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jueves, 21 de junio de 2012

A media luz

                   Javier Salvago, poeta y guionista español nacido en Paradas, Sevilla en 1950. Forma parte del grupo "Pesía de la Experiencia", junto a importantes poetas como Felipe Benitez Reyes, Luis García Montero y Vicente Gallego. Desde mediados de los años ochenta se desempeña, además, como guionista en radio y televisión. Ha obtenido importantes galardones por su trayectoria profesional, además de los prestigiosos premios de poesía "Rey Juan Carlos I" y el  "Luis Cernuda".
De su extensa obra, se destacan los siguientes títulos: "Canciones del amargo y otros poemas" (1977), "En la perfecta edad" (1982), "Variaciones y reincidencias" (1985), "Momentos" (1987), "El Oleaje de la llama" (1988), "Volver a intentar" (1989) con el que obtuvo el Premio de la Crítica de Poesía Castellana, "Los mejores años" (1991), "Ulises" (1996), "Un Lugar en la tierra" (2006), "Memorias de un antihéroe" (2007), etc. Ha sido traducida parte de su obra al inglés, francés e italiano.


                                               "Escribo para llegar
                                               serenamente al silencio,
                                               que es el morir.
                                               Libre, al fin "


A MEDIA LUZ    poesía de Javier Salvago

Vivir así: sin angustiosos sueños,
 con los deseos justos y contados,

sin prisa por llegar a ningún sitio,
sin esperar de nada demasiado...,

tal vez no sea vivir. Pero es mi vida
(o, al menos, lo que de ella va quedando).


DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA

Fue en la costa -quizá el primer verano
de fiebre aventurera-.
Nos conocimos en la pista
de alguna discoteca,

y luego paseamos por la playa,
bajo la luna, muy bebidos.
Recuerdo una pareja de la Guardia
Civil que nos dio el alto y un aviso.

Aquella noche se nos fue entre besos,
confidencias, miradas y caricias.
En el fondo, seguía siendo un romántico
y amaba de cintura para arriba.

Del amor solamente había tocado,
como del mar, la superficie.
Aunque podría pasar por un experto
buceador, aún era virgen.

No olvidaré su cara de sorpresa,
sobre un fondo de sábana,
cuando por fin, casi a la amanecida,
la última noche me llevó a la cama.-


ESA CHICA


Había renunciado, como un muerto,
a la vida, al placer. Me limitaba
a resistir -como un superviviente
el día después- cuando llegaste tú.
No hubo ningún milagro, aunque tampoco
lo esperaba. En el cielo, las estrellas
siguieron alumbrando indiferentes,
ajenas a nosotros.
                             Aquí abajo
nada cambió. El mundo siguió siendo
el infierno de siempre. Los diarios
siguieron vomitando corrupciones,
atentados, catástrofes...No puedo
ni siquiera decir que mejorase
mi opinión del amor. Por no cambiar,
no cambió ni mi suerte. -Soy el mismo
pertinaz perdedor.-
                                   La diferencia
es sólo que estás tú y que contigo
todo es más soportable. Hasta la vida
vuelve a ser un placer
cuando estamos a gusto.-


LA LUCHA POR LA VIDA

Presiento que no soy el mejor yo
de todos los que quise ser y he sido.
He conocido otros más hermosos,
mejor amantes y mejor vividos.
-Todos, sin excepción, mucho más jóvenes,
prometedores y atractivos-.

No soy el mejor yo.
Pero, al menos, aguanto y sobrevivo.
Los demás, con sus sueños
-cansados, derrotados, aburridos-,
fueron cayendo
uno tras otro en el camino.-


ME RECOSTÉ EN TU CUERPO

Me recosté en tu cuerpo, mientras tú preparabas
la comida. El contacto de tu piel bronceada

me despertó los tigres, dormidos un momento,
y sentí que sus uñas me arañaban por dentro.

