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lunes, 14 de julio de 2014

Teatros vacíos


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                    Gaudencio Rodríguez Santana

Poeta y crítico de arte y literatura cubano nacido en Colón en 1969. Reside en el municipio Perico, provincia Matanzas, Cuba. Ha publicado. "De cabeza sobre el mundo" (1989), Teatros vacíos" (2003), "Glosas" (2004), "El Gran Padre" (2004), "En la moviola" (2006), "Los versos de Martí" (2007), etc. Obtuvo el Premio "José Jacinto Milanés" (2003) y el Premio América Bobia de Poesía en 2003. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC).

                                         
                                               "Mi hermano, acaso el atrevido,
                                                traía las hojas más verdes,
                                                y en cambio yo esperaba otra vez la lluvia
                                                con su descenso de animal sobre la tierra"






TEATROS VACÍOS

Es raro que me siente a escribir sobre la soledad
en la vieja luneta de un teatro.
(Los teatros no son para otra cosa
que no sea contemplar desde sus bordes
historias de muchachas que nunca serán mías).
Y es raro también que nadie sepa
qué hay después de la función.

En los teatros vacíos solo quedo
mientras en viejos pedacitos de papel
alguien dejó recados para una muchacha.
Sé que ellos ahora deben conversar mientras canto
desde el secreto de la lluvia
que afuera se hunde en mis lugares preferidos.
El mundo puede ser sencillamente
el poco de papel que riego por el mundo
mientras la noche es eternamente lluviosa.

Sé que ellos ahora
no saben que en algún momento
mi felicidad es imaginarlos haciendo el amor
en un cuarto de paredes rotas,
entre las sábanas sucias de otros tantos cuerpos
que se han perdido en la soledad de los teatros;
y en mi anónima canción que ni siquiera el viento
deja entre las ramas vacías de los árboles.


ORACIÓN DEL HERMANO GAUDENCIO

No puedo perderme entre las vocales repetidas
en las paredes del claustro.
No tengo el ánimo de andar las casas pobres
y los callejones donde a veces a descansar
se sientan los amigos.
No´acudo a los montes a recorrer cada mañana
las hierbas, los arbustos, las ramas caídas.

Sólo es andar entre las las páginas mal queridas
y los salmos deshechos/la conjugación de mar
y restos de eternos poemas urdidos.
El paso de este hombre que apenas halla siempre
la arena que deposita en nuestro corazón
una lámina oscura de silencio.

A mí me valen estas plegarias tanto como andar
con aquellos mensajes que apenas son conocidos
por el libro sagrado. Éstas son mis necesidades
de regresar a lo infinito que ya nadie
deja de invocar cada vez que se descubre.
Nada me dice qué hacer, y sólo creo creo adivinar acaso
la actitud del ángel de los niños, o el demonio que pasa
junto a la carne de los desamparados
y el gesto mío cuando escribo de noche.
Yo apenas suelo dormir después,
entre los hermanos que pasan
a recoger los frutos sagrados del almendro
flores secas ya para el altar de sus manos.-


LA SOMBRA DE UN HERMANO

A veces siento la sombra de un hermano
sobre la rama desnuda de los árboles.
Él y yo íbamos a recoger las frutas del viento,
las pocas hojas que dejaba la lluvia.
Hacíamos del juego una ilusa frontera
entre la verdad y la nada.

Pero ese hermano se ha perdido.
Nunca pudimos juntos correr hacia los trenes
o comer las frutas de otros árboles, las ilusiones
que bogan en los ríos revueltos.
Ese hermano se hunde en la memoria
con un rostro difuso. Tímido e infantil
deja sus juegos encima de las ramas
y en una sombra, un epitafio cruel
de los días que vienen desde enero.

Hoy he aspirado su aire en la lejanía
de las que fueron. He creído
hallar en sueños un poco de la imagen
que pensábamos lanzada contra
el mar por la tormenta,
y el estruendo se torna
este pan tan sencillo que bosteza
como cada canción antes que empiece el alba.

