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lunes, 10 de julio de 2017

La danza

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.740-


                                                                                                                         Daniel Acevedo

Poeta y narrador de Colombia, nacido en Medellín, en 1986. Historiador de la Universidad Nacional, Magister en Estudios Literarios y tallerista de Escritura Creativa en el Retiro desde el 2014. Pertenece al Comité Editorial de la revista Innombrable. Ha participado de numerosos encuentros, entre ellos el I Encuentro de Poetas Jóvenes 2014, Nuevas Voces de la Poesía de Medellín, etc.. También ha publicado en la revista Homo Sacer de México y la revista Coma de Argentina. Tiene un libro de cuentos llamado "El ferrocarril de los sueños perdidos" y un poemario que se titula "Los rituales del viento".


                                                                          "Y entonces miraba perdidamente aquel punto sonoro
                                                                            Intentaba descifrar el acertijo que me presentaban
                                                                            aquellos labios, dos pequeñas puertas de cristal
                                                                            que se abrían y cerraban en un concilio de palabras"











LA DANZA DE LOS ESPEJOS

En la colina sinuosa de Salamina
van rodando los espejos
unos, lentos, disfrutan el ritmo
de las sacudidas
otros, con más prisa,
caen, danzan y aceleran
como torpedos en el báltico

Ruedan, ruedan, los espejos
como planetas por fuera de su eje
como canicas bajo la lluvia
Ruedan, ruedan, los espejos
con el recuerdo del último rostro
y los cuerpos que desaparecen

Ruedan como protesta
contra la imposibilidad del
desdoblamiento
un grito sale de sus grietas vidriosas
"Soy yo"
"Existo"
"Mis dedos son callosos y respiro el mismo aire"
"No soy tu reflejo"

Ruedan, ruedan, los espejos
sin saber que habitan la ilusión
del movimiento
Ruedan, ruedan, los espejos
caminan los senderos de los hombres
y se estallan, como caracoles salinos,
al llegar al pavimento.-







CLEPTÓMETROS

Un cleptómetro se posa en tu rostro
te roba los ojos, la piel y la voz
Desarma tu lengua de palabras
luego escapa y se escabulle
en medio de las calles
de la ciudad del río
de la urbe de la luz.
Un cleptómetro vuela silencioso
se mueve como un fuego fatuo
aparece en un breve estallido
Desaparece en la bruma
con un parpadeo agitado
o una canción de desamor.
Un cleptómetro sube por un cabello
de la montaña asesina
La parca muerte ha iniciado su discurso
y las balas son una audiencia cumplida
que no ven al pequeño clepto
que excitado le roba su voz.
Un cleptómetro camina ls senderos
del cuerpo de una mujer
navega el río que va
de su espalda a sus nalgas
Se alimenta de suspiros y besos
desaparece en medio de la lluvia
de las sábanas mojadas
Un cleptómetro ríe en un confesionario
allí no puede alimentarse
Palabras trasvestidas
palabras maquilladas
palabras que le falta la pimienta
del verdadero dolor.
Un cleptómetro casi es aplastado
por la multitud en el metro
metidos en sus hipnóticos rituales
de apretar teclas de símbolos
para intentar ocultar el abismo
de su soledad de cristal.
Un cleptómetro saborea
un helado dulce y frío
son las palabras y el llanto
de una madre que perdió a su hijo
En la guerra del tráfico
de esperanzas de salvación.
Un cleptómetro llega a su colmena
aglomera las palabras en pequeños agujeros
Guarda alimento para el invierno
y le da ropa a sus pequeñas larvas
que sacan sus dientes
y sonríen satisfechas.
Y en la ciudad sólo queda el silencio
Ya no hay cleptómetros
ni palabras
No queda nada
más que el susurro del viento
El olvido y el adiós.-



                                                                                                                       Daniel Acevedo






Imágenes: Pinturas de John Fernandes (contemporáneo)





quiquedelucio@gmail.com

                                                                                                   

domingo, 9 de julio de 2017

Tus piernas

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.739-



                                                                                                      Marta Domínguez Alonso

Poeta y periodista española, nacida en Zaragoza en 1991. Es Licenciada en Filología Hispánica y Máster en Periodismo y Comunicación Visual. Actualmente es docente de lengua castellana y literatura. Ha colaborado en medios de comunicación con artículos de opinión en "El periódico de Utrera", "Heraldo de Aragón", en la sección de artes y letras y radio ABC, etc. Ha publicado los poemarios "Historia transida y poesía renovada" (Sevilla, 2012), "Una hoguera en los párpados" (Zaragoza, 2015). Sus versos aparecen también en revistas literarias como "Turia", "Nueva Grecia", "El ático de los gatos", etc.



                                                                                              "hay campos de amapolas
                                                                                              convertidos hoy en crisantemos. Hay
                                                                                              una llave que otea el horizonte
                                                                                              sin hallar posibles cerraduras"












ENTRE TUS PIERNAS

Entre tus piernas
el sol
reflecta rayos de oro.
Y yo me duermo sosegada por el mar
desde el otro lado del contorno de tus senos.
Por llegar a ti, cruzaré cada noche el Helesponto
como un Leandro de pies desorbitados.
Quiero ser estrella arrinconada,
anidando dentro de tu ombligo
y deshojar tu risa a cañonazos,
tirar del hilo de Ariadna de tus labios,
lamer la salvia que escurre pr tu pecho
y llorar estrellas encendidas
por las noches que no pueda ofrecer
tu cuerpo en algún templo.
En mi plegaria, tu sexo,
que otro tiempo tomé como tributo.
Tu sangre es el cáliz del deseo
que beberé del surtidor preciso
y del anhelo de saberte mía,
arrancaré tus piernas del espejo.-



ECCE HOMO

Soy humana,
he aquí la muestra de mi necesaria humanidad,
soy una plegaria hecha de escombros de Nepal,
una huella en el Atlas, como garras que se agarran a la roca,
un surco de tu piel, pequeña,
una sierra escarpada donde hallar múltiples muertes,
soy mil formas de morir,
miles de entrañas, una boca asombrada
en la boca del lobo,
soy gotas que titilan en la hoja
de este castaño que aquí ves,
diminutas gotas a punto de extinguirse.
Soy la piedra arrojada contra el tanque,
una nana a medias en Ramalah.
Soy un grito ahogado en Lampedusa.
El botón-ojo que mira alucinado,
de un muñeco de trapo,
un maniquí que se prueba el sudario.
Soy humana,
he aquí la muestra de mi necesaria humanidad.-


EUTOPOS

Y cerrar las puertas de la casa
y olvidar los fantasmas en las
almenas.
Los puñados de tierra se quedaron
cubiertos de caracolas.
Dejaste atrás los ríos,
la infancia y todos sus pesebres.
Abandonaste la imagen
estática, como una foto,
de la familia
e un día de tormenta con luz.
Decir adiós a ciegas
casi sin conciencia
y abandonar la casa del tesoro
las estancias antiguas como ecos
de ancestros que retornan de la muerte.
Esto es el eutopos, un bosque de abedules
envuelto en un adiós
con mano abierta.
Es un verano,
que eterno nos parece, en su comienzo
y luego nos engaña como el tiempo.
Piedra tras piedra los caminos descorren
nuestra vida.
Decir adiós al vientre,
al aire,
al hijo que se escurre entre las manos.-


LAS RUINAS DEL PARNASO

Me desperté una noche blanca y ciega
y tenía un sudario por pijama,
miré a mi compañero,
yacente a mi lado, él,
y también descansaba en su mortaja.

Abrí el balcón, crujió,
la calle en pleamar se desbordaba.
Las ruinas descolgaban del alero:
Europa era un escombro,
resquebrajaba el gótico
bogaban con la vara del laurel
los sabios griegos en medio del debacle.

No llegaron auroras boreales
desde el norte, sin aire,
y comprendí que el mundo era un cadáver
y los hombres, inertes
ladrones de cuerpos.-



IN MEDIA RES

Esto es un deshecho de poema
-basura-
"la llave otea el horizonte
y destapa huecos en que hallar
su cerradura"
Las palabras caducan en el verso,
que supura.-



LLUVIA

Cae la lluvia
con su necesaria verticalidad
que azota
detrás de mi ventana.
Llueve, llueve...
Sobre el farol todo es mar
que cae en gotas
hasta el fango y cubre el suelo
donde se hunde el alma
en su oleaje.-





                                                                                                            Marta Domínguez Alonso



Imágenes: Pinturas de Richard Johnson





quiquedelucio@gmail.com

viernes, 7 de julio de 2017

Era el tiempo

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.738-


                                                                                                                   Carlos Jaramillo

Poeta de Colombia, nacido en Medellín, en 1986. Es estudiante de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Ha publicado recientemente el poemario "Extinciones". Fue ganador en 2014 de las becas estímulos al Talento Creativo de la Gobernación de Antioquia.



                                                                                                      "Geometrías en círculos
                                                                                                       los gallinazos
                                                                                                       celebran
                                                                                                       la geometría de la muerte"









ERA EL TIEMPO

Era el tiempo.

Tú dijiste: guárdalo,
entre tus manos que escriben.

Guárdalo en cada ojo
con el que me ves y no ves en la mañana,
con cada esperanza que has perdido
o todavía guardas.

Es el tiempo, dijiste,
ámalo, en cada hora que se abre
para mostrar su vacío.-


***

Hemos abierto nuestra soledad:
las semillas del tiempo
(Horas que crecen en la boca,
como una floración vacía)

Nidos de tristeza
(pájaros de pesar)

Y hemos puesto en la madera,
la fragilidad de las larvas
En el acero,
el orín de la corrosión
Amado la luz al desleírse, noche:
como los cuerpos al entrar en la muerte.

Hemos olvidado la palabra del comienzo
y la palabra del final.-


***

Tiempo en que una hora abre sus manos,
y un hombre cierra, en sí, todas las puertas

(el ángel de la soledad se posó en tu boca).

Mudas a la destrucción,
se agitan las sombras

Todo arderá sin fuego
callará porque no calla

comí parte de mi corazón.-


***

Sé que en la tristeza las palabras
se rompen como los huesos
(no trates de pronunciarlas)

Sé que la muerte teje tus cabellos,
las hebras del río
que llega una hora desapacible,
en que la luz fenece
(un pájaro desespera en su vuelo)

Una hora en que el muerto encuentra un espejo
para mirar su boca:
el llanto de los enmudecidos,
de los que ya no pueden hablar.-


***

Nada, sino esa luz inhabitable
como en la acera un perro muerto
o llevar las vísceras en las manos
y la mirada turbia de quien se fue en la memoria.

Nada, sino esa luz,
de quieta soledad, de blancas alas
danzando en torno a la vacuidad del ser.-


***

Somos un diálogo incesante,
una palabra unida al silencio
desde la raíz)

(Un volverse contra sí mismo).

Días en que hablar,
es escuchar lo perdido.-




                                                                                                                     Carlos Jaramillo 




Imágenes: Pinturas de Carlos Andreucetti







quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 5 de julio de 2017

La tercera mujer


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.737-



                                                                                                                          Nanne Timer

Poeta, narradora y ensayista de Holanda, nacida en La Haya, en 1971. Como investigadora se ha ocupado principalmente de la narrativa latinoamericana contemporánea. Ha publicado, entre otros,  el poemario "Logopedia" (Amberes, 2012), y "Einstein's three fingers" , donde combina movimiento, poesía y fotografía. Escribe principalmente en español. Ha participado en varios países de Europa como conferencista y en encuentros internacionales de poesía.Trabaja como profesora titular en la Universidad de Leiden (Países Bajos).


                                                                                                       "Es peligroso, fumar.
                                                                                                         Es peligroso
                                                                                                         que se evaporen las imágenes,
                                                                                                         que se disipen los recuerdos"  









LA TERCERA MUJER

Un nuevo rostro me miraba.
La tercera mujer se sentó a su lado.
Yo pagaba el café, ella el almuerzo.

Caía
       silencio

Ella miraba. Él miró en el aire, yo hacia un lado.
No había habido baile todavía.
Dos palabras se atraparon entre las ruedas:

¿Y tú?

Acariciaba su brazo, ella, buscaba afirmación.
Él felicidad.
Su brazo era precisamente ese intermedio.

La tercera mujer fui yo.
Miré hacia un lado, ella también, a él.
Él le tocó la mano, la miró a los ojos, su café,
y a mí de soslayo.

Señorita, su hora de embarque.-



ENCUENTRO

Balas de ilusión, balas de desesperanza.
Tú disparas. Yo no. O sí. O no.
Deletrea sonido, habla música.
Aprieto los huesos de tus palabras,
pincho los ojos de tu deseo,
atravieso. O sí, o no, yo disparo y tú en cambio.-


***

Me quiero mojar,
no bienamada, no inteligente,
sino total y absoluta y como sea bajo agua,
porque la corriente se traba a veces
y entonces no sé cómo, ni dónde, ni cuándo
ni izquierda, derecha, si a secas o a solas,
porque la corriente se traba demasiadas
veces la corriente se traba
a veces.-



BALBUCEOS

Palabras gotean sobre el vidrio
mojado, tú dices ojo, yo digo té.
Ella te lleva vendado al cine
y yo que reclamo balbuceos
pronuncio pájaro. Pájaro.
Parpadean al viento, pálpebras,
palabras, bicicletas recién sacadas,
tormenta por haber. Anochece,
y tus palabras se deslizan
sobre mi piel, y caen
caricias, que saben a fruta
tejida en naranja, tú a tabaco y miel.
¿Atreverse a hablar palabras líquidas,
a decirnos pájaro o arena
sin que sus nombres nos congelen?.-


SUEÑOS OLIVOS

La noche fría toda tuya,
y yo que despertarte no quería.
Emborracharte, eso sí, eso quizá.

En mi almohada
rezumbaban sueños tuyos.
De verdeolivo hablaste,
de zapatos, y de tu mujer.

Todas esas palabras
goteando hacia mi cocina.
Por la mañana me quedé
con restos de azul cobalto,
una mesa y yo misma.

Nada: escuchaba,
me inventé cordones atados,
esperaba rojo crepuscular.

Ninguna silla logró captar
tu respiración, ningún verso tu mirada.

Y sin embargo. Hielo, carámbanos afuera,
ventanas empañadas, y tus soplos escarcha.-



DANZA INVISIBLE

Susurra un cuerpo
allí donde nudillos pisan.

Allí donde corretean dedos,
una blusa cruje.

Ella llama. A tirones largos,
tiene también manos, ella.
Como un torbellino minúsculo
repta curvando líneas,
espiralea ecos.
Da una palmada. Y otra vez
corren sus pies hacia adelante.

En algún lugar sopla un pantalón,
allí vive el alma

Se despliega el pecho, un tono,
todo
se abre en la voz.-


***

Chocolate espeso, barruntó.
Me tiró la mesa
encima, el boleto de tren,
y su desprecio.

No sé si el brazo roto
o el cráneo fracturado,
escupidera.

Puede doler la lluvia, sí,
si te la tiran. Suelo
escuchar el frío allí,
susurrando silencios,
labiorrota.

Pero me gustan las cabezas
con té y hablando,
siempre que haya respiración,
claro, eso sí, y que regresen.

Que si quería chocolate, que si yo.-




                                                                                                                     Nanne Timer


Imágenes: Arte digital de Estados Unidos.






quiquedelucio@gmal.com




martes, 4 de julio de 2017

El miedo


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.736-



                                                                                                          Ernestina Elorriaga

Poeta y narradora argentina, nacida en Darregueira, en 1954. Es Educadora Social. Obtuvo, entre otros,  el Primer Premio en Poesía en el Concurso Nacional AIBA, Buenos Aires (1996), Primer Premio Nacional de Poesía Colegio Farmaceútico de Córdoba (2000), Segundo Premio Poesía Concurso Jorge Barón Biza, Feria de Arte (2003), etc. Participó como invitada al Festival Internacional de Poesía de La Habana, Cuba; al Encuentro de la Palabra en La Paz, Bolivia, Festival Internacional de la Palabra en Ríosucio, Colombia; Encuentro de Poetas con la Gente en Cosquín, Argentina, etc.



                                                                                      "el vértigo del precipicio me sacude
                                                                                        las vísceras, mi corazón bombea
                                                                                        a destiempo, resopla azul, late
                                                                                        descontrolado, escapa de mi boca"










EL MIEDO

El miedo no pudo burlar el ojo de la trampa
una mariposa ciega cayó a la nada
los cerrojos ardían como una rosa de fuego
en el desierto

Era el país de las maravillas
con las campanas doblando el bronce de los días

Entonces ella la palabra
la descarada
la que camina a cuatro patas por el guadal
y sin pudor amanece dormida
en los burdeles
la inequívoca de los ojos vendados
desplegó sus alas ante mí

y dijo      calladita     jamás


II

Bendita seas Virgen de la niebla que me arrinconas
y como si mi cuerpo fuera un tajo en la hostia
me hincas nievemente de luz
me dejas ciega
haces de mi mudez de dromedario
un leve trazo (o) un ideograma

Y estallo
en rosa en intemperie
en palabra


III

En la seda del lomo de mi gata aguardo
un movimiento
la insinuación de una metáfora
el extravío de alguna aliteración

versos de arte menor      arte mayor
o un susurro prendido con garras a la
garganta de la noche
"sinalefa sinalefa desafinada ven a mí"
-grito con voz de perro
"hipérbaton regrésate"
pero la hoja persevera en su impertérrita
palidez de otoño

Lo confieso
cuando te veo desnuda y te cubres con la ropa
gris de mi tristeza
siento que en tu silencio habita el miedo.


