Manuel Scorza, poeta y novelista peruano nacido en Lima en 1928. A los veinte años viajó como exiliado a México, allí publicó su primera obra importante "Las Imprecaciones". Diez años después regresó a Lima donde continuó su carrera literaria. En 1970, y debido nuevamente a su actividad política se exilió en Paris donde trabajó en la "Ecole Normale Superieure de Saint Cloud". De su obra también merece mencionarse "Desengaños del mago" (1961), "Los adioses" (1959), "Poesía amorosa" (1963), "El vals de los reptiles" (1970), "Poesía incompleta" (1970), "La danza inmóvil" (1983), "Obra poética" (1990). Le fue otorgado el Premio Nacional de Poesía Peruana en 1956. Falleció en un accidente aéreo en 1983.
"Por todas partes sitiaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo"
LA CASA VACÍA poesía de Manuel Scorza
Voy a la casa donde no viviremos
a mirar los muros que no se levantarán.
Paseo las estancias
y abro las ventanas
para que entre el tiempo del Ayer envejecido.
¡Si vieras!
Entre las bungavillas
cansadamente juegan
los hijos que jamas tendremos.
Yo los miro. Ellos me miran.
Mi corazón humea.
Éste es el sitio
donde mi corazón humea.
Y a esta hora,
en el balcón, callada,
yo sé que tú también te mueres
y piensas en mí hasta ensangrentarte,
Yo también pienso en ti.
Óyeme donde estés:
por esta herida no sale sólo sangre:
me salgo yo.-
LA CITA
Son las siete;
la calle está oscura;
ya no vendrás.
Aunque llegaras
todas las tardes
a la orilla de esta cita,
y aguardaras, inmóvil,
todas las horas que en el mundo faltan
ya no me hallarás,
porque esperándote perdí mi juventud.
Y no como el guerrero
que las manos moja
en la espuma bermeja de la guerra.
¡No como los ardientes varones que conocí!:
¡Alexander extraviado en la espesura!
¡Gabriel amarrado a los torrentes!
Eugenio deshojado a la aventura!
¡Amaro, que un día solo con tu fusil partiste!
¡Os envidio, jóvenes vehementes,
a quienes no bastándoles los crepúsculos,
por mirar llamaradas
incendiaron su propia edad florida!
Yo, miserablemente
perdí mi juventud;
aguardando que cumplieras
la cita de los parques,
gasté los veloces años.
¡Oh cafés humosos donde fingí
leer los diarios de mi feroz melancolía!
Esperándote perdí la juventud
y me pesa.
Son las siete:
y estoy solo.-
SERENATA
Íbamos a vivir toda la vida juntos.
Íbamos a morir toda la muerte juntos.
Adiós.
No sé si sabes lo que quiere decir adiós.
Adiós quiere decir ya no mirarse nunca,
vivir entre otras gentes,
reírse de otras cosas,
morirse de otras penas.
Adiós es separarse, ¿entiendes?, separarse,
olvidando, como traje inútil, la juventud.
¡Ibamos a hacer tantas cosas juntos!
Ahora tenemos otras citas.
Estrellas diferentes nos alumbran
en noches diferentes.
La lluvia que te moja me deja seco a mí.
Está bien: adiós.
Contra el viento el poeta nada puede.
A la hora en que parten los adioses,
el poeta sólo puede pedirle a las golondrinas
que vuelen sin cesar sobre tu sueño.-
Manuel Scorza
Imágenes: pinturas y collages del artista estadounidense Derek Gores (Nueva York, 1971)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
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jueves, 8 de noviembre de 2012
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Nota borrosa
Manu Cáncer, poeta español nacido en Bilbao en 1954 y fallecido en Madrid en 2002. De nombre Juan Manuel Cáncer Trincado. Se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Deusto. Después de recorrer varias ciudades se estableció en Madrid con Carmen Fábregas, su compañera durante veinte años quien es la destinataria de muchos de sus poemas amatorios. Su primer obra poética "Grita" fue publicada en 1980 y posteriormente vino "Blues de todos los jueves". Participó en muchas ediciones independientes y en antologías de poetas contemporáneos españoles. La muerte lo sorprendió a los 48 años producto de una fulminante enfermedad, dejando obra inédita.
"Decirte cosas al oído,
saber que estás en paz.
Saber que amarte
es saber todo"
BALADA DE LA NOTA BORROSA poesía de Manu Cáncer
Si por casualidad
encuentras
esta nota borrosa,
que alguien
te lea lo que dice.