Aunque era mediodía, nos fuimos a la cama.
Luego la casa olía a lentejas pegadas.-

                                                
                                                    Javier Salvago


       Imágenes: pinturas del artista francés Louis Anquetin (París , 1861-1932)



    


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miércoles, 20 de junio de 2012

Amor

                               Eduardo Lizalde, poeta, narrador y ensayista nacido en Ciudad de México en 1929. Estudió Filosofía y Música en la Universidad Nacional Autónoma de México. Es uno de los grandes exponentes de la actual poesía mexicana. Ha ocupado diversos cargos en el campo universitario, artístico y cultural. Fue director de la Casa del Lago de la UNAM, director general de publicaciones y medios de la Secretaría de Educación Pública y director de Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes. Director de la Biblioteca Nacional de México.
En 1984 le fue concedida la beca de la Fundación Guggenheim y ha sido distinguido con el Premio Xavier Villaurrutia en 1996, el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes en 1974, el Premio Nacional de Lingüística y Literatura en 1988 y el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde en 2002. Con una extensa obra publicada, se distingue de Eduardo Lizalde, sus últimos títulos: "El tigre en la casa" (1970), "La zorra enferma" (1974), "Caza Mayor" (1979), "Tabernarios y eróticos" (1989), "Rosas" (1994), "Otros tigres" (1999), etc.



                          "Soñe que te habías ido,
                           conmigo hacia el infierno
                           y que se habían quedado aquí
                           sin mundo las demás criaturas"


AMOR    poesía de Eduardo Lizalde


La regla es ésta: dar lo absolutamente imprescindible,
obtener lo más,
nunca bajar la guardia,
meter el jab a tiempo,
no ceder,
y no pelear en corto,
no entregarse en ninguna circunstancia
ni cambiar golpes con la ceja herida;
jamás decir "te amo", en serio,
al contrincante.
Es el mejor camino
para ser eternamenre desgraciado
y triunfador
sin riesgos aparentes.-


ESTO ES FALSO

Esto es falso, esto es bueno
y aquello rubio cobre.

Qué ciencia, hermanos,
cómo saben todo eso.

¿No hay más azul, ni falso ni magenta
que el sol del que los mira?

¿No florecemos, no estamos
comprendidos
entre los seres del reino
-oh solipsistas, oh videntes, oh magos-?

Sólo somos el muro que retiene el jardín.-


QUE TANTO Y TANTO AMOR

Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses;
que se pierda
tanto increíble amor.
Que nada quede, amigos,
de esos mares de amor,
de esas verduras pobres de las eras
que las vacas devoran
lamiendo el otro lado del césped,
lanzando a nuestros pastos
las manadas de hidras y langostas
de sus lenguas calientes.

Como si el verde pasto celestial, el mismo océano, salado como arenque,
hirvieran.
Que tanto y tanto amor
y tanto vuelo entre unos cuerpos
al abordaje apenas de su lecho se desplome.

Que una sola munición de estaño luminoso,
una bala pequeña,
un perdigón inocuo para un pato,
derrumbe al mismo tiempo todas las bandadas
y desgarre el cielo con sus plumas.

Que el oro mismo estalle sin motivo.
Que un amor capaz de convertir el sapo en rosa
se destroce.

Que tanto y tanto amor, una vez más, y tanto,
tanto imposible amor inexpresable,
nos vuelve tontos, monos sin sentido.

Que tanto amor queme sus naves
antes de llegar a tierra.

