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sábado, 13 de agosto de 2011

Cosas que se tiran - Cuento

                                                               COSAS QUE SE TIRAN

        Me voy a matar, eso es lo que voy a hacer -dice. No me mira cuando habla. Está en el baño, yo la escucho desde el umbral. Se saca las hebillas del pelo, y las tira en la pileta. La bañera se está llenando, afuera ya es de noche.
-Ya no sé ni para qué me baño, debería dormir el resto de mi vida, total ni te darías cuenta -se quita el saco y lo tira al piso-. Yo podría ser otra mujer, podrías dormir con otra mujer durante años y tampoco te darías cuenta -se arranca la blusa, tiene colorados los cachetes, los ojos llorosos-. Prefiriría que me engañaras. Que me golpearas. Que alguna puta cosa te moviera un pelo-. Se arranca el corpiño. Se sienta en el borde de la bañera y tira de los cordones de las botas-. Pero a vos te da igual. Y no vas a decirme nada, por supuesto. Por qué variar esa hermosa cara de pelotudo. Me mira. Recorre mi cuerpo como si yo acabara de llegar a la casa, como si me viera por primera vez. Después se levanta y sale del baño. Me quedo donde estoy, mirando el agua de la bañera ya a punto de rebalsar. La escucho hacer cosas en el cuarto. Abrir los cajones de las mesitas de luz. Correr las puertas del placard. Mover carpetas sobre el escritorio. Regresa rápido, cargada de cosas. Toma del pilón mi pijama y lo tira a la bañera. Se concentra en las cosas que va tirando una a una, al agua. Abre un álbum, tira las fotos.
-Sabés que, Jorge- tira facturas, una corbata, mis talonarios del estudio-, lo pensé mejor, y no me mato nada. Tiene puesta su campera, aunque abajo debe estar todavía desnuda. Está calzada con sus zapatillas de tenis y tiene un bolso colgando del hombro. Abre mi billetera y la sacude sobre el agua hasta vaciarla, después tira la billetera. Sale sin mirarme, sin decir nada más. Cruza el living, tira las llaves sobre las baldosas del pasillo, y cierra con un portazo.
En el baño el agua rebalsa y llega ya hasta mis pies. Me saco la camisa y la tiro a la bañera. Tiro también el pantalón, el calzoncillo y mi reloj. Compruebo que la temperatura del agua sea la correcta, y después, poco a poco, me voy metiendo entre las cosas.- 

                                                              Samanta Schweblin

Samanta Schweblin: (Buenos Aires, 1978) Escritora. En 2001 obtuvo el primer premio del Fondo Nacional de las Artes con "El núcleo del disturbio" Editorial Destino. Fue primer premio del Concurso Nacional Haroldo Conti. En el 2008 obtuvo el premio Casa de las Américas, Cuba por "Pájaros en la boca", editado en 2009 por Emece. Participó en varias antologías de cuentos nacionales y extranjeros.

jueves, 11 de agosto de 2011

La antipoesía de Nicanor

Nicanor Parra: (San Fabián de Alico, Chile, 1914): Poeta chileno, creador de la antipoesía, de tono realista, fantasmagórico y fúnebremente irónico, se erigió como rival estético de Pablo Neruda con "Poemas y antipoemas", "La cueca larga", "Versos de salón" y "Artefactos". Grupos culturales de su país lo postulan, como homenaje, al Anti Premio Nobel. En la actualidad tiene 97 años, proviene de una familia humilde, donde se destacaron también otros artistas. En el año 2000 obtuvo el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, tiene además otras distinciones internacionales y varios Doctor Honoris Causa en Universidades de todo el mundo.

                                              AUTORRETRATO

Considerad, muchachos,
Esta lengua roída por el cáncer:
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
hago cuarenta horas semanales.)
¿Qué os parece mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué decís de esta nariz podrida
por la cal de la tiza degradante.

En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -Nada.
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo para qué,
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con sabor y con olor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!

Por el exceso de trabajo, a veces
veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan,
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales,
Soñé fundiendo el cobre
y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.-

                                                              Nicanor Parra

Poema clásico de Nicanor Parra, selecionado de "Obras completas y algo +" (2006).

"El compromiso de Nosotros Somos Quien Somos es actualizar las entradas al blog, todos los días martes, jueves y sábado, puntualmente. Procuramos así, una ventana virtual a la poesía y narrativa breve, de escritores de habla hispana, consagrados y nóveles. El único objetivo, colaborar a difundir sus textos y estimular la lectura de nuestros autores"

Twitter:@quiquedelucio

martes, 9 de agosto de 2011

Las cosas fluían.Corto-Cuento-Corto

                   PRÓXIMOS ESTRENOS

Las cosas fluían. Después de pagar, dos por uno, entradas de cine  y comprobar, como aseguró la simpática boletera, buenas ubicaciones, y cuando, oscuridad en la sala, inminencia de comedia romántica, surgió, espontáneo, un beso corto de pareja asentada, creí, tal vez equivocado, pero creí ver igual que todos nos miraban con cierta envidia. La película fue bastante aburrida. Salimos de la sala, y aunque conozco a Lucía hace más o menos tres semanas, las otras parejas al vernos sonreír piensan, o deben pensar, que somos felices: pareja sólida que hasta puede compartir una mala película sin fastidirse. La escalera mecánica quieta, el aire acondicionado que nunca se encendió esta calurosa noche de verano, nada nos provoca muecas de desagrado o descontento.Comienza a llover. Esperamos dentro del complejo hasta que pare y con Lucía en el baño, miro, uno a uno, los afiches de los próximos estrenos. Dos minutos después, en el momento en que dos manos me tapan los ojos, probable gesto enamorado de enamorada, como si no supiera quién pudiera ser, me desprendo apurado. El afiche: Federico Luppi y Norma Aleandro, entre otros, actúan en la película que dirige, para mi gran sorpresa, un conocido con el que compartí un grupo de teatro hace más o menos ocho años. Mientras Lucía a mis espaldas pregunta qué te pasa, vuelvo a leer el nombre del director: Gastón Arregui. Trato de recordar si aquel compañero era Arregui o Aguirre. Busco sin éxito fotos del director en el afiche. Miro detrás del afiche, como si alguién pudiera estar escondido o fuera todo un truco con no sé qué razón. Y no sé por qué a mí, feliz partenaire de una pareja feliz, que no me dediqué al cine, que no pasé de cursos juveniles en centros culturales, que, redondamente, no me interesa la profesión de director, a mí, que espero otras cosas de la vida, eso, ese éxito ajeno, me irrita tanto, que desde ese momento y hasta el final de la noche, sólo voy a querer volver a mi casa encender la computadora, conectarme a internet y poner Gastón Arregui + director + fotos, y ver si es o no el mismo tipo con el que, hace casi una década, improvisamos una situación de dos personajes que pelean por dos tomates en una verdulería.

Lucía me nota extraño, qué te pasa. Cuando vuelvo a la boletería donde, dos horas y media antes, dos por uno, saqué entradas de una película que, digo, es pésima, la boletera no sabe qué decir. Es un robo esto, digo a la incrédula boletera que, gorrito del complejo puesto, mira al supervisor como si quien le hablara estuviera loco, y quien le habla soy yo, qué te pasa digo, mirame cuando te hablo, y pregunto, más tranquilo, creo, si conoce al director de esa película argentina que promocionan con tantos afiches.
Lucía me agarra del brazo, ya nos vamos, dice cuando el supervisor, corbata del complejo, agarra el handy. Al darme vuelta veo, por cómo sonríen el supervisor, la boletera y un policía sin arma reglamentaria, que del espectador no se esperan cosas así.
Ya lo habíamos programado: vamos a un bar cerca. No se me ocurre de qué hablar y me resisto a llenar espacios vacíos, signo de pareja naciente o en decadencia: silencio por cincuenta minutos. Paga cada uno su parte, beso en la mejilla y no sé por qué no deja que la lleve. No quiere ni que la acerque. Dice: prefiero caminar. ¿Con esta lluvia? pregunto, pero quiere prepararse para la maratón Nike 42 Kilómetros. No insisto. Ya está. Manejo veloz hasta mi casa. Enciendo urgente la PC. Busco a Gastón Arregui y acaba de terminar su primera película, estreno en veinte salas. Un obsesivo de los detalles, pero, también, una persona tranquila. Su foto ahora ocupa toda la pantalla. No lo conozco en lo más mínimo. No creo habérmelo cruzado jamás. Me río de la escena en la boletería antes de dormirme, pero después no me duermo. Algo me cayó mal. Y a la mañana siguiente, no sé por qué, Lucía no me atiende el teléfono. No responde mis llamados. No devuelve los mensajes. Pero me tranquilizo: debe seguir corriendo.-

                                                       Mariano Terdjman

Mariano Terdjman (Bs. As. 1980) Escritor, guionista. Licenciado en Letras, autor del libro "Cielo pardo" y de la obra teatral "Quién", guionista de la película "Todos piden deseos". Participó en las Antologías "Nuevas narrativas" I y II (de donde se seleccionó este cuento breve). Colabora en la revista teatral "Mutis x por el foro" y desarrolla diversos proyectos cinematográficos.

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sábado, 6 de agosto de 2011

Entre la tristeza y la nada

Mi amigo Severino, de quien ya he hablado muchas veces, es un clásico de la elegancia, un poco demodé, sobretodo cuando camina por la peatonal de Córdoba con el saco perfectamente doblado y colocado sobre el hombro derecho. Jamás pierde el control y la compostura a pesar de nuestras interminables rondas de alcohol en el Abasto y de irónicos sueños de grandeza. El final de la noche, antiguamente, lo cerrábamos con un ritual exacto como un guante. Nos ibamos a comprar churros cerca del mercado y nos lo comíamos en los bancos de la plaza solitaria, presidida por el Cabildo y la Catedral. Allí Severino, mirando los churros como Cristo al pan en la última cena de una película bíblica con actores henchidos de importancia histórica y tras un silencio propiciado por la solemnidad del momento y también por la ebriedad de fondo, iniciaba un monólogo en un idioma macarrónico. Esos encuentros también eran aprovechados para el intercambio de textos, porque el mundo corre así y todo instante es bueno. Por eso, llegó a mis manos este breve cuento de Fernando De Leonardis (supongo que será amigo de Severino).

        ENTRE LA TRISTEZA Y LA NADA

     Mi amigo gustavo vio a palo salir al escenario en silla de ruedas a las cinco y media de la mañana. estaba tan borracho como casi todo el mundo en medio de medio mundo varieté. fue uno de los peores recitales, o al menos eso creo que me dijo. salió ya de día y fue dando tumbos hasta llegar a la parada de ómnibus. sólo recuerda que de alguna manera terminó despertando en su cama a las cuatro de la tarde. yo no me acuerdo si fui a ver a los encargados o al corte al centro cultural recoleta. era una tarde de sábado a la misma hora que gustavo , apático, se despertaba , me debatía entre recorrer alguna muestra pictórica del centro cultural, salir y tirarme en el césped de una plaza, pensar en el cementerio dentro del cementerio o irme a mi casa de inmediato. en ese instante de duda, se acercó una chica. me obsequió una revista. había una fotografía en la contratapa. de un niño rubio de dos años de edad. con el culo al frente. y una leyenda, a modo de epígrafe. decía: si las manzanas están  podridas, las semillas no lo están. poco después recordaba esa frase cuando vi un afiche de la federación juvenil comunista con una máxima de josé ingenieros: juventud sin rebeldía, servidumbre precoz. años después recordé la frase de ingenieros cuando en sin aliento jean seberg le lee a belmondo un fragmento de las palmeras salvajes de william faulkner: entre la tristeza y la nada elijo la tristeza. y esta frase de faulkner me hace acordar de aquella otra que milan kundera dejó escrita en la novela la broma o en la identidad o en alguna otra: que la tristeza no sea atada a tu nombre.-

Fernando De Leonardis: (Vicente López, 1972) Escritor, sociólogo, periodista y editor de libros. Ha publicado en diferentes revistas de papel y digitales de Latinoamérica. El cuento seleccionado, pertenece a su libro "Entre la tristeza y la nada y otros incidentes e intervenciones textuales de ultraizquierda", Editorial Cilc (2010)

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jueves, 4 de agosto de 2011

¡Protestacantaescupegimecrece!