Hoy
Sólo soy un hombre
vencido por la noche,
hoy
sólo soy un hombre
o algo así,
caminando borracho por la carretera.
Soy un extraño para cualquier extraño
y eso es todo,
pero, si por casualidad encuentras
esta nota,
quiero que sepas
lo que dice:
no
he sabido
olvidarte.-
DOLOR EN PRIMAVERA
Tú me miraste
cuando yo era
un mendigo,
tú me miraste así,
cuando estaba sin nadie.
Cuando pensé morir
tú
me miraste,
y eso fue
para mí
volver a casa:
aquella noche
tú me invitaste a entrar
y entonces me miraste.-
MOJA MIS QUEMADURAS
Amor, amor, amor,
moja mis quemaduras
con una sola frase de esperanza sencilla,
una sola caricia
azul
de madrugada,
con una sola noche más.
Amor, amor, amor,
hazme vivir,
hazme resurrección callada,
amor, dame luz a beber, dame luz, dame luz,
dame coraje apasionado, háblame,
moja mis quemaduras
con una sola sílaba de esperanza,
una sola caricia
azul de madrugada.-
TU NOMBRE Y LA SONRISA
Si últimamente he sido soñador
fue por sentirte,
por hablarte,
por despertar
junto
a tu boca.
Con eso me bastaba.
Por si cambio de nombre en esta noche,
créeme,
esto es todo
lo que puedo escribir
para ti.
Tu nombre (y tu sonrisa)
significan mi eclipse
remendada:
créeme,
aquí están
todas las viejas lágrimas, las bromas
y también
las preguntas.-
Manu Cáncer
Imágenes: pinturas del artista contemporáneo estadounidense Daniel Gerhartz (Wisconsin, 1965)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
"Decirte cosas al oído,
saber que estás en paz.
Saber que amarte
es saber todo"
BALADA DE LA NOTA BORROSA poesía de Manu Cáncer
Si por casualidad
encuentras
esta nota borrosa,
que alguien
te lea lo que dice.
Hoy
Sólo soy un hombre
vencido por la noche,
hoy
sólo soy un hombre
o algo así,
caminando borracho por la carretera.
Soy un extraño para cualquier extraño
y eso es todo,
pero, si por casualidad encuentras
esta nota,
quiero que sepas
lo que dice:
no
he sabido
olvidarte.-
DOLOR EN PRIMAVERA
Tú me miraste
cuando yo era
un mendigo,
tú me miraste así,
cuando estaba sin nadie.
Cuando pensé morir
tú
me miraste,
y eso fue
para mí
volver a casa:
aquella noche
tú me invitaste a entrar
y entonces me miraste.-
MOJA MIS QUEMADURAS
Amor, amor, amor,
moja mis quemaduras
con una sola frase de esperanza sencilla,
una sola caricia
azul
de madrugada,
con una sola noche más.
Amor, amor, amor,
hazme vivir,
hazme resurrección callada,
amor, dame luz a beber, dame luz, dame luz,
dame coraje apasionado, háblame,
moja mis quemaduras
con una sola sílaba de esperanza,
una sola caricia
azul de madrugada.-
TU NOMBRE Y LA SONRISA
Si últimamente he sido soñador
fue por sentirte,
por hablarte,
por despertar
junto
a tu boca.
Con eso me bastaba.
Por si cambio de nombre en esta noche,
créeme,
esto es todo
lo que puedo escribir
para ti.
Tu nombre (y tu sonrisa)
significan mi eclipse
remendada:
créeme,
aquí están
todas las viejas lágrimas, las bromas
y también
las preguntas.-
Manu Cáncer
Imágenes: pinturas del artista contemporáneo estadounidense Daniel Gerhartz (Wisconsin, 1965)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
martes, 6 de noviembre de 2012
Deseada
Gabriel Celaya, poeta español nacido en Hernani, Guipúzcoa en 1911. De nombre real: Rafael Múgica. Ya publicado anteriormente en el blog. Uno de los escritores que integraron el famoso Grupo español de la Generación del 27. En 1947 fundó , junto a Amparo Gastón, la colección de poesía Norte. Obtuvo en 1956 el "Premio de la Crítica" por su libro "De claro en claro". En 1986 recibió el "Premio Nacional de las Letras Españolas". De extensa obra poética, se puede mencionar a "Plural" (1935), "Cantos Íberos" (1955), "Casi en prosa" (1972), "Buenos días, buenas noches" (1976), "Penúltimos poemas" (1982), etc.
"Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse"
DESEADA poesía de Gabriel Celaya
Deseada, ¡tan suave!,
confín donde resbalo.
¡Oh siempre un poco ausente,
suspendida en la nada!
¿Son tus ojos dulces?
No, que está turbado
tu mirar brillante
de anhelos contrarios.
Yo te amo, te amo, te amo,
todo lleno de alas tempestuosas,
y de grras, de furias,
de dolor, por abrirme.
¡Oh, tenme en tu sonrisa,
en tu sombra, en lo leve
de tu mano impalpable!
¡Tenme en tu caricia!
¿A qué llamas cambiando?
¿Qué me pides furtiva?
¡Oh tú, siempre ignorada,
tú siempre antigua y nueva!
Ven más cerca. No tema.
Tu mano tibia tiembla,
tu cintura se atreve
con sobresaltos, mía. ¡Mía, deseada!
Y aún sonríes con ojos
inocentes y raros.
¡Oh, dime! ¿Qué sugieren
tus ojos arcaicos?
Cabelleras, torrentes,
músicas perdidas,
corazón: esa ave
que, tomada, tiembla.
Y tú, esquiva, flotando
desnuda, lenta y suave.
Tú, chiquita, huida
en un cielo sin nadie.
¡Oh dime, deseada,
cómo hay que abrazarte
mientras tu boca expira
en la mia, sin habla!
Di si tu remota
belleza en tu cuerpo
puedo yo apresarla.
Puedo así matarte.
Deseada, ya basta.
Deseada, no puedo.
Deseada, tú quieres
que yo muera contigo.-
FECUNDACIÓN
Y si yo te toco, tú eres lo que eres;
y si no te toco,
tú, tranquila, duermes.
Tú, conmigo, todo,
palmera que crece,
sonrisas abiertas
que, meciendo, envuelven.
Y si no te toco,
dulzura que pesa,
caes en tu silencio
densamente lenta.-
TÚ QUE SOLO ERES TÚ
Mi vicio, mi locura, mi alegría,
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficiente amada,
cámbiame los ojos si así quieres,
pónmelos de ira.
Es lo mismo. Me das vida.-
Gabriel Celaya
Imágenes: ilustraciones del artista francés Pierre Mornet (1972)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
"Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse"
DESEADA poesía de Gabriel Celaya
Deseada, ¡tan suave!,
confín donde resbalo.
¡Oh siempre un poco ausente,
suspendida en la nada!
¿Son tus ojos dulces?
No, que está turbado
tu mirar brillante
de anhelos contrarios.
Yo te amo, te amo, te amo,
todo lleno de alas tempestuosas,
y de grras, de furias,
de dolor, por abrirme.
¡Oh, tenme en tu sonrisa,
en tu sombra, en lo leve
de tu mano impalpable!
¡Tenme en tu caricia!
¿A qué llamas cambiando?
¿Qué me pides furtiva?
¡Oh tú, siempre ignorada,
tú siempre antigua y nueva!
Ven más cerca. No tema.
Tu mano tibia tiembla,
tu cintura se atreve
con sobresaltos, mía. ¡Mía, deseada!
Y aún sonríes con ojos
inocentes y raros.
¡Oh, dime! ¿Qué sugieren
tus ojos arcaicos?
Cabelleras, torrentes,
músicas perdidas,
corazón: esa ave
que, tomada, tiembla.
Y tú, esquiva, flotando
desnuda, lenta y suave.
Tú, chiquita, huida
en un cielo sin nadie.
¡Oh dime, deseada,
cómo hay que abrazarte
mientras tu boca expira
en la mia, sin habla!
Di si tu remota
belleza en tu cuerpo
puedo yo apresarla.
Puedo así matarte.
Deseada, ya basta.
Deseada, no puedo.
Deseada, tú quieres
que yo muera contigo.-
FECUNDACIÓN
Y si yo te toco, tú eres lo que eres;
y si no te toco,
tú, tranquila, duermes.
Tú, conmigo, todo,
palmera que crece,
sonrisas abiertas
que, meciendo, envuelven.
Y si no te toco,
dulzura que pesa,
caes en tu silencio
densamente lenta.-
TÚ QUE SOLO ERES TÚ
Mi vicio, mi locura, mi alegría,
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficiente amada,
cámbiame los ojos si así quieres,
pónmelos de ira.