En esto, dioses, poderosos amigos, perros,
niños, animales domésticos, señores,
lo que duele.-





                                            DOS VIÑETAS DE UN CÁNDIDO

                               Bajo el cielo tenebroso
                               el rehilete se abre en el jardín.
                               La fiesta del gorrión que danza, canta
                               -se vuelve flor su trino,
                               fruto su aleteo-,
                               se baña bajo el líquido haz de chispas.
                               Pura felicidad en el pequeño prado,
                               el agua limpia -hubiera dicho el santo-,
                               es la sonrisa de dios.-



                                                                   Eduardo Lizalde


Imágenes: pinturas del artista plástico de EE.UU, Andrea Kowch (Michigan, 1986)


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martes, 19 de junio de 2012

Vida prestada

                                María Elvira Lacaci, poeta española nacida en Ferrol, La Coruña, en 1928. Desde muy joven se dedicó a la literatura orientando su obra poética hacia los temas sociales. Como representante de la generación poética del 27, brilló con luz propia junto a escritores tan importantes como Vicente Alexandre, Dámaso Alonso y Gerardo Diego. Fue la primer mujer en obtener el Premio Adonais en 1956, por "Voz Humana". En 1964 fue galardonada con el Premio Nacional de la Crítica, por su extensa trayectoria literaria.
Su obra está representada, entre otros, por los siguientes títulos: "Humana voz" (1957), "Sonido de Dios" (1962), "Al este de la ciudad" (1963), "El Rey Baltasar" (1965), "Tom y Jim" (1966), "Molinillo de papel" (1967), etc. Dejó además un buen número de poemas sin publicar , al momento de fallecer en Madrid en 1997.


                                                 " Voy a vestirme el traje de etiqueta.
                                                   Cuidaré mis maneras
                                                  Perfumaré mi aliento
                                                 -respirando el estiercol tanto tiempo-"
                                                    


VIDA PRESTADA    poesía de Maria Elvira Lacaci


Señor,
esta vida prestada
que sostengo
a fuerza de dolor
hecho ya aliento,
aliento que me pesa
estancado remanso
que no fluye
ni se renueva con cada latido-
es como las demás. También prestada.
Pero a mí
me dejaste pendiendo
la etiqueta,
el cartel que dice a todas horas
-porque un viento en el alma lo renueve-:
                              "Que no me pertenece"

Y se posan
mis tan oscuros y tristones ojos
sobre toda planta que en la tierra crece
y sobre todo ser humano
que a la vida
se entrega totalmente. Apasionado.
Con asombro los miro,
porque a ellos
les arrancaste un día la etiqueta.
La etiqueta que a mí,
angustiosamente,
me baila sin cesar. Frente a los ojos.-


A LA POESÍA


Me siento vagabunda de las Letras.
Quiero comer mi pan con el mendigo.
Beber vino de todos.
Tomar el sol
tendida
sobre la hierba húmeda.
Tener una guitarra
con cuerdas de latidos, entregados.
Tocarla por los pueblos.
Que los hombres -de colores distintos-
bailen al son de ella
con sus modales
toscos
y su verdad sencilla
a flor de labio.-

EL ESPEJO OVALADO


Un espejo ovalado.
Un radiador pequeño de calefacción.
Mis manos calentándose.
Mis ojos
se clavaron en él.
Un rostro, que no reconocí,
me miraba
paraliticamente avejentado.

Afloraba
a los oscuros ojos de aquel rostro
un profundo dolor
que venía de adentro. Que era oscuro y tenaz.
Cristalizó.
Y, en forma de agua amarga,
resbaló
hasta la piel de mis zapatos húmedos.

Un caos
de innumerables dardos afilados
castigó mis sentidos.
Con las manos abiertas golpeé la pared
de ambos lados del espejo ovalado.
                        ¡Dios es bueno!
Me asusté de mi grito.
Los dueños de la casa al otro lado...
Acerqué mis oídos al tabique azotado.
La radio transmitía un estridente mambo.
Respiré sosegada. Me arrojé sobre el lecho.
Y miré largo rato
los fantasmas
que la humedad
había dibujado sobre las paredes.-





ÁRBOL ENAMORADO

Se llamaba Dolor
y era un extraño
árbol enamorado sin viscosas resinas de deseos umbríos.

Se llamaba dolor, Elvira, a veces.
Y era el Norte de dios.
Pero sus hojas
se desprendían lentas hacia el suelo.

