Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.746-
Andrea Espada
Poetisa española, nacida en Cuenca en 1993. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad de residencia temporal, pues de forma intermitente hace su mochila para recorrer el mundo. Amante de captar lo que pasa desapercibido, lo intacto; la vida en el campo, los atardeceres y el otoño. Pero el camino es su materia prima.
"Lapso entre domingo y lunes,
tierra de nadie.
Dimensión que vacila
entre inerte y carne viva"
CLANDESTINA
En la frontera de tu sonrisa
vivo.
Amarrada a la comisura de tus labios
contemplo,
en silencio,
tu piel
agrietada por el viento.
Tu olor,
me trae un campo de amapolas
en el punto más álgido de la primavera.
Y olvido el propósito de estos versos
arrítmicos, flacos y cojos.
Nada.
No hay nada.
Nada que pueda equipararse
a la fuerza que siento
desde este ángulo muerto
donde, sin que puedas intuirme,
te observo.
Sueño ser la lluvia
que te cale los huesos.
Esa que busca precipitarse
sobre tu espalda
y empapar de alegría
moribundos recuerdos.
Despertar tu naturaleza más salvaje,
vil y sinvergüenza.
Calentar, de la forma más
rudimentaria posible,
todos los besos congelados.
Llamar a las memoria
que se saben,
palmo a palmo,
nuestros cuerpos
y
mirar tus ojos,
llenos de contradicción
cuando te alejas.-
CIRCUNSTANCIA
Temporal desconcertante,
manantial eufórico
olvido intencionado,
y brisa superflua.
Instantes escurridizos,
torpes y magníficos
para engendrar,
lavar los platos
o dar amor.
Momentos donde la vida ensancha
y todo tiene cabida -piensas-,
extasiado al prender un cigarrillo
en un perpetuo estado de reposo.-
NECESIDADES SOBREVALORADAS
Esa necesidad de poblar la hoja en blanco
para dejar constancia
cuando
lo único constante
es la hoja en blanco en sí misma.
Y eso
es lo único que importa.
La blancura de la hoja
que no ha sido pretendida,
de la que nadie ha abusado
y que aún
nadie ha corrompido.
La hoja en blanco,
así, como ella es
la misma que tantas mentes ha perturbado,
infinitos planes ha ideado,
tanto aliento ha soportado
siendo testigo de sangre y lágrimas.
Ella es el verdadero poema,
la verdadera razón.
Ella en sí misma,
rebosante
de una efímera pureza.-
INTENTOS DE
Hay poemas que están destinados a no ser jamás
igual que hay besos,
polvos,
viajes
y abrazos
que se quedarán en eso,
en un -intento de-
Un permanente sabor agridulce
con toque amargo,
que al final,
es lo único que el paladar recuerda.
Aún así, se empeñan.
Dicen que hay que intentarlo,
al menos.-
A DÓNDE
A dónde van los pájaros cuando llueve.
A dónde vas cuando piensas en un libro.
A dónde va el que anhela un beso.
A dónde van los vientos después del huracán.
A dónde vamos cuando nos enamoramos.
Lo llamamos vida
al arte de morir.-
Andrea Espada
Imágenes: Pinturas de Mark Demsteader
quiquedelucio@gmail.com
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jueves, 20 de julio de 2017
martes, 18 de julio de 2017
La llegada
Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.745-
Ana Agustín
Poeta y periodista española, nacida en Ávila. Desde hace más de una decada trabaja en el Diario de Ávila. Ha publicado el libro de poesía "Viaje en ausencia" (2002) y ha recibido varios premios, como el Sarmiento de Poesía (Valladolid, 2004), el Premio de Periodismo Benjamín Palencia (Ávila, 2011) , el Premio de Poesía Luis López Anglada (2013), etc. También ha dirigido varios talleres de literatura para adolescentes y adultos y ha publicado sus poemas en diversas antologías y revistas literarias españolas. Ha formado parte de jurados y participó en recitales poéticos en diferentes puntos de la geografía española.
"amanece ahora y siempre es tiempo
de volver a la oscura languidez
de los momentos solos, de estériles valles
como el que, me asombra, y me perdona"
LA LLEGADA DEL ALMA
Hoy creí tener el alma prendida
entre los labios.
Sentí como un suspiro confundiendo
el aliento;
pensé que la garganta arrojaba
mordazas a la intemperie
pero luego hallé pedazos de algo nuevo,
más denso...
Creí tener el alma ahí,
en medio del vaho
que la respiración me arroja
después de haber amado.
Noté que ya llegaba
y me puse nerviosa
como cuando un amante
te visita temprano,
antes de lo previsto.
Creí tener el alma hoy
muy cerca de la lengua.
Casi pude rozarle con todas
las papilas gustativas;
inventé un sabor y elegí
un idioma distinto
para poder quererla.
Pensé que era mi alma,
que llegaba despacio
y luego se enredaba
entre sílabas mudas
y chocaba en paredes
que este seno no alberga
y no podía escapar
temerosa al mordisco imprudente,
automático...
Hoy creí tener el alma
dentro de la boca.-
PRESAGIOS
I
Acabo de olvidar lo que ayer
esperaba, en un futuro simple,
porvenir sin grandes pretensiones
de contacto; y así, me cuelo
en el minuto anterior al próximo
mientras sigo prendido en el tacto
-estoy lo estoy tocando mañana-
que pudiera ser no más que la idea
de un presente ya pasado. Porque hoy
ya es ayer cuando vivo tu ausencia
sobre la tela nueva que envuelve
este secreto.
