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domingo, 28 de septiembre de 2014
Brisa en la piel
Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
Mario Calderón
Poeta, narrador y ensayista mexicano nacido en noviembre de 1951 en Timbinal, Guanajuato. Es maestro en Literatura Iberoamericana y tiene estudios de Doctorado en Pensamiento y Cultura en América Latina. Ha publicado los libros de poemas: "Después del sueño" (1976), "Viaje a la otra parte del mundo" (1880), "Lascas y poemas" (1984), "Trueno del temporal" (1996), "Hálito del origen" (2001) , "Naturaleza viva" (2002), etc.
"Al contacto de otras vidas olvidé la mía,
mis montañas nevadas
y lo inmaduro de mi higo
para ser un solo cuerpo: la familia"
CON BRISA EN LA PIEL
Fui destinado para desearla.
La imagino igual a mi terruño:
regreso luego de muchos años
penetro entre los árboles
recorro senderos viejos;
es el mismo paisaje.
Con brisa en la piel
jugaba en los arroyuelos
en los paninos
o en la sabana
iniciaba en las laderas
subía a la elevación más alta
-De ahí se dominaba la comarca-
y mientras mis cabritos pastaban
entonaba una estrofilla
con una flauta de arrizo.
Gozaba su cabellera esparcida
su sembradío de tierno elote.
Me alejaba, sufría del despegue
y de nuevo me saciaba en sus ojos de agua.
Apreciaba sus montañas
conocí sus depresiones
y cuando las ranas
anunciaban la lluvia
en los estanques
adivinaba de donde provenía el aire.
(Tenía para mi la fe de hermanita
y yo la conservaba mimada)
La tomaba de la mano
y ascendíamos el monte
-con nuestros jugueteos
se elevaban los pájaros-
le hacía las cosquillas
y soltaba carcajadas de cántaro.
Sentíamos miedo de llegar tan lejos:
Entre madroños y encinas
se perdía el horizonte
-Estábamos en la orilla del mundo-
Conocimos al sol naciendo
otra luna roja y enorme.
Era improbable en nuestro berbecho
encontrar alguna víbora.
En nuestras salidas recogíamos sólo violetas
paloma, boquita de pitahaya:
La tengo consentida.-
MI MUJER
La observé cerca:
mujer de trazo leve
y con gracia.
Su semblante
un espejo lucía
de agua.
Y en claroscuros
del momento
la vi reverberarse
tierna
y soñadora
y comprensiva.
Parecía hermosa
y cuando la poseí
constaté que lo era.-
FUGA EN DO MAYOR
Llegaré diez minutos tarde a la clase
me sentaré donde mismo
pero a ella no voy a mirarla.
Alguien me dirá que estoy triste
pero yo no les diré por qué
ni que me daño como lima
y me deja morir
ni siquiera que su verdadero nombre
es re-a-li-dad
aunque deba callarme
que en su talla la firma de Donatello
resulta posible
o que soy buzo
y como a coral procuro sofisticarla por las noches
o que igual a Quevedo
¡la amo y la odio!
o que en definitiva soy protestante
aunque comprenda
que al llegar a su entrepierna
la noche de San Bartolomé
se me oscurece.
Y en el Templo Mayor
la pongo al vivo rojo
la desalivo
la desgañito
y a punta de pedernal
araño por su vientre
para arrancarle el corazón
caliente
y correr por las calles
celoso
amante
desenfrenado por la Avenida Independencia
por Paseo de la Reforma
y llegado al monumento a la Revolución
le doy vueltas
y levantando los brazos
se los ofrezco
y les digo
que ese es mi cuerpo
ésa mi sangre
y que así todos los viernes
hagan lo mismo en mi memoria
¡ah! pero soy tan sentimental
que seguramente
el dos de noviembre
entre la mariguana
voy a bailar
en su memoria
un rock fúnebre
al ritmo de Eric Burdon
y los animales.-
Mario Calderón
Imágenes: Pinturas de Marie Louise Elisabeth Vigée-Labrun (Francia, 1755 - 1842)
quiquedelucio@gmail.com
sábado, 27 de septiembre de 2014
La luz filtrada
Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
Eugenia Coiro
Poeta y periodista argentina nacida en Buenos Aires en 1978. Es periodista y correctora literaria por el Instituto Eduardo Mallea. Publicó los libros: "374" (De los cuatro vientos, 2007), "Bengala Hotel" (2011), "Agua o niño que corre" (2014), participó en las antologías La tinta y el blanco (2009) e "Himnos nacionales" (2014), algunos de sus poemas fueron publicados en la revista española Cuadernos del Tábano. Actualmente dicta talleres de escritura.
