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sábado, 1 de agosto de 2015

El regreso


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                               Ana Mercedes Vivas

Poeta de Colombia, nacida en Cali en 1960. Comunicadora social de la Universidad de la Sabana con un diplomado de Narrativa de la Fundación Victimas Visibles. Inició su trayectoria literaria en 1986, con la publicación de "Verso a Verso", le siguieron: "Las trampas del amor" (1991), "Cartas de la nostalgia" (1992)  que obtuvo el Primer Premio del Concurso Nacional Carlos Castro Saavedra, "La noche del girasol" (1996), "Material de guerra y otros materiales" (2001), "Entre la espada y la pared" (2010), etc. Ha sido traducida al inglés, portugués, francés y alemán en distintas antologías.


                                                                                            "Desde la orilla un niño
                                                                                             mira con asombro
                                                                                             esta vena rota -el río-
                                                                                             por donde sangramos todos"





EL REGRESO

Habrá que levantar los muros
quemar la maleza de la huerta
y volver a trazar las huellas del camino.
Pasarán muchas lunas
antes de ver crecer los frutos.
¿Me estarás esperando
cada tarde
a la sombra del árbol,
como siempre?
Traeré flores
lo prometo.-


LA NIÑA

Fui la niña
a la que una tempestad
de arena y metralla
le dejó las manos
vacías
de las manos del padre,
Ví su sangre,
y mi sangre
por las venas sin cauce
como ríos.
A los pájaros sin alas
que extendieron su vuelo
de humo y de ceniza.
Ni el sol estuvo allí
para alimentar
la aurora.-


EL TAPIZ DE PENÉLOPE

Esta vez
no voy a esperarte
como entonces.
No voy a tejer
ni a destejer
el asombro posible
de encontrarte.

Mi vocación de Penélope
se agotó
en tus silencios.

Ni ovejas quedan
para cardar los hilos
que tejen
tu reiterado miedo
de volver a casa.

Nadie se ha preguntado
cuál era el dibujo
que trenzaba
Penélope
en su tela.

¿Tal vez el rostro
de otro hombre,
diferente de Ulises?-


ISABEL

                          "Tanto monta, monta tanto Isabel como Fernando"
                            Divisa de los Reyes Católicos


Ella sabía que él,
la traicionaba.
Apenas si podía esconder
debajo de los ropajes,
su corazón de paloma herida,
su ano de caricia,
convertido en puño.
Y las palabras de amor
atascadas en la garganta.
El, no sería jamás
totalmente suyo.
Halcón, perro de caza,
jabalí, rey...
dominaba el arte del engaño,
conocía la certera cuchillada
de una noche de ausencia.
Para decir "te quiero", ella
descubrió nuevos mundos
y sitió Granada,
para tenerlo cerca.
Le tendió al cazador
las trampas del poder,
las únicas que lograron
atraparlo,
Ella, que sólo quería
que la amaran.-


LAS MUJERES DE LA ALHAMBRA

De pronto, entre un corredor y otro,
pude ver el borde de sus sandalias.
Rozaban leves
el piso blanco del patio de los Leones.

Habrían querido no bajar
del aposento que las esconde,
detrás de la cuarta celosía,
que se observa desde el recinto
donde el sultán saluda a los nuevos dignatarios.

Ellas, a las que nadie debe referirse,
saben callar, pero todo lo conocen.

El agua que corre por las acequias
es su única compañía segura.
Han aprendido a descifrar sus acentos,
a interpretar su fuente de secretos.
Saben que llegará el día de la espada y el fuego.
Pero no lo dirán, nadie las escucharía.
Huyen entonces.
Las pisadas se pierden, en la torre de babel
de turistas que es la Alhambra.
Quizás eran Zaida, Zoraida o Zorahaida
buscando estas palabras que las nombren.-



                                                                                             Ana Mercedes Vivas



Imágenes: Pinturas de James Jaquet Tissot  (Francia,  1832 - 1906)



quiquedelucio@gmail.com


1 comentario:

  1. De Lucio (escritor) ¿Existe una devolución del lector ante la obra? Estas miradas del lector con el texto, desde tu experiencia, ¿Existen? Salvo en ámbitos académicos donde la mirada o las formas de leer se van puliendo, no veo un intercambio: Narrador-Obra-Lector. (Sería genial). Leí Yo, el Supremo y no conseguí hacer un diálogo con otros textos (estoy obsesionada con este tema, hasta lo relacioné con el cuento de Denevi Variación del perro)

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