IV

Con una flor en el pelo y el cayado colgando
de tu mano
golpeabas la espalda de la noche

Ibas vestida de ciega
pero traías en tus ingles el fuego de una
hembra en celo,
mis manos deseaban asir tu cabellera,
tu paso de terciopelo en la cara más nieve de la luna

Estás esquiva, sin embargo, persisto,
me busco y te busco en la nitidez cotidiana
del espanto
en la nada que el espejo devuelve a mi rostro

endemoniada


V

Como la primera gota que da sentido a una tormenta
o el colibrí que hace posible el néctar del tiempo,
soy la escama necesaria de un pez que gravita
en círculos de hielo

Peregrina y misteriosa aguardo tu regreso,
llevo el temblor de tu huella de sal refugiada
en los brazos

Palabra
Cúanto tiempo ha pasado desde la noche que dormí
acurrucadita entre tus brazos.


VI

Palabra,
barquito de papel
que en el filo de un acantilado sin rumbo navegas


VII

El mantel de hilo tenía flores azules
y agitado descendía estremeciendo el aire

Los brazos de mi madre repetían el movimiento

Mis ojos iban
al mantel    los brazos    las palabras

No sé qué vientos precipitaron
de repente
el derrumbe de las flores azules

la nada     sobre esa mesa.-




                                                                                                                    Ernestina Elorriaga






Imágenes: Pinturas de Nelina Trubach (contemporánea)






quiquedelucio@gmail.com





lunes, 3 de julio de 2017

Casi la palabra

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.735-

                                                                                                             Arantxa Romero  

Poeta y crítica de arte española, nacida en Madrid, en 1990. Mágister en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Universidad Complutense de Madrid y Universidad Autónoma. Es Máster en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual. Trabaja como crítica de arte en varias revistas especializadas y ha publicado sus poemas, entre otros, en la Gaceta Literaria Complutense, "Mephist", la revista de humanidades de Periplo, Ciudades esqueleto, Erosionados, etc. En 2017 dio a conocer su libro de poesía "Plétora".


                                                                                                             "el café sobre tus labios
                                                                                                              como el único beso
                                                                                                              de esta noche
                                                                                                             -de todas las noches-"










CASI LA PALABRA

Casi la palabra
de un golpe casi el deseo
aquí no puede escapárseme
entre las manos
en este hueco estrábico que nos separa
cada roce bajo los pliegues

porque queríamos pan nos dieron mundo
teníamos sed sólo brotaban voces
y con ellas nada más que engordar la distancia
que a tientas distingue el fin de los labios

dejad hablar a los cuerpos supliqué
que su lengua inaudita ahogue
todos los discursos de los que no mueren
dejad que asome ese vigor opaco
que señala los rincones

donde lo sensual se amontona

permitid por fin que os atraviese
la fuerza que surja de
la más remansada de vuestras arrugas
y una vez hundidos entonces
compartamos aquello que todavía resta
apenas tacto y palabra

¿pero acaso hay algo más?

¿algo entre el tacto y la palabra?

nada más que el poema.-



EL BÁLSAMO QUE ORDENA LA GEOMETRÍA

Ay tú, larguísimo descanso
para todas las noches de mi garganta
tú que de blanco te vuelves transparente
cuando te hablo de profundidad
tan ligero que parecieras hecho de estratósfera
ríes patizambo en tu hermosura
claro como un escopetazo
lleno de azafrán tiernísima
brizna de hierba volando
sobre todos los veranos

casi no puedo creer tu levedad
pero es que te siento líquido en la boca
sí
creo que podría beberte y salivar
pura sensación
suficiente para embriagarme otra vez
hasta levitar en oblicuo

todo esto al abrir
las ventanas de tu pecho
y contemplar.-



S/T

Penumbra de todas las penumbras:
del silencio a la oscuridad
se juega en el azar algo cierto
la redondez absoluta del cuerpo luminoso
su sonido en él permaneciendo.-



TRES CUCHARADAS DE FUEGO

Cada mañana
tomo religiosamente
tres cucharadas de fuego

me ayudan a calcinar
las letras muertas
de la garganta

a guardar silencio
mientras las demás bocas
chapotean en la esterilidad
de su discurso

escuece el estómago
y huelo a víscera quemada

pero me golpeo fuerte en el pecho
y sube incendiando el verbo

afilo cada palabra
con la punta de la retórica

              lengua
            la
          tensar
        y.-



NO CABE LA MUERTE

No cabe la muerte en esta hendidura
no puedo pronunciar su nombre
pero al tiempo vive
al tiempo ampara
lleva consigo
el impulso que persiste

habiendo repetido su llamada
accede a este exceso de
sentido y cede
sístole sin diástole
perpetua abertura
o inacabamiento.-





