Es enero y en esta parte del hemisferio por todos los rincones el calor aprieta, los amigos se van de vacaciones: a la playa, a las sierras, a tirarse debajo de un sauce al borde de un arroyo cristalino. Todos procuran alejarse de la ciudad y su cemento hirviente, del mal humor de los colectiveros, de los diareros, de los taxistas, de aquellos que para mantenerse en la vida tienen que trabajar en la calle con 42 grados. Por eso, algunos, que habitualmente siguen el blog, me dijeron :"posteate algo ligh para enero"...."algo de lectura fácil para la playa" (supongo que iran a la arena con sus compu). Y me dejaron solo, acá en el horno. Y no sé si todos saben que cuando uno se queda solo por un tiempo, donde para los demás suele no haber nada se descubren cosas por todas partes. Por ejemplo, una librería, un librero anciano, un libro de Ezra Pound, y yo me dije -¿así que quieren lectura liviana?-...si es enero: Ezra Pound
CINO
¡Bah! He cantado a las mujeres en tres ciudades,
pero siempre es lo mismo;
ahora le cantaré al sol.
Labios, palabras, y ya las tienes.
Sueños, palabras, y se vuelven como joyas.
Hechizos, extraños de viejas deidades,
cuervos, noches, encantamiento
y ya no están.
Se han convertido en las almas de la canción.
Ojos, sueños, labios, y la noche sigue.
Cuando vuelves otra vez al camino
ya no están.
Ellas en sus torres olvidan nuestras melodías,
que una vez siguieron la tonada del viento.
Sueñan con nosotros y
suspirando, dicen: "¡Ojalá Cino,
el apasionado Cino, el de la pronta risa,
el del reto, el de la burla,
el frágil Cino, el más fuerte entre los suyos,
los que vagabundean por los viejos caminos
bajo el sol, ojalá Cino estuviese aquí".
Una vez o dos al año...
Vagamente dicen así:
"¿Cino?". "¿Oh, ah, Cino Polnesi
el cantante, a ese te refieres?"
"Ah, sí, pasó por aquí una vez,
un tío descarado, pero...
(Oh, todos estos vagabundos son iguales),
¡peste! ¿Son suyas
o de algún otro las las canciones que canta?
Pero vos, señor, ¿de dónde venís?"
He cantado a las mujeres en tres ciudades.
Pero todo es igual.
Ahora le cantaré al sol.
...¿Eh?...casi siempre tenían los ojos grises,
pero todo da igual, voy a cantarle al sol.
Voy a cantar a los pájaros blancos
en las aguas azules del cielo,
a las nubes que son como la espuma al mar.-
SALUTACIÓN
Oh, generación de petulantes sin remedio
e infelices sin remedio,
he visto pescadores comiendo al sol,
los he visto con sus familias desharrapadas,
y he oído sus risas desgarbadas.
Y yo soy más feliz que vosotros,
y ellos eran más felices que yo;
y los peces nadan en el lago
y ni siquiera poseen vestiduras.-
EL ENCUENTRO
Mientras ellos hablaban todo el tiempo
de la nueva moral
ella me exploraba con sus ojos.
Y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel.-
EN UNA ESTACIÓN DE METRO
La aparición de estos rostros en la multitud;
pétalos sobre una rama negra y húmeda.-
LOS MODELOS
Erinna es una madre modélica,
sus hijos nunca han descubierto sus adulterios.
Lalage también es una madre modélica,
sus criaturas están gordas y felices.-
Ezra Pound: (EE.UU 1885-Venecia 1972). Establecido en Europa, principalmente en Italia e Inglaterra, promovió dos grandes movimientos de vanguardia: el imaginismo y el vorticismo. Entre su obra poética cabe destacar "Personae" (1926), una recopilación de poemas breves, y "Cantos" (1970), considerada la epopeya en lengua inglesa más importante del siglo XX y a la que dedicó cuarenta y cinco años de su vida. En su destacada faceta como crítico literario contribuyó a la renovación de la poesía, y ayudó a jóvenes autores como T.S Eliot o James Joyce. Los poemas seleccionados pertenecen a su libro "Disfraces" Editorial Mondadori (1999).