"Pequeño fantasma
no digas la palabra
que inutiliza
mis manos"
LA LUZ FILTRADA
La luz suspendida sobre el agua
la luz reflejada duramente.
El tiempo estancado en la laguna.
La espera.
La expectación.
Nada depende de mí.
Las hojas carnosas enjambres de vegetación
lujuria estática de un mañana.
El frío verde oscuro.
Zumbidos, croares,
un yacaré invisible despeina el silencio del pastizal.
Espero y mis ojos fijos
cristalizados en el agua
me pregunto dónde surgirá
cuándo
el Otro, el gran monstruo.
ALGUNOS INSECTOS
suben
y
bajan
zigzagueantes
tocan el agua negra
danzan comen
alterando
la superficie.-
UN CLARO
Un claro
en la densidad
el bosque bañado de blanco
por la luz de la mañana
la espalda de una mujer
en ligera inclinación
algo delante de ella
algo gris marrón oscuro
¿animal? ¿cosa?
la mujer no está asustada
su cuerpo se inclina levemente
hacia adelante
parece mirar un punto cercano
parece querer tocar algo gris
marrón oscuro
una roca o un animal
una cosa
ella viste una blusa celeste
una pollera blanca
los pies no se ven
algunas hierbas
trazos esfumados ocultan
en la mañana del bosque blanco
un claro
entre los árboles altos
la espalda de una mujer
se inclina suavemente hacia delante
frente a ella una roca, un animal, una cosa
algo gris marrón oscuro
algo espeluznante
algo erguido
atrae su mirada y su cuerpo
sus brazos tendidos
a punto de estirarse
adivino sus ojos
la curiosidad
la yema del dedo
la intención de palpar
eso
la textura
el sonido
la pausa
el instante eterno
la inminencia.-
NOSTALGIA DE LA CAZADORA
Me casé
Dos veces
Juré reír
Para toda la vida
Juré amar
Para toda la muerte
Me senté dos veces
Y esperé la resurrección.-
IMPOSIBILIDAD
Cuando no queda
-espacio entre espacios-
hoja
tinta
No puedo
decir
Si fueras mío
Dónde
te guardaría.-
*********************
Nos refugiamos
en el umbral
de la distancia
Agotaba
la lluvia
silenciaba
Ojos secos
de palabras
el agua nos tapó
los pies.-
Eugenia Coiro
Imágenes: Pinturas del artista brasileño Airton Das Neves, contemporáneo.
quiquedelucio@gmail.com
Eugenia Coiro
Poeta y periodista argentina nacida en Buenos Aires en 1978. Es periodista y correctora literaria por el Instituto Eduardo Mallea. Publicó los libros: "374" (De los cuatro vientos, 2007), "Bengala Hotel" (2011), "Agua o niño que corre" (2014), participó en las antologías La tinta y el blanco (2009) e "Himnos nacionales" (2014), algunos de sus poemas fueron publicados en la revista española Cuadernos del Tábano. Actualmente dicta talleres de escritura.
"Pequeño fantasma
no digas la palabra
que inutiliza
mis manos"
LA LUZ FILTRADA
La luz suspendida sobre el agua
la luz reflejada duramente.
El tiempo estancado en la laguna.
La espera.
La expectación.
Nada depende de mí.
Las hojas carnosas enjambres de vegetación
lujuria estática de un mañana.
El frío verde oscuro.
Zumbidos, croares,
un yacaré invisible despeina el silencio del pastizal.
Espero y mis ojos fijos
cristalizados en el agua
me pregunto dónde surgirá
cuándo
el Otro, el gran monstruo.
