Vistas de página en total

miércoles, 6 de agosto de 2014

El mundo empezó


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                   María del Socorro Soto Alanís

Poeta y ensayista mexicana nacida en Durango, en 1957. Ingeniera con estudios de maestría en Ciencias Políticas en la UNAM. Entre sus libros figuran: "En el día tercero se hizo el agua" (2005), "Fin de milenio" (2001), "Desnuda en el viento" (1998), "En estos días- Cinco ensayos" (1994), etc. Es fundadora y colaboradora de las revistas literarias: "Revuelta", "Cordillera" y "Contraseña". También es editorialista en "El sol de Durango" con la columna: Palabra de mujer.

                                               
                                                        "Me apuntaste con lo mejor
                                                        que tienes
                                                        Dardo saturno del amor"





EL MUNDO EMPEZÓ CUANDO TÚ LO QUISISTE

El tiempo es una máquina que guarda los recuerdos
La memoria detiene al tiempo
Todo es un sinsentido, no puedo alcanzarte el tiempo
Pedimos tiempo para parar el juego

En el estanque quisiéramos atraparte

El pasado nos dice que vendrás, te has ido
Hoy, eres apenas un vacío

El mundo empezó cuando tú lo quisiste
Desde entonces, todos subimos la escalera

¡Hágase la luz! dijiste
y el sol encendió los focos del universo

Eres como un inmenso espejo
donde todas las mañanas,
busco mi imagen para saber si vivo
o muero

Navegamos mar adentro
hasta que se te ocurra romper el cristal de mi reloj
y llevarme a otro tiempo, donde la risa no exista
 Cuando la hora no importe me quedaré quieta
tu seguirás
ahí estaré...
será mi tiempo.-


PISO TU ORILLA CON MIS PIES DESCALZOS

Piso tu orilla con mis pies descalzos
el comal de tu vientre se asolea
vistes de barro tu espalda
corredores y surcos encendidos
senos de miel y ambrosías
si abres tus piernas el trigo germina
tierra roja
seca
donde la campesina entregó su rebozo
puso su deseo en el membrillo
y la golondrina se tapó los ojos

El crepúsculo sangra por la herida
fuego que reza al amanecer
desiertas las alondras
el llano descalzo se santigua

Yo, silenciosa contemplo tu santuario
¡Buenos siglos!
canta la mañana

Los huesos de la tierra están de fiesta
el vino de Baco los chorréa
hojas de eternidad
granos de ausencia
Eurínome y las frutas del paraíso
bailan con cada árbol que de noche llega
y ahí engendran la sandía,
el durazno.-


¿Y QUIÉN DIJO QUE AMAR FUERA LA DICHA?


Amar es llorar a mares sin que te vean
Es sufrir intensamente sin que lo sepan
Pensar en ti, creer en ti, vivir por ti

Amar es querer estar contigo veinticinco horas al día
Es tenerte junto a mí los cuatrocientos días del año
Amarte es la dicha, el placer, la angustia, la osadía

Para amarte quiero amanecer contigo
para amarte  quiero atardecer contigo
correr bajo la lluvia
llevarte al verde de mis bosques
tomar contigo un café y disfrutar la sobremesa

Desde que te amo,
no se si vivo en lunes o en abril,
no duermo y en la plaza te sueño
Desde que te amo vivo una especie de locura,
apenas si respiro
al hacerlo es para que entres en mí,
como pequeña partícula de viento

Y deseo mi cuarto lleno de rosas guindas
Y quiero mi estudio impregnado de claveles bugambilla
Y veo mi tiempo inundado de amapolas libres

Te amo hasta el fondo del océano,
hasta el último planeta
Te deseo con vehemencia, con locura, con impaciencia
hasta la risa

Te siento en el chorro de la regadera
Te palpo en el agua tibia de mi alberca
Te sufro en las olas de angustia,
que arrastran mi cuerpo con su fuerza

Te quise en la rama de ayer, arco y flecha del ahora
Amor, esto es para siempre, por siempre. Amén.-