Imágenes: pinturas de Giorgio de Chirico (1888-1978) : "Arlequines", "La mano misteriosa" y "Plaza"
Nacido en Grecia, de padres italianos, y contemporáneo de Ezra Pound, es reconocido por haber fundado el movimiento artístico "Escuela metafísica". Su obra es considerada uno de los mayores antecedentes del surrealismo.
quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio
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sábado, 14 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
El poeta actual más importante
Geoffrey Hill, considerado por los especialistas el poeta vivo más importante de habla inglesa. Por supuesto que como toda jerarquización es subjetiva, y además Hill parece estar de moda, pero lo cierto es que la crítica lo alaba. Nacido en Bromsgrove, Inglaterra en 1932, hoy -con 79 años- es profesor de poesía en la universidad de Oxford. Tiene poca obra traducida a nuestro idioma y además la rara fama de ser un poeta difícil si uno pretende comprenderlo literalmente. Es capaz de decir: "¿Son las palabras que hacen la majestad del hombre, y su justicia, entre las piedras y el vacío?" .
Un trabajo breve de Hill, muy interesante, es un poema nacido de un estímulo visual: un cuadro del pintor inglés Christopher Wood (1901-1930) "Boy Jumping a Stream" que se conserva en el Museo de Artes de Sheffield. Acá están cuadro y poema:
EL MUCHACHO SALTARÍN
1.
He aquí el muchacho saltarín, el muchacho
que salta mientras hablo.
Está a sus anchas en el camino real,
a oídos de la casa alta, su ciego
alero, los árboles; conozco este lugar.
La senda, en gruesas líneas fuera del campo de visión,
se acaba en cualquier parte pero no en Lyonnesse,
aunque es de Lyonnesse de donde he de traerte,
por huertos tenebrosos, a través de las lomas
de tojo de la antigua tierra comunal
de vuelta en todas partes al futuro de la memoria.
2
Brinca porque siente una seria
alegría al brincar. Los ojos de la chica
tienen vedado el paso, o bien ella
está a un paso, a cubierto, y nosotros,
sin saber cómo, debemos saberlo.
Apuesto que idolatra su cabeza plebeya
de balín, sus aladas zapatillas de lona
de nuevo Hermes, su abollado casco de juguete.
sujeto con elásticos. Está ganando
una guerra justa y trascendental
contra la gravedad.
3
Tal vez sea un caso de levitación. Yo
podría hacerlo. Dar a su nuevo cuerpo
mi remembranza. Tales incidentes ocurren.
4
Sigue saltando, saltarín; el muchacho que fuí
grita vamos.-
Hill comentó que sus poemas "no suelen comenzar con imágenes, sino con grupos de palabras" por lo que "El muchacho saltarín" era "una anomalía por la que siente gran afecto". Hill viene de una familia de clase obrera. Su abuela trabajaba en una fábrica de clavos; su padre era agente de policía. Sus poemas no suenan como ninguna otra poesía escrita en inglés, aunque se puede citar a John Donne, William Blake y Ezra Pound entre sus fuentes. En los poemas de Hill, las palabras mismas funcionan como poemas, actualmente se angustia si no escribe siete textos en una semana. Se han editado dos volúmenes que coleccionan la mayoría de su obra: "Selected Poems" (Yale, 2006) y "Collected Critical Writings" (Oxford, 2009). En Oxford, donde es la máxima estrella, se acaba de anunciar que será nombrado Caballero del Imperio Británico. Por supuesto, es candidato desde hace unos años al Premio Nobel de Literatura.
EL HUMANISTA
Un trabajo breve de Hill, muy interesante, es un poema nacido de un estímulo visual: un cuadro del pintor inglés Christopher Wood (1901-1930) "Boy Jumping a Stream" que se conserva en el Museo de Artes de Sheffield. Acá están cuadro y poema:
EL MUCHACHO SALTARÍN
1.
He aquí el muchacho saltarín, el muchacho
que salta mientras hablo.
Está a sus anchas en el camino real,
a oídos de la casa alta, su ciego
alero, los árboles; conozco este lugar.