Porque no tengo latidos en estas manos
cargadas de compases anudados,
rotas de acariciar el frío metal
de tus palabras.
II
Porque hoy ya es ayer
cuando vivo tu ausencia sobre la tela
nueva que envuelve este secreto,
porque no tengo latidos en estas manos
cargadas de compases anudados,
rotas de acariciar el frío metal
de tus palabras;
sigo prendida en el tacto
-esto lo estoy tocando mañana-
mientras pudiera no ser más que la idea
de un presente ya pasado.
Y así, me cuelo en el minuto
anterior al próximo,
porvenir sin grandes pretensiones de contacto.
Acabo de olvidar lo que ayer
esperaba en un futuro simple.-
UN ALTAR DE SACRIFICIOS
En el preciso borde
de la carne reciente
he instalado un altar de sacrificios.
La superficie blanda
todos mis pecados
se extiende entre sus formas
y escribo,
no para resucitarte
ni para ver el mundo
reventando, otra vez,
contra el suelo.
Escribo,
sepultada también
en la costumbre,
para no ser parásito del tiempo.
Porque, mientras consigo
convertir mi silencio
en prolongada búsqueda,
inútilmente muerta,
inútil,
como el dulce
sabor de una manzana
a punto de extinguirse
en tu boca desierta,
otro verso es posible
y otro nombre en el tuyo.
Ya no escribo
para sobrevivir
a este rito mortal
de respirar secretos.
Escribo para salvarme.-
Ana Agustín
Imágenes: Pinturas de Catherine Alexandre
quiquedelucio@gmail.com
Publicación N° 1.745-
Ana Agustín
Poeta y periodista española, nacida en Ávila. Desde hace más de una decada trabaja en el Diario de Ávila. Ha publicado el libro de poesía "Viaje en ausencia" (2002) y ha recibido varios premios, como el Sarmiento de Poesía (Valladolid, 2004), el Premio de Periodismo Benjamín Palencia (Ávila, 2011) , el Premio de Poesía Luis López Anglada (2013), etc. También ha dirigido varios talleres de literatura para adolescentes y adultos y ha publicado sus poemas en diversas antologías y revistas literarias españolas. Ha formado parte de jurados y participó en recitales poéticos en diferentes puntos de la geografía española.
"amanece ahora y siempre es tiempo
de volver a la oscura languidez
de los momentos solos, de estériles valles
como el que, me asombra, y me perdona"
LA LLEGADA DEL ALMA
Hoy creí tener el alma prendida
entre los labios.
Sentí como un suspiro confundiendo
el aliento;
pensé que la garganta arrojaba
mordazas a la intemperie
pero luego hallé pedazos de algo nuevo,
más denso...
Creí tener el alma ahí,
en medio del vaho
que la respiración me arroja
después de haber amado.
Noté que ya llegaba
y me puse nerviosa
como cuando un amante
te visita temprano,
antes de lo previsto.
Creí tener el alma hoy
muy cerca de la lengua.
Casi pude rozarle con todas
las papilas gustativas;
inventé un sabor y elegí
un idioma distinto
para poder quererla.
Pensé que era mi alma,
que llegaba despacio
y luego se enredaba
entre sílabas mudas
y chocaba en paredes
que este seno no alberga
y no podía escapar
temerosa al mordisco imprudente,
automático...
Hoy creí tener el alma
dentro de la boca.-
PRESAGIOS
I
Acabo de olvidar lo que ayer
esperaba, en un futuro simple,
porvenir sin grandes pretensiones
de contacto; y así, me cuelo
en el minuto anterior al próximo
mientras sigo prendido en el tacto
-estoy lo estoy tocando mañana-
que pudiera ser no más que la idea
de un presente ya pasado. Porque hoy
ya es ayer cuando vivo tu ausencia
sobre la tela nueva que envuelve
este secreto.
Porque no tengo latidos en estas manos
cargadas de compases anudados,
rotas de acariciar el frío metal
de tus palabras.
II
Porque hoy ya es ayer
cuando vivo tu ausencia sobre la tela
nueva que envuelve este secreto,
porque no tengo latidos en estas manos
cargadas de compases anudados,
rotas de acariciar el frío metal
de tus palabras;
sigo prendida en el tacto
-esto lo estoy tocando mañana-
mientras pudiera no ser más que la idea
de un presente ya pasado.
Y así, me cuelo en el minuto
anterior al próximo,
porvenir sin grandes pretensiones de contacto.
Acabo de olvidar lo que ayer
esperaba en un futuro simple.-
UN ALTAR DE SACRIFICIOS
En el preciso borde
de la carne reciente
he instalado un altar de sacrificios.
La superficie blanda
todos mis pecados
se extiende entre sus formas
y escribo,
no para resucitarte
ni para ver el mundo
reventando, otra vez,
contra el suelo.
Escribo,
sepultada también
en la costumbre,
para no ser parásito del tiempo.
Porque, mientras consigo
convertir mi silencio
en prolongada búsqueda,
inútilmente muerta,
inútil,
como el dulce
sabor de una manzana
a punto de extinguirse
en tu boca desierta,
otro verso es posible
y otro nombre en el tuyo.
Ya no escribo
para sobrevivir
a este rito mortal
de respirar secretos.
Escribo para salvarme.-
Ana Agustín
Imágenes: Pinturas de Catherine Alexandre
quiquedelucio@gmail.com
lunes, 17 de julio de 2017
Dulce veneno
Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.744-
Alfonso Vallejo
Poeta, pintor y dramaturgo español, nacido en Santander en 1943. Sus obras se han representado en muchas ciudades de Europa, Estados Unidos y América. Han sido traducidas al francés, inglés, alemán, arabe , italiano y portugués. Ha publicado en poesía, entre otros, "El lugar de la tierra fría" (1969), "Moléculas" (1976), "Fuego lunario" (1988), "Más" (1990), "Carne interior" (1994), "Matérica luz" (1994), "Claridad en acción" (1995), "Sol azul" (1997), "Fin de siglo y cunde el miedo" (1999), "Eternamente y a cada instante" (2001), "Plutónico ser" (2002), "Magnitud y dimensión " (2013), etc.
"se meten las praderas de la sangre
por las venas y panteras de hemorragia
erguidas sobre torrentes de ramas
sanguíneas muerden un sol abierto en canal"
DULCE VENENO VERDE DE TU MIRADA AZUL
Revienta de repente la bola roja del verano,
se rasga una pared
y pienso en ti.
El dulce veneno verde de tu mirada azul
ocupa el calor central
de tu ausencia y hueco.
Y una impresión marina
se establece en el aire
como si estuvieras presente
aquí mismo
frente a mí.
Rojos reptiles como instintos
cruzan el trigo.
Vibra el cereal por donde penetras tú
hacia el punto cardinal
de la brújula primera.
¿Estás ahí en el jardín?
¿O allí en aquel hueco
de aquel punto abierto?
Pero qué importa la sangre ya,
la cicatriz abierta
y el hilo para coser el cielo.
Bloques de insectos
y eléctricas carreras felinas
en el aire parchís
hablan de ti.
Estás aquí, lo sé.
Y en la blanca carnicería donde vivo
siento el dulce veneno verde de tu cuerpo azul,
el reparto incendiario de la luz,
la retina y la memoria
el deseo y el amor.-
TODO Y NADA AL MISMO TIEMPO
Todo y nada al mismo tiempo,
existir y estar muerto,
simultáneamente en blanco,
como una acción conjunta
de igual naturaleza.
La misma invisible raya
rompe lo blanco y lo negro,
la zona de la luz opaca
abriendo la oscuridad.
Y el firmamento se aleja,
vuela el cielo y las estrellas,
se hunde la realidad.
Todo y nada al mismo tiempo,
simultáneamente en blanco,
escapando a la razón
por ángulos y flechas.
La misma invisible raya
dividiéndolo todo,
separando al mismo tiempo
la mentira y la verdad.
Será quizás ilusión
o simplemente deseo
amarte por dentro y fuera
simultáneamente en blanco
siendo todo bipolar.
Y amparado en lo blanco
de este cuarto de hospital,
pensar que este ser no muere,
y la agonía no existe,
todo y nada al mismo tiempo
tan sólo alucinación.-
CUESTIONAR LO INCUESTIONABLE
La cuestión incuestionable
es sólo lo gigantesco,
lo que escapa a la razón,
lo imposible de entender.
Es territorio incompleto
sin fisuras ni fronteras,
lleno de enigma y silencio
donde todo es realidad.
Cuestionar lo incuestionable
supone tan sólo soñar,
tomar conciencia del hueco
y alcanzar la irrealidad.
El tiempo siempre se escapa.
Lo vivido sin embargo queda,
resumido en un latido
o una palabra de amor.-
FALSA CERTEZA
Tus ojos son ciertos,
verdes como el azul transparente del mar más profundo
cuando desaparece el sol
y se vuelve irrealidad.
Tu mirada, sin embargo, es aérea, fíjate,
como el líquido vuelo de un pájaro detenido
en un mundo sin consistencia
que nunca llegara a existir.
Me refiero simplemente a ti, a la inserción de tu sombra
en la luz instantánea del día.
No tengo total evidencia
de que estás al lado mío y puedo escuchar tu voz.
El margen de duda es a veces tremendo.
Y casi angustiosa la inseguridad.
Porque nada corresponde a una incógnita por resolver.
El tacto de tu piel se escapa.
Tu cuerpo casi no pesa.
Y el rastro que dejas en la arena
no corresponde a la física concreta de tu cuerpo
matemáticamente evidente
que me indique dónde estoy.
Eres casi invención,
efímera percepción del tiempo,
espacio sin concluir,
armónica materia invisible
producto de la imaginación.
No eres verdad ni mentira.
Ni trayecto ni invención.
El cielo se está moviendo.
Nada nunca se detiene.
Y tú te quieres parar.
Sentirte viva por dentro.
Y entender tu realidad.-
Alfonso Vallejo
Imágenes: Pinturas de Haenraets Willem (Holanda, 1940)
quiquedelucio@gmail.com
Publicación N° 1.744-
Alfonso Vallejo
Poeta, pintor y dramaturgo español, nacido en Santander en 1943. Sus obras se han representado en muchas ciudades de Europa, Estados Unidos y América. Han sido traducidas al francés, inglés, alemán, arabe , italiano y portugués. Ha publicado en poesía, entre otros, "El lugar de la tierra fría" (1969), "Moléculas" (1976), "Fuego lunario" (1988), "Más" (1990), "Carne interior" (1994), "Matérica luz" (1994), "Claridad en acción" (1995), "Sol azul" (1997), "Fin de siglo y cunde el miedo" (1999), "Eternamente y a cada instante" (2001), "Plutónico ser" (2002), "Magnitud y dimensión " (2013), etc.
"se meten las praderas de la sangre
por las venas y panteras de hemorragia
erguidas sobre torrentes de ramas
sanguíneas muerden un sol abierto en canal"
DULCE VENENO VERDE DE TU MIRADA AZUL
Revienta de repente la bola roja del verano,
se rasga una pared
y pienso en ti.
El dulce veneno verde de tu mirada azul
ocupa el calor central
de tu ausencia y hueco.
Y una impresión marina
se establece en el aire
como si estuvieras presente
aquí mismo
frente a mí.
Rojos reptiles como instintos
cruzan el trigo.
Vibra el cereal por donde penetras tú
hacia el punto cardinal
de la brújula primera.
¿Estás ahí en el jardín?
¿O allí en aquel hueco
de aquel punto abierto?
Pero qué importa la sangre ya,
la cicatriz abierta
y el hilo para coser el cielo.
Bloques de insectos
y eléctricas carreras felinas
en el aire parchís
hablan de ti.
Estás aquí, lo sé.
Y en la blanca carnicería donde vivo
siento el dulce veneno verde de tu cuerpo azul,
el reparto incendiario de la luz,
la retina y la memoria
el deseo y el amor.-
TODO Y NADA AL MISMO TIEMPO
Todo y nada al mismo tiempo,
existir y estar muerto,
simultáneamente en blanco,
como una acción conjunta
de igual naturaleza.
La misma invisible raya
rompe lo blanco y lo negro,
la zona de la luz opaca
abriendo la oscuridad.
Y el firmamento se aleja,
vuela el cielo y las estrellas,
se hunde la realidad.
Todo y nada al mismo tiempo,
simultáneamente en blanco,
escapando a la razón
por ángulos y flechas.
La misma invisible raya
dividiéndolo todo,
separando al mismo tiempo
la mentira y la verdad.
Será quizás ilusión
o simplemente deseo
amarte por dentro y fuera
simultáneamente en blanco
siendo todo bipolar.
Y amparado en lo blanco
de este cuarto de hospital,
pensar que este ser no muere,
y la agonía no existe,
todo y nada al mismo tiempo
tan sólo alucinación.-
CUESTIONAR LO INCUESTIONABLE
La cuestión incuestionable
es sólo lo gigantesco,
lo que escapa a la razón,
lo imposible de entender.
Es territorio incompleto
sin fisuras ni fronteras,
lleno de enigma y silencio
donde todo es realidad.
Cuestionar lo incuestionable
supone tan sólo soñar,
tomar conciencia del hueco
y alcanzar la irrealidad.
El tiempo siempre se escapa.
Lo vivido sin embargo queda,
resumido en un latido
o una palabra de amor.-
FALSA CERTEZA
Tus ojos son ciertos,
verdes como el azul transparente del mar más profundo
cuando desaparece el sol
y se vuelve irrealidad.
Tu mirada, sin embargo, es aérea, fíjate,
como el líquido vuelo de un pájaro detenido
en un mundo sin consistencia
que nunca llegara a existir.
Me refiero simplemente a ti, a la inserción de tu sombra
en la luz instantánea del día.
No tengo total evidencia
de que estás al lado mío y puedo escuchar tu voz.
El margen de duda es a veces tremendo.
Y casi angustiosa la inseguridad.
Porque nada corresponde a una incógnita por resolver.
El tacto de tu piel se escapa.
Tu cuerpo casi no pesa.
Y el rastro que dejas en la arena
no corresponde a la física concreta de tu cuerpo
matemáticamente evidente
que me indique dónde estoy.
Eres casi invención,
efímera percepción del tiempo,
espacio sin concluir,
armónica materia invisible
producto de la imaginación.
No eres verdad ni mentira.
Ni trayecto ni invención.
El cielo se está moviendo.
Nada nunca se detiene.
Y tú te quieres parar.
Sentirte viva por dentro.
Y entender tu realidad.-
Alfonso Vallejo
Imágenes: Pinturas de Haenraets Willem (Holanda, 1940)
quiquedelucio@gmail.com
sábado, 15 de julio de 2017
A partir de hoy
Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.743-
Mei Er
Poeta china, seudónimo de Gao Shangmei, nacida en la provincia de Jiansu, en 1968. Es directora de la revista de poesía Agua de Otoño de la provincia de Taiwan. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía "El peso de la esponja" (2013), "Yo y tú" (2014),etc. Es considerada una de las diez poetas chinas más reconocidas por sus lectores. La Academia Mundial de Artes y Cultura le otorgó el título de Doctor en Letras, en 2015 logró el Premio de Creación Poética en el Congreso Mundial de Poetas, y en el 2016 recibió la Medalla de Arte en la 57 edición del congreso literario.
"El amor es un sueño mezclado
con sangre y lágrimas que ha
traspasado las guerras y la muerte
y sobrevive en tu sonrisa"
A PARTIR DE HOY
I
A partir de hoy, soy una cuerda de tu caballeriza
para dispersar el aroma de la regaliz
Toda la noche velo las estrellas
esperando tus pasos bajo la luna
En el aire se mantiene la lluvia
de hace treinta años
En el campo de deportes está mi figura
de correr descalza
toda brillantez ha goteado por tu ropa
Río Shuanghe, el brillo que reflejan mis pies cristalinos
me lo devuelves esta noche.
Me he hecho tu mujer, tu reina
me alojé en tu palacio en mi mejor edad
lo que yo había escrito en la cortina celeste
ya lo leíste entre mis senos.
II
A partir de hoy, Río Shuanghe
jalando la falda con borde de flores calcáreas
me senté como una reina modesta
la humildad que he sembrado entre flores
rinde adoración al sol y a la luna por mí
No me hagas llorar
las dificultades que he superado
en camino a la cita
han sido escondidas cuidadosamente
en la fisura de las piedras
incluye mi tristeza inconmensurable en Jerusalén
y las meditaciones y espinas que lancé
Las limpio y convierto en suave luz lunar para ti
Lo que todavía no entiendo de ti y tú de mí
Dejémoslo al momento cuando nos sentemos
frente a las montañas nosotros solos,
para convertirnos en inmortales.-
III
Las escamas, que se descascaran del tobillo
hacia arriba
forman el cercado de mi corazón
Si no tuviera que evitar cuchillos y espadas
para qué camuflaría yo los hierros borrosos
para qué estaría como las plumas
obsesionada en el agua, viendo
las ingenuas palomas
que interpretan la paz con inocencia
Este mundo, existe entre fórmulas irradiadas
Las sensaciones falsas de la investigación
empezaron desde la paralización de Hawking.-
IV
Sólo con adelantar la sombra
que encontré en el campo de cereales
pude protegerme de esa tronada
Las moras de color violeta colorearon los dientes
me senté bajo el árbol y jugué
al ajedrez con la luz y la sombra
Con un tirachinas en la mano y arrastrando
una rama fresca
anduviste bajo la sombra del árbol de al lado
con la visión periférica echaste una mirada
hacia el paisaje de este lado
Las cigarras piaban, y el sol cantaba
Cuando el humo del atardecer subía despacito
el aire se llenó de fragancia de hierbas
Los perritos terminaron de ladrar, de perseguir
Volví al corazón de las batatas
mirando que la luz lunar de tu casa
iluminaba poco a poco los pajares
y el rostro del joven.-
V
Tú y yo estamos destinados a reencontrarnos
en la nieve después de treinta años
como mi encuentro casual con Byron
en el puente elevado de Lausana
En aquel atardecer, el prisionero de Chillon
todavía estaba en el agua
Caminé hasta Montreaux sosteniendo una hoja de arce
anduve de otoño a invierno
En aquel entonces, Byron iba a toda velocidad
en el lago Lemán
e inundaba el castillo con su plena pasión
de sangre caliente
Aquellos gemidos y cantos suaves
los gritos incesantes cuando golpeaban las oleadas
emitían un brillo inmortal
Vuelvo a tus brazos, Río Shuanghe
a partir de hoy tu frío también es el mío
Me derrito en la piedra, como lo que promete dios
regresar al polvo
regresar al tiempo de negación.-
Mei Er
Imágenes: Pinturas de Elizabeth Jonkers
quiquedelucio@gmail.com
jueves, 13 de julio de 2017
Receta
Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta es una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.742-
Fernando Olea Vargas
Poeta ,narrador y dramaturgo de Perú, nacido en Lima en 1967. Ejerce el periodismo desde el diario de Toluca de México y ha sido colaborador de las revistas "Ciudad y Cultura" y "Umbral". Ha estudiado Psicología y Pedagogía y Comunicación Social. Ha publicado, entre otros, "Coro individual" (1990), "El perfume del camaleón" (!997), "Cartas a un espejo" (1999), "Los pactos de Joaquín" (1999), "Cajón desastre" (2000), "Diagnóstico" (2011), etc. Ha integrado el grupo teatral Cuatrotablas, participando como dramaturgo y co director en una docena de obras, en giras nacionales e internacionales.
"Hoy me esperas entre Rivadavia y Callao
a las 6 de la tarde.
Me visto con la palabra FIN, muy lentamente,
a ver si cuando me veas no sea necesario decírtelo"
RECETA SECRETA
Cuando deje de esperarte.
Ese será el perfecto olvido.
Ese y no otro servicio a la mesa
como un menú
nunca probado.-
SONDA
I
Habría que dejar de escribir
para hacer poesía
II
Habría que dejar de escribirte
para hacer poesía
III
Tendría que dejar de escribirte
para hacerte poesía.-
COMPROMISO INICIAL
Nos robaron un par de aros
que bien pudieron ser de barro
a la espera de humo blanco.
Nos preguntamos
si es más fácil mentir con la verdad
o mejor decir a quién odiamos.
Los ojos verdes se vuelven negros
de celos
Una hormiga, una cucaracha,
si lleva falda y coquetea
suficiente.
Me pides un incomprensible
calendario de amores en décadas.
Hacer algo significaría
todo.-
PARANOIA
Tengo a mi lado
el teléfono, el timbre de la puerta,
mi agenda con tus direcciones,
el mundo, una cajetilla de cigarros
y las fotos tuyas antes de conocerme
en las que me miras
Tengo lejos los recuerdos que no recordaré nunca
y que son como el escupitajo a la boca de un sediento
Estoy rodeado de mochilas para jorobados
y guillotinas para tortugas
y huevos con uñas de crepé,
y todo esto porque sin ti
me muero de la locura
Tengo entre mis ojos
tus desmayos de alcoba
en el penúltimo de un millón
de parálisis continuas
y tengo tus medias
como guantes para caminar de cabeza
Hago el malabar de cerrar los párpados
y de mi mundo timbra
una agenda que me dice que pronto te veré.-
PATOLOGÍA
Un atlas
Compraría un atlas
para saber dónde te encuentras
cuando sueñas dormida.-
JURAMENTO HIPOCRÁTICO
Sólo una salvación.