ALGUNOS INSECTOS
suben
y
bajan
zigzagueantes
tocan el agua negra
danzan comen
alterando
la superficie.-
UN CLARO
Un claro
en la densidad
el bosque bañado de blanco
por la luz de la mañana
la espalda de una mujer
en ligera inclinación
algo delante de ella
algo gris marrón oscuro
¿animal? ¿cosa?
la mujer no está asustada
su cuerpo se inclina levemente
hacia adelante
parece mirar un punto cercano
parece querer tocar algo gris
marrón oscuro
una roca o un animal
una cosa
ella viste una blusa celeste
una pollera blanca
los pies no se ven
algunas hierbas
trazos esfumados ocultan
en la mañana del bosque blanco
un claro
entre los árboles altos
la espalda de una mujer
se inclina suavemente hacia delante
frente a ella una roca, un animal, una cosa
algo gris marrón oscuro
algo espeluznante
algo erguido
atrae su mirada y su cuerpo
sus brazos tendidos
a punto de estirarse
adivino sus ojos
la curiosidad
la yema del dedo
la intención de palpar
eso
la textura
el sonido
la pausa
el instante eterno
la inminencia.-
NOSTALGIA DE LA CAZADORA
Me casé
Dos veces
Juré reír
Para toda la vida
Juré amar
Para toda la muerte
Me senté dos veces
Y esperé la resurrección.-
IMPOSIBILIDAD
Cuando no queda
-espacio entre espacios-
hoja
tinta
No puedo
decir
Si fueras mío
Dónde
te guardaría.-
*********************
Nos refugiamos
en el umbral
de la distancia
Agotaba
la lluvia
silenciaba
Ojos secos
de palabras
el agua nos tapó
los pies.-
Eugenia Coiro
Imágenes: Pinturas del artista brasileño Airton Das Neves, contemporáneo.
quiquedelucio@gmail.com
jueves, 25 de septiembre de 2014
Primer amor
Cuarto año de una antojadiza antología de poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
Roberto Merino
Poeta chileno nacido en Santiago en 1961. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: "Transmigración" (1987), "Melancolía artificial" (1997), segunda edición en 2009, "Horas perdidas en las calles de Santiago" (2000), "En busca del loro atrofiado" (2005), etc. En el 2008 publicó "Luces de reconocimiento", recopilación de ensayos sobre literatura chilena.
"Me imagino que hay playas
despertándose del despojo de las olas.
Pero en la vida misma constatarlo
se hace lento y difícil y desbordan
a estas horas los años estancados"
PRIMER AMOR
De luces ciegas, de ideas trasnochada,
la hipnosis de los círculos, la quimera del agua,
profusión de los árboles en atmósferas vagas,
cosas que amó, personas que la amaban.
Las noches se prendieron en su mente y en la mía,
las bengalas lanzadas al paso de la vida
y devueltas al rumbo como estrellas quemadas.
Cuántas noches llegamos a encontrarnos de lejos
reflejados de amor en la ciudad vacía
y en los parques blanqueados
de insomnes luminarias.
No quisiera saber de qué modo perdida
queda ahora de mí en íntima distancia
entre árboles ajenos e incomprensibles días
flotando en las orillas de la luz de su lámpara.-
TANTALISE
Es demasiado caro haber amado,
haber creído amar durante un lapsus.
Con cierta urgencia haber necesitado
esa, la oscura piel en la que nunca
toqué fondo. Al tacto, a oscuras
morir sobre su piel, tal fue el deseo
que me abrió de súbito los ojos.
Quemar sobre la propia indiferencia
esta soleada piel que me ha vendido.
Quemarme en frío, ardiente y esoftálmico
y no dejarla verme al otro día
sin emociones huir desabrigado.
En esta noche siguiente y perseguida
sé que es su libertad lo que he perdido.-
MELANCOLÍA ARTIFICIAL
Es probable que sólo haya venido
para que pase el amor entre estas páginas
(una palabra en un idioma extraño).
Ese esplendor tardío y tan usado
en su efímera pose, ya distante
de la esfera que alumbra sus propósitos.
No lejos de los bosques prohibidos
el mar nocturno hiende sus orillas.
Pensar en esos límites ahora
demasiado remotos, los que eran
antes de ayer el punto de partida.
La estrella solitaria, la luz fría
que vela al acercarse lo que llama
(amanecer, vivir, otras palabras).-
EL BOSQUE
Donde hubo fuego queda la realidad.
A partir de eso el mundo se me vela
(en la pieza vacía no hay cabida).
¿Interrogar, torturar ese fantasma,
la sábana de la que ha desertado?
La única hermosa, la única mirada,
ciega a mis ojos no mira lo que alumbra
(un cuerpo sin luz propia desvelado).
No busque entonces en el jardín nocturno
otra prueba del tiempo detenida:
habrá de sobra lluvia y corrupción
y una luz de mañana que nos niegue.