La senda, en gruesas líneas fuera del campo de visión,
se acaba en cualquier parte pero no en Lyonnesse,
aunque es de Lyonnesse de donde he de traerte,
por huertos tenebrosos, a través de las lomas
de tojo de la antigua tierra comunal
de vuelta en todas partes al futuro de la memoria.
2
Brinca porque siente una seria
alegría al brincar. Los ojos de la chica
tienen vedado el paso, o bien ella
está a un paso, a cubierto, y nosotros,
sin saber cómo, debemos saberlo.
Apuesto que idolatra su cabeza plebeya
de balín, sus aladas zapatillas de lona
de nuevo Hermes, su abollado casco de juguete.
sujeto con elásticos. Está ganando
una guerra justa y trascendental
contra la gravedad.
3
Tal vez sea un caso de levitación. Yo
podría hacerlo. Dar a su nuevo cuerpo
mi remembranza. Tales incidentes ocurren.
4
Sigue saltando, saltarín; el muchacho que fuí
grita vamos.-
Hill comentó que sus poemas "no suelen comenzar con imágenes, sino con grupos de palabras" por lo que "El muchacho saltarín" era "una anomalía por la que siente gran afecto". Hill viene de una familia de clase obrera. Su abuela trabajaba en una fábrica de clavos; su padre era agente de policía. Sus poemas no suenan como ninguna otra poesía escrita en inglés, aunque se puede citar a John Donne, William Blake y Ezra Pound entre sus fuentes. En los poemas de Hill, las palabras mismas funcionan como poemas, actualmente se angustia si no escribe siete textos en una semana. Se han editado dos volúmenes que coleccionan la mayoría de su obra: "Selected Poems" (Yale, 2006) y "Collected Critical Writings" (Oxford, 2009). En Oxford, donde es la máxima estrella, se acaba de anunciar que será nombrado Caballero del Imperio Británico. Por supuesto, es candidato desde hace unos años al Premio Nobel de Literatura.
EL HUMANISTA
Ese retrato veneciano:
un extraño erudito medita
y arroja su palabra
en la mesa de las musas.
La virtud es virtú. Esos
labios debaten y elogian
algún ingenioso aforismo,
carne blanca y delicada.
Esas manos vulgares que alguna vez
se tiñeron con la sangre de Platón
(rancia, rosa) ahora yacen
áridamente bajo la toga.-
(de "Covers, 36 poetas en lengua inglesa" Uqbar Ediciones)
Geoffrey Hill
Imágenes: pinturas de John Christopher Wood, nació en Knowsley, cerca de Liverpool-Inglaterra en 1901. A partir de 1921 se formó como pintor en la Acádemie Julian en París, donde conoció y frecuento mucho a Picasso, Jean Cocteau y Georges Auric. Viajó mucho por Europa y Africa. Adicto al opio y a las drogas, se suicidó a los 29 años arrojándose al paso de un tren.
miércoles, 11 de enero de 2012
El reloj de Cortázar
Por supuesto que en el año 1962 cuando Julio Cortázar escribió este texto,para "Historias de Cronopios y de Famas", los relojes eran a cuerda. Después con el tiempo, aparecieron a pila o batería y los de ahora, ni siquiera eso, funcionan durante años por el misterio insondable de la tecnología digital. De todos modos, no cambia para nada el fondo de la cosa. El breve texto, magistralmente escrito, es como un knock out certero, nos llevá más allá de la cuerda o no, incluso más allá de los relojes, "allá en el fondo está la muerte", nos anuncia. Esto nos da un indicio de que Cortázar lo que quiere hacer es darnos la idea del tiempo del que dispone el hombre antes de morirse. En definitiva: imitamos al reloj y corremos con él, pidiendo cada vez más en la vida. Luego las oportunidades que dejamos pasar nos van oxidando, y se meten por nuestras venas dejando huellas. Sin dudas para Julio Cortázar los relojes representaban mucho más que un aparato para ver la hora. El paso del tiempo. Lo precario de uno mismo. Cortázar. Y este:
PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese mundo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de la joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ
Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como en abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.-
Julio Cortázar
Imágenes: pinturas cubistas de Javier Mariscal: "Antonio mirando el reloj" y de Pablo Picasso: "Mujer sentada llevando un reloj de pulsera"
.
quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio
PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese mundo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de la joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ
Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como en abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.-
Julio Cortázar
Imágenes: pinturas cubistas de Javier Mariscal: "Antonio mirando el reloj" y de Pablo Picasso: "Mujer sentada llevando un reloj de pulsera"
.
quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio
lunes, 9 de enero de 2012
Poe, nacido hace 203 años. Poema.