Rodolfo Alonso

CANTAR NO CONSUELA

                  joven
¡Maravíllate! ¡Lávate en tu idioma!
¡Protestacantaescupegimecrece!
¡Ama de amor, ama de un solo golpe,
de todo corazón, de buena gana!
      ¡Vive, huye de las palabras!
          ¡Sírvete, sírvelas!

       LA ROSA DE COBRE

No te avergüences
de los anarquistas
poeta

No te avergüences
de los que se atrevieron
a oprimir el interruptor
en medio de la Sombra.-

Rodolfo Alonso: (Buenos Aires, 4 de octubre de 1934) Poeta, traductor, ensayista. Propulsor de la vanguardia de los años 50. Hijo de padres gallegos, su infancia fue bilingüe. Los poemas en su libro "Buenos vientos" (1954) ostentan un claro fervor por la concisión y la síntesis. En 1956 comienza su larga colaboración con el suplemento literario del diario La Gazeta de Tucumán. En 1958 edita "El músico en la máquina", luego vendrán "Duro mundo" (1959) , "El jardín de aclimatación" con dibujos de Clorindo Testa , "Gran Bebe" (1960). En 1962, la Editorial Fabril publica su selección y traducción de "Poemas escogidos" de Giuseppe Ungaretti.
En 1964, publica "Hablar claro" con dibujos de Rómulo Macció,

que obtiene el Premio Fondo Nacional de las Artes. Siguen "Relaciones" (1968), "Hago el amor" (1969), "Guitarrón (1975), "Sol o sombra" (1981). En 1982 se edita su primer libro de ensayos "Poesía: Lengua viva", etc. Uno de sus últimos trabajos es "República de viento" (2007). La poesía de Alonso ha sido traducida al inglés, francés, italiano y portugués. La crítica considera que tiene un fulgor que sin duda nace de un subsuelo de dolores y suciedades del mundo que él supo apisonar a golpes de hermosura. Siempre a la espera del tiempo "en que la palabra amor no tenga necesidad de ser pronunciada".

                   CARA ROTA

           no se ha colmado la medida

           lo que has dicho lo que has amado
                se tiene ahora bajo el sol
           para ser despedazado o festejado

           no estás todavía del otro lado
           se ha dicho que tienes cosas por decir

           no se acabó esto
    mientras brille implacable la luz que desordena
    todo lo que debe decirse o ser amado.-


                                                             FUNERAL DEL ALAMO

                    Daba luz, daba lumbre,
                    daba ánimo.
                    Una plaga ha roído
                    por dentro hasta matarlo
                    al árbol más querido, al
                    estremecedor y estremecido
                    álamo carolina
                    que desde la vereda
                    con el viento en sus hojas
                    daba voz a mi casa.

                    Yo me he quedado mudo
                    con él.

                     Y el mismo Haroldo Conti
                     (quizá, seguramente)
                     dondequiera que esté
                     pensando en su balada
                     también habrá hecho una mueca
                     de disgusto.- 

                                                          Rodolfo Alonso

Los textos seleccionados, son del libro "Poesía junta" Antología con prólogo de Juan Gelman, México (2006)

Twitter:@quiquedelucio 

martes, 2 de agosto de 2011

Genuinamente cortazariano

Julio Cortázar, Padrino Honorario en Letras de este blog, escribió muchos textos y algunos poemas, que nunca fueron editados en vida. Como sabemos, Cortázar falleció en París en 1984 y se publicaron algunos escritos póstumos con la autorización y selección de Aurora Bernárdez quien era la testamentaria autorizada por el escritor, de un modo muy claro, para realizar dicha tarea. Así nació el libro "Papeles Inesperados", que la Editorial Alfaguara realizó en abril de 2009, con prólogo de Carlos Álvarez Garriga, seleccionador junto con Bernárdez. Dada su cantidad y variedad, las prosas fueron reagrupadas por afinidades, así "De un tal Lucas" congrega la narrativa breve, que fue desgajado de "Libro de Manuel". En este texto, en particular, que transcribimos, se señala en el manuscrito que fue escrito entre octubre y diciembre de 1980.-

