Páginas vistas en total

jueves, 5 de enero de 2012

¿subir una escalera? -Cortázar-

No es tarea sencilla subir una escalera. Son complicadas esas delgadas y altas, de uso en grandes bibliotecas o las otras en espiral, angostas, que terminan o empiezan en un altillo de una casa antigua. Las hay de todo tipo desde las que se mostraban en las películas de Hollywood de marmol blanco ocupando todo el living, especiales para que bajaran las divas de vestido largo, hasta las del cine del neorrealismo italiano hechas de madera crujiente y sin barandas, casi una invitación a la caída. En este sencillo texto de 1962, de "Historias de Cronopios y de Famas" Julio Cortázar nos da, a su manera, las:

INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo
se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con
el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizonal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando de esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.-

                                                       Julio Cortázar 

Imágenes: pinturas de Marcel Duchamp "Desnudo bajando una escalera" y Joan Miró "Escalera de escape".



quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio

No hay comentarios:

Publicar un comentario