A ELENA
Te ví una vez, sólo una vez, hace años:
no debo decir cuantos, pero no muchos.
Era una medianoche de julio,
y de luna llena que, como tu alma,
cerníase también el firmamento,
y buscaba con afán un sendero a través de él.
Caía un plateado velo de luz, con la quietud,
la pena y el sopor sobre los rostros vueltos
a la bóveda de mil rosas que crecen en aquel
jardín encantado,
donde el viento sólo deambula sigiloso,
en puntas de pie.
Caía sobre los rostros vueltos hacia el cielo
de esas rosas que exhalaban,
a cambio de la tierna luz recibida,
sus ardorosas almas en el morir estático.
Caía sobre los rostros vueltos hacia la noche
de estas rosas que sonreían y morían,
hechizadas por tí,
y por la poesía de tu presencia.
Vestida de blanco, sobre un campo de violetas,
te vi medio reclinada,
mientras la luna se derramaba sobre los rostros vueltos
hacia el firmamento de las rosas, y sobre tu rostro,
también vuelto hacia el vacío, ¡Ah! por la Tristeza.
¿No fue el Destino el que esta noche de julio,
no fue el Destino, cuyo nombre es también Dolor,
el que me detuvo ante la puerta de aquel jardín
a respirar el aroma de aquellas rosas dormidas?
No se oía pisada alguna;
el odiado mundo entero dormía,
salvo tú y yo (¡Oh, Cielos, cómo arde mi corazón
al reunir esta dos palabras!).
Salvo tú y yo únicamente.
Yo me detuve, miré...y en un instante
todo desapareció de mi vista
(Era de hecho un jardín encantado).
El resplandor de la luna desapareció,
también las blandas hierbas y las veredas sinuosas,
desaparecieron los árboles lozanos y las flores venturosas;
el mismo perfume de las rosas en el aire expiró-
Todo, todo murió,
salvo tú;
salvo la divina luz en tus ojos,
el alma de tus ojos alzados hacia el cielo.
Ellos fueron lo único que vi;
ellos fueron el mundo entero para mí:
ellos fueron lo único que vi durante horas,
lo único que vi hasta que la luna se puso.
Sólo tus ojos quedaron.
Ellos no quisieron irse
(todavía no se han ido).
Alumbraron mi senda solitaria
de regreso al hogar.
Ellos no me han abandonado un instante.
(Como hicieron mis esperanzas) desde entonces.
Me siguen, me conducen a través de los años;
son mis Amos, y yo su esclavo.
Su oficio es iluminar y enardecer;
mi deber, ser salvado por su luz resplandeciente,
y ser purificado en su eléctrico fuego,
santificado en su elisíaco fuego.
Ellos colman mi alma de Belleza
(que es esperanza), y resplandecen en lo alto,
estrellas ante las cuales me arrodillo
en las tristes y silenciosas vigilias de la noche.
Aun en medio de fulgor meridiano del día los veo:
dos planetas claros,
centellantes como Venus,
cuyo dulce brillo no extingue el sol.-
Te ví una vez, sólo una vez, hace años:
no debo decir cuantos, pero no muchos.
Era una medianoche de julio,
y de luna llena que, como tu alma,
cerníase también el firmamento,
y buscaba con afán un sendero a través de él.
Caía un plateado velo de luz, con la quietud,
la pena y el sopor sobre los rostros vueltos
a la bóveda de mil rosas que crecen en aquel
jardín encantado,
donde el viento sólo deambula sigiloso,
en puntas de pie.