A veces siento la sombra de un hermano
que dibuja tras de mi los versos que me dicta.
Un hermano pondera el talento del hermano mayor,
ilustra su elocuencia.
(Sólo me queda
el sonido de las ramas que desnudan los vientos
y las hojas que lavan las madres en otoño).-


                                         
                                                         Gaudencio Rodríguez Santana




Imágenes: Pinturas de los artistas clásicos Francisco de Goya y Rafael Sanzio


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda 
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

sábado, 12 de julio de 2014

Dime tú qué amor

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                         Isaily Pérez González

Poetisa cubana nacida en Santa Clara en 1975. Su obra ha sido recogida en antologías de Cuba y en otras partes del mundo. Es Licenciada en Letras y Máster en edición de textos, ha publicado "Una tela sobre el bosque" (2008), "La vida en otra parte" (2009). Preside la editorial "Sed de belleza" y ocupa la presidencia de la AHS cuya organización cultural aglomera a jóvenes artistas. Obtuvo el Premio-Beca Dador del Instituto Cubano del Libro (2002) y el Premio Calendario (2007).


                                               "la advertida campanada fabular
                                               de las ocho y media
                                               rebotaba en los carteles de neón
                                               ordenándonos vivir"




DIME TÚ QUÉ AMOR YA MUERTO

Dime tú qué amor ya muerto ha
tenido luz así:
estamos en una foto en un balcón
en mitad de un palacio
y detrás se halla el mar,
discretamente.
Por supuesto que el mar nos alentaba
el mar mudándolo todo en cosas aún
más bellas.
En mitad de la tarde
por no llorar delante de terceros
volví el rostro.
Habíamos vivido juntas cuatro años
y fue la separación
cuando llegaba al vestíbulo de la realidad
-pero solo hasta ahí-
Detrás se divisaban estancias mejores
mas un viento me cerró las puertas.
Yo seguía parada en el umbral sin
querer confesártelo
por no verte llorando frente a extraños.
Te habías mudado a otro país.
Aquí el viento tiraba las puertas y
dejaba tus fotos
pero no dije nada:
transcurría nuestra semana luego
de un año
me reí de tu acento y de tus nuevas frases
juntas nos divertimos como
siempre.
Era muy blanco el muelle
con blancas farolas sucediéndose
el terrado, las sillas,
doquier pusiese los ojos blanco y blanco.
"Molesta el resplandor", fingí ante
los extraños.
Ya la foto estaba hecha,
sin salir de la pantalla dolía
concretamente
como duelen tus fotos.
Si acaso te hablo mucho
del pesar que me ha causado esta
separación
pues no me creas;
Shakespeare cantaba a un ahogado
con perlas en los ojos y coralinos huesos
pues la alquimia del agua trocó en
joya lo muerto.
Asimismo este amor, ya sin aliento,
un don ha recibido
de las playas que juntas contemplamos:
se llama permanencia.
Aquí te la regalo: una foto, una joya,
no le pidamos más
ya que el pasado es nuestro
la semana
y los mares del mundo
donde tú no estarás o no estaré
pero así basta.-


SOBRE UNA ALMENDRA ROJA

El interior del carro
olía como el cine de mi infancia:
asientos de cuero ceniza
clandestina:
detalles de lo provisorio que no
molestan.
Allí subimos
a hacer más breve una distancia
que merecía eternidad
pues éramos felices,
lo repito de nuevo.
Desde Neptuno a Línea
una almendra roja descascarada
bajaba y subía por inercia.
Era la hora crítica en que la muchedumbre
intenta a toda costa
regresar a los sitios del consuelo
y el cielo es espejo horizontal
donde manchas de pájaros nos imitan
sin violencia.
La hora de la zozobra exceptuando a nosotros
que debimos haberla caminado.-


LAS MADERAS

De palisandro el porche
la escalera
y el techo de la casa extraordinaria.
Barandas
celajes
los postigos que se abren al resol colonial.
Las virutas quizás del cajón de pañuelos
seguro las astillas que hoy lleva el corazón...
Su olor a palisandro.-


                                                             Isaily Pérez González



Imágenes: Pinturas de Pierre Augusto Renoir   (Francia, 25/02/1841- 03/12/1919)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

jueves, 10 de julio de 2014

Compañera


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                            Atilano Sevillano

Poeta español nacido en Sayago, Zamora, en 1954. Doctor en Filología Hispánica, es también Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Ha publicado, entre otros, "Presencia indebida"  (1999), "Hojas volanderas-haikus" (2008), "exPoeSÍa '14" (107 poemas visuales). Es coautor del libro de texto "Literatura Española y Universal" (1999) y "De los derroteros de la palabra" (libro de minificción). Es miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía de Barcelona.


                                                    "es el poema
                                                    quien nos lee y descifra
                                                    y no al revés"





COMPAÑERA

Desde nunca te quiero y para siempre,
desde todo y quizá para siempre.
Deja que te hable cerca,
que te bese en silencio.
Déjame, si, tenerte entre mis brazos
dulcemente como la orilla
al agua estremecida,
como el aroma a la ausencia.
No retires tu mano de mi mano.
Prestémonos aliento en este
único verso inacabado que es la vida.
Bien sé que es posible amar
en los rincones de la monotonía
y que no es desdén el silencio tuyo.

Desde nunca te quiero y para siempre,
desde todo y quizá para siempre.
Háblame, mi primer y último dueño.
Háblame que preciso de tu palabra.
Mírame, que es sólo tu mirada
la que infunde velas a la vida.
Bésame, que siempre es remozada
primavera el ardor de tus besos.

Dime, sí, que me quieres
y a tu voz de conjuro
me sentiré como un dios.
Deja, mujer, que así te hable
mientras la tarde dobla su pañuelo
sobre el párpado azul de la memoria.-


EN EL SILENCIO DE LA TARDE

Aquí, en el silencio de la cansina
y rendida tarde;
aquí, sin memoria y sin signos,
solos ante espejo trémulo de claridades,
no digas nada, no preguntes nada.
Aquí tú y yo abandonados a
la nítida quietud.
Piedra fría es la eternidad compartida,
mas, cómo encontrarte cuando se te nombra,
aunque lo eterno dure sólo un instante.
Es necesario dar al fin con la palabra precisa
y ya no detendrá el amor su carrera,
y nada podrá la muerte poderosa;
los objetos indecisos recobrarán
sus formas familiares, y el viento
los secretos apellidos de las horas.
Reconciliaremos formas, colores, perfumes
y, en la arrogancia de lo inconcluso,
se ofrecerá desnuda la nívea textura.-


NO ES TAN SENCILLO

No es tan sencillo, no.
No es tan fácil como parece,
perseguir palabras hasta
recortarlas con tijeras.
Cuántos días, cuántas noches
a la caza de palabras. Unas:
distraídas, perezosas, estrafalarias,
pesadas, dóciles; otras:
duras cortantes, extrañadas,
lubricas, irresistibles, ligeras
gotean de nuestros dedos tiznados
al arañar de la lengua.-


*****************************

Después de todo
el pasado nos sigue
como el presente

**

cual Penélope
siempre tejiendo playas
el oleaje

**

sobre el muro
piedra verde enmarcada
la primavera

**

todo el cosmos
cabe en un fugaz haiku
ya vislumbrado

**

y ver si al fin
encarcela el poema
la rosa negra.-


                                                           Atilano Sevillano





Imágenes: Pinturas del artista Marc Chagal nacido en 1887 en Vitebsk, Bielorrusia y fallecido en Saint-Paul-de-Vence, Francia, en 1985.



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

lunes, 7 de julio de 2014

Abedules

Cuarto año de una antojadiza antología de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                          Robert Lee Frost

Poeta estadounidense nacido en San Francisco el 26 de marzo de 1874 y fallecido en Boston el 29 de enero de 1963. De gran producción poética, ( unos treinta volúmenes) la mayor parte traducida a numerosos idiomas, incluído el español. Premio Pulitzer de Poesía. Medalla de Oro del Congreso de los EE.UU. Considerado uno de los fundadores de la poesía moderna en su país. Su primer libro "A Boy's Will" lo publicó en 1915, tiene también escrito siete libros de prosa.