                                             
                                                      María del Socorro Soto Alanís





Imágenes: Pinturas del artista francés Paul Emile Chabas  (1869 - 1937)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

lunes, 4 de agosto de 2014

El amor

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                Elvio Romero

       Poeta paraguayo nacido en diciembre de 1926 y fallecido, en Buenos Aires, en mayo de 2004

                                                   
                                                        "Quizás empezarán contigo
                                                         a renovarse las hojas
                                                         con que me abrigo y te abrigo.
                                                         Y a reinventarse el lucero
                                                         ese brillo enamorado
                                                         del bosque de tus cabellos" 






EL AMOR

Sí,
Hoy me he puesto a encender el viejo fuego.

El azar y los años
me han llevado a pisar en el sendero
que me ha impuesto el amor;
que mi adorada
impuso a mi corazón; ahora vuelvo
al fervor inicial, a esa primera mañana
en que el sol se ha instalado en nuestro pecho.

Y así las cosas:
la canción, la plenitud, el deseo
me han alumbrado el rostro, se me a ceñido
como un pañuelo verde sobre el cuello,
y entro en la casa del fervor como antaño,
asombrándome al ver reverdecer los sueños.

Es como si hubiesen atizado
a mi sangre el verano, la intemperie, los vientos
cordilleranos, o inundando sus cauces
un enérgico brío de panales repletos.
Los brazos encendidos al apretar sus brazos,
las dos manos cargadas de un esplendor secreto.

Sí,
porque mi corazón no descansa en la noche,
hoy me he puesto a encender el viejo fuego.-



CANTO EN EL SUR

Esta noche, en el sur,
me he mirado en tus ojos.

Soy como tú,
de piel morena , oscura, oscura,
con estrellas metidas por dentro
y por fuera sudor, cáscara ruda.

Tengo la sangre hirviendo
como un sinuoso trueno derramado,
tengo las manos ásperas
como herramientas duras y soleadas;
tengo los ojos lúbricos
como lúbricas raíces.

Esta noche, en el sur,
me he mirado en tus ojos.

Te vi ayer en el norte;
vi en el norte lo mismo, el mismo
y primario dolor sobre los cuerpos,
el aguardiente galopando a sorbos
y lo demás lo mismo: el mismo
brazo sudando a contraluz, sangrienta.
El mayoral que brama entre los árboles
los mismos ojos sin calor, la misma
temblorosa epilepsia del sudor,
los mismos exprimidos,
¡los mismos coronados!

Esta noche, en el sur,
me he mirado en tus ojos.

Soy como tú,
la misma turbulencia contra el mismo espejismo,
idéntico remando bajo la misma noche.

Conservo el sortilegio
de estas zonas arbóreas que me cercan;
tengo la risa ronca
y estas anchas tristezas.

De piel morena, oscura,
pisando en el calor exasperado.-


ALLÁ

Debe, allá, estar lloviendo;
Sin pausa estar lloviendo, lloviznando
en los bosques,
sobre las casas pobres, abotonándose
la noche y mesándose la barba envejecida
En los obrajes, allá lejos, lloviendo,
lloviznando en la noche.

Y habrá ya anochecido.

Siempre se me ha hecho tarde entre los tilos
serranos, a la hora, anochecido,
Allá lejos, cuando aún no sabía
que no fuera a volver, que se ha hecho tarde
lloviendo, anocheciendo.

En la noche, allá lejos, lloviznando.-


                                                                 Elvio Romero







 Imágenes: Pinturas del maestro español Diego Velázquez  (1599 - 1660)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com


domingo, 3 de agosto de 2014

El danzante

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                          Fernando Rosso Orozco

Poeta boliviano nacido en Sucre en 1945. Estudió Derecho pero no ejerce. Ha escrito: "El danzante y la muerte" (1983), "El aire hereje" (1986), "Parete de copas" (1989), etc. Es su poeta que deja constancia de la cotidianeidad en la vida del hombre, en la extensión de los anhelos y esperanza, de su alegría de vivir. Para la escritora Yolanda Bedregal lo escrito por Rosso es "Poesía auténtica, sutil y sugerente en estricto lenguaje".


