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sábado, 15 de marzo de 2014

Último adiós

                                                            Ana Cristina Cesar

                                               (Río de Janeiro, Brasil, 1952-1983)
                                               Poetisa, traductora y crítica literaria

                                                        "En este interlunio
                                                        soy diluvio o me ahogo.
                                                        Y entre espectros que comprimen
                                                        el destino se hace polvo" 




ÚLTIMO ADIÓS  

I
Los navíos hacen figuras en el aire
escapan en colores -los faunos.
Los cuerpos de los bomberos bailan
en el brillo de mis pies.
Desde el muelle muerdo
impaciente
la mano inmersa
en los faros.

II
El navío desatraca
imagino un gran desastre sobre la tierra
las lecciones levantan vuelo,
agudas
pánicos felinos apoyados en la amura

y en la deck-chair
todavía te escucho hojear los últimos poemas
con una sonrisa a medias.-


INCONFESIONES

Forma sin norma
Defensa cotidiana
Contenido todo
Abarcas una ana

Tengo una hoja blanca
y limpia a mi espera:
invitación muda

tengo una cama blanca
y impia a mi espera:
invitación muda

tengo una vida blanca
y limpia a mi espera.-


UN BESO

que tuviera un blue.
Es decir
imitara feliz
la delicadeza, la suya,
así como un tropiezo
que se sumerge sordamente
en el reino expreso
del placer
Espío sin un ay
las evoluciones de tu confrontación
a mi sombra
desde la elección
inclinada sobre el menú;
un pescado a la parrilla
un novio
un agua
sin gas
de despegue;
lector ensordecido
tal vez extasiado
"al éxito"
diría mi censor
"a la escucha"
diría mi amor
siempre en blue
feliz
indagando sólo
"what's new"
una cuestión
matriz
dibujada a tiza
entre un beso
y la renuncia intuida
de otro beso.-


A PUNTO DE PARTIR

A punto de
partir, ya sé
que nuestros ojos
sonreían para siempre
en la distancia.
¿Parece poco?
Suelo de sal gruesa y oro que se raja.
A punto de partir, ya sé que
nuestros ojos sonríen en la distancia.
Lentes oscurísimos bajo los pilares.-



                                                               Ana Cristina Cesar




Imágenes: Pinturas del artista colombiano contemporáneo, Darío Ortiz Robledo


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

jueves, 13 de marzo de 2014

He encontrado

                                                                Aldo Pellegrini

                                                    (Rosario, Argentina, 1903-1973)
                                        Poeta, ensayista, artista plástico, crítico literario.



                                          "Abre tus ojos de barro, tus ojos de cielo
                                          y de noche interrumpida, tus ojos de alfombra,
                                          tus ojos pisoteados, ábrete a la luz y a los vientos,
                                          y a la sombra negra que arrojan los cuerpos"



HE ENCONTRADO EL SECRETO DE TUS OJOS 

Mírame
busco en el fondo del pozo la cantárida dorada
y para salvar a la noche asesino a los noctámbulos
mírame hasta el agotamiento de las fuentes
donde el temblor se deshace
en la inmovilidad de tus ojos
¿desde qué día señalado por la ausencia de horas
has dejado de creer en la noche?
el amor es una forma de la maduración de los ríos
es un pasatiempo vertiginoso al borde del abismo
y tú has comenzado a caminar por la cuerda de mis sueños
a embellecer la muerte de los pasos.
Para que sólo tu luz me ilumine
ordena que hoy sea el último día
ordena que se derrumben las alturas
arranca la blanca mancha del sol
de otros ojos extraños que pasan.
Mírame
mírame en la luz de esa aurora feroz
mírame con tus dientes
y a través de la espuma
de océanos interminables que nos acechan.-