                                           
                                                    "la lluvia le dijo al viento:
                                                    -Empuja tú que yo azoto-
                                                    y tanto hirieron a la planta 
                                                    que de las flores altivas,
                                                    doblegadas pero vivas,
                                                    yo sentí el sufrimiento"







ABEDULES

Cuando veo abedules oscilar a  derecha
y a izquierda, ante una hilera de árboles más oscuros,
me complace pensar que un muchacho los mece
pero no es un muchacho quien los deja curvados,
sino las tempestades. A menudo hemos visto
los árboles cargados de hielo, en claros días
invernales, después de un aguacero.
Cuando sopla la brisa se los oye crujir,
se vuelven irisados cuando se resquebraja
su esmaltada corteza. Pronto el sol les arranca
sus conchas cristalinas, que mezcla con la nieve...
Esas pilas de conchas esparcidas diríase
que son la rota cúpula interior de los cielos.
La carga los doblega hacia los mustios
matorrales cercanos, pero nunca se quiebran,
aunque jamás podrán enderezarse solos:
Durante muchos años las ramas de sus troncos
curvadas barrerán con sus hojas el suelo,
igual que arrodilladas doncellas con los sueltos
cabellos hacia atrás y secándose al sol.
Mas cuando la Verdad se me interpuso
en la forma de un hecho como la tempestad,
iba a decir que quizás un muchacho,
yendo a buscar las vacas, inclinaba los árboles...para jugar él solo.
Un muchacho que por vivir lejos del pueblo
sólo sabe jugar, en invierno o en verano
a juegos que ha inventado para jugar él solo.
Ha domado los árboles de su padre uno a uno
pasando por encima de ellos tan a menudo
que nada les dejó de su tiesura.
A todos doblegó; no dejó ni uno solo
sin conquistar. Aprendió la manera
de no saltar de un árbol sin haber conseguido
doblarlo contra el suelo. Conservó el equilibrio
hasta llegar arriba, trepando con cuidado,
con la misma destreza que uno emplea al llenar
la copa hasta el borde, y aun arriba del borde.
Entonces, de un envión, disparaba los pies
hacia afuera  saltaba del aire hasta la tierra.
Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles;
muy a menudo sueño que volveré a serlo
cuando me hallo cansado de mis meditaciones,
y la vida parece un bosque sin caminos donde,
al vagar por él, sentirnos en la cara
ardiente el cosquilleo de rotas telarañas,
y un ojo lagrimea a a causa de una brizna,
y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo,
para luego volver y empezar otra vez.
Que jamás el destino, comprendiéndome mal,
me otorgue la mitad de lo que anhelo
y me niegue el regreso. Nada hay, para el amor,
como la tierra; ignoro si existe mejor sitio.
Quisiera encaramarme a un abedul, trepar,
por las ramas oscuras del blanquecino tronco
y subir hacia el cielo, hasta que el abedul,
doblándose vencido, me volviese a la tierra.
Subir y regresar sería muy hermoso.
Pues hay cosas peores en la vida que ser
un columpiador de árboles.-


EL PELIGRO DE LA ESPERANZA

Es justo allí
a mitad del camino entre
el huerto desnudo
y el huerto verde,
cuando las ramas están a punto
de estallar en flor,
en rosa y blanco,
que tememos lo peor.
Pues no hay región
que a cualquier precio
no elija ese tiempo
para una noche de escarcha.-


EL PASTIZAL

Sólo rastrillaré las hojas secas.
(Y quizás me detenga hasta ver clara el agua).
No, no tardaré mucho -Ven también.
Voy a buscar el lindo ternerillo
que se apoya en su madre. Es tan pequeño
que cuando ella lo lame se menea.
No tardaré mucho. -Ven también.-



                                                      Robert Lee Frost 






Imágenes: Pinturas del artista húngaro contemporáneo Gui Demeter.



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

domingo, 6 de julio de 2014

Idilio de nubes

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Quiere ser fiel a esa experiencia única que es la lectura de poesía, a su escenario de un habla compartida que la convierte en un ritual primitivo. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                              Lélia Coelho Frota

Poeta, escritora y antropóloga brasileña nacida en Río deJaneiro en 1937 y fallecida en 2010. Miembro de la Unión Brasileña de Escritores y de la Asociación de Críticos de Arte. Es autora de libros sobre arte y la cultura basileña, incluyendo Mitopoética de nueve artistas brasileños (Río de Janeiro, 1978), "Ataíde" (San Pablo, 1983), "Mestre Vitalino (1986), etc. Fue responsable de las representaciones brasileñas en la Bienal de Venecia en 1978 y 1988. Recibió el Premio de la Academia Brasileña de Letras en 1978.