Caía sobre los rostros vueltos hacia el cielo
de esas rosas que exhalaban,
a cambio de la tierna luz recibida,
sus ardorosas almas en el morir estático.
Caía sobre los rostros vueltos hacia la noche
de estas rosas que sonreían y morían,
hechizadas por tí,
y por la poesía de tu presencia.
Vestida de blanco, sobre un campo de violetas,
te vi medio reclinada,
mientras la luna se derramaba sobre los rostros vueltos
hacia el firmamento de las rosas, y sobre tu rostro,
también vuelto hacia el vacío, ¡Ah! por la Tristeza.
¿No fue el Destino el que esta noche de julio,
no fue el Destino, cuyo nombre es también Dolor,
el que me detuvo ante la puerta de aquel jardín
a respirar el aroma de aquellas rosas dormidas?
No se oía pisada alguna;
el odiado mundo entero dormía,
salvo tú y yo (¡Oh, Cielos, cómo arde mi corazón
al reunir esta dos palabras!).
Salvo tú y yo únicamente.
Yo me detuve, miré...y en un instante
todo desapareció de mi vista
(Era de hecho un jardín encantado).
El resplandor de la luna desapareció,
también las blandas hierbas y las veredas sinuosas,
desaparecieron los árboles lozanos y las flores venturosas;
el mismo perfume de las rosas en el aire expiró-
Todo, todo murió,
salvo tú;
salvo la divina luz en tus ojos,
el alma de tus ojos alzados hacia el cielo.
Ellos fueron lo único que vi;
ellos fueron el mundo entero para mí:
ellos fueron lo único que vi durante horas,
lo único que vi hasta que la luna se puso.
Sólo tus ojos quedaron.
Ellos no quisieron irse
(todavía no se han ido).
Alumbraron mi senda solitaria
de regreso al hogar.
Ellos no me han abandonado un instante.
(Como hicieron mis esperanzas) desde entonces.
Me siguen, me conducen a través de los años;
son mis Amos, y yo su esclavo.
Su oficio es iluminar y enardecer;
mi deber, ser salvado por su luz resplandeciente,
y ser purificado en su eléctrico fuego,
santificado en su elisíaco fuego.
Ellos colman mi alma de Belleza
(que es esperanza), y resplandecen en lo alto,
estrellas ante las cuales me arrodillo
en las tristes y silenciosas vigilias de la noche.
Aun en medio de fulgor meridiano del día los veo:
dos planetas claros,
centellantes como Venus,
cuyo dulce brillo no extingue el sol.-
Edgar Allan Poe: (Boston, enero de 1809-Baltimore 1849) A 203 años del nacimiento del escritor .
Su carrera literaria se inició con el libro de poemas "Tarmelane y otros poemas" (1827). En 1836 contrajo matrimonio con una prima de 14 años. Maestro en el género de cuentos y relatos cortos. Fue uno de los primeros que intentó vivir únicamente de sus escritos, lo que le trajo innumerables problemas. Murió a los 40 años por un motivo nunca aclarado, supuestamente a consecuencia de su alcoholismo. En literatura marcó a las letras de todo el mundo. Ejerció gran influencia en la literatura simbolista francesa por la atención que le dispensaron Mallarmé y Baudelaire y, a través de ésta, en el surrealismo, pero su impronta llega mucho más lejos: son deudores suyos toda la literatura de fantasmas victoriana y, en mayor o menor medida, autores tan importantes y diferentes como: Charles Baudelaire, Fedor Dostoyevski, Franz Kafka, H.P. Lovecraft, Guy de Maupassant, Thomas Mann y hasta los modernos Jorge Luis Borges y Julio Cortázar.
De su obra también se destacan: "Las aventuras de Arthur Gordon Pym" (1838), "El cuervo y otros poemas" (1844) y dos volúmenes de Cuentos de Terror (1840-45) que fue su especialidad.