UNA MANERA DE VIVIR

Mendigas felices, huérfanas de suave
fascinación
derrotadas por el secreto de la sed y las hormigas
a solas con el sol
la ternura de los galopes a flor de tierra tan lejos de
la atadura del polvo celeste
extranjera derrotada por el fulgor de los relámpagos
Entonces nadie acallaba la melodía de tus labios
que deslizaban su fiebre giratoria de plumaje de
espumas
cerca o lejos el espacio siempre oculta su escama
de frío
su desolada comarca donde los labradores hacen
germinar la nieve de la tierra
Dura comarca en que las mujeres esperan como
leyendas en los umbrales
condenadas a cumplir el rito del fuego o de la
extorsión
inmóviles con sus ornamentos funerarios donde se
abre la puerta del amor
en una ciudad anclada en la tristeza
Faisán de la alabanza, tu corazón extraviado me guía
en tus ojos asoma el prodigio de los relámpagos
la cólera que cierra las puertas y rompe los hechizos
en un campo de fábulas interminables, con la
negra cabellera presidiendo el incendio de los
gestos, el calculado delirio de las estaciones
tan distantes de los bosques enardecidos por el
verano y su follaje moviéndose con entitud
de verdugo
en la pesada atmósfera de los sacrificios
Unidas en el asombro
las hijas del verdugo exhiben sus pies de plata y
los espectadores aplauden
los perros husmean las mejillas en busca de los
caminos mentales
la naturaleza imita a la pesadumbre
naturaleza oscura
iluminada a ratos por los relámpagos de tu orgullo
arrastrando briznas de escalofrío
con tu violento eco en el aire, extranjera.-


LA MUJER TRANSPARENTE

Tal vez era una bebida que yo sorbía silencioso
ante las miradas asombradas
un pájaro de luz
salió de tu cuerpo transparente
pájaro de luz
instante que revolotea
a una velocidad vertiginosa
atravesando calles y calles
persiguiendo tu cuerpo que huye
¿cuándo podrás alejar a la jauría enloquecida?
desamparada
te has destrozado al caer
los restos de tu cuerpo se arrastran por los rincones
del mundo
ah un día renacerás tú
la transparente
única, inconfundible
levemente inclinada, nunca caída
rodeada de impenetrable silencio
avanzando tu pie frágil entre la vacilante monotonía
ah un día renacerá tu risa
tu risa de pájaro ransparente
tu risa herida.-


                                                             Aldo Pellegrini




Imágenes: Pinturas del artista ruso contemporáneo, Mstilav Pavlov.



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 12 de marzo de 2014

Vi hace años

                                                                  Ernesto Cardenal

                                                Granada, Nicaragua, 20 de enero de 1925
                             Poeta, sacerdote, teólogo, escultor, traductor y político nicaraguense



                                                    "Cuando los dorados corteses florecieron
                                                     nosotros dos estábamos enamorados.
                                                     Todavía tienen flores los corteses
                                                     y nosotros ya somos dos extraños" 




VI HACE MUCHOS AÑOS   poesía de Ernesto Cardenal

Vi hace muchos años desde un bus en  Virginia o Alabama
una muchacha rosada, con pantalones azules
subida a una escalera, cortando manzanas
(la madre llamando desde adentro)
y otra muchacha, la hermana, pantalones azules
pintando de blanco el porche de la casa.
Y miraron hacia el bus que pasaba y aceleraba.
El tiempo ha pasado como el bus de la Greyhound
pero quedaron, a pesar de los años, la pintura
fresca en el porche
la brocha chorreando
la mano en la manzana. Virginia o  Alabama
el estado está olvidado.-


AMANECER

Ya están cantando los gallos
Ya ha cantado tu gallo comadre Natalia
ya ha cantado el tuyo compadre Justo.
Levántense de sus tapescos, de tus petates.
Me parece que oigo los congos despiertos en la otra costa.
Podemos ya soplar un tizón - Botar la bacinilla.
Traigo un candil para vernos las caras.
Latió un perro en un rancho
y respondió el de otro rancho.
Será hora de encender el fogón comadre Juana.
La oscurana es más oscura pero porque viene el día.
Levántate Chico, levántate Pancho.
Hay un potro que montar,
hay que canalear un bote.
Los sueños nos tenían separados, en tijeras
tapescos y petates (cada uno en su sueño)
pero el despertar nos reúne.
La noche ya se aleja seguida de sus seguas y cadejos.
Vamos a ver el agua muy azul: ahorita no la vemos.
-Y esta tierra con sus frutales, que tampoco vemos.
Levántate Pancho Nicaragua, tomá el machete
hay mucha yerba mala que cortar
tomá el machete y la guitarra.
Hubo una lechuza a medianoche y un tecolote a la una,
Luna no tuvo la noche ni lucero ninguno.
Bramaban tigres en esta isla
 contestaban los de la costa.
Ya se ha ido el pocoyo que dice: Jodido, Jodido.
Después el zanate clarinero cantará en la palmera,
cantará: Compañero
             Compañera.
Delante de la luz va la sombra volando
como un vampiro.
Levántate vos, y vos, y vos.
(Ya estan cantando los gallos).
        ¡Buenos días les dé Dios.-


EPIGRAMAS

Cuídate Claudia, cuando estés conmigo,
porque el gesto más leve cualquier palabra, un suspiro
de Claudia, el menor descuido,
tal vez un día lo examinen eruditos,
y este baile de Claudia se recuerde por siglos.

Claudia, ya te lo aviso.

De estos cines, Claudia, de estas fiestas,
de estas carreras de caballos,
no quedará nada para la posteridad
sino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia
(si acaso)
y el nombre de Claudia que yo puse en esos versos
y los de mis rivales, si es que yo decido rescatarlos
del olvido, y los incluyo también
en mis versos
para ridiculizarlos.

Esta será mi venganza:
Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso
y leas estas líneas que el autor escribió para ti
y tú no lo sepas.-


                                     
                                                           Ernesto Cardenal



Imágenes: Pinturas de la artista contemporánea de India, Nanniyode Asokan


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

lunes, 10 de marzo de 2014

Poesía de Venezuela

                                                               Wafi Salih

Poetisa y docente nacida en Valera, Venezuela en 1965. Hija de padres libaneses. Tiene una Maestría en Literatura, egresada de la Universidad de los Andes. Ha publicado más de quince poemarios, entre los que se encuentran: "Los cantos de la noche" (1990), "Las horas del aire" (1991), "Pájaro de raíces" (2002), "El dios de las dunas" (2005), "Huésped del alba" (2006), "Cielos descalzos", "Vigilia de huesos" (2009), "Las imágenes del ausente", etc. Colabora en casi todas las ediciones impresas de la revista YO ediciones.


                                            "En el río los amantes
                                            desbordan la inmensidad"



MENTIRA  poesía de Wafi Salih

Reptil
sobre
el pasto
Fértil
te reconoces
en el umbral
del signo
donde nada
acontece.-


EXILIOS

Fuera de mí
un infinito
desierto
hace morada
Me deja
con dimensión
de arco
en los largos
caminos de la noche.-


AFANDI

De ti sólo me queda
un sabor
aceitunado
en el recuerdo

Como Beduina
he recorrido los desiertos
de tu cuerpo
en la noche

En el juego
Detenido
en cada poro
de mi piel

Donde te invoca
mi alma
en un perfume.


SAMAR

Cócava
tocando el fondo
de la desolación
día tras día
resplandeces
en el desierto
laúd adentro
llamas a la muerte
y oscurezco contigo.-

SOLEDAD

Transita
por mi alma
contenida
un silencio
de nieve
Me imprime
un sabor
a inmensidad
la noche
cmo un relámpago
visible.-

DIOS

Punto
que corta
Una recta
Alba
que divide
el día.

***************

Van sin prisa
pececitos de colores
pájaros de agua
Traza la niña
muñecas de olas
en la arena.-




                                                                     Wafi Salih



Imágenes: Pinturas del artista colombiano Alfonso Ferro (1965), radicado en México.-

Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

domingo, 9 de marzo de 2014

No me pidan

                                                           Pedro Juan Gutiérrez

Poeta, novelista y periodista cubano nacido en Matanzas en 1950. Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Entre 1998 y 2003 publicó cinco libros del "Ciclo de Centro Habana", también: "El Rey de La Habana" (1999), "Animal tropical" (2000), "El insaciable hombre araña" (2002), "Carne de perro" (2003). Ha escrito los poemarios: "Espléndidos peces plateados", "La realidad rugiendo", "Fuego contra los herejes", "Lulú, la pérdida y otros poemas", etc. Ha recibido el relevante premio "Narrativa del Sur del Mundo" 2003, Italia.


                                         "De vez en cuando necesito quedarme despierto
                                         hasta la madrugada, violar mis eficientes horarios
                                         exponerme al sueño dislocado y dibujar
                                         un caracol sin rumbo que camina lentamente"



NO ME PIDAN QUE ME CALLE  poesía de Pedro J. Gutiérrez

Escribo dentro del fuego
metido en las llamas
desnudo y descalzo
pisando las brazas al rojo vivo
Sólo quiero dejar
mis palabras humildes
Un legajo más
entre tanto horror de este siglo
Intento relajarme
practicar yoga/el canto del lama
convencerme de que todo podría ser peor
Los que mandan me piden que sonría
que no escriba mi verdad
ni sea pesimista/quieren evitar el contagio
Y yo les digo: no soy pesimista
sólo soy escéptico
un simple hombre más
con el corazón lleno de amor
y de ternura
Quiero decir un hombre vulnerable
Herido y sangrando
como todos a mi alrededor
Sólo que yo tengo voz
y puedo cantar
No me pidan que calle
en medio del desastre.-


FANS

Una de mis admiradoras más locas
ha tatuado en su nalga derecha
una frase que sacó de Trilogía Sucia:
"Es imposible desprenderse de lo que se ha amado".
Antes hizo que yo escribiera eso en un papel
y se lo enviara por correo.
Ahora me envió la foto
con la piel aún enrojecida.
Junto a la foto hay una nota:
"Es como si hubieras escrito sobre mí
con tu bolígrafo".
No entiendo.
Supongo que mi ego engorda
y ronronea satisfecho como un gato grasiento
que se lame y se revuelca de placer.
Hoy voy en el metro,
como siempre, en la línea 5
hacia Carabanchel
y hay una hermosa muchacha
a la que miro. Concentro toda
la lujuria y la perversidad del mundo
en mis ojos. La veo desnuda y dulce.
Y ella, con una sonrisa inocente
y compasiva, me dice:
"¿Quiere sentarse, señor?"
¡Dios mío!
No me lo puedo creer.-


EL TRIUNFO DE LA CORRECCIÓN

II
Bebo un sorbo de vino
y pienso en la mierda
que invade todo el edificio
donde vivo
Algún día tendré que irme
de este cocktail
Algún día la poeta exitosa y triste
dejará de quejarse
de todo lo que sobra en sus poemas
y se vaciará mi copa
y los camareros no traerán más botellas
y sonreián profesionalmente
con las manos vacías
como quien dice adiós, good bye, so long.-


                           
                                                          Pedro Juan Gutiérrez




Imágenes: Pinturas del artista cubano Eduardo Abela  (La Habana, 1889-1965)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

viernes, 7 de marzo de 2014

Poema de amor

                                                                  Carlos Marzal

Poeta, traductor y profesor de literatura español nacido en Valencia en 1961. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia. Ejerce como crítico literario en el ABC Cultural. Ha publicado , entre otros, los poemarios: "El último de la fiesta" (1987), "Cuatro noches" (1988), "La vida de frontera" (1991), "Los países nocturnos" (1996), "Poesía a contratiempo" (2000), etc. Fue Premio Nacional de la Crítica y Premio Nacional de Poesía 2002 por "Metales pesados" y en el 2003, "Premo Loewe" por "Fuera de mí".


                                            "Ni más sabio, ni más puro, ni más fuerte.
                                             Todo es igual. Han cambiado las cosas.
                                             Nada de lo que diga importa demasiado,
                                             y todo sigue en el lugar de entonces"




EL POEMA DE AMOR QUE NUNCA ESCRIBIRÁS   poesía de Carlos Marzal


Debería nombrar (debería intentarlo)
el afán hasta hoy por ti dilapidado
en perseguir amor, que quizá fuera tanto
como el afán de huir, fatigado hasta el asco,
de todas las trastiendas, repletas de fracasos,
que los cuerpos arrastran,
y en que nos arrastramos.

Debería acoger, dar lugar a unos labios
que nombraran sin fe, sólo de cuándo en cuándo
-por momentos, sinceros; por momentos, falsarios-
diálogos de alcoba que pareciesen tangos
(eso acaban por ser, o algo más triste acaso,
siempre que en la distancia solemos evocarlos):

De esta vida tan sucia, de sus trabajos vanos,
me consuela, mi amor, el fingir, fabulando,
otra eterna contigo, tomados de la mano.
Y habría de alojar dictámenes sagrados,
con los que, ya bebidos, tanto nos excitamos:
De entre todas las perras que en la noche he tratado,

la más perra eres tú. Debería, malsano,
contener esas citas de los domingos vastos,
insulsas y festivas, amasadas de hartazgo,
en que la vida toda se obstina en maltratarnos,
con su aire de ramera experta en el contagio
del odio hacia la vida, del tedio y del cansancio.

No podrían faltar los cuerpos del verano,
cuando la adolescencia ardía por el tacto,
en especial aquel de todo lo vedado.
Ni habría de omitir el vicio solitario,
por el amor perdido en inventar los rasgos
del amor, que, entretanto, no dormía a tu lado.

Y en él habitarían con todo su sarcasmo
-al fin y al cabo son tristes muertos de antaño,
fragmentos de tu vida que salvas del naufragío-
las cartas sin respuesta; yesos aniversarios,
tiernamente ridículos después de celebrados,
que dejan en el alma aroma a mal teatro.

Y los reproches mutuos, merecidos y agrios,
dirigidos al centro del dolor, como un dardo
con toda la miseria que acarrean los años.
El placer del acoso, cuando el amor intacto,
y cuando la ignorancia, ese bálsamo arcano,
no señalaba límites al indudable ocaso.

El maldito poema tanto tiempo aplazado,
y que no escribirás, porque el tema es ingrato,
querría redimirte de todos tus letargos.
Una voz que te daña diría murmurando:
Del amor, amor mío, te quiero siempre esclavo,
para que tus palabras no tengan que inventarlo.

Quien a ese poema de amor dilapidado
incauto se atreviera, sin calcular el daño,
amaría el amor, probablemente tanto
como el afán de huir, fatigado hasta el asco,
de todas las trastiendas, repletas de fracasos,
que los cuerpos arrastran,
y en que nos arrastramos.-


                                                               Carlos Marzal



Imágenes: Pinturas del artista francés Jean-Baptiste Camille Corot  ( 1796-1875)



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 5 de marzo de 2014

Agua del recuerdo

                                                                 Nicolás Guillén

                                                    (Camagüey, Cuba, 1902-1989)


                                                    "Yo soy borracho. Me seduce el vino
                                                    luminoso y azul de la Quimera
                                                    que pone una explosión de Primavera
                                                    sobre mi corazón y mi destino"



AGUA DEL RECUERDO   poesía de Nicolás Guillén


¿Cuándo fue?
No lo sé.
Agua del recuerdo
voy a navegar.

Pasó una mulata de oro,
y yo la miré al pasar:
moño de seda en la nuca,
bata de cristal,
niña de espalda reciente,
tacón de reciente andar.

Caña
(febril le dije en mí mismo),
caña
temblando sobre el abismo,
¿quién te empujará?
¿Qué cortador con su mocha
te cortará?
¿Qué ingenio con su trapiche
te molerá?

El tiempo corrió después,
corrió el tiempo sin cesar,
yo para allá, para aquí,
yo para aquí, para allá,
para allá, para aquí,
para aquí, para allá...

Nada sé, nada se sabe,
ni nada sabré jamás,
nada han dicho los periódicos,
nada pude averiguar,
de aquella mulata de oro
que una vez miré al pasar,
moño de seda en la nuca,
bata de cristal,
niña de espalda reciente,
tacón de reciente andar.-


LA TARDE PIDIENDO AMOR

La tarde pidiendo amor.
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.

Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada...
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.

No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida...
No.-


LOS FIELES AMANTES

Noche mucho más noche; el amor ya es un hecho.
Feliz nivel de paz extiende el sueño
como una perfección todavía amorosa.
Bulto adorable, lejos ya,
se adormece,
y a su candor en la isla se abandona,
animal por ahí, latente.
¡Qué diario infinito sobre el lecho
de una pasión: costumbre rodeada de arcano!
¡Oh noche, más oscura en nuestros brazos!-



                                                              Nicolás Guillén


Imágenes: Pinturas de la artista cubana Amelia Peláez (Yaguajay, 1896-La Habana, 1968)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com