                                                  "no trates de tejer con huecos
                                                   metafísicos nuestro amor.
                                                   Él es lúdico. Y no precisa
                                                   de tu floreo sin calor"









IDILIO DE NUBES

Él hablaba de torres;
ella pensaba en nubes.
Él cruzaba los ríos,
los fieros altiplanos,
los sabios pensamientos.
Ella, arpillera y seda,
tejía los pañales,
inicio de promesa
del que nace de un sí.
En días tan azules
la fuente deslumbrada
murmura derramando su luz
-era la brisa
Desmayada en la brisa.
Morir, morir de amor.-


HIPÓTESIS DE MAYO

Sobre la mesa el reloj
anuncia mi tiempo
que se deshace en huecos
de afligido pensamiento.
De qué jardines me evado
de qué amores provengo
de qué enredo  impreciso
se arma lo que estoy siendo
entre mis diccionarios
fragmentos de retratos
canarios resplandecientes
cortinas henchidas.
Los amigos inquietos
el silencio que aumenta
concéntrico, severo
en torno de las conversas
más allá de la ausencia
y los constantes efectos.
Residuos de paseos
por paisajes ajenos
apilados en gavetas-
cartas de amor en sus
suaves envoltorios
risas y conchillas
la voz que siempre habla
al fondo de la sonata
poemas diletantes
todos en concordancia
citando al Corazón
flanqueado de flores
céfiros sonrientes
( y los tordos lastimeros).
Las gavetas se hinchan,
lo que en ellas había
adquiere vida propia,
un sitiado encanto
y expulsa de la memoria
de la que participaba
con escasa competencia
yo, que apenas lo recuerdo.
El contenido humano
de ese dichoso espolio
palpita, y entretanto
-ojos entornados
agitar de liencillos-
invencible el sueño
se atasca en el dolor.
Sueño mayor que lo oscuro
para corromper la luz
perdurable nostalgia
de un sueño, ya no sé
por cierto, lo que sería.
Coágulo sombrío
abultándose en zona
cerrada, donde me duelo
en este mes-de-María
pensando lo que sería
de mí, en el disuelto
rumo que me puebla
sin conducir el habla
de la siempre poesía
sin revelar lo mucho
de amor que pretendía
antes de antes, no sé
por cierto lo que sería.
Más bien que completa
un circuito profundo
donde la primera imagen
(principio y acta concluida)
que todavía se refleje
en la de la joven corriendo
por la campiña, sueltos
los cabellos, y las glicinas
bajándole por el hombro
prendiéndose en la boca
primavera garrida
por el azul florentino.
En la mano derecha tenía
un rosal vivo
avecillas entonaban
campestres letanías.
Corría por la campiña
fantástica, y todavía
puedo recordar que en fuga
amaba siempre, y reía.-


                                                          Lélia Coelho Frota





Imágenes: Pinturas de John Collier  (Inglaterra,  1850 - 1934)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

viernes, 4 de julio de 2014

Nocturno

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Quiere ser fiel a esa experiencia única que es la lectura de poesía, a su escenario de un habla compartida que la convierte en un ritual primitivo. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                Fabio Castillo

Poeta y gestor cultural de Honduras nacido en Comayagua en 1960. Miembro fundador del movimiento literario Lienzo Breve. Sus trabajos poéticos han sido antologados en los libros: "Sociedad Anónima" (2007), "Herederos del pánico" (2013), etc. Es reconocido como parte de la nueva muestra poética de la ciudad de Comayagua,  miembro del Círculo Literario de esa ciudad, ha coorganizado el Certámen Literario "Edilberto Cardona Bulnes".


                                                        "Te he estado
                                                        esperando en medio
                                                        del silencio
                                                        que me grita.
                                                        Las horas
                                                        se parecen al jade
                                                        y se derrite
                                                        este tiempo que pasa"    






NOCTURNO

Me hablaste
en medio de tus silencios.
Me hiciste crecer en medio
de las brumas
de tu palabra.
Una vez contemplé el mar
y me di cuenta
que sus olas
cantaban
himnos de esperanza.
Porque ya habías
cabalgado
la más alta
de sus mareas,
y habías depositado
en mis
manos dormidas
el canto
de los niños
cuando
duermen.
Cuando sueñan
y se comen las
mañanas
en sus párpados
sonrientes.
Una vez contemplé
la noche.
Y me di cuenta
que ya
tenías la palabra
de la mañana
siguiente.
Rauda. Irreverente.
Pausada y tajante.
Que cortó
el día en dos partes
para que ambos tuviéramos
que comer,
cuando la sal
de ese mar
nos alcanzara
y que esa noche
nos dejara
sin el verbo.
Sin la palabra.
Sin la vida misma.-


A LA DISTANCIA

Mi casa como una pirámide, ha de ser un templo funerario.
Ramón Valle-Inclán
Me duele danzar en la arena,
y ver
que tus pasos se derriten.
Me atemoriza el hecho de saber
que pronto
serás una sirena
que cabalgue estas dunas.
Será un momento hostil y amargo
que puede fundir mi aliento
con las estepas que se multiplican
y derraman mis pies.
Siento que debo buscar en esa luz danzante
que noche a noche
se desnuda en mi ventana
y que lentamente se retuerce,
negándome su claridad.
Siento que no debí dejar que las espinas se clavaran
en mi frente,
ni que la acidez de tu mirada
descansara sobre la mía.
Siento que no debí dejar
que esta casa envejeciera,
ni que los pasillos sonrieran en tu ausencia
ni que nuestros pasos se hicieran más estrechos.
Siento que hubo mil cosas que pude haber hecho
para que la brisa cansada
se posara sobre nuestros nombres
y conjugara la frase correcta.-



                                                        Fabio Castillo






Imágenes: Pinturas de los artistas Leonid Afremov (Bielorusia) y Matteo Arfanotti (Italia)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda 
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 2 de julio de 2014

Algo de Brasil

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Quiere ser fiel a esa experiencia única que es la lectura de poesía, a su escenario de un habla compartida que la convierte en un ritual primitivo. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



 José Antonio Calvancanti

Poeta brasilero nacido en Río de Janeiro en 1952. Tiene una tésis de doctorado en Ciencias de la Literatura. Autor de los libros de poemas "Archipiélago" y "Palabras desmedidas", publica además, habitualmente en revistas culturales de su país y el extranjero.

Chris Herrmann

Poetisa y traductora brasileña nacida en Río de Janeiro en 1963. Es estudiante de idiomas: español, inglés e italiano Ha participado en antologías en Brasil, España y los Estados Unidos. Publicó: "Voos de Borboleto" una colección con 178 haikus en portugués e italiano.



                                                 "Nación de nómades apátridas
                                                 fugitivos, exiliados en vuelos clandestinos
                                                 balsas túneles bajo el destino"



                     

Los poemas perdieron sus palabras.
Han caído, como dientes cariados,
en agujeros negros,
sórdidas rutinas,
fallas tectónicas.

Las palabras murieron ahogadas
en dosis letales de sonoridad,
se han convertido en fantasmas
en el aire,
aves volatizadas,
despedazadas sílabas muertas.

El poeta es mímico y malabarista
de lenguas
que ya nadie puede escuchar.

El arte se volvió en álgebra invisible
en estos días de zozobra.
No hay más invención ni proyecto;
sonríe la estética de la midia
sobre el cielo de acetato.

El tiempo fue expurgado
de cualquier temporalidad,
y alguien ha hurtado lo real
y sus márgenes de sueños:
nadamos en charcos de plástico
en la ciudad sin metáforas.

Quizás ahora, que no hay más
poemas,
podamos escribir un poema
imposible.-


José Antonio Calvancanti


HAIKUS  de Chris Herrmann


Abrazando las aguas,
el volcán se distrae con el cielo
apunta la acuarela.

Silencio en el árbol
la alegoría de los colores
emplumando el paisaje.

Barquito revela
sus deseos más profundos
en las olas del mar.

Un cocotero cae.
Cae sonriendo al duro suelo
es haiku maduro.

La araña teje
su red de sueños
luego duerme.

Una garza blanca
vino al sueño del niño
balanceando el cielo.

La luz de tu fuego
anochece al demonio,
amanece a dios.

La semilla cae.
Olvidándose del dolor
vuelve a disfrutar.

Y recae una gota
de sol en su corazón:
haiku de verano.

La nostalgia corta
la luna llena en dos
mitades vacías.-


                                                                   Chris Herrmann



Imágenes: Pinturas de la artista contemporánea de Paraguay Olga Blinder.


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com