                                                             "Bendigo la tierra 
                                                             capeando el temporal
                                                             bajo los árboles
                                                             donde todo pasa" 




EL DANZANTE Y LA MUERTE

1

Sólo quiero mantenerme entre mis manos
y decir algo después de oír y de ver
Que nunca me queje de faltas
ni de ausencias
que no ponga en duda la faz dorada
de mis días
y que no me vaya con la mirada solamente
defendiendo mi ley y mis costumbres.

2

Hablar de enigmas cuando todo está
a la vista
el viento que ríe de nosotros y todo
lo que mira
¿Dónde están los ecos que escuchamos
y los pasos que pasaron
corriendo como si supieran dónde iban?
Recojo distancias
de la memoria
y la presencia de lo desconocido.

3

Al frente al lado
en las oficinas y los bares
en las casas sorprendidas por la lluvia
y los aludes
discurre la vida antigua
alguien nos está llamando siempre
y nos espera
Lo que está dado no nos pertenece
hay que hacer el mundo con nuestro pulso
acompasado y certero
para pisar la tierra hasta no tener sombra.


LOS DÍAS

1

Esplendor de la vida
segado a mano limpia
entre tanta sombra
la amistad del tiempo
repite la hora de siempre
sbre la tierra
Camino del río siento la arboleda
y el agua que aclara inútil
donde el sol no se detiene
ni por amor.

2

Los días toman vuelo de la tarde
y el color del tiempo brilla en tinta
libre de frutos la rama
avellana hojas y avecina
No importa si no amanece
donde todo queda en pie.

3

Noche
mata trenzada
perfume del sueño amado
la aurora en lentos dedos
aclara su cabellera dormida
cielo donde extremada anida
y asegura tu paso dondequiera
la mañana adormece
de una altura
la invisible huella del sol
y mueve su clave de oro
tiempo en punto
como el pensamiento.

4

Veré durar y anochecer
la víspera que define
el hilo que gobierna
Alegra saber del mediodía

5

Los días llueven nombres
deshora y armonía
nunca faltó nada
para dormir amando
matorrales inundados
Lejos vivo mi constancia calma
sólo tengo nudo pleno
atado a riesgo de fiar
alta sombra tu muralla.

6

El tiempo deja su atadura
al tino de la vida
suerte que adivina
vilo que ama
temblor que ajusta
ámbar la muerte alumbre
y pase de dueño a dueño
vara de luz
la memoria emprende
andar aleja
y tiene sentido lo perdido.


                                                          Fernando Rosso Orozco




Imágenes: Pinturas del artista de República Dominicana Cándido Bidó.


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

viernes, 1 de agosto de 2014

Galería de la fiebre

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                     Luis Ángel Lobato Valdés

Poeta y narrador español nacido en Medina de Rioseco, Valladolid en 1958. Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Valladolid.  Ha publicado, entre otros, "Galería de la fiebre" (1990), "Pabellones de invierno" (1991-1995), "Regreso al tiempo" (1996), "Lámparas" (2007), "Sentados o de pie" (2010), etc. Obtuvo el III Premio Nacional de Poesía Ángel González en 1987, II Premio de Ensayo Argaya de la Diputación de Valladolid, en 1991, etc.


                                             "Por la electricidad de mis ojos,
                                              la corriente de una ciudad malva,
                                              el trayecto de su cielo agujereado
                                              de instantes movedizos" 





DE GALERÍA DE LA FIEBRE

Detrás de todo esto llegan para ti
los azules copos de la fiebre, el sueño
de lo que nunca fue
seguro
en tu mirada,
la gratitud de la nieve intensa y el verdor
del aire,
el viento oeste que tendido entre las nubes
abre todo aquello que nos trajo la locura.



