Páginas vistas en total

sábado, 1 de noviembre de 2014

Una mujer


Cuarto de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                           Miguel Becerra Salazar

Poeta mexicano nacido en el D.F en 1983. Autor de "Cantata castrati" (2004), "Los alumbrados" (2009), "Canciones para adolescentes fumando en un claro del bosque" (2011), "Instrucciones para matar un caballo" (2013), etc. Fue Becario de la Fundación para las Letras Mexicanas en la especialidad poesía en 2009-2010. Ha sido galardonado con el Premio Nacional de Poesía Enrique González Rojo en 2008 y el Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde en 2010.



                                                      "Laura sabe de memoria el camino
                                                      hacia ese sueño donde los hombres
                                                      que cambian de rostro esperan
                                                      hambrientos ser soñados por Laura"





UNA MUJER ABSORTA EN LA EBRIEDAD

abandona unas flores en el parque
y es poseída por un dios oscuro
que se menea a la par de s cuerpo.
No me separa de ella, ella misma.
Ni me une solo
su cuerpo de yegua nacida entre las uvas,
su pensamiento que hasta hace poco era
un hermoso muchacho del sur,
sino el dios justamente
puro y terrible que aúlla
en la pista de baile y en la bahía a la vez
y une al hombre y al animal
para que ella se tome de mi brazo,
y me conceda un amor inacabable
por todos los lados de su cuerpo.-


CANTOS DE SIRENA
I

Oigo tu canto, sirena,
lo escucho quedo y con calma,
lo siento apoyarse en mi alma
con apariencia terrena.
Tu voz se me enrosca y llena
de paraíso mi oído.
Tras el disfraz del gemido
oigo tu voz que me canta,
y, sirena, en tu garganta
quedo en zozobra y herido.

II

Gemas de oro en tus cuerdas
me atan de piernas y manos
y con tus cantos tiranos
espero que no me pierdas
si en el camino recuerdas
que ya iba por mal sendero
desde antes que tu bolero,
desde antes que tú, sirena,
cantaras, ya estaba en pena
y perdido al aguacero.-


TE HAN TOCADO

Te han tocado
los colmenares silentes de la desdicha,
trágico Abel,
y los han destinado a estar
en el suave lagrimeo de estos días.
Aún los escuchamos y nos enamoramos
de los zumbidos,
nos montamos en esos aleteos como trenes
y en las ganas de cercenar a los hombres,
ganas de sacar filo al arco de la viola
y abrir con amor la garganta del prójimo,
pero alguien (tal vez una bellísima hija de Dios)
ya le ha tajado el lomo a la bestia,
le ha quitado la quijada, de nuevo,
nos la ha dejado caer en el corazón, de nuevo,
y nos ha dado la muerte, otra vez.-


***************************

Graciela tiene algo que el cielo tiene a cierta hora.
Tiene algo que los cristales empañados tienen,
tal vez no sea el vaho sino la estación creciendo por los bordes
como un musgo cristalino, como una bella plaga de invierno
que hace que muchachas blancas se coloquen la bufanda,
y lleven su corazón a la llovizna.
Tal vez no sea lo basáltico de la intemperie
sino la lluvia que nos cae y que le da a uno
un estado de ascenso apacible.

Ella tiene algo que también las fuentes;
no lo sé bien,
algo de esa celebración de transparencia
vino con ella,
algo de ahí, donde la claridad
se desarregla para todos.
También lo dice el azogue de mirar,
lo lanceolado de tus ojos.
Ella tiene algo que juega con el caos
que tal vez no sea como caer la noche
o como no poder respirar
sino que en otros lugares llueve
cuando ella descuelga su sonrisa
por unos segundos en la casa.

Ella tiene algo del sur, tal vez su forma de nublarse;
algo de cementerio y de jardines,
algo de estar bajo el trueno,
tal vez sólo sea que en una mañana,
cualquiera, como ésta,
cercana al mar o a la violencia, no importa,
se ha descubierto su semejanza
con el invierno.

Ella tiene algo de esa belleza, no lo sé muy bien.-


                                   
                                                         Miguel Becerra Salazar






Imágenes: Pinturas collage del artista Ruben Martinho.



quiquedelucio@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario