Páginas vistas en total

domingo, 4 de junio de 2017

Alguna vez


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.714-


                                                                                                                     Adolfo Zutel

Poeta argentino, nacido en 1956 y fallecido el 5 de abril de 2012. Médico, profesor adjunto de la cátedra de Toxicología de la Universidad de Buenos Aires. Comenzó a escribir en 1997 y desde entonces y hasta su muerte obtuvo treinta premios en poesía, casi todos primeros premios y muchos de ellos en España que le significaron la publicación de sus libros. Entre ellos figuran: "Entre A y Zeta" (2000), "Si alguien no escribe un verso" (2002), "La calle de las cinco menos cuarto" (2007), "De las manos" (2008), etc. También participó en numerosas antologías poéticas en Argentina.



                                                                                        "no sé mi camino es ida o regreso...
                                                                                         no sé a dónde llegar. Un grito refrenado
                                                                                         lastima mi garganta, no sé de donde
                                                                                         vuelvo en un vano buscar"


                                    






ALGUNA VEZ

Hay días que no puedo sostener el mundo
todo atraviesa
      el camino y obstruye y amontona
y agrieta y cae
hay días en que intento
hay días y tormentas y tormento y tornado
y torpeza
hay días que los vientos transpiran
hay días que los vientos trastornan
hay diás que los vientos destiñen
hay días en que están por ocurrir papeles
el tiempo se ilusiona
y es posible una gota de tinta
y se forman vocales artículos acentos risa

hay días y no y tampoco y nada
y sí y también

entonces dejo al mundo hacer
me siento en la ventana
agrieto el humo y deslizo la sed
aparecen bisagras
corren chicos y pájaros
rincones y chalecos

y entiendo.-



PÁJAROS

Hay pájaros que nadan en la imaginación
navegan algún triángulo y siguen cada borde
       en forma religiosa
pájaros que parecen morir que parecen volar
inocencias sin límites
pueden volar en el pensamiento
en lo inasible de la concepción
volar eternamente dentro de un punto
y abarcar horizontes
transcurren siglos dentro de ese punto
siglos hacia delante hacia atrás.

hay pájaros de nieve y de locura
y vuelos que son parte del pájaro
      una voluntad de llegar alto
una altura y una lejanía
      que están algunas veces

o partieron sin regresar

jamás.-



CÁSCARA DE SUEÑOS

En el costado de la noche
en el espacio audaz de la ternura
donde sólo sueños y tropillas
      deslizan en la arena
los ojos son globos que levantan
la sombra de la opacidad
se forman embudos que resumen
la niebla para formar los ríos
mientras la tormenta espera algún instante
      donde parir el viento

en el costado sin luz de la mañana
avanzan caballos y sílabas
      sobre adoquines de algodón
resuenan bronces y maderas mientras
llega el carro que
      renueva los días

y acepta

que son

cáscara de sueños.-



AUSENCIA

En el inevitable sollozo del domingo
cuando murmuro tu nombre más dolido
la casa se inunda en sinsentidos
y la soledad es más sola todavía
sin las voces y risas, juntas y abrazadas.
Las flores languidecen sin tu nombre
y el domingo es una larga saeta dolorida
que destroza el corazón sobre tus fotos.
La memoria de tu aroma
que queda por mi almohada
me abraza en grises colores
     esta ausencia.
Mis ojos quisieran encontrarte en los espejos
que sólo reflejan mis suspiros
cuando acuno tu nombre, sin llamarte,
y el hueco del sillón forma tu cuerpo
intangible vacío del deseo.

Qué dolor el domingo
con toda la soledad más sola todavía.

¿Qué estrella guarda tu esperanza?
Qué dolor los domingos
entre los naranjas y rojos de la tarde
y la primera luna en la ventana
cuando son relámpagos perdidos
mi búsqueda
               tu nombre
                           y mi sollozo.-





                                                                                                                   Adolfo Zutel



Imágenes: Pinturas de Solloy Smook   (Estados Unidos)





quiquedelucio@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario