Nicolás Guillén
Poeta cubano nacido en Camagüey en 1902. Desde muy joven se inclinó por las actividades culturales. Su inclinación posmodernista y vanguardista lo convirtió en el autor más destacado de la poesía afro-antillana. Sus principales obras son: "Motivos de son" (1930), "Sóngoro Cosóngo" (1931), "El son entero", "La paloma de vuelo popular", "Tengo", "Poemas de amor", El gran zoo", "Por el mar de las Antillas anda un barco de papel", etc. Ocupó cargos importantes en la diplomacia después del triunfo de la revolución cubana. Falleció en La Habana en 1989.
"Nuestro canto
es como un musculo bajo la piel del alma,
nuestro sencillo canto"
DE QUE CALLADA MANERA poesía de Nicolás Guillén
¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera!
¡Yo, muriendo!
Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril
¿Quién nledijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!
En canbio, ¡Qué espiritual
que usted me bride una rosa
de su rosal principal!
De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!
LA TARDE PIDIENDO AMOR
La tarde pidiendo amor,
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.
Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada...
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.
No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida...
No.
¿PUEDES?
¿Puedes venderme el aire que pasa entre tus dedos
y te golpea la cara y te despeina?
¿Tal vez podrías venderme cinco pesos de viento,
o más, quizás venderme una tormenta?
¿Acaso el aire fino
me venderías, el aire
(no todo) que recorre
en tu jardín corolas y corolas,
en tu jardín para los pájaros,
diez pesos de aire fino?
El aire gira y pasa
en una mariposa-.
Nadie lo tiene, nadie.
¿Puedes venderme cielo,
el cielo azul a veces,
una parcela de tu cielo,
el que compraste, piensas tú, con los árboles
de tu huerto, como quien compra el techo con la casa?
¿Puedes venderme un dólar
de cielo, dos kilómetros
de cielo, un trozo, el que tú puedas,
de tu cielo?
El cielo está en las nubes.
Altas las nubes pasan.
Nadie las tiene, nadie.
¿Puedes venderme lluvia, el agua
que te ha dado tus lágrimas y que te moja la lengua ?
¿Puedes venderme un dólar de agua
de manantial, una nube preñada,
crespa y suave como una cordera,
o bien agua llovida en la montaña,
o el agua de los charcos
abandonados a los perros,
o una legua de mar, tal vez un lago,
cien dólares de lago?
El agua cae, rueda.
El agua rueda, pasa.
Nadie la tiene, nadie.
¿Puedes venderme tierra, la profunda
noche de las raíces; dientes
de dinosaurios y la cal
dispersa de lejanos esqueletos?
¿Puedes venderme selvas ya sepultadas, aves muertas,
peces de piedra, azufre
de los volcanes, mil millones de años
en espiral subiendo? ¿Puedes
venderme tierra, puedes
venderme tierra, puedes?
La tierra tuya es mía.
Todos los pies la pisan.
Nadie la tiene, nadie.-
Nicolás Guillén
Imágenes: pinturas de la artista rusa Yulia Luchkina (Moscú, 1980)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quique de lucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
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lunes, 11 de febrero de 2013
sábado, 9 de febrero de 2013
La idolatrada
Pablo de Rokha
Poeta chileno, nació en Licantén en 1894. Su nombre real era Calos Díaz Loyola. Terminó sus estudios de Humanidades en Santiago y abandonó Derecho en la Universidad para dedicarse por entero a la actividad literaria. Su obra la componen cuarenta y seis volúmenes, entre libros de poesía, folletos, ensayos y antologías. En 1922 autoeditó su libro "Los gemidos", obra esencial para comprender la literatura castellana del siglo XX. Aunque el extenso poemario no fue muy bien acogido por la crítica de la época, hoy es considerado como una de las más importantes obras vanguardistas del continente americano. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1965. En 1967, publicó el que fue su último libro editado en vida: "Mundo a mundo: Francia", en 1968 se quitó la vida de un balazo.
"Naciste tú llorando y sollozó la vida;
yo te comparo a una cadena de fatigas
hecha para amarrar estrellas en desorden"
LA IDOLATRADA poesía de Pablo de Rokha
Montaña de versos, brazada de sueños
ardiendo,
tú
sobre mi cuerpo;
llaga de sol, llaga de miel, llaga de luz encima
de las frutas clásicas,
incendio,
leña de pena...
Como camino polvoroso,
así
tu amor
embellece y alegra entristecido.
Viejo y negro pueblo de tórtolos crepusculares;
casa de los naranjos melancólicos
y las tejas lluviosas;
casona de herrumbre con gatos oblicuos y tristes;
con limoneros, solteronas y días domingos,
con villorrios y viajeros, con postinos de cansancio,
con carretas de tonadas en las vitrinas anacrónicas;
país de las provincias y los pianos ruinosos
bajo el poniente irremediable,
país de los sepulcros, los borrachos y las rutas de otoño,
yo.
y tú,
tú, pequeña, curiosa, morena, asomada en las ventanas...
Quiero la vida porque tú eres vida,
quiero la sombra porque tú eres sombra, mujer,
quiero la tierra porque tú eres tierra;
y tus besos como higos
como agua de fuentes rurales.
como uvas
llenas de mar, cantando desde las viñas cósmicas;
acepto la materia y la tristeza
porque tu carne es triste,
porque tu alma es triste
como la higuera de las parábolas.
Abierta
frente al universo
abierta,
eres cual una herida de la Tierra.
poblada de voces mundiales,
madura de goces fragantes...
¡palabra del siglo, muñeca de ojazos negros!...
panorama del hombre y del tiempo
cruzando mis huesos!...
Aventurero con espanto,
columpio mi gesto pirata,
como un fruto enorme y podrido,
entre la nada y la nada;
encima tú, como un beso en un mundo,
encima tú, temblando,
encima tú, como un canto en un muerto,
encima tú, como un nido en un árbol
estupendo,
paloma de los lindes últimas.
Eres clara como la muerte,
eres buena como la muerte
y profunda como la muerte;
dulce y triste como sol de invierno;
llenas de nidos y frutos,
como un bosque inmenso o una humilde casa de campo:
arada por la maternidad,
los hijos te engrandecen como a la tierra el surco,
mujer, la idolatrada.
mujer, la idolatrada.
Hermana de la luna,
la pena,
la lluvia
y el destino de las cosas,
determinas el límite
de lo absoluto y lo infinito
con la rayita azul de tu existencia.
Embajadora de las golondrinas,
mujer, la idolatrada;
frente a la creación , adolorida;
bendita y amada
por
los siglos
de
los siglos...
¡coronada de pueblos y de niños!.-
LA FORMA ÉPICA DEL ENGAÑO
El mundo no lo entiendo, soy yo mismo
las montañas, el mar, la agricultura,
pues mi intuición procrea un magnetismo
entre el paisaje y la literatura.
Los anchos ríos hondos en mi abismo,
al arrastrar pedazos de locura,
van por adentro del metabolismo,
como el veneno por la mordedura.
Relincha un potro en mi vocabulario,
y antiguas norias dan un son agrario,
como un novillo, a la imagen tallada.
Un gran lagar nacional hierve adentro,
y cuando busco lo inmenso lo encuentro
en la voz popular de tu mirada.-
Pablo de Rokha
Imágenes: Alexey Kurbatov, diseñador e ilustrador ruso, nacido en Moscú.
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
Poeta chileno, nació en Licantén en 1894. Su nombre real era Calos Díaz Loyola. Terminó sus estudios de Humanidades en Santiago y abandonó Derecho en la Universidad para dedicarse por entero a la actividad literaria. Su obra la componen cuarenta y seis volúmenes, entre libros de poesía, folletos, ensayos y antologías. En 1922 autoeditó su libro "Los gemidos", obra esencial para comprender la literatura castellana del siglo XX. Aunque el extenso poemario no fue muy bien acogido por la crítica de la época, hoy es considerado como una de las más importantes obras vanguardistas del continente americano. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1965. En 1967, publicó el que fue su último libro editado en vida: "Mundo a mundo: Francia", en 1968 se quitó la vida de un balazo.
"Naciste tú llorando y sollozó la vida;
yo te comparo a una cadena de fatigas
hecha para amarrar estrellas en desorden"
LA IDOLATRADA poesía de Pablo de Rokha
Montaña de versos, brazada de sueños
ardiendo,
tú
sobre mi cuerpo;
llaga de sol, llaga de miel, llaga de luz encima
de las frutas clásicas,
incendio,
leña de pena...
Como camino polvoroso,
así
tu amor
embellece y alegra entristecido.
Viejo y negro pueblo de tórtolos crepusculares;
casa de los naranjos melancólicos
y las tejas lluviosas;
casona de herrumbre con gatos oblicuos y tristes;
con limoneros, solteronas y días domingos,
con villorrios y viajeros, con postinos de cansancio,
con carretas de tonadas en las vitrinas anacrónicas;
país de las provincias y los pianos ruinosos
bajo el poniente irremediable,
país de los sepulcros, los borrachos y las rutas de otoño,
yo.
y tú,
tú, pequeña, curiosa, morena, asomada en las ventanas...
Quiero la vida porque tú eres vida,
quiero la sombra porque tú eres sombra, mujer,
quiero la tierra porque tú eres tierra;
y tus besos como higos
como agua de fuentes rurales.
como uvas
llenas de mar, cantando desde las viñas cósmicas;
acepto la materia y la tristeza
porque tu carne es triste,
porque tu alma es triste
como la higuera de las parábolas.
Abierta
frente al universo
abierta,
eres cual una herida de la Tierra.
poblada de voces mundiales,
madura de goces fragantes...
¡palabra del siglo, muñeca de ojazos negros!...
panorama del hombre y del tiempo
cruzando mis huesos!...
Aventurero con espanto,
columpio mi gesto pirata,
como un fruto enorme y podrido,
entre la nada y la nada;
encima tú, como un beso en un mundo,
encima tú, temblando,
encima tú, como un canto en un muerto,
encima tú, como un nido en un árbol
estupendo,
paloma de los lindes últimas.
Eres clara como la muerte,
eres buena como la muerte
y profunda como la muerte;
dulce y triste como sol de invierno;
llenas de nidos y frutos,
como un bosque inmenso o una humilde casa de campo:
arada por la maternidad,
los hijos te engrandecen como a la tierra el surco,
mujer, la idolatrada.
mujer, la idolatrada.
Hermana de la luna,
la pena,
la lluvia
determinas el límite
de lo absoluto y lo infinito
con la rayita azul de tu existencia.
Embajadora de las golondrinas,
mujer, la idolatrada;
frente a la creación , adolorida;
bendita y amada
por
los siglos
de
los siglos...
¡coronada de pueblos y de niños!.-
LA FORMA ÉPICA DEL ENGAÑO
El mundo no lo entiendo, soy yo mismo
las montañas, el mar, la agricultura,
pues mi intuición procrea un magnetismo
entre el paisaje y la literatura.
Los anchos ríos hondos en mi abismo,
al arrastrar pedazos de locura,
van por adentro del metabolismo,
como el veneno por la mordedura.
Relincha un potro en mi vocabulario,
y antiguas norias dan un son agrario,
como un novillo, a la imagen tallada.
Un gran lagar nacional hierve adentro,
y cuando busco lo inmenso lo encuentro
en la voz popular de tu mirada.-
Pablo de Rokha
Imágenes: Alexey Kurbatov, diseñador e ilustrador ruso, nacido en Moscú.
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
jueves, 7 de febrero de 2013
La Voz
Heberto Padilla
Poeta cubano nacido en Pinar del Río, en 1932. Estudió Derecho y Filosofía en la Universidad de La Habana, brillando desde muy joven en el panorama intelectual de su país. Publicó su primer libro de poemas en 1948 "Las rasas audaces", obtuvo el Premio Casa de las Américas por su libro "El justo tiempo humano". En 1966 le fue otorgado por unanimidad el Premio Nacional de Poesía. Parte de su obra está contenida en los volúmenes "El hombre junto al mar" (1981), "Un puente, una casa de piedra" (1998), "Provocaciones" (1973), etc. Es una de las figuras más relevantes de la poesía cubana contemporánea. Falleció en Estados Unidos, donde se había radicado, en septiembre de 2000.
"De un rumor
creciente y voluptuoso
se llenan para mí los días
para el inevitable maleficio"
LA VOZ poesía de Heberto Padilla
No es la guitarra lo que alegra
o ahuyenta el miedo en la medianoche
No es su bordón redondo y manso
como el ojo de un buey
No es la mano que roza o se aferra a las cuerdas
buscando los sonidos
sino la voz humana cuando canta
y propaga los ensueños del hombre.-
ENTRE MARZO Y ABRIL...
Entre marzo y abril está mi mes más cruel
Apretado a tus brazos
ascua feliz
el más tierno y salvaje
te dije:
estos tienen que ser los brazos del amor
Puse tus ojos y tus labios abiertos
debajo de los míos
y caímos cantando en el sofá
fue la última vez en que pudimos amar
sin sobresaltos.
y en vez de libros
flores
y un hechizo calcáreo en la pared
con manchas
y la espuma de los muebles de mimbre
orleando tu aurora
abriendo abanicos de fuego
lanzallamas
y un cielo
y una constelación que se agigantan
muslos y miembros inmortales
y mi oído en tu vientre
donde te late un nuevo corazón
y en tu entraña
ahora estás embarazada
en la abertura exigua de cada poro
el eterno deseo
la única escritura digna de nuestros nombres
y el retrato de Marx
junto al de nuestros padres
implorando
que arranquemos del mundo la tristeza
Nos alzamos
nos vestimos
le arrancamos al mundo la tristeza
sonreímos
te sentaste a mi lado
me miraste
y yo
el escueto y lógico
te grité
fuego mío, bruñido por la vida
laurel invulnerable
tacto
jadeo
gozo
Algo de eso te dije o te grité
con el horror de que pudieran acabarse
de pronto las palabras
Y continuábamos desnudos
Nadie que no seas tú
podría plegarse a la modulación
urgente de mis días
te dije
en realidad quería susurrarte mis años
pero eso te alegró
y te dormiste
protegida
confiada
los libros
y la ropa
por el suelo
Cuando duermes parece que te ahogas o sufres
Me das miedo
Ése era yo
tú describiéndome
asustada con mi respiración
De modo que esperé a que durmieras
mucho rato
para que nadie pudiera despertarte
nunca nada ni nadie
animales del siglo
enlazados desnudos
y el mundo entre los dos
¿o una cara del mundo?
¿Pero cuál?
Luego fueron zapatos burdos
apresurados
no en la yerba
en el suelo
en la penumbra
en el amanecer
yo vistiéndome adormilado
oyendo
no tu respiración
sino la orden
la más humana
desvistiéndome luego en otro sitio
audible de las voces
vuelto a vestir
con una tela del color de la tierra
un efecto sencillo en una sinfonía
Adelante camina
la más humana
de las voces
Golpetazos
aullidos
Yo subiendo
bajando escaleras
del color de la tela
Puertas
abriéndose
cerrándose
entre marzo y abril
un golpe de metal sobre metal
una cara del mundo.
¿Pero cuál?
Un mes oculto entre otros dos
¿el más cruel? ¿el más fiel?
Y la pared garabateada a punta de cucharas
nombres
fechas
despedidas
pedazos de oraciones
La litera es también color tierra como la tela
El techo y la letrina son también muy oscuros
del color de la tela.-
(de "El hombre junto al mar", 1981)
Heberto Padilla
Imágenes: pinturas del artista italiano Amedeo Modigliani (Livorno, 1884-París, 1920)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
Poeta cubano nacido en Pinar del Río, en 1932. Estudió Derecho y Filosofía en la Universidad de La Habana, brillando desde muy joven en el panorama intelectual de su país. Publicó su primer libro de poemas en 1948 "Las rasas audaces", obtuvo el Premio Casa de las Américas por su libro "El justo tiempo humano". En 1966 le fue otorgado por unanimidad el Premio Nacional de Poesía. Parte de su obra está contenida en los volúmenes "El hombre junto al mar" (1981), "Un puente, una casa de piedra" (1998), "Provocaciones" (1973), etc. Es una de las figuras más relevantes de la poesía cubana contemporánea. Falleció en Estados Unidos, donde se había radicado, en septiembre de 2000.
"De un rumor
creciente y voluptuoso
se llenan para mí los días
para el inevitable maleficio"
LA VOZ poesía de Heberto Padilla
No es la guitarra lo que alegra
o ahuyenta el miedo en la medianoche
No es su bordón redondo y manso
como el ojo de un buey
No es la mano que roza o se aferra a las cuerdas
buscando los sonidos
sino la voz humana cuando canta
y propaga los ensueños del hombre.-
ENTRE MARZO Y ABRIL...