Era un extraño árbol. Sin raíces
ni savia. Aladamente
arrastraba su tronco carcomido
sobre la tierra.

Sobre la tierra que impaciente,
despiadadamente,
empezaba a girarle por las venas.
A gritarle en su giro,
raudo y rojo,
su ineludible puesto. Allí. En la Nada.-


                                                   María Elvira Lacaci


Imágenes: pinturas del artista ruso Konstantin Korovin (Moscú, 1861- París, 1931)




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lunes, 18 de junio de 2012

La risa leve

                Emilio Westphalen, poeta y ensayista peruano nacido en 1911. Ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos donde obtuvo la Licenciatura en 1932. Es uno de los más importantes poetas surrealistas de su país. Participó y contribuyó al enriquecimiento de la cultura peruana, dirigiendo las revistas "Las Moradas", "Revista Peruana de Cultura" y "Amaru". Trabajó durante mucho tiempo como traductor para las Naciones Unidas y ocupó el cargo de Agregado Cultural de la Embajada Peruana en Italia. En 1977 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1991 recibió un Homenaje de la Universidad de Salamanca, en 1955 "Las Palmas Magisteriales", "La Orden del Sol" y el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional.
Entre sus libros más destacados figuran: "Las Ínsulas extrañas" (1993), "Abolición de la Muerte" (1935), "Arriba bajo el cielo" (1982), "Amago de poemas de lampo de nada" (1984), "Ha vuelto la diosa ambarina" (1988), " La poesía, los poemas, los poetas" (1995), etc. Westphalen falleció en Lima en el año 2001.


                                          "Andando el tiempo
                                          los hombres se miran en los espejos
                                          y no se ven.
                                          Andando el tiempo"



CUÁL ES LA RISA LEVE       poesía de Emilio Westphalen

Cuál es la risa leve cubierta de espuma
que anuncia el amor
Cuál es la túnica desvanecida que oculta
los lentos puñales ciegos del amor
Cual el momento en el cual aparece indudable
benévolo golpe de sangre sobre la arboleda
Y los trozos de un cuerpo en estado de putrefacción
Aún se hacen visibles sobre la muralla de mármol.-


RITUAL DE ARENA

¿Cómo suenan los címbalos
los crótalos de huesos
el cuero humano del tamboríl?
el concierto bulle y remueve
capas densas de corteza terrestre
desgaja estrellas fugitivas
mientras cielos arremolinados
se desgarran entre sí
al compás de soles descuartizados
en la danza renovadora de caos
Caos absorbente luz y tiniebla.-

****************************************

"Un hombre se inclina sobre el cuerpo desnudo de una mujer
Y lentamente extiende con la lengua sobre él
Un líquido rosado
El cuerpo que da todo húmedo brillante y encendido
Luego con los dientes hace aquí y allá
El signo del amor
Pequeños puntos blancos que adornan la piel oscura
La mujer cierra los ojos dilata las narices
A veces a pesar suyo un suspiro entreabre sus labios".-

*****************************************

"Una representación hermosa del amor
Debería volver siempre sobre sí misma
Una y otra vez y otra vez
Y así indefinidamente
Deberían repetirse exactamente
Los mismos gestos
Los mismos movimientos
El mismo ruido de besos
Las mismas ondulaciones
De modo que la reproducción cinematográfica
Sumamente acelerada
De todos estos coitos sucesivos
En pequeños rectángulos situados
Encima de las mesas y sobre las paredes
Pudiera servir de instrumento regulador
De la marcha del tiempo
Y ser denominado
Reloj de amor.-