                                                                                                                       Arantxa Romero



Imágenes: Pinturas de Nelina Trubach  (contemporánea)





quiquedelucio@gmail.com

domingo, 2 de julio de 2017

Fue azul

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.734-




                                                                                                                    Haydar Ergulen

Poeta turco, nacido en Türkeli, en octubre de 1956. Es un de los poetas más importantes de la reciente generación literaria turca. Es sociólogo. Ha publicado, entre otros los poemarios "Princesa callejera (1991), "Una vez, un sastre" (1996), "40 poemas y uno" (1997), "Maleta de cartón" (1999), etc. Ganó, entre otros,  el prestigioso premio de literatura Behcet Necatigil en 1997 y el Premio Halil Kokagoz. Para algunos de sus libros ha usado el seudónimo "Hafiz". Parte de su trabajo ha sido traducido a diferentes idiomas. Los siguientes poemas fueron traducidos al español por Serdar Celik.



                                                                                               "Cuando llega una vecina nueva
                                                                                                 al cuerpo, uno no escucha su
                                                                                                 cuerpo, incluso esta madera vieja
                                                                                                 no dice nada, solo escucha en silencio" 









FUE AZUL

Era un verano
parecía que vivíamos en el cielo
Besarte era como besar al cielo
fue algo azul
La juventud es un verano
que no necesita ni lugar ni casa ni habitación
solamente el cielo
basta a un ser humano
Nosotros en el cielo
hemos estado mucho tiempo.
Nuestra juventud
fue muy azul...¡mucho!.-



A MÍ QUÉ ME IMPORTA ?

¿Qué me importan los trenes?
Yo no estoy triste
¿Qué me importan las casas?
Yo no soy lluvia
¿Qué me importa de nosotros?
No soy abrigo
¿Qué me importa vuestro jardín?
Yo no soy tu hermano
¿Qué me importan los viajes?
Yo no estoy perdido
¿Qué me importa tu carta?
Yo no soy una lágrima
¿Qué me importa la soledad?
Yo no estoy enamorado
¿Qué me importa el campo?
Yo no soy azul
¿Qué me importa el silencio?
Yo no soy una hoja
¿Qué me importa la aceituna?
No soy un derviche
¿Qué me importa la manzana?
Yo no soy un secreto
¿Qué me importan las grullas?
Yo no soy un cazador
¿Qué me importan las palabras?
Porque no soy un mendigo
¿Qué me importa la poesía
No soy la noche
¿Qué me importa la muerte?
No soy un poeta
¿Qué me importo yo?
Yo no soy yo
A veces, más oscuro que la tristeza
a veces, más claro que la sombra.

Soy un yo prestado,
un poco de tristeza,
un poco de sombra.-



NO TENGO NADA MÁS CERCANO QUE TU LEJANÍA


Les tengo mucho miedo, Ruth, a los bandidos.
No estoy muy lejos de que me cacen
como a una manzana,
que me lance el viento a otros jardines.
No están muy lejos, se acercan los cazadores
se ve a todo el mundo Ruth,
a ti no se te ve
Fuera de este bosque, fuera de mi
único lugar donde puedo ir es a tu lejanía.
Dame tu lengua, Ruth, cuídame con tu lejanía.
¡No tengo nada más cercano que tu lejanía!-



TU CUERPO SE PARECÍA A UNA VIVIENDA

Te has mudado encima de mí como una vecina
pero como la madera vieja que tiene mi genio,
primero me quejo murmurando:
¡Corazón no te vayas!
Porque ya estuve acostumbrado
a malos rollos durante muchos años,
pero ella no dijo ni mu, no siempre
vamos acompasados con los vecinos,
casi siempre creía que venía
de la habitación de al lado.
Asimismo  como si me mudara recientemente
a un cuerpo viejo con un corazón inexperto
uno no puede rechazarse
gracias a que ella no me rechazó
¡fuimos arreglando todas las roturas
y deshechos!.
Hace tiempo sacamos los inquilinos
de por medio
¡Oh, cómo se me calienta el espíritu
por la vecindad de los cuerpos !.-




                                                                                                                    Haydar Ergulen





Imágenes: Pinturas de la artista Lilia Jimenez






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