LÁMPARAS

"Si muero piensa tan solo en mí"
Se carbonizaron
hace tiempo las trincheras.
No es una ficción.
Ayer imaginé
que tú nunca exististe
pero al término
de la palabra
diciembre
el lacre de la escritura
continuaba anexionándote.
Pienso tan solo en ti.
Parece que el frío
repercute
en el latente metal
de estas tardes.
Los ascensores
y las grúas se fraccionan.
Como en un trozo
de descanso,
pienso tan solo en ti.-


Viene hacia nosotros
el oxidado amanecer.
El resplandor es opaco.
Se posa
como resina en el reguero.
Tú sueñas.
Ha dejado de nevar.
Es triste
ese silencio comprimido
entre el enfoque
de dos pendientes
y el enigma
de una pulsera.
Se han roto
unos sabores.
Otros traspasan
su dicción.
Uno
a uno.
Son arenas movedizas.-


DÓNDE ESTABAS EL FIN DEL MUNDO

Es abandono: estanque
de la fobia,
techumbre.
Pero ¿a quién pedir auxilio
si la arritmia
bautismal
se ha desplomado
sobre el mundo?
Mi amor: el polvo
desgastó las fotografías
esparciendo tu belleza
a través de los meses.
Y no hace falta sentirse
irremediablemente
loco
para entender
que en estas fábricas
de insomnio
se forjan
incensarios
donde trasladar
las osamentas de los dioses,
sus limaduras.
Voltaje de estrellas polares
para dormir
sin ti.
Alucinación de laca.
Filamento
norte
hacia la Osa Menor .


Resolver
con términos abstractos
las esquirlas de tu causa, su depredación
colateral, las tachaduras.
Sin embargo, en mi mirada
solo crece
la parálisis
de las avenidas zombis,
la propiedad confusa
de idearte cerca de mí.
"Ven amor, y acuéstate a mi lado"
me digo
mientras cae
de nuevo la nieve
y por el daño de la carretera,
entre máscaras nómadas
y candiles de mercurio,
tenebrosos arcángeles psíquicos
acarrean el espíritu de Dios
al crematorio.
Y su esqueleto
reinará sobre los desagües.-


                                                       Luis Ángel Lobato Valdés




Imágenes: Pinturas del artista polaco Zdzislaw Beksinski  ( Varsovia,24/ 02/ 1929 - 21/ 02/ 2005)



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

jueves, 31 de julio de 2014

Breve romance


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                          Salvador Novo

         Poeta mexicano nacido en el D.F. el 30 de julio de 1904 y fallecido el 13 de enero de 1974

                                              "La renovada muerte de la noche
                                              en la que ya no nos queda
                                              sino la breve luz de la conciencia
                                              de donde las palabras escaparon"




BREVE ROMANCE DE AUSENCIA

Único amor, ya tan mío
que va sazonando el tiempo,
¡Qué bien nos sabe la ausencia
cuando nos estorba el cuerpo!

Mis manos te han olvidado
pero mis ojos te vieron
y cuando es amargo el mundo
para mirarte los cierro.

No quiero encontrarte nunca,
que estás conmigo y no quiero
que despedace tu vida
lo que fabrica mi sueño.

Como un día me la diste
viva tu imagen poseo;
que a diario lavan mis ojos
con lágrimas tu recuerdo.

Otro se fue, que no tú,
amor que clama el silencio
si mis brazos y tu boca
con las palabras partieron.

Otro es este, que no yo,
mudo, conforme y eterno
como este amor, ya tan mío
que irá conmigo muriendo.-


ESTE PERFUME INTENSO

Este perfume intenso de tu carne
no es nada más que el mundo
que desplazan y
mueven los globos azules de tus ojos
y la tierra y los ríos azules
de las venas que aprisionan
tus brazos.
Hay todas las redondas naranjas
en tu beso de angustia
Sacrificado al borde de un huerto
en que la vida se suspendió
por todos los siglos de la mía.
Qué remoto era el aire infinito que llenó nuestros
pechos
Te arranqué de la tierra por las raíces ebrias de tus
manos
Y te he bebido todo, ¡oh fruto perfecto y delicioso!
Ya siempre cuando el sol palpe mi carne
he de sentir el rudo contacto de la tuya
Nacida en la frescura de un alba inesperada,
nutrida en la caricia de tus ríos
claros y puros como tu abrazo,
vuelta dulce en el viento que en las tardes
viene de las montañas a tu aliento,
madurada en el sol de tus dieciocho años,
cálida para mí, que la esperaba.-