Hacerte el poema más hermoso de la historia
sin biblia ni testamentos añejos,
y así acabar con lo que algún Dios muerto bautizó
como poesía.
Sólo una palabra
que se coma a todas
y a esa que ni la tristeza soportaría.
Una alegría:
Beber toda nuestra sangre en una copa
para vivir con fantasmas.
Una soledad.
La danza en el espejo de nuestros ojos.
Un teatro, y
nuestra colcha sin apuntadores.
Un cuadro.
Un celo.
El celo de tus propios celos.
Una locura,
la simplicidad.
Algo previsible,
mi amor.
Un sueño,
la nada llena de nosotros.
Y un solo poema, no más,
el más hermoso,
si se puede.-
INTOXICACIÓN
Como nunca puedo terminar de escribirte
te regalo una escalera caracol.
Subas o bajes
siempre encontrarás a mi alma
lista para besar la tuya.-
Fernando Olea Vargas
Imágenes: Pinturas de Irene Sheri (contemporánea)
quiquedelucio@gmail.com
Publicación N° 1.742-
Fernando Olea Vargas
Poeta ,narrador y dramaturgo de Perú, nacido en Lima en 1967. Ejerce el periodismo desde el diario de Toluca de México y ha sido colaborador de las revistas "Ciudad y Cultura" y "Umbral". Ha estudiado Psicología y Pedagogía y Comunicación Social. Ha publicado, entre otros, "Coro individual" (1990), "El perfume del camaleón" (!997), "Cartas a un espejo" (1999), "Los pactos de Joaquín" (1999), "Cajón desastre" (2000), "Diagnóstico" (2011), etc. Ha integrado el grupo teatral Cuatrotablas, participando como dramaturgo y co director en una docena de obras, en giras nacionales e internacionales.
"Hoy me esperas entre Rivadavia y Callao
a las 6 de la tarde.
Me visto con la palabra FIN, muy lentamente,
a ver si cuando me veas no sea necesario decírtelo"
RECETA SECRETA
Cuando deje de esperarte.
Ese será el perfecto olvido.
Ese y no otro servicio a la mesa
como un menú
nunca probado.-
SONDA
I
Habría que dejar de escribir
para hacer poesía
II
Habría que dejar de escribirte
para hacer poesía
III
Tendría que dejar de escribirte
para hacerte poesía.-
COMPROMISO INICIAL
Nos robaron un par de aros
que bien pudieron ser de barro
a la espera de humo blanco.
Nos preguntamos
si es más fácil mentir con la verdad
o mejor decir a quién odiamos.
Los ojos verdes se vuelven negros
de celos
Una hormiga, una cucaracha,
si lleva falda y coquetea
suficiente.
Me pides un incomprensible
calendario de amores en décadas.
Hacer algo significaría
todo.-
PARANOIA
Tengo a mi lado
el teléfono, el timbre de la puerta,
mi agenda con tus direcciones,
el mundo, una cajetilla de cigarros
y las fotos tuyas antes de conocerme
en las que me miras
Tengo lejos los recuerdos que no recordaré nunca
y que son como el escupitajo a la boca de un sediento
Estoy rodeado de mochilas para jorobados
y guillotinas para tortugas
y huevos con uñas de crepé,
y todo esto porque sin ti
me muero de la locura
Tengo entre mis ojos
tus desmayos de alcoba
en el penúltimo de un millón
de parálisis continuas
y tengo tus medias
como guantes para caminar de cabeza
Hago el malabar de cerrar los párpados
y de mi mundo timbra
una agenda que me dice que pronto te veré.-
PATOLOGÍA
Un atlas
Compraría un atlas
para saber dónde te encuentras
cuando sueñas dormida.-
JURAMENTO HIPOCRÁTICO
Sólo una salvación.
Hacerte el poema más hermoso de la historia
sin biblia ni testamentos añejos,
y así acabar con lo que algún Dios muerto bautizó
como poesía.
Sólo una palabra
que se coma a todas
y a esa que ni la tristeza soportaría.
Una alegría:
Beber toda nuestra sangre en una copa
para vivir con fantasmas.
Una soledad.
La danza en el espejo de nuestros ojos.
Un teatro, y
nuestra colcha sin apuntadores.
Un cuadro.
Un celo.
El celo de tus propios celos.
Una locura,
la simplicidad.
Algo previsible,
mi amor.
Un sueño,
la nada llena de nosotros.
Y un solo poema, no más,
el más hermoso,
si se puede.-
INTOXICACIÓN
Como nunca puedo terminar de escribirte
te regalo una escalera caracol.
Subas o bajes
siempre encontrarás a mi alma
lista para besar la tuya.-
Fernando Olea Vargas
Imágenes: Pinturas de Irene Sheri (contemporánea)
quiquedelucio@gmail.com
miércoles, 12 de julio de 2017
Ocaso
Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.741-
Giancarlo Micheli
Poeta ,narrador y ensayista italiano, nacido en Viareggio, en febrero de 1967. Ha publicado tres novelas, ensayos y los libros de poemas "Canto sensa" (2004), "En el nombre de la tierra" (2008), "La cuarta glaciación" (2012), "Elegía provincial" (2007), "La evolución de la forma poética 1990-2012 (2016), "Memorias" (2014", "El fin del mundo" (2016), etc. Sus poemas aparecen, además, en antologías y en varias revistas literarias, como: Isla Negra, Zeta, La mosca de Milán, El corazón del hombre vivo, etc.. Los poemas aquí presentados fueron traducidos por Silvia Longohni y Agustina D'Andrea.