Es lo mismo. Me das vida.-
Gabriel Celaya
Imágenes: ilustraciones del artista francés Pierre Mornet (1972)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
lunes, 5 de noviembre de 2012
Agonía
Luisa Castro, poeta y novelista española nacida en Fox, Lugo, en 1966. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado también estudios en Columbia y New York University. Publicó a los 17 años "Odisea definitiva", posteriormente obtuvo el "Premio Hiperión de Poesía" en 1987 con su libro "Los versos del eunuco" y el Premio "Rey Juan Carlos de Poesía" con "Los hábitos del artillero" (1989). Parte de su obra poética está contenida en los poemarios "Ballenas" (1992), "De mí haré una estatua viviente" (1997), "Señales con una sola bandera" (2004), etc. En el año 2003 obtuvo el "Premio Biblioteca Breve Seix Barral" con la novela "La segunda mujer" .
"Antes de ser puente fui incendiaria
y en cada cabello abrí una brecha
como un barco"
AGONÍA poesía de Luisa Castro
Tú no vienes.
Te sientas a mi lado
y te gusta hacer preguntas
y esperas
que yo extraiga un pez brillante
del fondo del lago.
Pescadora no soy.
Nadie me ha visto enturbiando el río
con unas botas de agua.
Lo que estremece al buscador de oro,
ese brillo convulso,
para mí es dolor.-
AUNQUE SE RÍAN DE LOS VERSOS
Aunque se rían de los versos que te escribo
y que dejo escondidos en las mantas del catre,
pedaleo,
Y Vegadeo es de lejos un fósforo encendido,
llevo alas en las ruedas,
voy en llanta,
pero conozco el paisaje y tengo alma
porque hago amistades
con recuas de perros de varios pueblos
y diversa índole.
Me ladran porque te amo.
Se arrojan a mis zapatos como fanecas salvajes.-
BUENAS NOCHES
Yo sólo espero
que llegue la noche para poder dormir.
Darán las once -no es la hora
todavía
de que se acuesten los niños-.
Un poco más y podré cerrar los ojos
hasta mañana.
El día me despertará
con la misma disculpa de siempre.
Le perdonaré, sí.-
****************
Sólo deseo eso.
Que pase el tiempo de prisa,
que llegue la vejez
y ya nada importe,
sólo lo que a solas en mi corazón sobreviva,
sólo lo que me acompañe hasta allí
y también allí
todo eso me abandone.-
ESTOY HACIENDO PRUEBAS DE VELOCIDAD
Retrocede.
No soy yo, que conozco la cinta del tiempo
y navego
a sabiendas
de que en el mar las horas tienen otro arbitrio
y otra medida
las fuerzas.
Es el mundo,
que retrocede.-
Luisa Castro
Imágenes: escultura , pinturas del artista ruso Mstilav Pavlov (Leningrado, 1967).
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
"Antes de ser puente fui incendiaria
y en cada cabello abrí una brecha
como un barco"
AGONÍA poesía de Luisa Castro
Tú no vienes.
Te sientas a mi lado
y te gusta hacer preguntas
y esperas
que yo extraiga un pez brillante
del fondo del lago.
Pescadora no soy.
Nadie me ha visto enturbiando el río
con unas botas de agua.
Lo que estremece al buscador de oro,
ese brillo convulso,
para mí es dolor.-
AUNQUE SE RÍAN DE LOS VERSOS
Aunque se rían de los versos que te escribo
y que dejo escondidos en las mantas del catre,
pedaleo,
Y Vegadeo es de lejos un fósforo encendido,
llevo alas en las ruedas,
voy en llanta,
pero conozco el paisaje y tengo alma
porque hago amistades
con recuas de perros de varios pueblos
y diversa índole.
Me ladran porque te amo.
Se arrojan a mis zapatos como fanecas salvajes.-
BUENAS NOCHES
Yo sólo espero
que llegue la noche para poder dormir.
Darán las once -no es la hora
todavía
de que se acuesten los niños-.
Un poco más y podré cerrar los ojos
hasta mañana.
El día me despertará
con la misma disculpa de siempre.
Le perdonaré, sí.-
****************
Sólo deseo eso.