MUNDO MÁGICO

Tengo que darles una noticia negra y definitiva
Todos ustedes se están muriendo
Los muertos y la muerte de ojos blancos las muchachas de ojos rojos
Volviéndose jóvenes las muchachas las madres todos mis amorcitos
Yo escribía
Dije amorcitos
Digo que escribía una carta
Una carta una carta infame
Pero dije amorcitos
Estoy escribiendo una carta
Otra será escrita mañana
Mañana estarán ustedes muertos
La carta infame la carta intacta también está muerta
Escribo siempre y no olvidaré tus ojos rojos
Es todo lo que puedo prometer
Cuando fui a verte tenía un lápiz y escribí sobre tu puerta
Esta es la casa de las mujeres que se están muriendo
Las mujeres de ojos inmóviles las muchachas de ojos rojos
Mi lápiz era enano y escribía lo que yo quería
Mi lápiz enano mi querido lápiz de ojos blancos
Pero una vez lo llamé el peor lápiz que nunca tuve
No oyó lo que dije no se enteró
Sólo tenía ojos blancos
Luego besé sus ojos blancos y él se convirtió en ella
Y la desposé por sus ojos blancos y tuvimos muchos hijos
Mis hijos o sus hijos
Cada uno tiene un períodico para leer
Los periódicos de la muerte no están muertos
Sólo que ellos no saben leer
No tienen ojos ni rojos ni inmóviles ni blancos
Siempre estoy escribiendo y digo que todos ustedes se están muriendo
Pero ella es el desasosiego y no tiene ojos rojos
Ojos rojos ojos inmóviles
Bah no la quiero.-


                                          Emilio Westphalen


Imágenes : pinturas del artista plástico francés, Paul Émile Chabas (1869-1937)







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domingo, 17 de junio de 2012

Desasosiego

                            Elías Nandino, poeta mexicano nacido en Cocula, Jalisco en 1900. Además de su labor como médico, Nandino apoyó a muchos jóvenes poetas desde las revistas literarias que fundó y dirigió. Editó la colección de cuadernos "México nuevo", dirigió "Estaciones" y de 1960 a 1964 fue director de "Cuadernos de Bellas Artes". En 1979 recibió el Premio Nacional de Literatura y el Premio de Poesía de Aguascalientes.
Cada uno de sus poemas contiene un fragmento de tiempo. Poeta soñador que une la vida y la muerte, el amor y el odio, con un puente indestructible de palabras, sueños y realidades. Una muestra significativa de su obra como excelente poeta , lo constituye sus libros: "Naufragio de la duda" (1950), "Triángulo de silencios" (1953), "Nocturna summa" (1955), "Eternidad del polvo" (1970) y "Noctuno palabra" (1976), entre otros. Nandino murió en Guadalajara, México, en 1993.          




                                          "¡Qué puñalada
                                          le ha propinado el viento
                                          a la granada!"



DESASOSIEGO        poesía de Elías Nandino

El fuego quemo y consume.
El hielo quemo y conservo.

I
Esta inquietud indomable
de estar sin querer estar
y al pisar otro lugar
regresar inconsolable.

Este anhelar incansable
de partir para llegar
sin nunca poder llenar
mi soledad inmutable.

Este meditar extremo
que inquiere, desesperado,
a lo invisible que temo.

Y en mi fuego, congelado
solo y a solas me queme
en deshielo enamorado.

II
Esta esperanza encendida
que me lanza a caminar
en un constante buscar
la emoción desconocida.

Esta lucha sumergida
de creer y de dudar
y, a mi juventud perdida,
sin que la pueda olvidar.

Este pensar que no sabe
nada de nada y que quiere
que ya la vida se acabe,

y la muerte que no hiere,
y el alma que ya no cabe
y en lenta asfixia se muere.-


SI HUBIERAS SIDO TU

Si hubieras sido tú, lo que en las sombras, anoche,
bajó por la escalera del silencio
y se posó a mi lado,
para iniciar el cauce de acentos en vacío
que, me imagino, será el lenguaje de los muertos.

Si hubieras sido tú, de verdad, la nube sola
que detuvo su viaje debajo de mis párpados
y se adentró en mi sangre,
amoldándose a mi dolor reciente
de una manera leve, brisa, aroma,
casi contacto angelical soñado...

