Poeta peruano, nacido en Lima el 14 de mayo de 1875 y fallecido en Santiago de Chile el 13 de julio de 1934, a los 59 años.


                                                                                          "Felicidad: yo te he encontrado
                                                                                           más de una vez en el camino;
                                                                                           pero al tender hacia ti el ruego
                                                                                           de mis dos manos has huido"










LA COPLA CALLEJERA

Tiempo hace quemé mis naves
como el conquistador,
y me lancé al trajín de la aventura
de un corazón en otro corazón;
pero...
confieso yo
que he tenido también mi noche triste.
¡Oh noche triste en que llorando estoy!

¡Oh noche en que, vagando
por los barrios oscuros de aspecto evocador,
donde en casas humildes sueña el romanticismo
de vírgenes enfermas de Luna y de canción,
me ha interrumpido el paso
una copla escapada por el hueco traidor
de una ventana a sólo
clavárseme a mitad del corazón.

Y la copla a mí vino
lanzada, entre el rezongo de un viejo acordeón,
por algún mozalbete presumido
según era el descaro de su engolada voz.

No me llegó la copla redondeada;
no me llegó,
sino algo en que ponía su miel un primer beso
o en que abría su rosa quizá un primer rubor.
Pero...

Ay de mí, si estoy
seguro del final que en lo más hondo
su envenenada punta me clavó.
Tales palabras
son:
-"Pienso en aquel que te quiso
antes de quererte yo"-

Ya que lejos de ti, siéntote acaso
más adentro que nunca de mi amor,
ha venido esta copla destemplada
a destemplar también mi corazón:
Yo no he sido el primer hombre que amaste.
No he sido, no,
amor primero de mujer ninguna,
no he despertado en nadie la primer emoción,
no he probado la miel de un primer beso,
ni abrí la rosa de un primer rubor.

¿Comprendes tú qué sangre
lloro en mi noche triste?
¿Comprendes qué canción
es la que me sugiere aquella copla
venida de mí quizá como la voz
que detuvo, camino de Damasco,
también a un pecador?.

La primera mujer que amé en la vida,
al oír que la amaba, colérica me huyó;
la segunda mujer, sonrisas tuvo
para mí que antes tuvo para otros tal vez,
y luego adiós

Me dijo desde lo alto de un navío
en que de mí por siempre se alejó;
la tercera mujer no pudo nunca,
desde su ostentación
de estrella, percatarse
de mi apasionamiento de pastor.

Una me dio una cita en cierta noche
en que, para burlarme, se murió;
otra me dijo con los ojos algo
que todavía descifrando estoy,
porque en ningunos ojos volví
a hallar tal mirada,
con que piadosamente
me ha de ver quizás hoy Dios.

Después...ya lo  he dicho:
he quemado mis naves como el conquistador
y me he entrado también a sangre y fuego
de un corazón a otro corazón;
y en esta noche triste,
tengo un orgullo sabio, porque no he sido yo
amor primero de mujer ninguna,
pero el último sí, ¡seguro estoy!

Y, así, como amor último que he sido,
de más de una mujer, pienso en tu amor;
y pensando en la copla callejera,
la hago decir con todo mi orgullo:

¡Pienso en aquel que te quiera
después de quererte yo!.-




NOSTALGIA

Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

Quien vive de prisa no vive de veras:
quien no hecha raíces no puede dar fruto.

Ser río que corre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdos ni rastro ninguno,
es triste, y más triste para el que se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.

Quisiera ser árbol, mejor que ser ave,
quisiera ser leño, mejor que ser humo,
y al viaje que cansa
prefiero el terruño:
La ciudad nativa con sus campanarios,
arcaicos balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisieran separarse mucho.

Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje mustio...

¡Señor!, ya me canso de viajar, ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos...Todos rodearán mi asiento
para que diga mis penas y triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré con esta frase del infortunio:

¡He vivido poco! ¡Me he cansado mucho!.-



DE VIAJE

Ave de paso,
fugaz viajera desconocida:
fue sólo un sueño, sólo un capricho, sólo un acaso;
duró un instante de los que duran toda una vida.

No era la gloria de paganismo,
no era el encanto de la hermosura plástica y recia:
era algo vago, nube de incienso, luz de idealismo.
Alrededor era de sus ojos ¡oh qué ojos  esos!
que las facciones de su semblante desvanecidas
fingian trazos de un pincel tenue, mojado en besos,
reviviendo sueños pasados y glorias idas.

Ida es la gloria de sus encantos,
pasado el sueño de su sonrisa.

Yo lentamente sigo la ruta de mis quebrantos,
¡Ella ha fugado como un perfume sobre la brisa!
Quizás ya nunca nos encontremos;
quizás ya nunca veré a mi errante desconocida;
quizás la misma barca de amores empujaremos,
ella de un lado, yo de otro lado, como dos remos,
¡Toda la vida bogando juntos
y separados toda la vida!.-




                                                                                                  José Santos Chocano






Imágenes: Pinturas del artista Taras Laboda (contemporánea).





quiquedelucio@gmail.com





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