Que pase el tiempo de prisa,
que llegue la vejez
y ya nada importe,
sólo lo que a solas en mi corazón sobreviva,
sólo lo que me acompañe hasta allí
y también allí
todo eso me abandone.-
ESTOY HACIENDO PRUEBAS DE VELOCIDAD
Retrocede.
No soy yo, que conozco la cinta del tiempo
y navego
a sabiendas
de que en el mar las horas tienen otro arbitrio
y otra medida
las fuerzas.
Es el mundo,
que retrocede.-
Luisa Castro
Imágenes: escultura , pinturas del artista ruso Mstilav Pavlov (Leningrado, 1967).
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
sábado, 3 de noviembre de 2012
Despedida
Luis Zalamea Borda, poeta, traductor y novelista colombiano nacido en Bogotá en 1921. Perteneciente a una importante familia, recibió una esmerada educación, convirtiéndose en un gran exponente de la literatura colombiana denominada de la "Vieja Guardia". Es autor de varias novelas, ensayos y traducciones que le han merecido el reconocimiento internacional. Viajó en varias ocasiones a Europa y otros países, siempre en el marco de su carrera literaria. Uno de sus poemarios más conocidos es "Requiem Neoyorquino y otros poemas" pero también se destacan de su producción : "Voces en el desierto" y "El Círculo del alacrán". Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano y portugués.
"Así quisiera verte.
Mitad ardilla en medio de los sueños,
hembra fundamental, valerosa argonauta"
DESPEDIDA poesía de Luis Zalamea Borda
Te fuiste.
Como se va la primavera.
Como se van todas las cosas.
Como se pierden en el mar las velas.
Y yo me quedé solo,
con las uñas clavadas en la arena,
viendo como se alejan las mareas.
Te fuiste.
Ni tu nombre recuerdo,
ni el color de tus ojos.
Sólo que por las tardes leíamos a Neruda;
aún me llega el timbre de tu voz profunda,
y el alarido de tu dicha, suelto,
huyendo a medianoche por la playa.
Te fuiste.
Irremediablemente huiste de mi vida.
Fue el océano tu cómplice fortuito:
zarpaste al borde de un balandro cualquiera
una tarde cualquiera.
Yo me quedé sobre la playa dilatada,
salpicado de ocaso, solitario en la arena.
Te fuiste.
Nos habíamos amado con la furia de los 25 años.
Todo fue cerca al mar:
besos de sal y yodo,
mordiscos de medusa enloquecida,
saltos de delfines en celo,
abrazos hasta brotar la sangre marinera.
Te fuiste.
Como se fueron también la rada familiar,
las velas madrugadoras de los camaroneros,
el lecho duro de nuestros combates clandestinos.
Hasta el mar cambió de rostro y de fragancia;
la codicia del hombre corrompió las aguas.
El aire mismo se llenó de venenos y de miasmas.
Te fuiste.
Como se van todas las cosas.
Y yo me quedé solo,
con las uñas clavadas en la arena,
viendo como se alejaban las mareas.-
REGRESO
Acabas de llegar.
Cruzaste, en solitaria caravana, un desierto de sábanas,
las venas en sus múltiples ramas abrazando.
Atrás están quedando los montes calcinados;
la saeta que rompe la ventana del yodo;
la larga enrredadera de los nervios;
el muelle negro donde los sueños de la noche zarpan
y ya no escuchas las voces del mundo de fantasmas.
Estás radiante, nueva, completa, hasta algo celeste,
al emerger del reino prohibido de las sombras.
Estás triunfante, infantil y hasta un poco felina.
Lo fosco de la noche en ti fue derritiéndose,
olvidada la pena aguda de tu entraña.
Surge la única voz, con la esperanza;
la cortina incitante que descorre el mañana,
el fruto nuevo del dolor, tan bienamado,
y la centella poderosa de tu grito,
no ya de soledad ni de pavor ni hielo:
de entera dicha sin baldón ni frío.
Hasta encontrarme incólume,
espérame, triunfante, a la otra orilla del dolor.-
"Así quisiera verte.
Mitad ardilla en medio de los sueños,
hembra fundamental, valerosa argonauta"
DESPEDIDA poesía de Luis Zalamea Borda
Te fuiste.
Como se va la primavera.
Como se van todas las cosas.
Como se pierden en el mar las velas.
Y yo me quedé solo,
con las uñas clavadas en la arena,
viendo como se alejan las mareas.
Te fuiste.
Ni tu nombre recuerdo,
ni el color de tus ojos.
