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martes, 31 de enero de 2012

104 años de Yupanqui

"Aquí canta un caminante,
que muy mucho ha caminado
y ahora vive tranquilo,
en el Cerro Colorado"


Atahualpa Yupanqui: (Pergamino, 31 de enero de 1908-Nimes, 23 de mayo de 1992). Cantautor, poeta y escritor argentino. Su nombre de pila era Héctor Roberto Chavero Haram, se puso como seudónimo Atahualpa (en lengua quechua: el que viene de lejanas tierras para decir algo). Se lo considera el más importante músico argentino de folclore. A causa de su afiliación al Partido Comunista (que duró hasta 1952), su obra sufrió la censura, fue detenido y encarcelado varias veces. Vivió muchos años exiliado en París, allí recibió la ayuda de varios artistas, entre ellos, Édith Piaf, quien fue su amiga. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. Viajó extensamente por Europa. Murió en Nimes, Francia adonde había viajado desde la Argentina para actuar, ya débil de salud. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados a su casa museo, en Cerro Colorado, Córdoba. ("Caminiaga, Santa Elena,/ El Churqui, Rayo Cortado:/ No hay pago como mi pago/ ¡Viva el Cerro Colorado!"). A lo largo de su carrera compuso 325 canciones registradas y publicó ocho libros, entre los que se cuentan "Piedra sola" (1940), "Aires indios" (1943), "Cerro Bayo" (1953), "Guitarra" (1960), "El canto del viento" (1965), etc.  "El Payador perseguido" (1972) es el más conocido de su obra poética editada.
A 104 años de su nacimiento, un poema de Don Ata:

TIEMPO DEL HOMBRE

La partícula cósmica que navega en mi sangre
es un mundo infinito de fuerzas siderales.
Vino a mí tras un largo camino de milenios
cuando, tal vez, fui arena para los pies del aire.

Luego fui la madera, raiz desesperada.
Hundida en el silencio de un desierto sin agua.
Después fui caracol quién sabe dónde.
Y los mares me dieron su primera palabra.

Después la forma humana desplegó sobre el mundo
la universal bandera del músculo y la lágrima.
Y creció la blasfemia sobre la vieja tierra.
Y el azafrán, y el tilo, la copla y la plegaria.

Entonces vine a América para nacer en hombre.
Y en mí junté la pampa, la selva y la montaña.
Si un abuelo llanero galopeó hasta mi cuna,
otro me dijo historias en su flauta de caña.

Yo no estudio las cosas ni pretendo entenderlas.
Las reconozco, es cierto, pues antes viví en ellas.
Converso con las hojas en medio de los montes
y me dan sus mensajes las raíces secretas.

Y así voy por el mundo, sin edad ni destino.
Al amparo de mi cosmos que camina conmigo.
Amo la luz, y el río, y el silencio, y la estrella.
Y florezco en guitarras porque fui la madera.-

"No me nuembren que es pecao/ y no comenten mis trinos/ yo me voy con mi destino/ pal lado donde el sol se pierde,/ tal vez alguno se acuerde que aquí cantó un argentino"
                                                  Atahualpa Yupanqui


Imágenes: pinturas de los argentinos: Ricardo Carpani "El gaucho Martín Fierro" y Fernando Fader "La Mazamorra" (1927)

quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio

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