JUNTO A TU CUERPO

Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío
junto a tus hombros tersos de que nacen las rutas
de tu abrazo,
de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas,
Sentí de pronto el infinito vacío de tu ausencia.
Si todos estos años que me falta
como una planta trepadora que se toma del viento
he sentido que llega o que regresa en cada contacto
y ávidamente rasgo todos los días un mensaje que
nada contiene sino una fecha
y su nombre se agranda y vibra cada vez más
profundamente
Porque su voz no era más que para mi oído,
porque cegó mis ojos cuando apartó los suyos
Y mi alma es como un gran templo deshabitado.
Pero este cuerpo tuyo es un dios extraño
forjado en mis recuerdos, reflejo de mí mismo,
suave de mi tersura, grande por mis deseos,
Máscara
Estatua que he erigido a su memoria.-


LA PENA DE PERDERTE

Al poema confío la pena de perderte.
He de lavar mis ojos de los azules tuyos,
faros que prolongaron mi naufragio.
He de tomar mi vida desecha entre tus manos,
Leve jirón de niebla
que el viento entre sus alas efímeras dispersa.
Vuelva la noche a mí, muda y eterna,
del diálogo privado de soñarte,
indiferente a un día
que ha de hallarnos ajenos y distantes.-



                                                             Salvador Novo





Imágenes: Pinturas del artista de Austria Leo Putz  (1869 - 1940)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

martes, 29 de julio de 2014

Al pie de la letra

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                                 Eduardo Mitre

                                                Poeta nacido en Oruro , Bolivia en 1943

                                                             "El olor que deja
                                                             en la piel la ausencia.
                                                             El sabor de un nombre
                                                             que quema la lengua"






AL PIE DE LA LETRA

La mujer que de pronto
aparece en la esquina
como la pasante de Baudelaire.
Sus ojos de noche del Líbano,
brillosos como la piel
de los dátiles,
enigmáticos como las líneas
que traza el destino
en las hojas de coca.
Su cuerpo esbelto,
su talle fino,
su andar de palmera con brisa,
su cabellera que al aire
latiga y aroma,
sus largas piernas
presentidas bajo la falda roja,
sus senos como dos olas
rompientes
a punto de perderse en el mar.

Y el mantel que prolonga a la nieve
sobre la mesa del bar
bajo la mirada que lee
lo que al azar la realidad inventa.

Y el poema que dice
Al pie de la letra.-


ENERO

Querétaro es ahora el tiempo
donde encarnan
también nuestros cuerpos.

Atrás los días sin imagen,
las puertas, los espejos,
las máscaras falaces
que la ausencia ha disuelto.

Bajo el hondo sol de enero
han vuelto Aries y Sagitario
a sernos favorables.

Y es otra vez la dicha viajar junto a la luz
que salta entre las piedras y los árboles
e ir con ella
al encuentro del mar:
Azul abierto de par en par
a la medida del deseo.-


CASI LA DICHA

En Hanover este crepúsculo de invierno.
Tu desnudez consumada:
Brasa blanca en el lecho.
Y la mirada que vuelve a gozarla
en la penumbra del deseo.
En la ventana
la nieve extendida
como tú en el sueño
absorta
como mis ojos sobre la página
Lejos:
El grito de los niños
que resbalan por la colina
y el silencio y el pino
plantados
como un solo cuerpo
En el aquí y el ahora
donde no falta sino
la palabra digna
de tanto don tanta gracia.-


DESHORA

La cercanía infranqueable entre sus cuerpos.
Un puente de miradas donde se cruzan
y se separan.
En sus labios:
Un vaivén de palabras
o de silencios
-No la lenta fragua del beso.
No el hondo goce
ni la dicha tersa
de las desnudeces enlazadas:
Sólo el roce eléctrico
de los muslos que se adivinan.