Sólo que por las tardes leíamos a Neruda;
aún me llega el timbre de tu voz profunda,
y el alarido de tu dicha, suelto,
huyendo a medianoche por la playa.
Te fuiste.
Irremediablemente huiste de mi vida.
Fue el océano tu cómplice fortuito:
zarpaste al borde de un balandro cualquiera
una tarde cualquiera.
Yo me quedé sobre la playa dilatada,
salpicado de ocaso, solitario en la arena.
Te fuiste.
Nos habíamos amado con la furia de los 25 años.
Todo fue cerca al mar:
besos de sal y yodo,
mordiscos de medusa enloquecida,
saltos de delfines en celo,
abrazos hasta brotar la sangre marinera.
Te fuiste.
Como se fueron también la rada familiar,
las velas madrugadoras de los camaroneros,
el lecho duro de nuestros combates clandestinos.
Hasta el mar cambió de rostro y de fragancia;
la codicia del hombre corrompió las aguas.
El aire mismo se llenó de venenos y de miasmas.
Te fuiste.
Como se van todas las cosas.
Y yo me quedé solo,
con las uñas clavadas en la arena,
viendo como se alejaban las mareas.-
REGRESO
Acabas de llegar.
Cruzaste, en solitaria caravana, un desierto de sábanas,
las venas en sus múltiples ramas abrazando.
Atrás están quedando los montes calcinados;
la saeta que rompe la ventana del yodo;
la larga enrredadera de los nervios;
el muelle negro donde los sueños de la noche zarpan
y ya no escuchas las voces del mundo de fantasmas.
Estás radiante, nueva, completa, hasta algo celeste,
al emerger del reino prohibido de las sombras.
Estás triunfante, infantil y hasta un poco felina.
Lo fosco de la noche en ti fue derritiéndose,
olvidada la pena aguda de tu entraña.
Surge la única voz, con la esperanza;
la cortina incitante que descorre el mañana,
el fruto nuevo del dolor, tan bienamado,
y la centella poderosa de tu grito,
no ya de soledad ni de pavor ni hielo:
de entera dicha sin baldón ni frío.
Hasta encontrarme incólume,
espérame, triunfante, a la otra orilla del dolor.-
PARA MAGGIE EN UNA TARDE DE VENTARRÓN
Desflorada por la tormenta
entregada a un viento
de rafaguillas verdes
y súbitos berridos
planea una paloma
y yo sin ser sonámbulo
floto en medio
de azulinas ondas
que destilan cloro
pedaleando
timoneando
mi ahogada bicicleta
a la deriva
en la inerme marea
del desencanto
mi voz sellada
en espera
de lo inevitable.
Y tú también
corres hacia el ocaso
que igual a la alborada
a los dos escatima
una respuesta.-
Luis Zalamea Borda
Imágenes: pinturas de los artistas rusos Piotr Filippovich Alberti (Astracán, 1913-1994)
y Serhiy Reznichenko (Cherkasy, 1968)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
viernes, 2 de noviembre de 2012
Sólo se ama una vez
Luis Felipe Comendador, poeta y editor español nacido en Béjar, Salamanca en 1957. Autor polifacético, ha publicado también novelas, aforismos y ensayos. Parte de su amplia obra está contenida en "Versos giróvagos" (1992), "Notario de las horas" (1994), "Sentado en un bar" (1995), "Paraísos de suicida" (2001), "Vuelta a la nada" (2002), "El amante discreto de Lauren Bacall" (2003), "Con la muerte en los talones" (2004), etc. Obtuvo el Premio Gabriel Celaya por "Sesión continua" en 1996 y fue finalista del Premio Nacional del Ministerio de Cultura y Premio Rafael Morales por "Travelling" en el 2003. Ganó el Premio Internacional Tardor por "Paraísos del suicida" en 2001.
"Quiero hablarte de todo el tiempo,
de las horas anudado a tu nuca
con las manos trenzadas"
SÓLO SE AMA UNA VEZ poesía de Luis Felipe Comendador
Si yo supiera hablar
con las justas palabras,
si pudiera poner los nombres a las cosas
y hacer que así existieran,
si consiguiera hablarte
con la palabra exacta...
sabrías que ni antes
ni después de saberte
puede haber sentimiento
más intenso.-
SOÑADOR
Siempre me gustó todo lo que no tuve,
por eso me gustas más ahora
que ya no eres mía.