"Y zarparemos de nuevo hacia el origen
hacia una tierra ultramarina que aviva
nuestro fuego y allí regiremos
en el final y en el principio"
OCASO
El disco del sol es un arma
en las manos azules del ocaso
y en ese parar se muere
un verano intempestivo
donde la ciudad es más espesa
de cemento y del césped de las plazas
cuyos margenes asustados evocamos
nosotros empollando ansia y espera
en las cáscaras de infringida carcajadas
en los lagrimeados cristales del mistral
o en la acostumbrada metamorfosis del día
Y ya no puedes
saber por quién la aurora viene
galopando sobre grupas de rosadas campituras
a lo largo de los cambiantes prados del cielo
No suscitaremos la tormenta
ni en escena la pondremos
construiremos jardines
no pequeños sino amplios
hasta donde sientes
de árboles y pensamientos
hombre o mujer
que tienes tus pies
sobre esta tierra.-
DE LOS PRINCIPIOS
Se trata de investir
por una investidura
una apariencia vistosa
Aventurarse a la vista
envueltos en un rostro
a veces revueltos
por una justa falta de palabra
que valga y no desagrade
y todo eso me apena
¡Mala pata pero ánimo!
Sobre el verdadero oro haremos
especulación
hacia el fin del viaje
y cantaremos aún
que venga enhorabuena
la muerte y su guadaña.-
ANTES DE LA LLUVIA
Al matrilineal reclamo de los pájaros
en el aire recubierto de azul
bajo refugio de tejas y pérgolas
se despertaron
y una olorosa brisa sentía
los labios de las ventanas entreabrirse
dentro era todo una fiebre de cuerpos
desnudándose de semanas y meses
En una sombra cortés descansaban
entre las barandas y los muros agrietados
donde jugaban al sol y a la piedra
y se confesaban en el mayor secreto
El deseo de hacer crecer la hierba
desde el patio hasta la eternidad.-
NO SER
Ahora sé que todo es verdad
moriré en una tarde de verano
y no me salvará ningún verso
si vuestros corazones permanecen mudos.
Moriré debajo de un plátano entre cuyas hojas
se marchita una luna menguante
y de mi sangre quedará una leve lontananza
y no me salvarán quietas figuras
que tengan memoria de mi sangre
Y seré nada como ahora
olvidado en una nube de prácticas
en el cuenco de mi cráneo
beberán los pájaros mi voz
Y ninguno habrá sabido
si todo ha sido verdad.-
RESPIRO
En el respiro del mar tendido
remontaré a mis flancos el viento
a lo largo de otras crestas que no ves
porque en guarda las tiene la tierra
para cubrirlas de una secreta primavera
donde florecen los pensamientos de los amantes
y cuando alguno te pregunte parte y acciones
para que se escuden días de inoxidables
intenciones
Si lo quieres podrás yacerme al lado
el rostro de oriente y las ramas
de tu tronco de araucaria hasta el sol
aplacadas y buscadas en la luz
Así crecerá el árbol de la pura mutación.-
Giancarlo Micheli
Imágenes: Pinturas de Bertan Bahner
quiquedelucio@gmail.com
lunes, 10 de julio de 2017
La danza
Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.
Publicación N° 1.740-
Daniel Acevedo
Poeta y narrador de Colombia, nacido en Medellín, en 1986. Historiador de la Universidad Nacional, Magister en Estudios Literarios y tallerista de Escritura Creativa en el Retiro desde el 2014. Pertenece al Comité Editorial de la revista Innombrable. Ha participado de numerosos encuentros, entre ellos el I Encuentro de Poetas Jóvenes 2014, Nuevas Voces de la Poesía de Medellín, etc.. También ha publicado en la revista Homo Sacer de México y la revista Coma de Argentina. Tiene un libro de cuentos llamado "El ferrocarril de los sueños perdidos" y un poemario que se titula "Los rituales del viento".
"Y entonces miraba perdidamente aquel punto sonoro
Intentaba descifrar el acertijo que me presentaban
aquellos labios, dos pequeñas puertas de cristal
que se abrían y cerraban en un concilio de palabras"
LA DANZA DE LOS ESPEJOS
En la colina sinuosa de Salamina
van rodando los espejos
unos, lentos, disfrutan el ritmo
de las sacudidas
otros, con más prisa,
caen, danzan y aceleran
como torpedos en el báltico
Ruedan, ruedan, los espejos
como planetas por fuera de su eje
como canicas bajo la lluvia
Ruedan, ruedan, los espejos
con el recuerdo del último rostro
y los cuerpos que desaparecen
Ruedan como protesta
contra la imposibilidad del
desdoblamiento
un grito sale de sus grietas vidriosas
"Soy yo"
"Existo"
"Mis dedos son callosos y respiro el mismo aire"
"No soy tu reflejo"
Ruedan, ruedan, los espejos
sin saber que habitan la ilusión
del movimiento
Ruedan, ruedan, los espejos
caminan los senderos de los hombres
y se estallan, como caracoles salinos,
al llegar al pavimento.-
CLEPTÓMETROS
Un cleptómetro se posa en tu rostro
te roba los ojos, la piel y la voz
Desarma tu lengua de palabras
luego escapa y se escabulle
en medio de las calles
de la ciudad del río
de la urbe de la luz.