Si hubieras sido tú,
lo que apartando la quietud oscura
se apareció, tal como si fuera tu dibujo
espiritual, que ansiaba convencerme
de que sigues, sin cuerpo, viviendo en la otra vida.

Si hubieras sido tú la voz callada
que se infiltró en la voz de mi conciencia,
buscando incorporarte en la palabra
que tu muerte expresaba con mis labios.

Si hubieras sido tú, lo que al dormirse
descendió como bruma, poco a poco,
y me fue encarcelando
en una vaga túnica de vuelo fallecido.

Si hubieras sido tú la llama llama
que inquemante creó, sin despertarme
ni conmover el lago del azoro:
tu inmaterial presencia,
igual que en el espejo emerge
la imagen, sin herirle
el límpido frescor de su epidermis.

Si hubieras sido tú...

Ya despierto, después de la vigilia,
o del sueño o del ensueño,
me pregunto a mí mismo:
¿Quién más pudo venir a visitarme?

Recuerdo que, contigo solamente,
platicaba del amoroso asedio
con que la muerte sigue a nuestra vida.

Y hablábamos los dos adivinando,
haciendo conjeturas,
ajustando preguntas, invitando respuestas,
para quedar al fin
sumidos en derrota,
muriendo en vida por pensar la muerte.

Ahora tú ya sabes descifrar el misterio
porque estás en su seno, pero yo...

En esta incertidumbre secretamente pienso
que si no fuiste tú, lo que en las sombras,
anoche,
bajó por las escaleras del silencio
y se posó a mi lado,
entonces quizá fue
una visita de mi propia muerte.-


                                Elías Nandino



Imágenes: pinturas del artista de EE.UU
Edwin Blashfield (1845-1936)









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sábado, 16 de junio de 2012

Premio de Poesía Pablo Neruda

                     Hace unos pocos días se anunció que el poeta chileno Nicanor Parra fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2012. Siendo elegido de manera unánime por "su gran trayectoria, por su aporte al enriquecimiento del lenguaje poético latinoamericano, por su humor, su ironía, su mirada infatigablemente crítica y por la extraordinaria diversidad de sus búsquedas como antipoeta, poeta visual y traductor". El jurado estuvo conformado por los chilenos Claudio Bertoni y Pedro Gandolfo, el cubano Virgilio López, el inglés Niall Binns y la argentina Valeria Zurano. El premio consiste en 60 mil dólares, más un diploma y una medalla.
El poeta Parra, nacido en San Fabián, Provincia de Ñuble, Chile el 5 de septiembre de 1914 fue galardonado el año pasado con el Premio Cervantes, conocido como el Nobel Hispanoparlante. Debido a su avanzada edad , éste no pudo asistir a la premiación, yendo en su lugar su nieto Cristóbal Ugarte. En esta ocasión, hace una semana, al ser informado de la noticia de la obtención del "Pablo Neruda" por el Ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke, Parra señaló: "No es la primera vez que me dan un premio que no merezco y espero que no sea la última"


                                 "Cordero de dios que lavas los pecados del mundo
                                  Dime cuántas manzanas hay en el paraíso terrenal"


APROVECHO LA HORA DEL ALMUERZO

Aprovecho la hora del almuerzo
para hacer un exámen de conciencia
¿Cuántos brazos me quedan por abrir?
¿Cuántos pétalos negros por cerrar?
¡A lo mejor soy un sobrevivivente!

El receptor de radio me recuerda
mis deberes, las clases, los poemas
con una voz que parece venir
desde lo más profundo del sepulcro.

El corazón no sabe que pensar.

Hago como que miro los espejos
un cliente estornuda a su mujer
otro enciende un cigarro
otro lee Las últimas noticias.

¡Qué podemos hacer, árbol sin hojas,
fuera de dar la última mirada
en dirección al paraíso perdido!