Entre marzo y abril está mi mes más cruel
Apretado a tus brazos
ascua feliz
el más tierno y salvaje
te dije:
estos tienen que ser los brazos del amor
Puse tus ojos y tus labios abiertos
debajo de los míos
y caímos cantando en el sofá
fue la última vez en que pudimos amar
sin sobresaltos.
y en vez de libros
flores
y un hechizo calcáreo en la pared
con manchas
y la espuma de los muebles de mimbre
orleando tu aurora
abriendo abanicos de fuego
lanzallamas
y un cielo
y una constelación que se agigantan
muslos y miembros inmortales
y mi oído en tu vientre
donde te late un nuevo corazón
y en tu entraña
ahora estás embarazada
en la abertura exigua de cada poro
el eterno deseo
la única escritura digna de nuestros nombres
y el retrato de Marx
junto al de nuestros padres
implorando
que arranquemos del mundo la tristeza
Nos alzamos
nos vestimos
le arrancamos al mundo la tristeza
sonreímos
te sentaste a mi lado
me miraste
y yo
el escueto y lógico
te grité
fuego mío, bruñido por la vida
laurel invulnerable
tacto
jadeo
gozo
Algo de eso te dije o te grité
con el horror de que pudieran acabarse
de pronto las palabras
Y continuábamos desnudos
Nadie que no seas tú
podría plegarse a la modulación
urgente de mis días
te dije
en realidad quería susurrarte mis años
pero eso te alegró
y te dormiste
protegida
confiada
los libros
y la ropa
por el suelo
Cuando duermes parece que te ahogas o sufres
Me das miedo
Ése era yo
tú describiéndome
asustada con mi respiración
De modo que esperé a que durmieras
mucho rato
para que nadie pudiera despertarte
nunca nada ni nadie
animales del siglo
enlazados desnudos
y el mundo entre los dos
¿o una cara del mundo?
¿Pero cuál?
Luego fueron zapatos burdos
apresurados
no en la yerba
en el suelo
en la penumbra
en el amanecer
yo vistiéndome adormilado
oyendo
no tu respiración
sino la orden
la más humana
desvistiéndome luego en otro sitio
audible de las voces
vuelto a vestir
con una tela del color de la tierra
un efecto sencillo en una sinfonía
Adelante camina
la más humana
de las voces
Golpetazos
aullidos
Yo subiendo
bajando escaleras
del color de la tela
Puertas
abriéndose
cerrándose
entre marzo y abril
un golpe de metal sobre metal
una cara del mundo.
¿Pero cuál?
Un mes oculto entre otros dos
¿el más cruel? ¿el más fiel?
Y la pared garabateada a punta de cucharas
nombres
fechas
despedidas
pedazos de oraciones
La litera es también color tierra como la tela
El techo y la letrina son también muy oscuros
del color de la tela.-
(de "El hombre junto al mar", 1981)
Heberto Padilla
Imágenes: pinturas del artista italiano Amedeo Modigliani (Livorno, 1884-París, 1920)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
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miércoles, 6 de febrero de 2013
Arenas movedizas
Jacques Prévert
(Francia, 1900-1977)
"No te ofendas si te tuteo
yo tuteo a todos los que amo
aunque los haya visto sólo una vez.
Tuteo a todos los que se aman
aunque no los conozca"
ARENAS MOVEDIZAS poesía de Jacques Prévert
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Y tú
como un alga dulcemente acariciada por el viento
En las arenas del viento te agitas entre sueños
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Pero en tus ojos entreabiertos
han quedado dos pequeñas olas
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
Dos pequeñas olas para ahogarme.-
EL ESCOLAR PEREZOSO
Dice no con la cabeza
pero dice sí con el corazón
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor
está de pie
lo interrogan
le plantean todos los problemas
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo
los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigios
con tizas de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.-
EN LA TIENDA DE LA FLORISTA
Un hombre entra a la tienda de la florista
y elige flores
la florista envuelve las flores
el hombre se lleva la mano al bolsillo
para buscar el dinero
el dinero para pagar las flores
pero al mismo tiempo se lleva
súbitamente
la mano al corazón
y cae
Al mismo tiempo que cae
el dinero rueda por el suelo
y también las flores caen
al mismo tiempo que el hombre
al mismo tiempo que el dinero
y la florista se queda allí
ante el dinero que rueda
ante las flores que se marchitan
ante el hombre que se muere
sin duda todo es muy triste
es necesario que la florista
haga algo
pero no sabe qué hacer
no sabe
por dónde empezar
Hay tantas cosas por hacer
con ese hombre que se muere
esas flores que se marchitan
y ese dinero
ese dinero que rueda
que no deja de rodar.-
Jacques Prévert
Imágenes: pinturas del artista surrealista René Magritte (Bélgica, 1898-1967)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
(Francia, 1900-1977)
"No te ofendas si te tuteo
yo tuteo a todos los que amo
aunque los haya visto sólo una vez.
Tuteo a todos los que se aman
aunque no los conozca"
ARENAS MOVEDIZAS poesía de Jacques Prévert
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Y tú
como un alga dulcemente acariciada por el viento
En las arenas del viento te agitas entre sueños
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Pero en tus ojos entreabiertos
han quedado dos pequeñas olas
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
Dos pequeñas olas para ahogarme.-
EL ESCOLAR PEREZOSO
Dice no con la cabeza
pero dice sí con el corazón
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor
está de pie
lo interrogan
le plantean todos los problemas
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo
los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigios
con tizas de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.-
EN LA TIENDA DE LA FLORISTA
Un hombre entra a la tienda de la florista
y elige flores
la florista envuelve las flores
el hombre se lleva la mano al bolsillo
para buscar el dinero
el dinero para pagar las flores
pero al mismo tiempo se lleva
súbitamente
la mano al corazón
y cae
Al mismo tiempo que cae
el dinero rueda por el suelo
y también las flores caen
al mismo tiempo que el hombre
al mismo tiempo que el dinero
y la florista se queda allí
ante el dinero que rueda
ante las flores que se marchitan
ante el hombre que se muere
sin duda todo es muy triste
es necesario que la florista
haga algo
pero no sabe qué hacer
no sabe
por dónde empezar
Hay tantas cosas por hacer
con ese hombre que se muere
esas flores que se marchitan
y ese dinero
ese dinero que rueda
que no deja de rodar.-
Jacques Prévert
Imágenes: pinturas del artista surrealista René Magritte (Bélgica, 1898-1967)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
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lunes, 4 de febrero de 2013
Te sé
José María Parreño
Poeta, narrador y ensayista español nacido en Madrid en 1958. Es Doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Fue profesor visitante en la Duke University de Estados Unidos, en 1994 recibió una beca de la United States Information Agency. De su extensa obra , merecen destacarse los títulos: "Instrucciones para blindar un corazón" (1981) finalista de Adonais, "Libro de las sombras" (1985) Premio Leonor; "Las reglas del fuego" (1987), "Fe de erratas" (1990), "Piedra del alma" (1994), "Telegrama" (1995), "Llanto bailable" (2003), "Poemas de amor o no" (2005), "Calendario" (2005), etc. Es autor de algunas traducciones y antologías y miembro de importantes jurados literarios.
"Una voz íntima dice
que hice mal
y otra más honda
que no tiene importancia"
TE SÉ poesía de José María Parreño
Te sé
oxidada de silencio y noviembre
y abrazada a tus piernas
y desnuda
se te enfría
la saliva en los labios
y hasta tu sombra es dura
en la alcoba
tus medias derramadas
son medusas
de un mar
al que no iremos nunca.-
DE PODER ELEGIR
De poder elegir
sería una brizna
una gota
una gata
belleza
o no belleza
sin esfuerzo
armonía inédita
de la casualidad
de poder elegir
habría sido un Paul Klee:
un universo de colores libres
roturado sin vergüenza ni pena
un espacio tensado con humor
de poder elegir:
una patria digna
un rictus jovial
un pecho bastante para el corazón
de poder elegir.-
ERES LA ESPINA
Eres la espina
del espino en flor
del firmamento.
Te marchas para mí
y enhebras la mirada
de los muertos.
Por ser fugaz te afila
en espina
el poema.
Por caer y perderte
subrayando el silencio
te prefiero.
También caigo y me pierdo.
También alguien al verme
cree en su suerte.
Y también se equivoca.-
TE ENTERRARÉ EN UN VERSO
Te enterraré en un verso
que no he encontrado aún,
maniatada con tinta
en una zanja escrita a tu medida,
en un renglón de abismo
cavado para ti.
Te haré pedazos, letras.
Desmembrada. Y así
todos podrán leerte
y nadie, escúchame,
nadie
descubrirá tu cuerpo.-
José María Parreño
Imágenes: pinturas del artista español Joan Miró (Barcelona, 1893-1983)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
Poeta, narrador y ensayista español nacido en Madrid en 1958. Es Doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Fue profesor visitante en la Duke University de Estados Unidos, en 1994 recibió una beca de la United States Information Agency. De su extensa obra , merecen destacarse los títulos: "Instrucciones para blindar un corazón" (1981) finalista de Adonais, "Libro de las sombras" (1985) Premio Leonor; "Las reglas del fuego" (1987), "Fe de erratas" (1990), "Piedra del alma" (1994), "Telegrama" (1995), "Llanto bailable" (2003), "Poemas de amor o no" (2005), "Calendario" (2005), etc. Es autor de algunas traducciones y antologías y miembro de importantes jurados literarios.
"Una voz íntima dice
que hice mal
y otra más honda
que no tiene importancia"
TE SÉ poesía de José María Parreño
Te sé
oxidada de silencio y noviembre
y abrazada a tus piernas
y desnuda
se te enfría
la saliva en los labios
y hasta tu sombra es dura
en la alcoba
tus medias derramadas
son medusas
de un mar
al que no iremos nunca.-
DE PODER ELEGIR
De poder elegir
sería una brizna
una gota
una gata
belleza
o no belleza
sin esfuerzo
armonía inédita
de la casualidad
de poder elegir
habría sido un Paul Klee:
un universo de colores libres
roturado sin vergüenza ni pena
un espacio tensado con humor
de poder elegir:
una patria digna
un rictus jovial
un pecho bastante para el corazón
de poder elegir.-
ERES LA ESPINA
Eres la espina
del espino en flor
del firmamento.
Te marchas para mí
y enhebras la mirada
de los muertos.
Por ser fugaz te afila
en espina
el poema.
Por caer y perderte
subrayando el silencio
te prefiero.
También caigo y me pierdo.
También alguien al verme
cree en su suerte.
Y también se equivoca.-
TE ENTERRARÉ EN UN VERSO
Te enterraré en un verso
que no he encontrado aún,
maniatada con tinta
en una zanja escrita a tu medida,
en un renglón de abismo
cavado para ti.
Te haré pedazos, letras.
Desmembrada. Y así
todos podrán leerte
y nadie, escúchame,
nadie
descubrirá tu cuerpo.-
José María Parreño
Imágenes: pinturas del artista español Joan Miró (Barcelona, 1893-1983)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
sábado, 2 de febrero de 2013
Preludio de esperanza
Mi profundo agradecimiento a los lectores y amigos del blog que han permitido superar las 200.000 visitas desde su inicio, allá en mayo de 2011. Sigo en este camino de antologar la poesía hispanoamericana principalmente, con el único objetivo de difundir las letras de los escritores famosos y aquellos que también merecen ser destacados. Este es el camino que propongo, aunque nunca sabré si es el único o el bueno. Para celebrarlo juntos, si les parece, qué mejor que la lectura compartida de los poemas de un maestro. Gracias.
Vicente Huidobro
(Santiago de Chile, 1893-1948)
Epitafio:"Aquí yace el poeta Vicente Huidobro/ Abrid la tumba/ Al fondo de esta tumba se ve el mar"
"El último verso nunca será cantado
Levantando un niño al viento
una mujer decía adiós desde la playa"
PRELUDIO DE ESPERANZA poesía de Vicente Huidobro
Cantas y cantas hablas y hablas
y ruedas por el tiempo
y lloras como liro desatado
y suspiras entre largos agonizantes
que no saben qué decir
A veces también ríes con tus huesos de gran noche
señalados en su sitio de esqueleto
Designados en su trozo de tierra saludando al cielo
pide conformidad para tus altos intereses
En el país de la esperanza
que despierta en tus costillas
Pide lección al árbol acusado por sus excesos
y sus alas habituadas a todo trance
Escucha la salida del río
escucha la sombra dentro de la flor.
Cantas y cantas hablas y hablas
Y sueñas que la especie olvidará tinieblas
Pronto pronto el olvido del llanto
Las lágrimas armadas de tan lejana luz
Como animales numerados que van saliendo del mar
Pronto el olvido de tanta sombra suspirada
Pronto el futuro de horizontes que conoce su pasión
Cantas y cantas
Y tienes una voz acumulada
Tienes una voz con ciertos lados dolorosos
Y ciertos rincones impacientes
Y gotas de astros perdidos por su tierno corazón
Tienes cascadas en tus regiones más pensadoras
Tienes objetos convertidos en vidrio al fondo de tus ojos
Tienes rutas nacidas para el oscuro sonar de la garganta
Puedes hacer un nudo de puertas con tus enigmas
Y así mismo desatar el tiempo entre sonidos y presagios
Puedes dar una parte a tu luz en el camino mismo
Hablas y hablas
Y ya sabemos que es como el ruido de la lluvia
que cae de cabeza sobre el campo
Pero tu ruido lleva sueños y puntas de hojas pensativas
Lleva un bronce que ha escarbado cenizas y montañas.
Cantas y cantas lloras y lloras
Y en tu llorar hay el combate de la muerte y de la marcha
Todas las últimas batallas con su color de límite
Y en tu silencio crecen árboles
tan decididos como las borrascas
Y la muerte obedece a su mundo tembloroso
ardiendo en sueños de clave visionaria.
Hablas y hablas miras y miras
Y sientes la corteza que te separa de las ansias ajenas
Sientes desde adentro de ti mismo
los impulsos del mundo los latidos de la tierra
Y los tormentos de todas las crisálidas
En su escafandra de enigmas
sientes las alas ciegas de tus signos jadeantes
Y esa agua olvidada de sus mares
que corre en tus arterias.
Cantas y cantas ríes y ríes
Y tienes una dulzura que te come los huesos
Y oyes crujir la tierra que no sabe su nombre
y le duelen los árboles
Le duele el mar con todas sus olas
Le duele el paso de los hombres
y los arroyos oscuros que se entrecruzan
En un pacto ungido por la nobleza de sus años.
Lloras y lloras miras y miras ríes y ríes
Y te detienes pensativo en medio de tantos ecos
En esta tierra de entusiasmos secretos
En estos vientos que traen apariencias de destinos
Y contemplas de un lado el empezar del mundo
Del otro la noche de cristales espantados
Y te vas y buscas ansioso
esa música rasgada por donde se evade la casa
Y desaparece moviendo el corazón entre fantasmas
Cuando el sol te reemplaza de repente
Qué quieres que te diga
A tiempo de mirar caen las plumas
Como vejez de palabra en traje de alma
Qué quieres que te diga
El mundo baja por tus angustias a tu encuentro.
Cantas y cantas y hablas y hablas
Y te olvidas de todo para que todo te olvide
Hablas y hablas cantas y cantas
Lloras y lloras miras y miras ríes y ríes
Y te vas en silueta de aire.-
CANTAR DE LOS CANTARES
Cantar
Todos los días
Cantar
Ella vendrá tan rápida
Que su nombre se quedará olvidada
sin poder encontrar
En el camino
Las nubes hidrófilas
Se rasgan en las cimas de las hojas
La lluvia
Detrás del agua
El sol
Al final de una canción
Alguien doblará los años
Y caerá en mis brazos.-
Vicente Huidobro
Imágenes: pinturas del artista ruso Alex Lashkevich (Leningrado, 1964)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
Vicente Huidobro
(Santiago de Chile, 1893-1948)
Epitafio:"Aquí yace el poeta Vicente Huidobro/ Abrid la tumba/ Al fondo de esta tumba se ve el mar"
"El último verso nunca será cantado
Levantando un niño al viento
una mujer decía adiós desde la playa"
PRELUDIO DE ESPERANZA poesía de Vicente Huidobro
Cantas y cantas hablas y hablas
y ruedas por el tiempo
y lloras como liro desatado
y suspiras entre largos agonizantes
que no saben qué decir
A veces también ríes con tus huesos de gran noche
señalados en su sitio de esqueleto
Designados en su trozo de tierra saludando al cielo
pide conformidad para tus altos intereses
En el país de la esperanza
que despierta en tus costillas
Pide lección al árbol acusado por sus excesos
y sus alas habituadas a todo trance
Escucha la salida del río
escucha la sombra dentro de la flor.
Cantas y cantas hablas y hablas
Y sueñas que la especie olvidará tinieblas
Pronto pronto el olvido del llanto
Las lágrimas armadas de tan lejana luz
Como animales numerados que van saliendo del mar
Pronto el olvido de tanta sombra suspirada
Pronto el futuro de horizontes que conoce su pasión
Cantas y cantas
Y tienes una voz acumulada
Tienes una voz con ciertos lados dolorosos
Y ciertos rincones impacientes
Y gotas de astros perdidos por su tierno corazón
Tienes cascadas en tus regiones más pensadoras
Tienes objetos convertidos en vidrio al fondo de tus ojos
Tienes rutas nacidas para el oscuro sonar de la garganta
Puedes hacer un nudo de puertas con tus enigmas
Y así mismo desatar el tiempo entre sonidos y presagios
Puedes dar una parte a tu luz en el camino mismo
Hablas y hablas
Y ya sabemos que es como el ruido de la lluvia
que cae de cabeza sobre el campo
Pero tu ruido lleva sueños y puntas de hojas pensativas
Lleva un bronce que ha escarbado cenizas y montañas.
Cantas y cantas lloras y lloras
Y en tu llorar hay el combate de la muerte y de la marcha
Todas las últimas batallas con su color de límite
Y en tu silencio crecen árboles
tan decididos como las borrascas
Y la muerte obedece a su mundo tembloroso
ardiendo en sueños de clave visionaria.
Hablas y hablas miras y miras
Y sientes la corteza que te separa de las ansias ajenas
Sientes desde adentro de ti mismo
los impulsos del mundo los latidos de la tierra
Y los tormentos de todas las crisálidas
En su escafandra de enigmas
sientes las alas ciegas de tus signos jadeantes
Y esa agua olvidada de sus mares
que corre en tus arterias.
Cantas y cantas ríes y ríes
Y tienes una dulzura que te come los huesos
Y oyes crujir la tierra que no sabe su nombre
y le duelen los árboles
Le duele el mar con todas sus olas
Le duele el paso de los hombres
y los arroyos oscuros que se entrecruzan
En un pacto ungido por la nobleza de sus años.
Lloras y lloras miras y miras ríes y ríes
Y te detienes pensativo en medio de tantos ecos
En esta tierra de entusiasmos secretos
En estos vientos que traen apariencias de destinos
Y contemplas de un lado el empezar del mundo
Del otro la noche de cristales espantados
Y te vas y buscas ansioso
esa música rasgada por donde se evade la casa
Y desaparece moviendo el corazón entre fantasmas
Cuando el sol te reemplaza de repente
Qué quieres que te diga
A tiempo de mirar caen las plumas
Como vejez de palabra en traje de alma
Qué quieres que te diga
El mundo baja por tus angustias a tu encuentro.
Cantas y cantas y hablas y hablas
Y te olvidas de todo para que todo te olvide
Hablas y hablas cantas y cantas
Lloras y lloras miras y miras ríes y ríes
Y te vas en silueta de aire.-
CANTAR DE LOS CANTARES
Cantar
Todos los días
Cantar
Ella vendrá tan rápida
Que su nombre se quedará olvidada
sin poder encontrar
En el camino
Las nubes hidrófilas
Se rasgan en las cimas de las hojas
La lluvia
Detrás del agua
El sol
Al final de una canción
Alguien doblará los años
Y caerá en mis brazos.-
Vicente Huidobro
Imágenes: pinturas del artista ruso Alex Lashkevich (Leningrado, 1964)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
viernes, 1 de febrero de 2013
El abrazo
José Lezama Lima
Poeta y ensayista cubano nacido en La Habana en diciembre de 1910 y fallecido en la misma ciudad en agosto de 1976. Es considerado como el escritor más representativo de la literatura hispanoamericana de ese país junto a José Martí. Su estilo barroco ha influido en numerosos escritores de habla hispana. Dirigió numerosas revistas literarias contribuyendo con importantes textos como "Muerte de Narciso" y "Enemigo rumor". En 1966 publicó "Paradiso" donde desarrolló en prosa su sistema poético, es considerada como una de las más brillantes novelas modernas de idioma español. Escribió también varios libros de ensayos.
"Una oscuridad suave pervierte
aquella luna prolongada en sesgo
de la gaviota y de la línea errante"
EL ABRAZO poesía de José Lezama Lima
Los dos cuerpos
avanzan, después de romper el espejo
intermedio, cada cuerpo reproduce
al que está enfrente, comenzando
a sudar como los espejos.
Saben que hay un momento
en que los pellizcará una sombra
algo como el rocío, indetenible como el humo.
La respiración desconocida
de lo otro, del cielo que se inclina
y parpadea, se rompe
muy despacio esa cáscara de huevo.
La mano puesta en el hombro de la mujer.
Nace en ellos otro temblor,
el invisible, el intocable, el que está ahí,
grande como la casa, que es otro cuerpo
que contiene y luego se precipita
en un río invisible, intocable.
Las piernas tiemblan, afanosas de llegar
a la tierra descifrada,
están ahora en el cuerpo sellado.
Comienza apoyándose enteramente,
un cuerpo oscuro que penetra
en la otra luz
que se va volviendo oscura
y que es ella ahora la que comienza
a penetrar.
Lo oscuro húmedo que desciende
en nuestro cuerpo.
Tiemblan como la llama
rodeada de una oscilante cuerpo oscuro.
La penetración en lo oscuro,
pero el punto de apoyo es ligeramente incandescente,
después luminoso
como los ojos acabados de nacer,
cuando comienzan su victoriosa aprobación.
La mano no está ya en el otro hombro.
Se establece otro puente
que respaldan los cuerpos penetrantes.
Ya los dos cuerpos desaparecen,
es la gran nebulosa oscura
que apuntala su aspa de molino.
Los dos cuerpos giran
en la rueda de volantes chispas.
Como después de una lenta y larga nadada,
reaparecen los cabellos llenos de tritones.
Miramos hacia atrás separando el oleaje
y aparece el desierto con alfombras y dátiles.
Los dos cuerpos desaparecen
en un punto que abre su boca.
Lo húmedo, lo blando,
la esponja infinitamente extensiva,
responden en la puerta,
abrillantada con ungüentos
de potros matinales
y luces de faisanes con los ojos apenas recordados.
El dolmen que regala los dones
en la puerta aceitada,
suena silenciosamnete su madera vieja.
Los dos cuerpos desaparecen
y se unen en el borde de una nube.
La manta, la lechuza marina,
seca el sudor estrellado
que los cuerpos exhalan en la crucifixión.
Los dos cuerpos ceñidos,
se enredan y crujen en el casquete boreal.-
ESPERAR LA AUSENCIA
Estar en la noche
esperando una visita,
o no esperando nada
y ver como el sillón lentamente
va avanzando hasta alejarse de la lámpara.
Sentirse más adherido a la madera
mientras el movimiento del sillón
va inquietando los huesos escondidos,
como si quisiéramos que no fueran vistos
por aquellos que van a llegar.
Los cigarros van reemplazando
los ojos de los que no van a llegar.
Colocamos el pañuelo
sobre el cenicero para que no se vea
el fondo de su cristal,
los dientes de sus bordes,
los colores que imitan sus dedos
sacudiendo la ausencia y la presencia
en las entrañas que van a ser sopladas.
La visita o la nada
cubiertas por el pañuelo,
como el llegar de la lluvia
para oídos lejanos
saltan del cenicero,
preparando la eternidad
de sus pisadas o se organizan
inclinándose sobre un montón de hojas
que chisporrotean sobre el jarrón
de la abuela
huyendo del cenicero.-
José Lezama Lima
Imágenes: pinturas del artista hungaro Lajos Gulácsy (Budapest, 1882-1932)
Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio
Poeta y ensayista cubano nacido en La Habana en diciembre de 1910 y fallecido en la misma ciudad en agosto de 1976. Es considerado como el escritor más representativo de la literatura hispanoamericana de ese país junto a José Martí. Su estilo barroco ha influido en numerosos escritores de habla hispana. Dirigió numerosas revistas literarias contribuyendo con importantes textos como "Muerte de Narciso" y "Enemigo rumor". En 1966 publicó "Paradiso" donde desarrolló en prosa su sistema poético, es considerada como una de las más brillantes novelas modernas de idioma español. Escribió también varios libros de ensayos.
"Una oscuridad suave pervierte
aquella luna prolongada en sesgo
de la gaviota y de la línea errante"
EL ABRAZO poesía de José Lezama Lima
Los dos cuerpos
avanzan, después de romper el espejo
intermedio, cada cuerpo reproduce
al que está enfrente, comenzando
a sudar como los espejos.
Saben que hay un momento
en que los pellizcará una sombra
algo como el rocío, indetenible como el humo.
La respiración desconocida
de lo otro, del cielo que se inclina
y parpadea, se rompe
muy despacio esa cáscara de huevo.
La mano puesta en el hombro de la mujer.
Nace en ellos otro temblor,
el invisible, el intocable, el que está ahí,
grande como la casa, que es otro cuerpo
que contiene y luego se precipita
en un río invisible, intocable.
Las piernas tiemblan, afanosas de llegar
a la tierra descifrada,
están ahora en el cuerpo sellado.
Comienza apoyándose enteramente,
un cuerpo oscuro que penetra
en la otra luz
que se va volviendo oscura
y que es ella ahora la que comienza
a penetrar.
Lo oscuro húmedo que desciende
en nuestro cuerpo.
Tiemblan como la llama
rodeada de una oscilante cuerpo oscuro.
La penetración en lo oscuro,
pero el punto de apoyo es ligeramente incandescente,
después luminoso
como los ojos acabados de nacer,
cuando comienzan su victoriosa aprobación.
La mano no está ya en el otro hombro.
Se establece otro puente
que respaldan los cuerpos penetrantes.
Ya los dos cuerpos desaparecen,
es la gran nebulosa oscura
que apuntala su aspa de molino.
Los dos cuerpos giran
en la rueda de volantes chispas.
Como después de una lenta y larga nadada,
reaparecen los cabellos llenos de tritones.
Miramos hacia atrás separando el oleaje
y aparece el desierto con alfombras y dátiles.
Los dos cuerpos desaparecen
en un punto que abre su boca.
Lo húmedo, lo blando,
la esponja infinitamente extensiva,
responden en la puerta,
abrillantada con ungüentos
de potros matinales
y luces de faisanes con los ojos apenas recordados.
El dolmen que regala los dones
en la puerta aceitada,
suena silenciosamnete su madera vieja.
Los dos cuerpos desaparecen
y se unen en el borde de una nube.
La manta, la lechuza marina,
seca el sudor estrellado
que los cuerpos exhalan en la crucifixión.
Los dos cuerpos ceñidos,
se enredan y crujen en el casquete boreal.-
ESPERAR LA AUSENCIA
Estar en la noche
esperando una visita,
o no esperando nada
y ver como el sillón lentamente
va avanzando hasta alejarse de la lámpara.
Sentirse más adherido a la madera
mientras el movimiento del sillón
va inquietando los huesos escondidos,
como si quisiéramos que no fueran vistos
por aquellos que van a llegar.
Los cigarros van reemplazando
los ojos de los que no van a llegar.
Colocamos el pañuelo
sobre el cenicero para que no se vea
el fondo de su cristal,
los dientes de sus bordes,
los colores que imitan sus dedos
sacudiendo la ausencia y la presencia
en las entrañas que van a ser sopladas.
La visita o la nada
cubiertas por el pañuelo,
como el llegar de la lluvia
para oídos lejanos
saltan del cenicero,
preparando la eternidad
de sus pisadas o se organizan
inclinándose sobre un montón de hojas
que chisporrotean sobre el jarrón
de la abuela
huyendo del cenicero.-
José Lezama Lima
Imágenes: pinturas del artista hungaro Lajos Gulácsy (Budapest, 1882-1932)
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