Por último saber que estas palabras
no alteran el ruido ni el silencio.-
PARQUE GRAN BRETAÑA
Cómo sobrevivir de aquí a mañana,
cómo alcanzar otra vez la disipada
luz de las nieblas matinales,
la amarillez del otro despertar.
El gallo canta y el lirio se desdobla,
ensueños diurnos y vigilia insomne.
No es posible esta luz municipal
al acecho de las flores nocturnas
(cuyos estambres procesan ciegamente
el tacto del rocío artificial).
Lo que quiero decir: estos legados
de alegría social del día antes,
estas corolas de retinas blancas
que no evidencian ni camuflan nada.
Y a la luz de los focos sumergidos
que enrojecen el agua del estanque,
los jardines colgantes de la Polaroid,
el non sancto sepulcro de colillas,
polillas, flores y otros testimonios.
El fin dominical de ningún viaje.-
Roberto Merino
Imágenes: Pinturas del artista ruso Konstantin Korovin (1861 - 1939)
quiquedelucio@gmail.com
Roberto Merino
Poeta chileno nacido en Santiago en 1961. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: "Transmigración" (1987), "Melancolía artificial" (1997), segunda edición en 2009, "Horas perdidas en las calles de Santiago" (2000), "En busca del loro atrofiado" (2005), etc. En el 2008 publicó "Luces de reconocimiento", recopilación de ensayos sobre literatura chilena.
"Me imagino que hay playas
despertándose del despojo de las olas.
Pero en la vida misma constatarlo
se hace lento y difícil y desbordan
a estas horas los años estancados"
PRIMER AMOR
De luces ciegas, de ideas trasnochada,
la hipnosis de los círculos, la quimera del agua,
profusión de los árboles en atmósferas vagas,
cosas que amó, personas que la amaban.
Las noches se prendieron en su mente y en la mía,
las bengalas lanzadas al paso de la vida
y devueltas al rumbo como estrellas quemadas.
Cuántas noches llegamos a encontrarnos de lejos
reflejados de amor en la ciudad vacía
y en los parques blanqueados
de insomnes luminarias.
No quisiera saber de qué modo perdida
queda ahora de mí en íntima distancia
entre árboles ajenos e incomprensibles días
flotando en las orillas de la luz de su lámpara.-
TANTALISE
Es demasiado caro haber amado,
haber creído amar durante un lapsus.
Con cierta urgencia haber necesitado
esa, la oscura piel en la que nunca
toqué fondo. Al tacto, a oscuras
morir sobre su piel, tal fue el deseo
que me abrió de súbito los ojos.
Quemar sobre la propia indiferencia
esta soleada piel que me ha vendido.
Quemarme en frío, ardiente y esoftálmico
y no dejarla verme al otro día
sin emociones huir desabrigado.
En esta noche siguiente y perseguida
sé que es su libertad lo que he perdido.-
MELANCOLÍA ARTIFICIAL
Es probable que sólo haya venido
para que pase el amor entre estas páginas
(una palabra en un idioma extraño).
Ese esplendor tardío y tan usado
en su efímera pose, ya distante
de la esfera que alumbra sus propósitos.
No lejos de los bosques prohibidos
el mar nocturno hiende sus orillas.
Pensar en esos límites ahora
demasiado remotos, los que eran
antes de ayer el punto de partida.
La estrella solitaria, la luz fría
que vela al acercarse lo que llama
(amanecer, vivir, otras palabras).-
EL BOSQUE
Donde hubo fuego queda la realidad.
A partir de eso el mundo se me vela
(en la pieza vacía no hay cabida).
¿Interrogar, torturar ese fantasma,
la sábana de la que ha desertado?
La única hermosa, la única mirada,
ciega a mis ojos no mira lo que alumbra
(un cuerpo sin luz propia desvelado).
No busque entonces en el jardín nocturno
otra prueba del tiempo detenida:
habrá de sobra lluvia y corrupción
y una luz de mañana que nos niegue.
Por último saber que estas palabras
no alteran el ruido ni el silencio.-
PARQUE GRAN BRETAÑA
Cómo sobrevivir de aquí a mañana,
cómo alcanzar otra vez la disipada
luz de las nieblas matinales,
la amarillez del otro despertar.
El gallo canta y el lirio se desdobla,
ensueños diurnos y vigilia insomne.