Y quisiera comerte
desde el vientre a la boca
en el centro del parque
para que nos llamaran indecentes.-
SUBLIME
Porque debe olvidarse el amor
para que exista
me deshago el camino
y abandono las lágrimas
en la oscura escalera
mientras un corazón de napa
me crece entre los dientes.
Nacimos para morir
y sin embargo...
TODO ES NUEVO
Mujer,
hoy,
decaída,
me lloras en el hombro
y son tus ojos achinados
bellas postales
después de la tormenta.-
SI SUPIERAS
Hoy me he sorprendido
escribiendo de ti en pasado...
Era tan delicadamente cándida,
tan blanca era su piel
y tan suave,
tan hermosa su voz
y su mirada...
Luego he llorado
para hacerte presente
hasta que he comprendido
que te he querido tanto
que no te reconozco así,
desmadejada.-
Luis Felipe Comendador
Imágenes: pinturas del artista inglés Rob Hefferan (Manchester, 1968) del Hiperrealismo
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
"Quiero hablarte de todo el tiempo,
de las horas anudado a tu nuca
con las manos trenzadas"
SÓLO SE AMA UNA VEZ poesía de Luis Felipe Comendador
Si yo supiera hablar
con las justas palabras,
si pudiera poner los nombres a las cosas
y hacer que así existieran,
si consiguiera hablarte
con la palabra exacta...
sabrías que ni antes
ni después de saberte
puede haber sentimiento
más intenso.-
SOÑADOR
Siempre me gustó todo lo que no tuve,
por eso me gustas más ahora
que ya no eres mía.
Y quisiera comerte
desde el vientre a la boca
en el centro del parque
para que nos llamaran indecentes.-
SUBLIME
Porque debe olvidarse el amor
para que exista
me deshago el camino
y abandono las lágrimas
en la oscura escalera
mientras un corazón de napa
me crece entre los dientes.
Nacimos para morir
y sin embargo...
TODO ES NUEVO
Mujer,
hoy,
decaída,
me lloras en el hombro
y son tus ojos achinados
bellas postales
después de la tormenta.-
SI SUPIERAS
Hoy me he sorprendido
escribiendo de ti en pasado...
Era tan delicadamente cándida,
tan blanca era su piel
y tan suave,
tan hermosa su voz
y su mirada...
Luego he llorado
para hacerte presente
hasta que he comprendido
que te he querido tanto
que no te reconozco así,
desmadejada.-
Luis Felipe Comendador
Imágenes: pinturas del artista inglés Rob Hefferan (Manchester, 1968) del Hiperrealismo
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
jueves, 1 de noviembre de 2012
El espino
Louise Elizabeth Glück, poeta estadounidense nacida en Nueva York en 1943. Se graduó en 1961 en Hewlett High School de Nueva York y luego asistió a Columbia University. Es una de las figuras relevantes de la poesía contemporánea norteamericana, con títulos como "Firstborn" (1968), "House on the Marshland" (1975), "Descending Figure" (1980), "The triumph of Achilles" (1985), "Ararat" (1990), etc. En 1994 reunió sus ensayos sobre poética bajo el título "Proofs and Theories". Ha recibido numeros premios , entre los que se destacan Premio Pulitzer (1993) por "El iris salvaje"el National Book Critics Circle Award, el Academy of American Poet's Prize, la Medalla al Mérito MIT. Actualmente ocupa la cátedra de Literatura en la Universidad de Yale.
"No necesito que me alabes
para sobrevivir. Llegué aquí primero,
antes que tú, antes
de que sembraras un jardín"
EL ESPINO poesía de Luise Elizabeth Gkück
Al lado tuyo, pero no
de tu mano: así te miro
andar por el jardín
de verano: las cosas
que no pueden moverse
aprender a mirar. No necesito
perseguirte a través
del jardín; en cualquier parte
los humanos dejan
señal de lo que sienten, flores
esparcidas en el polvo del camino, todas
blancas y doradas, algunas
levemente alzadas
por el viento de la tarde. No necesito
seguirte adonde estás ahora,
hundido en la ponzoña de este campo, para
saber la causa de tu huida, de tu humana
pasión, de tu rabia: ¿por qué otra cosa
dejarías caer todo aquello
que has acumulado?-
AMOR BAJO LA LUZ DE LA LUNA
A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación
a otra persona, a eso lo llaman
alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma.
(Lo que significa que para entonces adquirieron una.)