Sólo el asombre de conocerse
en la esquina
de los tardíos encuentros.

Y el sueño donde quizá se poseen
al lado
de otro cuerpo que duerme.

Y el carbón del deseo
que ha de volverse sin duda
puro diamante.

Al precio de no haber sido nunca
los dos el mismo leño
la húmeda llama
En un lecho
de esta única vida.-


                                                              Eduardo Mitre




Imágenes: Pinturas de Zula Kenyon   (Chicago, EE.UU., 1873- 1947)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

lunes, 28 de julio de 2014

Corazón que te hieren


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                                   José Hierro

           Poeta español nacido en Madrid el 3 de abril de 1922 y fallecido el 21 de diciembre de 2002


                                                      "Firme bajo mi pie, cierta y segura,
                                                      de música y piedra te tengo.
                                                      Señor, Señor, Señor: todo lo mismo.
                                                      Pero, ¿qué has hecho de mi tiempo?" 







CORAZÓN QUE TE HIEREN

Corazón que te hieren
con una rama verde.

Llegó a mi lado. Era
el momento más fuerte
que el recuerdo. Es hoy todo
inolvidable. El verde
de los álamos es
vida. Los cielos tienen
azul de amor sereno
que aún ignora la muerte.

Llega a mi lado. Trae
una rama (Parece
la verde primavera
que entre sus manos duerme).
Oh, qué felicidad.
Las brisas, cómo mecen.
Ella saca a las flores
de su encanto silvestre.
Ella toca de gracia
el áspero presente.

Llega a mi lado. Trae
una rama. (Se mueve
irreal: su elemento
es la música. Viene
quebrando los silencios
maravillosamente).

Entre sus manos es
la rama de una serpiente
de luz, un río frágil,
bandera transparente
que pone en este ensueño
su alegría evidente.
(Por la rama comprendo
que estamos vivos. Este
instante no es un sueño
que pasa y no nos mueve)
Es un látigo frágil,
una llama en que beben
nuestros ojos.

¿Por qué la ceñiste a mis sienes 40
cómo si fuera el único
dios a quien perteneces?
¡Por qué te he preguntado
si ceñiste otras sienes!

Corazón, te han herido
con una rama verde.-


DESALIENTO

No tienes tú la culpa. Somos
los prisioneros de ayer.
El pasado que no fue nuestro
lo quisiéramos poseer.
Contemplar a la luz del día
toda su amarga desnudez.
Pensar que ha sido de nosotros
lo que ya nunca podrá ser.

No tienes tú la culpa. Vamos
ciegos. Vivimos sin saber.
No tengo yo la culpa, pero
los dos debemos padecer.
Purificar con la tristeza
lo que ya fue.

Tiramos piedra contra el cielo
y nos caen piedras desde él.
El mal que hicimos, no sabíamos
en qué manos iba a caer.
Pusimos hiel en nuestros surcos
y los frutos saben a hiel.

El mal que más nos entristece
es el que no se quiso hacer.

"No quiero que pienses", dices.
Tú sabes que sólo en ello
puedo pensar. Pasarán
los días, las noches. Tiempos
vendrán sin nosotros. Soles
brillarán en cielos nuevos.
Ecos de campana harán
más misterioso el silencio.
("No quiero que pienses").
Yo seguiré pensando en ello.-


EL ENEMIGO

Nos mira. Nos está acechando. Dentro
de ti, dentro de mi, nos mira. Clama
sin voz, a pleno corazón. Su llama
se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.

Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro
dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.
Huyo, y su negra sombra se derrama,
noche total que sale a nuestro encuentro.

Y crece sin parar. Nos arrebata
como a escamas de octubre el viento. Mata
más que el olvido. Abrasa con carbones
inextinguibles. Deja devastados
días de sueños. Malaventurados
los que abrimos nuestros corazones.-



                                                                     José Hierro





Imágenes: Pinturas del artista ruso Wassily Kandinsky


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com