No es posible esta luz municipal
al acecho de las flores nocturnas
(cuyos estambres procesan ciegamente
el tacto del rocío artificial).
Lo que quiero decir: estos legados
de alegría social del día antes,
estas corolas de retinas blancas
que no evidencian ni camuflan nada.
Y a la luz de los focos sumergidos
que enrojecen el agua del estanque,
los jardines colgantes de la Polaroid,
el non sancto sepulcro de colillas,
polillas, flores y otros testimonios.
El fin dominical de ningún viaje.-
Roberto Merino
Imágenes: Pinturas del artista ruso Konstantin Korovin (1861 - 1939)
quiquedelucio@gmail.com
miércoles, 24 de septiembre de 2014
La palabra diversa
Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
Claudio Emilio Ferrari
Poeta , dramaturgo, actor y director de teatro argentino nacido en Buenos Aires el 10 de marzo de 1957. Ha publicado los libros de poesía: "La palabra diversa", "Cristhie Eleisson", "La calle de la infancia", "Luz que calma", "La promesa de instante", etc. y los libros de cuentos: "La casa abandonada" y "La letra de padre" . Ha trabajado en la televisión argentina, obteniendo el Premio Martín Fierro como mejor autor y director.
"Y mis pestañas recortan el sol
y las líneas de la luz se abren en abanico
y si abro los ojos el sol no me enceguece
y si los cierro no dejo de verlo"
LA PALABRA DIVERSA
I
Otro más
yo
único y como tantos
hablo de amor
de su presencia vital
pura sangre caliente
de su negada posibilidad
de su traslúcido sentido
de su incógnita esencia
y de mi impostergable
dolorosa
extrema necesidad.-
II
El amor que sentimos
existe
está
es
verdadero
punto de referencia
concreto
seguro
tocable
aferrable
aferrado.
III
Hoy recupero el instinto original
me devuelvo la gracia
olvido las lamentaciones
y me expongo a la furia.
Me dejo perder en la ignorancia más pura
me hamaco en los brazos
de una diosa asombrosa
me río de todo
me toco disfrutando la caricia.
Hoy me arranco los ojos nuevamente
y aspiro toda la luz
erijo mis miembros titubeantes
y bebo la misma leche que la primera vez..-
IV
Mi hija no me sabrá.
Preguntará:
-Pero ¿quién era mi padre?
Nadie
nada
nunca.
V
Mi amada baila
y cada movimiento es sólo de ella
como su aliento suyo
como su vívida agonía
que se ríe bailando de la muerte
que se fía de todo porque a nada teme.
Mi amada baila
y hasta su sombra es suya
hasta lo que abarca su mirada
todo suyo el territorio
todo suyo lo que roza
lo que goza y truena suyo.
Mi amada baila
y es nueva forma que surge
dándole al aire formas
abanicando el aire
hominizando el aire
en simultáneas libertades.
Mi amada baila
y cada parte de su cuerpo baila
viaje gracioso
viento que pasa
pies que me acarician voladores
manos que huyen para que las siga.-
VIII
Este dolor no hace sufrir
no tiene consecuencia
no procrea.
Es un dolor inútil
pecado
y sin sentido.
Es un dolor que no dejará herida
ni recuerdo
que no será nostalgia.
Es un dolor extraño
que no sabe si está vivo
que morirá en sí mismo.-
X
Se secarán todas las cosas de la tierra
y a la tierra
la fecundarán nuevamente de primeras luces
le devolverán instantes originales
que serán origen
y regresará el agua
y otra vez el aire, la tierra y el fuego
y de allí serán frescos los mares
jugosos los frutos
y la leche pura.
Verde otra vez el verde
y otra vez la transparencia transparente.
No habrá final. Habrá otro inicio
inaugurando la cíclica forma
inacabada y sucesiva de la vida.-
XVII
Yo, que no sé demasiado
sé que amo
que manifiestamente amo
y que esta obviedad que me sucede
sucede a todos desde siempre
y que en ese andar amando todavía inexplicable
reside el secreto, la diferencia y la esperanza.-
Claudio Emilio Ferrari
Imágenes: Pinturas del artista español Ramón Casas i Carbo (Barcelona, 1866-1932)
quiquedelucio@gmail.com
Claudio Emilio Ferrari
Poeta , dramaturgo, actor y director de teatro argentino nacido en Buenos Aires el 10 de marzo de 1957. Ha publicado los libros de poesía: "La palabra diversa", "Cristhie Eleisson", "La calle de la infancia", "Luz que calma", "La promesa de instante", etc. y los libros de cuentos: "La casa abandonada" y "La letra de padre" . Ha trabajado en la televisión argentina, obteniendo el Premio Martín Fierro como mejor autor y director.