Imágenes: pinturas de Joaquín Torres García (Uruguay 1874-1949) Pintor constructivista, profesor y escritor. Considerado el principal artista uruguayo del siglo XX.
domingo, 8 de enero de 2012
Memoria de los vencidos
Roberto Raschella (Buenos Aires, 1930), es un autor que se ha edificado sin estridencias, pero siempre con grave atención al tiempo actual, a sus ancestros italianos y a su lengua. Los poemas de Raschella son serios, si con ello queremos decir que tratan de configurar casi hasta con desesperación los matices más fugaces del sentido y del sentimiento. Dice el escritor Roberto Raschella: "Yo escribo porque no me queda otra cosa que escribir y tratar de vivir de algún modo. Uno está en los últimos años de la vida...Pero, sabés, en este instante yo creo que sé por qué escribo. Para quién escribo, no lo sé, para mí mismo seguramente, está claro: no creo en el mercado, en la literatura de mercado. Me siento absolutamente inepto para inventar una historia, envidio a quienes en dos meses escriben una novela. Yo no puedo. Yo escribo porque, es extraño, puede parecer hasta ridículo, siento que de alguna manera estoy cumpliendo una misión. A mi me interesa el mundo de los vencidos, no me interesa el punto de vista de los vencedores. Además no es "ir hacia" sino, de alguna manera, sentirse parte de eso. Y cuando te sentís parte de eso, de una memoria de los vencidos, de los derrotados, quizá no necesites ciertos actos públicos de demostración. Además esa intimidad con ese mundo creo que está dado, fundamentalmente, a través de la lengua. Esa es la clave del asunto: no hay literatura sin lengua. Y sí, vos podés contar ochenta mil historias muy interesantes, pero si no hay lengua, es otra cosa.
Querer explicar la propia obra a mí me parece que, en general, no sirve. Passolini dijo algo extraordinario en uno de sus primeros libros de poesía y yo comparto esa idea. Él dice: "Yo soy una fuerza del pasado".
Querer explicar la propia obra a mí me parece que, en general, no sirve. Passolini dijo algo extraordinario en uno de sus primeros libros de poesía y yo comparto esa idea. Él dice: "Yo soy una fuerza del pasado".
XXVI
Puede ser, puede ser: por un tiempo
trabajaré con un solo ojo, y
te miraré cruzando de nuevo
por los lugares de cada día,
un poco velado por las nubes
de mi ojo inerme. Pero mi ojo bueno
ya ve el mundo con claridad
de viejo niño, y los colores nuevamente
surgentes son la gloria de la materia
tanto tiempo ignorada por mí, y también,
por qué no
el amado naranjo en flor.-
XXV
Son los hermanos. Ellos nos llaman
desde el fundamento mismo de las familias:
es el misterio de los destinos diversos
del hombre y la mujer semejantes,
el juego de la razón y sentimiento, de violencia
y bondad, de azar y
voluntad. Hermanos, separados
por el espacio que deviene siempre tiempo,
después de dolorosa infancia. Hacia ellos
partiremos tú y yo, una y otra vez, hacia ellos,
hacia el origen -me contabas,
me contabas de la abuela silenciosa
enloquecida del frío que llevaba
en las vísceras como la oscura revelación del crimen
contra un pueblo-. Partías, partías,
y yo te acompañaba en el alma,
rosa de los vientos reencontrada.-
Roberto Raschella: Poeta, escritor, traductor, ensayista y crítico de cine. Ha traducido, entre muchos otros, obras de Dante Alighieri, Nicolás Maquiavelo, Luigi Pirandello y Gabriel D´Annunzio.
En 1999 recibió el premio Boris Vian y, en 2004, el Segundo Premio Nacional de Novela de la Secretaría de Cultura de la Nación. Autor de novelas, en poesía escribió: "Malditos los gallos" (1979), "Poemas del exterminio" (1988) y "Tímida hierba de agosto" (2001). Colabora en revistas de cine como "Cinema Nuevo", "Cinecrítica" y "Tiempo de cine y Lyra". Y en revistas culturales y literarias: "Innombrable" y "La Ballena blanca". Fue maestro de escuela durante treinta años. En 2005 obtuvo la prestigiosa beca Guggenheim.
POEMA DE LA FAMILIA
La calle, árbol de filos. Negro paraguas
Gravitando por la madre parca
Y un silencio de suicidas y de velos,
el escalpar cerrado, el hondo tifo,
jamás voces ni esmeralda.
