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lunes, 16 de enero de 2012

Manera correcta de llorar y de rehabilitarse

Julio Cortázar, escribió: "Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como son dadas. A mi no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba."
Toda una definición , así resumida, nos da este gran escritor. Por eso será que la palabra "llanto"
no le bastaba y con el tiempo logró estructurar unas ingeniosas instrucciones para llorar. Antes de leerlas sería conveniente recordar, que el término "llanto", oficialmente hablando, en general describe cuando alguién derrama lágrimas en reacción a un estado emocionado. La acción de llorar se ha definido como "un fenómeno secretomotor complejo que es caracterizado por derramar lágrimas del aparato lagrimal, sin cualquier intención de las estructuras oculares". Según un estudio de más de 300 adultos, por término medio los hombres lloran una vez cada mes, y  las mujeres al menos cinco en el mismo tiempo. La cuestión de la función u origen de las lágrimas emocionadas todavía no está resuelta, aunque se sabe que el ser humano es la única especie que puede derramar lágrimas emotivas. Como se que todo esto es un tanto científico y nos estamos alejando del hombre concreto, las instrucciones que escribió Julio Cortázar en su libro "Historia de Cronopios y de Famas", en 1964, pueden ayudar.

INSTRUCCIONES PARA LLORAR

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto: tres minutos.-


Y ya que estamos con el llanto, la tristeza, el dolor, las recaídas; un fragmento del poema de Cortázar:

ME CAIGO Y ME LEVANTO

¿cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído
si por las mañanas estamos tan bien
tan café con leche
y no podemos medir hasta donde hemos recaído en el sueño
o en la ducha
y si sospechamos lo recadente de nuestro estado
¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña
al terminar su obra maestra
al afeitarse sin un solo tajito
no toda recaída va de arriba abajo
porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa
cuando ya no se sabe donde se está
probablemente Icaro creía tocar el cielo
cuando se hundió en el mar...y
dios te libre de una zambullida tan mal preparada
tía ¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quienes han sostenido que la rehabilitación
sólo es posible alterándose
pero olvidó que toda recaída es una desalteración
una vuelta al barro de la culpa
perfecto!
somos lo más que somos porque nos alteramos
salimos del barro en busca de la felicidad
y la conciencia y los pies limpios
un recayente es entonces un desalterante
de donde se sigue que
nadie se rehabilita sin alterarse
nuestra condición es la recaída y la desalteración
y a mi me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera
que por lo demás ignoro.
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                                 Julio Cortázar

Imágenes: pinturas del artista contemporáneo ecuatoriano Hermel Orozco: "Bohemia" , "Llanto de despedida" y "Mirando el dolor".

quiquedelucio@gmail.com

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