"Y mis pestañas recortan el sol
y las líneas de la luz se abren en abanico
y si abro los ojos el sol no me enceguece
y si los cierro no dejo de verlo"
LA PALABRA DIVERSA
I
Otro más
yo
único y como tantos
hablo de amor
de su presencia vital
pura sangre caliente
de su negada posibilidad
de su traslúcido sentido
de su incógnita esencia
y de mi impostergable
dolorosa
extrema necesidad.-
II
El amor que sentimos
existe
está
es
verdadero
punto de referencia
concreto
seguro
tocable
aferrable
aferrado.
III
Hoy recupero el instinto original
me devuelvo la gracia
olvido las lamentaciones
y me expongo a la furia.
Me dejo perder en la ignorancia más pura
me hamaco en los brazos
de una diosa asombrosa
me río de todo
me toco disfrutando la caricia.
Hoy me arranco los ojos nuevamente
y aspiro toda la luz
erijo mis miembros titubeantes
y bebo la misma leche que la primera vez..-
IV
Mi hija no me sabrá.
Preguntará:
-Pero ¿quién era mi padre?
Nadie
nada
nunca.
V
Mi amada baila
y cada movimiento es sólo de ella
como su aliento suyo
como su vívida agonía
que se ríe bailando de la muerte
que se fía de todo porque a nada teme.
Mi amada baila
y hasta su sombra es suya
hasta lo que abarca su mirada
todo suyo el territorio
todo suyo lo que roza
lo que goza y truena suyo.
Mi amada baila
y es nueva forma que surge
dándole al aire formas
abanicando el aire
hominizando el aire
en simultáneas libertades.
Mi amada baila
y cada parte de su cuerpo baila
viaje gracioso
viento que pasa
pies que me acarician voladores
manos que huyen para que las siga.-
VIII
Este dolor no hace sufrir
no tiene consecuencia
no procrea.
Es un dolor inútil
pecado
y sin sentido.
Es un dolor que no dejará herida
ni recuerdo
que no será nostalgia.
Es un dolor extraño
que no sabe si está vivo
que morirá en sí mismo.-
X
Se secarán todas las cosas de la tierra
y a la tierra
la fecundarán nuevamente de primeras luces
le devolverán instantes originales
que serán origen
y regresará el agua
y otra vez el aire, la tierra y el fuego
y de allí serán frescos los mares
jugosos los frutos
y la leche pura.
Verde otra vez el verde
y otra vez la transparencia transparente.
No habrá final. Habrá otro inicio
inaugurando la cíclica forma
inacabada y sucesiva de la vida.-
XVII
Yo, que no sé demasiado
sé que amo
que manifiestamente amo
y que esta obviedad que me sucede
sucede a todos desde siempre
y que en ese andar amando todavía inexplicable
reside el secreto, la diferencia y la esperanza.-
Claudio Emilio Ferrari
Imágenes: Pinturas del artista español Ramón Casas i Carbo (Barcelona, 1866-1932)
quiquedelucio@gmail.com
martes, 23 de septiembre de 2014
Casas
Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
Natalia Romero
Poeta argentina nacida en Bahía Blanca el 21 de febrero de 1985. Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Publicó su primer libro de poesía "Elijo" y además participó en diversas antologías, revistas y blogs. Asistió al taller literario de Romina Freschi (2007-2013). Actualmente dirige la librería virtual "A cien metros de la orilla".
"me como las cutículas.
no puedo dejarlas crecer.
son como pasto blanco
que me esconde las uñas"
CASAS
Al mudarnos
mi hermana y yo
dividimos las pertenencias.
Algunas cosas
pasan a ser necesarias
y otras imprescindibles
según nuestro estado de ánimo.
Nos mudamos ya muchas veces
más de lo que hubiéramos querido.
No quiero el microondas
ni la cafetera ni los platos.
Quiero llevarme lo mínimo.
Tampoco el cuadrito de rosas bordadas
ni los candelabros.
Me gustan las velas
pero no los candelabros.