LUCAS, SUS HIPNOFOBIAS

En todo lo que toca al sueño Lucas se muestra muy prudente. Cuando el doctor Feta proclama que para él no hay nada mejor que el apoliyo, Lucas aprueba educadamente, y cuando la nena de su corazón se enrolla como una oruguita y le dice que no sea malo y la deje dormir otro poco en vez de empezar de nuevo la clase de geografía íntima, él suspira resignado y la tapa después de darle un chirlito ahí donde a la nena más bien le gusta.
Pasa que en el fondo Lucas desconfía del sueño llamado reparador porque a él no le repara gran cosa. En general antes de irse a la cama está en forma , no le duele nada, respira como un puma, y si no fuera que tiene sueño (ésa es la contra) se quedaría toda la noche escuchando discos o leyendo poesía, que son dos grandes cosas para la noche. Al final se mete en el sobre, qué va a hacer si se le cierran los ojos con saña tenaz, y duerme de una sentada hasta las ocho y media, hora en que misteriosamente tiende siempre a despertarse.
 Cuando rejunta las primeras ideas que difícilmente se abren paso entre bostezos y gruñidos, Lucas suele descubrir que algo ha empezado a dolerle o a picarle, a veces es un diluvio de estornudos, un hipo de pótamo o una tos de granada lacrimógena. En el mejor de los casos esta cansadísimo y la idea de cepillarse los dientes le parece más agobiante que una tesis sobre Amado Nervo. Poco a poco se ha ido dando cuenta de que el sueño es algo que fatiga horriblemente, y el día en que un hombre sabio le dijo que el organismo pierde muchas de sus defensas en aras de Morfeo, nuestro Lucas bramó de entusiasmo porque la biología le estaba refrendando la cenestesia, si cabe la perífrasis.
En esto por lo menos Lucas es serio. Tiene miedo de dormir porque tiene miedo de lo que va a encontrar al despertarse, y cada vez que se acuesta es como si estuviera en un andén despidiéndose a sí mismo. El nuevo encuentro matinal tiene la ominosa calidad de casi todos los reencuentros: Lucas 1 descubre que Lucas 2 respira mal, al sonarse siente un dolor terrible en la nariz y el espejo le revela la irrupción nocturna de un tremendo grano. Hay que convencerse: estaba tan bien la noche antes y ahora, aprovechando esa especie de renuncia de ocho horas, su toma de aire aparece coronada por ese glorufo que le hace ver el sol "e l'altre stelle" porque como tiene que sonarse a cada momento "because" el resfrío matinal, qué te cuento lo que duele.
Las anginas, la gripe, las maléficas jaquecas, el estreñimiento, las diarreas, los eczemas, se anuncian con el canto del gallo, animal de mierda y ya es tarde para pararles el carro, el sueño ha sido una vez más su fábrica y su cómplice, ahora empieza el día, o sea las aspirinas y el bismuto y los antihistamínicos. Casi dan ganas de irse a dormir de nuevo puesto que ya muchos poetas decretaron que en el sueño espera el olvido, pero Lucas sabe que Hipnos es el hermano de Tánatos y entonces se prepara un café renegrido y un buen par de huevos fritos rociados con estornudos y puteadas, pensando que otro poeta dijo que la vida es una cebolla y que hay que pelarla llorando.-

                                                                  Julio Cortázar

Las imágenes, del Padrino Honorario de Pintura de este blog, Vincent Van Gogh: "Habitación en Arles" y detalle de "Noche estrellada".-
Twitter:@quiquedelucio

lunes, 1 de agosto de 2011

Uno de acá

Daniel Salzano.