Responde sol oscuro
ilumina un instante

aunque después te apagues para siempre.-



       


CAMBIOS DE NOMBRE

A los amantes de las bellas letras
Hago llegar mis mejores deseos
Voy a cambiar de nombre a algunas cosas.
Mi posición es esta:
El poeta no cumple su palabra
Si no cambie el nombre de las cosas.
¿Con qué razón el sol
Ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz
El de las botas de cuarenta leguas!

¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
Los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
Que los zapatos han cambiado de nombre:
Desde ahora se llaman ataúdes.
Bueno, la noche es larga
Todo poeta que se estime a sí mismo
Debe tener su propio diccionario
Y antes que se me olvide
Al propio dios hay que cambiarle nombre
Que cada cual lo llame como quiera:
Eso es un problema personal.-


HASTA LUEGO

Ha llegado la hora de retirarse
Estoy agradecido de todos
Tanto de los amigos complacientes
Como de los enemigos frenéticos
¡Inolvidables personajes sagrados!

Miserable de mí
Si no hubiera logrado granjearme
La antipatía casi general:
¡Salve perros felices
Que salieron a ladrarme al camino!
Me despido de ustedes
Con la mayor alegría del mundo.

Gracias, de nuevo, gracias
Reconozco que se me caen las lágrimas
Volveremos a vernos
En el mar, en la tierra donde sea.
Pórtense bien, escriban
Sigan haciendo pan
Continúen tejiendo telarañas
Les deseo toda clase de parabienes:
Entre los cucuruchos
De esos árboles que llamamos cipreses
Los espero con dientes y muelas.-



                                                          Nicanor Parra



Imágenes: pituras del artista plástico chileno Camilo Mori (Valparaiso, 1896-Santiago, 1973)



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viernes, 15 de junio de 2012

Muerte

No hay muertes inciertas, ni vidas justificadas.
La Muerte.    

               Poemas de : Sara de Ibañez, uruguaya nacida en Tacuarembó en 1910. Falleció en Montevideo en 1971. Obtuvo el Premio de la Academia Nacional de Letras y el Premio Nacional de Literatura en 1971.  Pablo Neruda, (Chile 1904-1973) el 21 de octubre de 1971 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura.


"La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos"         Antonio Machado


LA MUERTE   poema de Sara de Ibañez


Sol amargo, agua amarga, amargo viento y amarga sangre para siempre amarga.
Vencido y solo en carne y pensamiento,
y el sueño antiguo por tesoro y carga.
Quiso callado y solo y sin lamento
sorbo a sorbo agotar su fuente larga.
Miserable señor de su destino,
de espaldas a la aurora abrió el camino.

De espaldas a su Oriente y a su gloria,
y hueso adentro una centella vaga,
mordió el seco laurel de su victoria
y nunca fue curado de su llaga.
Terco aguijón de luto su memoria,
en toda miel ejercitó su plaga.
Y entre las brumas del silencio agrario
fue una lenta sonrisa su calvario.

Pero entre sus espigas y sus flores,
cuando la muerte le entreabrió las puertas
el guerrero de blancos y resplandores
dianas oyó por las borradas huertas.
¡Mi caballo!, gritó: y en los alcores
resonaron ángelicos alertas.
¡Mi caballo! Montó el corcel sombrío,
y tendió su galope sobre el frío.-


                                                 Sara de Ibañez






SÓLO LA MUERTE   poema de Pablo Neruda

Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel al alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido sin perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra
 y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.
Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado, como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color
de violetas húmedas, de violetas
acostumbradas a la tierra
porque la cara de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.


Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos,
la muerte está en la escoba,
es la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.
La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante.-


                                                             Pablo Neruda



Imágenes: pinturas de Rubens "Saturno", Gustav Courbet "El Entierro del Conde de Orleans", Illiá Yefimovich Repin y Pieter Brueghel "Triunfo de la muerte" (detalle).



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