La casa que compartimos en Buenos Aires
se llenó de la casa que vaciamos
en Bahía, después de tu muerte.
Ahora vaciamos otra vez la casa
para mudarnos cada una sola.
Esta mañana
volví a mirar la puerta redonda del lavarropas.
Ese, que no terminaste de pagar
porque tu vida terminó antes.
Mamá
ahora, un día como hoy
en que decido no ir al trabajo
porque llueve
porque quiero dejarlo
al trabajo
a él.
Pienso
qué voy a hacer mamá
si me enamoro.
¿Habrá lugar algún día
en alguna de mis casas
lugar para nuestros objetos
todos, bajo un mismo techo?
Los días pasan
y yo
rondo la punta de la pregunta.
Hoy,
por ejemplo
poder decir no, y hacer
un hueco de luz
adentro de la casa
que huele a mí
que se llena de las plantas verdes
que crecen
porque cuando estoy triste
trabajo con mis manos su tierra
y las dos nos transformamos
en un acto de iniciación.
Ahora
mientras las tostadas
crujen al calor
de la tostadora
que en la repartición fue mía
pienso en las tostadas que me hacías
pienso en tu felicidad
al comprar la tostadora eléctrica
la llegada de la tecnología
la promesa de la buena vida
que siempre esperaste
porque no supiste donde hallar.
Qué dirías mamá
si supieras que ya no tomo más café
ni como más carne
que lloro cada vez menos
que nunca volví al cementerio
que vivo sola con mi gata
que sufro por amor.
Que no estás para escuchar.
Que creo haber olvidado
tus olores.
Que sólo queda esa permanencia
sutil
en los objetos.-
El primer beso tuyo me dejó en silencio
estabas tan cerca
mi buzo blanco te reflejaba
mi pelo largo te tocó las manos
me miraste
me temblaban los labios
la luz del pasillo se volvió más naranja
en el ascensor
ensayé alguna cara neutra
una vez en la vereda
me senté bajo el mástil
que alzaba la bandera celeste y blanca
la avenida Alem angosta
y tu pelo tan suave.-
************************
Entendí
que nos habíamos quedado dormidos.
que el invierno nos deja chochos
para amarnos lejos de la vereda
todo el sur y vos.
arrebatados
temprano
por la mañana
toda roja.-
*************************
Mecida por las mesetas
de tierra roja
entre las hojas de parra
y el viento de uvas
me hamaco en tus manos
que traen el jugo
color violeta.-
**************************
La noche del jueves
me la guardé para mí
para mis berenjenas
y mi copa de vino
para fumar sola
para olerme desnuda.-
Natalia Romero
Imágenes: Pinturas del artista de Barcelona, Hernegildo Camarasa Anglada
quiquedelucio@gmail.com
lunes, 22 de septiembre de 2014
Como tu mirada
Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
Larry Mejía
Poeta y novelista colombiano nacido en Bogotá en 1983. Estudió actuación e Historia del Arte. Ha publicado la novela "El demoledor de Babel" (2011) y la Antología "Una llama al viento" , Caracas, 2011. En el año 2010 ganó el Premio La Poesía es la Libertad y en el 2011 el Premio Platero del Club del libro de las Naciones Unidas, en Suiza. Ha desarrollado, también, una carrera como actor de cine y televisión obteniendo, entre otros, el Premio India Catalina del Festival de Cartagena.
"Todos los poetas son piratas
navegan robando sueños y palabras
para llenar de nostalgias y versos
sus barcos fantasmas"
COMO TU MIRADA
Tu recuerdo ha venido a despedirse
recogió sus fotos
pagó el café
y dijo adiós
ya ni tu recuerdo me acompaña
estoy listo para irme a bailar conmigo mismo
para tomar agua de hierbas
para tejer mantas
-Penélope eterna-
y acariciar gatos
con la dulzura de la valeriana
que usaré para dormir
-cierro mi corazón-
como tu mirada que no existe.-
TRASMIGRACIÓN
Se llega a la lucidez
a través
de muchas locuras
cuando hasta para un milagro estamos viejos
se llega por supuesto muy cansado
Mis sueños limitan al norte con el este
y al sur conmigo mismo
Que pequeño soy
aquí donde sólo se habla la lengua
de los muertos
Siempre debo regresar
gran miedo...