Afuera, la tarde de verano, todo un mundo
arrojado a la luna: grupos de formas plateadas
que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín
donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo,
la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio
transformado en aleación de luz de luna,
forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma
llena de se fuego que en realidad es luz de luna,
tomada de otra fuente, y brilla
unos instantes, como brilla la luna: piedra o no,
la luna sigue estando más que viva.-
MAITENES 2
Ocurre contigo que eres como los abedules:
no debo hablarte
de modo personal. Muchas
cosas han pasado entre nosotros. ¿O
sólo me ocurrieron a mí? Me
siento culpable, culpable, te pedí
humanidad; no soy más menesterosa
que los otros. Pero la ausencia
de todo sentimiento, de la menor
preocupación por mí...También podría
dirigirme a los abedules
como en mi vida anterior: dejemos
que lo hagan del peor modo, déjales
que me entierren con los románticos,
que sus hojas amarillas y afiladas
caigan sobre mí
y me cubran.-
NIEVE DE PRIMAVERA
Mira el cielo nocturno:
en mí poseo dos personas, dos clases de poder.
Estoy aquí contigo, en la ventana,
observando tu reacción. Ayer
la luna se alzó sobre la tierra mojada del jardín.
Hoy la tierra brilla igual que la luna
como materia muerta, encostrada de luz.
Ahora puedes ya cerrar los ojos.
He escuchado tus llantos, también
los llantos anteriores a los tuyos,
y he sido sensible a sus demandas.
Te mostré lo que querías:
no la convicción sino el sometimiento
a la autoridad, que descansa en la violencia.-
Louise Elizabeth Glück
Imágenes: pinturas del gran artista francés Pierre-Auguste Renoir (1841-1919)
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
"No necesito que me alabes
para sobrevivir. Llegué aquí primero,
antes que tú, antes
de que sembraras un jardín"
EL ESPINO poesía de Luise Elizabeth Gkück
Al lado tuyo, pero no
de tu mano: así te miroandar por el jardín
de verano: las cosas
que no pueden moverse
aprender a mirar. No necesito
perseguirte a través
del jardín; en cualquier parte
los humanos dejan
señal de lo que sienten, flores
esparcidas en el polvo del camino, todas
blancas y doradas, algunas
levemente alzadas
por el viento de la tarde. No necesito
seguirte adonde estás ahora,
hundido en la ponzoña de este campo, para
saber la causa de tu huida, de tu humana
pasión, de tu rabia: ¿por qué otra cosa
dejarías caer todo aquello
que has acumulado?-
AMOR BAJO LA LUZ DE LA LUNA
A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación
a otra persona, a eso lo llaman
alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma.
(Lo que significa que para entonces adquirieron una.)
Afuera, la tarde de verano, todo un mundo
arrojado a la luna: grupos de formas plateadas
que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín
donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo,
la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio
transformado en aleación de luz de luna,
forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma
llena de se fuego que en realidad es luz de luna,
tomada de otra fuente, y brilla
unos instantes, como brilla la luna: piedra o no,
la luna sigue estando más que viva.-
MAITENES 2
Ocurre contigo que eres como los abedules:
no debo hablarte
de modo personal. Muchas
cosas han pasado entre nosotros. ¿O
sólo me ocurrieron a mí? Me
siento culpable, culpable, te pedí
humanidad; no soy más menesterosa
que los otros. Pero la ausencia
de todo sentimiento, de la menor
preocupación por mí...También podría
dirigirme a los abedules
como en mi vida anterior: dejemos
que lo hagan del peor modo, déjales
que me entierren con los románticos,
que sus hojas amarillas y afiladas
caigan sobre mí
y me cubran.-
NIEVE DE PRIMAVERA
Mira el cielo nocturno:
en mí poseo dos personas, dos clases de poder.
Estoy aquí contigo, en la ventana,
observando tu reacción. Ayer
la luna se alzó sobre la tierra mojada del jardín.
Hoy la tierra brilla igual que la luna
como materia muerta, encostrada de luz.
Ahora puedes ya cerrar los ojos.
He escuchado tus llantos, también
los llantos anteriores a los tuyos,
y he sido sensible a sus demandas.
Te mostré lo que querías:
no la convicción sino el sometimiento
a la autoridad, que descansa en la violencia.-
Louise Elizabeth Glück
Imágenes: pinturas del gran artista francés Pierre-Auguste Renoir (1841-1919)
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