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jueves, 27 de noviembre de 2014

Amo tu forma

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                       William Smith Piscoya

Poeta, narrador, ensayista y profesor peruano nacido en Ferreñafe en 1962. Autor de los lbros: "De papel o de madera", "El parque está lleno de fantasmas y otros poemas", etc. "De papel o de madera" con sus 250 páginas (la condensación de una gran parte de su producción literaria), se convirtió en un texto de consulta obligada para conocer el fenómeno de las letras en la provincia de Ferrañafe y del Perú entero.


                                                           "Un punto oscuro
                                                            en el cielo juliano:
                                                            estrella apagada"







AMO TU FORMA

Amo tu forma de amar.
Tus formas. Tu tamaño. Tu locura.
Tan sólo por eso te amo, y por más.
Nadie me ha convenido que te ame,
por eso me he enamorado de tu color,
de tus , de tu presencia de fiesta, de tu historia
de canción de cortometraje.
Por eso te amo. Por la libertad de tu amor en el mío.
Por la libertad de mi amor en tu corazón.
Y también, por la libertad de mi amor
en tu cuerpo, es que te amo.
Desde que te conozco estás impregnada en la brisa
y en las palabras que escapan de mi alma
y prorrumpen por mi boca, de la tierra, por el mar, de tu amor.
A veces creo pensar que has vuelto
de un mundo donde jamás anochece
por la luz despierta de tus ojos y por el encendido
de tus senos en medio de la noche.
A veces olvido que he de morir y construyo una fonda
en el último acantilado de Puerto Eten
para estar allí contigo hasta siempre.
Y por que la pasión de tu amor es como una lluvia de flores
de rocío encima de mis ansias
(durante el amor), o como la mirada de un ángel
abatido tras el bastidor (después del amor)
es por eso que te amo, y por más.

Amo tu forma de amar.
Tus contornos. Tu modo. Tu religión.
La manera como el mundo cree en tus señales.
En tus modales. En tu autonomía.
En todo aquello que justamente tú no crees.
Por eso te amo
Porque reinventas la función que tienen los nombres
sobre las cosas esenciales
y el tiempo sobre la palabra
y la palabra sobre la historia
y la luz sobre las gaviotas que pasan volando
tan cerca al ventanal.
Y por que cantas a Celine Dion y ta apasiona
Almodóvar
y no dejas de creer que Dios sí puede estar
en todas partes, pero que nunca
ha estado en Perú
y que también jamás lo estará.
Por tu nombre que contradice a los elementos
y tú eres los elementos,
es que te amo.
Porque todos te miran y no te alcanzan
a ver completamente
puesto que hay un límite entre sus ojos de ciempiés
y tu caminar de océano.
Y porque nadie puede tenerte toda puesto que tú
posees todo a la vez
por eso te amo, y por más.

Amo tu forma de amar.
Tus esquemas. Tu talante. Tu sentido del humor.
El modo como están distribuidos tus sueños,
tus temores, tus deseos, tus hormonas.
La forma de confiar en el pronóstico del tiempo
y en ningún tiempo en el tiempo que te queda por vivir.
Por eso te amo. Por eso.
Cerca de ti siempre vuelven inquietas las palomas de los parques
y cuando caminas son música azul tras tus caderas
de leona joven y feliz.
Y por eso te aplaude el viento y te celebra el verano
y por que me llamas con tus pensamientos
y eres dócil y sumisa y resignada, es que te amo.
No vayas a dejar de sonreír porque se enfría
el planeta. Ni de cantar porque se mueren
los pájaros en las cubiertas.
Ni de soñar porque no remontarían las mareas.
Ni de bailar para que sigan creciendo los niños
y las plantas.
No dejes de mirar a la tarde para que sea
infinito el poema.
Ni avivar tu aliento de fruta y tu deseo de fuego.
Y por que me miras y el alma se te abre
como una claraboya al sol
por es te amo, y por más.

Amo tu forma de amar.
Tus recuerdos. Tu régimen. Tu ideología.
Lo que cuentas sobre tu niñez junto a las montañas
y a un río y tan lejos de tus padres.
Tus paseos de vacaciones en bicicleta al pie
de la playa atardecida e insomne.
Tu morbo por las cosas dos veces limpias y tres veces secretas.
Lo que crees sobre la política, el amor, el sexo,
la muerte y más allá de la muerte.
Lo que temes de dios y de la vida
y lo que la vida todavía no te ha dado,
a pesar de Dios.
Lo que escondes entre tu pubis de grana
y tus axilas de impúber.
Y porque tus manos me alcanzan hasta donde llegan
mis sueños, y más.
Por tu palabra de lluvia y tu piel de cerezas.
Por tu voz de agua, por tu figura de viento.
Porque vienes de los Andes y tu idioma es de tierra.
Por tus manos de nieve, y más.
Por tu matiz de luna, y más.
Por tu cabello de sol, y más.
Porque la mañana es limpia y el amor es sereno
y el corazón se me llena de canciones
y golondrinas gráciles
cuando yo
te escribo.-


HAIKUS

1
Sale la luna:
una ventana blanca
nos mira queda.

2
Hoy te esperé,
y la diáfana noche
hízose aura.

3
Si quiero decir:
"el azul del océano":
digo: "tus ojs".

4
Garúa insensata,
no llames con la mano
que no es puerta.

5
La mañana niebla:
titilan infelices
las dos hornilla.-



                                                        William Smith Piscoya




Imágenes: Pinturas de la artista contemporánea Carolyne Anderson (Chicago, EE.UU.)




quiquedelucio@gmail.com

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