cuando llegue por fin
estaré muerto
solo a la muerte se va uno
completo.-
BITÁCORA
Vengo de la soledad
voy para el universo
vengo de las pesadillas
metidas en este sueño
no quiero terminar
ni volver bailando tango
en una calle cualquiera
en una con tu nombre
o con el nombre del que sea
audiencia abran los brazos
vengo de la poesía
voy para el universo.-
OPCIÓN
Correr al campo
huir de mí
del otro mismo
de la duda y la respuesta
mejor refugiarme como elefante
a la sombra de mis años
cazar como tigre mariposas
las letras en el aire
del dolor no tener cuenta
por el talento del instinto
la hemorragia de la ciudad
inunda mis segundos
voy ahogándome con ella a cada paso
mejor correr al campo
a cantar las tardes y las lluvias
con exactitud de dios que se hizo niño
y se fue a peregrinar
en la tierra de los hombres
sus sueños de animal.-
ESPERANZA
Veo la luz blanca al final del túnel
fina como una ola que se rompe en soledad
única coo la luna de la tierra
es la sábana blanca que cubrirá mi cadáver.-
Larry Mejía
Imágenes: Pinturas de la artista de Florida, Estados Unidos, Paula Nizamas.
quiquedelucio@gmail.com
domingo, 21 de septiembre de 2014
Fragmentos de primavera
Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.
"La primavera de la aldea
bajó esta tarde a la ciudad,
con su cara de niña fea
y su vestido de percal.
Traía nidos en las manos
y le temblaba el corazón
como en los últimos manzanos
al trino del primer gorrión"
Jaime Torres Bodet
LA PRIMAVERA BESABA
La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recordé-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar.-
Antonio Machado (España)
DOÑA PRIMAVERA
Doña primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.
Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.
Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos !
Doña primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...
No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo van a toparlas
entre los jazmines?
¿Cómo va a encontrarlas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.
Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...
Doña primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:
Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.
Gabriela Mistral (Chile)
PRIMAVERA A LA VISTA
Pulida claridad de piedra diáfana
lisa frente de estatua sin memoria:
cielo de invierno, espacio reflejado
en otro más profundo y más vacío.
El mar respira apenas, brilla apenas.
Se ha parado la luz entre los árboles,
ejército dormido. Los despierta
el viento con banderas de follajes.
Nace del mar, asalta la colina,
oleaje sin cuerpo que revienta
contra los eucaliptus amarillos
y se derrama en ecos por el llano.
El día abre los ojos y penetra
en una primavera anticipada.
Todo lo que mis manos tocan, vuela.
Está lleno de pájaros el mundo.-
Octavio Paz (México)
COMO LA PRIMAVERA
Como un ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
diciéndome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgo?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Qué perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Ninguno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!-
Juana de Ibarbourou (Uruguay)
Imágenes: Pinturas del francés Claude Monet (París, 1840 - 1926)
quiquedelucio@gmail.com
"La primavera de la aldea
bajó esta tarde a la ciudad,
con su cara de niña fea
y su vestido de percal.
Traía nidos en las manos
y le temblaba el corazón
como en los últimos manzanos
al trino del primer gorrión"
Jaime Torres Bodet
LA PRIMAVERA BESABA
La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recordé-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar.-
Antonio Machado (España)
DOÑA PRIMAVERA
Doña primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.
Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.
Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos !
Doña primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...
No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo van a toparlas
entre los jazmines?
¿Cómo va a encontrarlas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.
Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...
Doña primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:
Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.
Gabriela Mistral (Chile)
PRIMAVERA A LA VISTA
Pulida claridad de piedra diáfana
lisa frente de estatua sin memoria:
cielo de invierno, espacio reflejado
en otro más profundo y más vacío.
El mar respira apenas, brilla apenas.
Se ha parado la luz entre los árboles,
ejército dormido. Los despierta
el viento con banderas de follajes.
Nace del mar, asalta la colina,
oleaje sin cuerpo que revienta
contra los eucaliptus amarillos
y se derrama en ecos por el llano.
El día abre los ojos y penetra
en una primavera anticipada.
Todo lo que mis manos tocan, vuela.
Está lleno de pájaros el mundo.-
Octavio Paz (México)
COMO LA PRIMAVERA
Como un ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
diciéndome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgo?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Qué perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Ninguno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!-
Juana de Ibarbourou (Uruguay)
Imágenes: Pinturas del francés Claude Monet (París, 1840 - 1926)
quiquedelucio@gmail.com
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