El perro y el aire mueven
la baba de la piedad alumbra
el patio- y cumbran por las aguas compadecedoras,
en los cálatros
La pala desciende. Estoy partido.
Escapo al manto materno, al ojo maligno
del ocaso, al repentino cruce de los hierros
enero me revela, enero me enferma.
El sol calca las espaldas suspendidas
en restos de piedras, de espejismos, de narradas
palomas azulejas: ninguna forma de amor.
Pacen mordiendo medidas de sueño
los muchachos agudos, los rostros pascuales,
las sombras tempranas. Llevan espinas, llevan
dientes de cordero. Embestidos, entran y navegan:
la ciudad es una espuma de muerte,
una terrenal sandalia
que los potentes míseros encunan a la lengua
parda de las capillas.-
Roberto Raschella
Poemas seleccionados de "La Casa encantada" -Poesía Reunida (1979-2010). Editorial Fondo de Cultura Económico, Argentina.
Imágenes: pinturas del artista uruguayo, nacionalizado argentino Tarik Carson, del surrealismo.
viernes, 6 de enero de 2012
La poesía de Floridor
APELACION
Lo que pasa es que yo
como usted comprenderá
-no es porque yo lo diga
o porque esté usted presente-
ocurre que a nosotros
vale decir, se entiende
¿no le parece a usted?
Y por otras razones
que no es del caso señalar.-
Floridor Pérez: (Chile, 1937). Poeta. Desde 1988 es Director del Taller de Poesía de la Fundación Pablo Neruda. Pulicó su primer poemario "Para saber y cantar" en 1965. Estuvo preso durante la dictadura chilena, experiencia narrada en "Cartas de prisionero" (México, 1984).
Prisionero como varios otros escritores. Floridor va escribiendo ese libro que incluye poesía testimonial, política y social, pero también poesía amatoria y de reflexión metapoética. Su caso presenta semejanzas parciales con varios poetas de Chile: profesor primario que ejerce en pueblos terrosos, como Gabriela Mistral; hombre de origen rural, como Pablo de Rokha; socarrón y paródico como Nicanor Parra; demoroso en publicar, como Rojas. Combinadas, estas similitudes dan a su obra un aire de condensada chilenidad que se proyecta por toda Latinoamérica. Es autor además, entre otros, de "Cielografía de Chile" (1973), "Chilenas i chilenos" (1986), "Memorias de un condenado a amarte" (1993), "Navegación" (2000), "Antología del poema breve" (1998), etc. Desde 1994 es profesor de la Universidad Andrés Bello.
COMUNICADO DEL INCOMUNICADO
No teman:
el fracaso es la única situación
que sé afrontar con éxito.-
NATACHA
Le han dicho
con ese hombre
no tendrán dónde
caerse muertos.
Le he dicho
tendremos
todo el mundo
donde pararnos vivos.-
CIERTO QUE TARDÉ
Cierto que tardé mucho en encontrarte:
pero eran cuatro millones descientas
cuarenta y ocho mil quinientas treinta
las chilenas
cuando salí a buscarte.-
COPLAS DEL REGRESO
1
Te miro y miro
y ya no te veré
como te vi
aquellos largos meses
en que no pude
verte.
2
Si no sé qué decir
cállame a tiempo:
bésame
hasta que encuentre
la palabra
justa.
LA VICTORIA
Me pusieron contra la pared, manos arriba.
Me registraron meticulosamente.
Sólo hallaron retratos con tus ojos
y una antología con mis versos.
Noches sobre la piedra.
Días tras la alambrada.
No saben -nos decían- qué les espera.
Pero yo lo sabía:
tras días piedra meses muro,
tú me esperabas a la puerta del cuartel
y esa fue mi victoria.-
Floridor Pérez
Los poemas seleccionados pertenecen a su libro "Cartas de prisionero" Editorial Libros del Ciudadano, Santiago de Chile 2002.-
Imágenes: pinturas de Williams Carmona (Cuba 1967). Principal figura del llamado "surrealismo caribeño". Huérfano, fue adoptado de niño por el cantautor Pablo Milanés. Actualmente vive en Puerto Rico. Exhibe periodicamente en Nueva York y Los Ángeles.
quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio
Lo que pasa es que yo
como usted comprenderá
-no es porque yo lo diga
o porque esté usted presente-
ocurre que a nosotros
vale decir, se entiende
¿no le parece a usted?
Y por otras razones
que no es del caso señalar.-
Floridor Pérez: (Chile, 1937). Poeta. Desde 1988 es Director del Taller de Poesía de la Fundación Pablo Neruda. Pulicó su primer poemario "Para saber y cantar" en 1965. Estuvo preso durante la dictadura chilena, experiencia narrada en "Cartas de prisionero" (México, 1984).
Prisionero como varios otros escritores. Floridor va escribiendo ese libro que incluye poesía testimonial, política y social, pero también poesía amatoria y de reflexión metapoética. Su caso presenta semejanzas parciales con varios poetas de Chile: profesor primario que ejerce en pueblos terrosos, como Gabriela Mistral; hombre de origen rural, como Pablo de Rokha; socarrón y paródico como Nicanor Parra; demoroso en publicar, como Rojas. Combinadas, estas similitudes dan a su obra un aire de condensada chilenidad que se proyecta por toda Latinoamérica. Es autor además, entre otros, de "Cielografía de Chile" (1973), "Chilenas i chilenos" (1986), "Memorias de un condenado a amarte" (1993), "Navegación" (2000), "Antología del poema breve" (1998), etc. Desde 1994 es profesor de la Universidad Andrés Bello.
COMUNICADO DEL INCOMUNICADO
No teman:
el fracaso es la única situación
que sé afrontar con éxito.-
NATACHA
Le han dicho
con ese hombre
no tendrán dónde
caerse muertos.
Le he dicho
tendremos
todo el mundo
donde pararnos vivos.-
CIERTO QUE TARDÉ
Cierto que tardé mucho en encontrarte:
pero eran cuatro millones descientas
cuarenta y ocho mil quinientas treinta
las chilenas
cuando salí a buscarte.-
COPLAS DEL REGRESO
1
Te miro y miro
y ya no te veré
como te vi
aquellos largos meses
en que no pude
verte.
2
Si no sé qué decir
cállame a tiempo:
bésame
hasta que encuentre
la palabra
justa.
LA VICTORIA
Me pusieron contra la pared, manos arriba.
Me registraron meticulosamente.
Sólo hallaron retratos con tus ojos
y una antología con mis versos.
Noches sobre la piedra.
Días tras la alambrada.
No saben -nos decían- qué les espera.
Pero yo lo sabía:
tras días piedra meses muro,
tú me esperabas a la puerta del cuartel
y esa fue mi victoria.-
Floridor Pérez
Los poemas seleccionados pertenecen a su libro "Cartas de prisionero" Editorial Libros del Ciudadano, Santiago de Chile 2002.-
Imágenes: pinturas de Williams Carmona (Cuba 1967). Principal figura del llamado "surrealismo caribeño". Huérfano, fue adoptado de niño por el cantautor Pablo Milanés. Actualmente vive en Puerto Rico. Exhibe periodicamente en Nueva York y Los Ángeles.
quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio
jueves, 5 de enero de 2012
¿subir una escalera? -Cortázar-
No es tarea sencilla subir una escalera. Son complicadas esas delgadas y altas, de uso en grandes bibliotecas o las otras en espiral, angostas, que terminan o empiezan en un altillo de una casa antigua. Las hay de todo tipo desde las que se mostraban en las películas de Hollywood de marmol blanco ocupando todo el living, especiales para que bajaran las divas de vestido largo, hasta las del cine del neorrealismo italiano hechas de madera crujiente y sin barandas, casi una invitación a la caída. En este sencillo texto de 1962, de "Historias de Cronopios y de Famas" Julio Cortázar nos da, a su manera, las:
INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo
se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con
quiquedelucio@gmail.com
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INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo
se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con
el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizonal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando de esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.-
Julio Cortázar
Imágenes: pinturas de Marcel Duchamp "Desnudo bajando una escalera" y Joan Miró "Escalera de escape".
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