Un cleptómetro vuela silencioso
se mueve como un fuego fatuo
aparece en un breve estallido
Desaparece en la bruma
con un parpadeo agitado
o una canción de desamor.
Un cleptómetro sube por un cabello
de la montaña asesina
La parca muerte ha iniciado su discurso
y las balas son una audiencia cumplida
que no ven al pequeño clepto
que excitado le roba su voz.
Un cleptómetro camina ls senderos
del cuerpo de una mujer
navega el río que va
de su espalda a sus nalgas
Se alimenta de suspiros y besos
desaparece en medio de la lluvia
de las sábanas mojadas
Un cleptómetro ríe en un confesionario
allí no puede alimentarse
Palabras trasvestidas
palabras maquilladas
palabras que le falta la pimienta
del verdadero dolor.
Un cleptómetro casi es aplastado
por la multitud en el metro
metidos en sus hipnóticos rituales
de apretar teclas de símbolos
para intentar ocultar el abismo
de su soledad de cristal.
Un cleptómetro saborea
un helado dulce y frío
son las palabras y el llanto
de una madre que perdió a su hijo
En la guerra del tráfico
de esperanzas de salvación.
Un cleptómetro llega a su colmena
aglomera las palabras en pequeños agujeros
Guarda alimento para el invierno
y le da ropa a sus pequeñas larvas
que sacan sus dientes
y sonríen satisfechas.
Y en la ciudad sólo queda el silencio
Ya no hay cleptómetros
ni palabras
No queda nada
más que el susurro del viento
El olvido y el adiós.-
Daniel Acevedo
Imágenes: Pinturas de John Fernandes (contemporáneo)
quiquedelucio@gmail.com
Publicación N° 1.740-
Daniel Acevedo
Poeta y narrador de Colombia, nacido en Medellín, en 1986. Historiador de la Universidad Nacional, Magister en Estudios Literarios y tallerista de Escritura Creativa en el Retiro desde el 2014. Pertenece al Comité Editorial de la revista Innombrable. Ha participado de numerosos encuentros, entre ellos el I Encuentro de Poetas Jóvenes 2014, Nuevas Voces de la Poesía de Medellín, etc.. También ha publicado en la revista Homo Sacer de México y la revista Coma de Argentina. Tiene un libro de cuentos llamado "El ferrocarril de los sueños perdidos" y un poemario que se titula "Los rituales del viento".
"Y entonces miraba perdidamente aquel punto sonoro
Intentaba descifrar el acertijo que me presentaban
aquellos labios, dos pequeñas puertas de cristal
que se abrían y cerraban en un concilio de palabras"
LA DANZA DE LOS ESPEJOS
En la colina sinuosa de Salamina
van rodando los espejos
unos, lentos, disfrutan el ritmo
de las sacudidas
otros, con más prisa,
caen, danzan y aceleran
como torpedos en el báltico
Ruedan, ruedan, los espejos
como planetas por fuera de su eje
como canicas bajo la lluvia
Ruedan, ruedan, los espejos
con el recuerdo del último rostro
y los cuerpos que desaparecen
Ruedan como protesta
contra la imposibilidad del
desdoblamiento
un grito sale de sus grietas vidriosas
"Soy yo"
"Existo"
"Mis dedos son callosos y respiro el mismo aire"
"No soy tu reflejo"
Ruedan, ruedan, los espejos
sin saber que habitan la ilusión
del movimiento
Ruedan, ruedan, los espejos
caminan los senderos de los hombres
y se estallan, como caracoles salinos,
al llegar al pavimento.-
CLEPTÓMETROS
Un cleptómetro se posa en tu rostro
te roba los ojos, la piel y la voz
Desarma tu lengua de palabras
luego escapa y se escabulle
en medio de las calles
de la ciudad del río
de la urbe de la luz.
Un cleptómetro vuela silencioso
se mueve como un fuego fatuo
aparece en un breve estallido
Desaparece en la bruma
con un parpadeo agitado
o una canción de desamor.
Un cleptómetro sube por un cabello
de la montaña asesina
La parca muerte ha iniciado su discurso
y las balas son una audiencia cumplida
que no ven al pequeño clepto
que excitado le roba su voz.
Un cleptómetro camina ls senderos
del cuerpo de una mujer
navega el río que va
de su espalda a sus nalgas
Se alimenta de suspiros y besos
desaparece en medio de la lluvia
de las sábanas mojadas
Un cleptómetro ríe en un confesionario
allí no puede alimentarse
Palabras trasvestidas
palabras maquilladas
palabras que le falta la pimienta
del verdadero dolor.
Un cleptómetro casi es aplastado
por la multitud en el metro
metidos en sus hipnóticos rituales
de apretar teclas de símbolos
para intentar ocultar el abismo
de su soledad de cristal.
Un cleptómetro saborea
un helado dulce y frío
son las palabras y el llanto
de una madre que perdió a su hijo
En la guerra del tráfico
de esperanzas de salvación.
Un cleptómetro llega a su colmena
aglomera las palabras en pequeños agujeros
Guarda alimento para el invierno
y le da ropa a sus pequeñas larvas
que sacan sus dientes
y sonríen satisfechas.
Y en la ciudad sólo queda el silencio
Ya no hay cleptómetros
ni palabras
No queda nada
más que el susurro del viento
El olvido y el adiós.-
Daniel Acevedo
Imágenes: Pinturas de John Fernandes (contemporáneo)
quiquedelucio@gmail.com
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