            ANDO BIEN

De amigos ando bien/ Supongamos que estoy en un bar/ rodeado de sillas/ ¿Qué hora tiene mozo?/ Son las once y diez/ ¿Qué hora tiene mozo?/ Son las once y veintitrés/ De amigos ando bien/ pero son las doce menos cinco/ y las sillas siguen vacías.
De libros ando bien/ en eso las cosas no han cambiado/ sigo calentándome/ con libros/ debajo de las sábanas/ Estoy esperando/ ir al psicoanalista/ para darle mi opinión: / duermo con libros/ doctor/ porque soy un niño/ de sesenta años/ que le teme a la ignorancia.
De penas ando bien/ las penas se meten en la vida/ a una cierta edad/ y van aumentando de peso/ Cuando digo que de penas ando bien/ quiero decir que me usan el champú/ el teléfono/  y me ocupan el sillón/ como Clint Eastwood/ con las botas encima de la mesa.
De penas ando bien/ y de lluvias/ también/ Podría describir/ con lujo de detalles/ cómo quedan las botas de la pena/ después de pisar el agua de la lluvia/ Ando bien/ en serio/ ando muy bien.
De sueños ando bien/ cuando no sueño que reparto besos al voleo/ es que viene el chico de la isla del tesoro y me pregunta no se qué cosa/ quiero decir que de pibes ando bien/ De penas ando bien/ y de ausencias: / en el diario busco la página de los muertos/ y paso la yema del pulgar/ sobre las palabras/ y las fotos.
De fotos ando bien/ Tengo una de Orson Welles/ otra del Pato Donald/ y una del año 1983/ en la que salgo/ después de las elecciones/ levantando los brazos/ oé oé oé/ Del corazón en cambio/ no ando bien/ me parezco al cieguito/ que vende lotería/ en la puerta de Barujel/ tengo el 77/ los puñales/ tengo el 18/ la sangre.-

Daniel Salzano: Nació en Córdoba, Argentina el 22 de mayo de 1941. Poeta, periodista. Es autor, entre otros libros, de "Oh Beibi" (1968), "Versos que escribí para que tocara Jelli" (1974), "El libro del Amador" y "Flor de pasión", editados durante su permanencia en España por Ediciones Arte Gráfica Sol, de Madrid (1981 y 1983)  "Dale mis saludos a Córdoba" (1988), "Revolver" (1993),"El alma que canta" (1993), "Los días contados" (1996), "El muchacho que no sabía llegar al fondo de las cosas" (2003), etc. Autor de las letras de dos albumes de canciones de Jairo. Colabora de manera permanente en medios nacionales e internacionales. Ha recibido múltiples distinciones, entre ellas, la Cruz de la Corte de la Real y Americana Orden de Isabel la Católica, otorgada por el Rey Juan Carlos I de España (2001), Premio "Jerónimo Luís de Cabrera" (1998), "Ciudadano Ilustre de Córdoba" (1997),etc.

       LA FELICIDAD

La primera vez que fui feliz/ tenía siete meses/ y una mujer/ que no conozco/ me pasaba el dedo por el filo de la cara/ al mismo tiempo que me hablaba/ No entendía lo que decía/ pero la escuchaba/ No era lo mismo que cuando me arrojaban/ como una pelota/ Estaba bien sujeto/ Estaba bien querido/ La felicidad olía a lejía/ y a colonia de la Casa Gesell.
La segunda vez fue cuando trajeron a Silver/ el caballo de El Llanero Solitario/ y lo instalaron a orillas del Suquía/ debajo de una carpa/ El caballo estaba embalsamado/ pero si cerraba los ojos/ mientras le pasaba la mano por el pelo/ apenas se notaba/ La felicidad costaba un peso/ Un peso la entrada.
La tercera fue la vez que ví de espaldas/ a mi papá y a mi mamá/ sentados/ después de almorzar/ en la cocina/ El llevaba puesto su famoso anillo de ferrocarrilero/ y ella lo tenía de la mano/ Las ollas/ al fuego/ murmuraban/ La felicidad era tan fugaz/ como las burbujas que subían y bajaban/ a lo largo de un sifón/ azul/ de Egea y Sánchez.
A veces/ en la Plaza España/ saco una moneda/ la tiro para arriba/ y digo si sale cara voy a ser feliz/ pero la moneda no cae/ borda el aire/ rebota/ se atasca/ se bifurca/ y después corre/ a lo largo de Chacabuco/ Ustedes saben cómo es esa bajada/ La felicidad es un racimo de palabras/ y después se acaba.-

Los textos de Daniel Salzano, fueron seleccionados de la Sección "Quiénes y Cuándo" del diario La Voz del Interior, de Córdoba- Argentina.
Imágenes: Pinturas de Renato Guttuso, "El cafetín" y "El mercado de la ciudad"

Twitter:@quiquedelucio