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miércoles, 31 de agosto de 2016

Abril

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor. 




Publicación N° 1.458-



                                                                                                    Isabel Salas

Poeta española, nacida en Málaga en 1967. Tiene publicado los poemarios: "El canario y la máquina de coser" (2015) y "Navaja de llavero" (2016). Ha pasado la mitad de su vida en España y la otra mitad en Brasil, su actual residencia.


                                                                                    "Desvarío letal.
                                                                                     Música, sonrisas, miradas que se buscan
                                                                                     en una unión total
                                                                                     de pensamiento, palabra y obra
                                                                                     como los pecados preferidos"




      


ABRIL AÑIL

Mi cuerpo cumple años;
      y yo.
Y cada pedacito de mi piel,
      cada gota de miel
      de mis entrañas.

Cumplen años
      mis pies
y mis pestañas.

Cumplen años mis manos
      y mis arrugas,
      mis canas
      y mis verrugas.

Mis ojos cumplen años
meses y días.
Corre el tiempo en mi sangre,
      y con él,
      llegan años
      de dolor y alegrías.

El mes de abril me cumple
      y cada año,
cumplo también con él.

Le presto cuentas,
que a veces soy de hiel
y otras de calma
tras las tormentas.

Le cuento como ha sido,
      como es vivir
      y sucumbir,
levantarse y caer
      amar,
      perder,
      ganar,
      ceder.

Cada heridita nueva,
que me dejó el besar,
le dejo ver,
cada arañazo,
que me trajo el llorar.

Y los contamos juntos,
      el mes de abril
      y yo,
      discutiendo los dos,
      cuales valen más puntos.

      Los revisamos
en cada cumpleaños,
      año tras año.

Dos viejos enemigos,
      dos cómplices.

Mutuos testigos
de nuestros desengaños.

Mi mes de cumpleaños,
mi abril de recontar los daños
      y poner en papel
los versos que me sobran
      escritos con palabras
      vestiditas de añil,
que en mis mares,
      zozobran.

Mes de pensar
de amor la primavera que me vio florecer.
      De recordar las calles
      que me vieron crecer
      y sonreir
      por las dos hijas
      que de mí vi nacer.

Miles de lluvias soplan mis velas
      Y yo
agradezco la vida,
       la pasión y las fuerzas
      con que a pesar de todo
      enciendo mis candelas,
      año tras año
con las llamas añiles
de mis abriles.-


UN DÍA

Tú no eres mío
pero yo sí soy tuya
como soy de la Vía Láctea
      o de mi pueblo.
Cosas que me poseen
porque nací donde nací,
      cuando nací,
y pertenezco así
adónde pertenezco.

      Así me tienes tú,
como quien tiene una sonrisa dulce
o quien posee una mirada triste.
      Te tocó tenerme,
y me tienes,
sin haberme escogido,
      sin haberlo pensado.

      Un día,
ya verás, tú también serás mío.
Serás tan mío como el sol.
      Tan mío
como el viento mío.
Me dirás toma mi corazón,
      guárdalo
      y yo lo tomaré.

      Lo guardaré
en la caja vacía de guardar corazones
      y ese día
se encenderán las luces de iluminar
las cosas más hermosas.
Las que sentimos porque las sentimos
      sin pensar si convienen
      ni discutir razones.-


OCHO BOLAS

Un día se acabarán mis días y me terminaré.
Dejaré espacio libre para el próximo.
      También le dejo un beso.

Le dejo el aire y las montañas,
      para que respire,
      le cedo mi asiento en el cine,
      mi sombra en la parada,
      mi silla en la biblioteca
para leer los libros que un día fueron míos.

Mi lugar en la fila del mercado,
      mi toalla en la playa.

Yo estaré muriendo y él naciendo.
Cantará las canciones que yo tamién canté,
      se bañará en mi mar,
      jugará con mis olas.
Pedirá los helados como yo,
      de todos los sabores
      y tendrá como yo,
      los cojones,
      de pedir ocho bolas.-


ROTO COMO NUEVO

Como podía imaginarme
que las alas rotas vuelan tan alto,
que las manos de uñas rotas
      acarician mejor
o que las bocas partidas por mil golpes
      saben besar como ninguna.

Nadie me dijo que las velas rotas
      de los barcos fantasma
saben atravesar los mundos
      y nadar entre sueños.

Mi corazón roto
aprendió a dar cariño perfecto,
      mis ilusiones rotas
han aprendido a brillar como las luciérnagas
     y ya no queman.

     Vuelan.

Como me podía imaginar
que romperse es bueno paa escribir poemas,
      para quererte,
      para besar.

Quien lo diría...

Que mi sonrisa de alma rota
      parece nueva
      y canta por alegrías.-





                                                                                                   Isabel Salas



Imágenes: Pinturas de Boleslaw Pawlowski (contemporáneo)





quiquedelucio@gmail.com

lunes, 29 de agosto de 2016

Cuatro pinturas

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.457-

                                                                                                             Kiri Piahana

Poetisa y editora originaria de Nueva Zelanda con ascendencia maorí, china e inglesa. Su primera publicación  "Night swimming" fue publicada en 2013 por Anahera Press. Vive en una pequeña casa en medio de millas de campo en el noroeste de Auckland, la ciudad más grande de Nueva Zelanda. Su poesía ha sido incluída en numerosas antología de varios países.. Los poemas aquí presentados han sido traducidos por Andrea Rivas, para el Dissier de Poesía actual de Nueva Zelanda.



                                                                                  "Llovía la tarde en que me dejaste.
                                                                                    Estaba en la cama sangrándote en pedazos
                                                                                    pidiéndote que te quedaras un minuto más
                                                                                    pidiéndote que volvieras
                                                                                    en otro día, en otro año,
                                                                                    en otro tiempo que te acomodara más"  









CUATRO PINTURAS

Por la mañana
la luz toca las paredes
como una pintura
el sol matutino cae en finas pinceladas
el cabello de ella es un pequeño embrollo
la cara de él se empaña con sueño.-


Pintura 1: Cómo ella se enamoró de él


En esta pintura ella usa
el vestido rojo con el que le gusta dormir
y éste ha caído hasta su cintura

Él está desnudo
sus brazos se curvan rodeándola
su boca se presiona contra el cuello
en el lugar donde a ella le gusta
que él la bese.

Pintura 2: Su primera pelea


En esta pintura ella está sentada
afuera de un bar
con un vestido negro de encaje.
Tras ella, la noche es un sólido bloque
de oscuridad.

Él está sentado a su lado con
una camisa verde pálido, el cabello
despeinado, de espadas, inclinado
ligeramente hacia ella.

Los autos vierten el pasado con golpes
de luces brillantes.

Pintura 3: Lo que haya dicho, no lo dije en serio


En esta pintura él permanece solo
en una playa vacía.

El cielo se extiende a lo lejos en un resplandor.


Pintura 4: La reunión


En la pintura anterior él está
mirando hacia un camino

Ella usa un vestido lila con dorado
y el cabello echado hacia atrás
lejos de su rostro.

Empieza a atardecer. Sobre ella
el cielo dorado, abierto
y vacío.-



TAN POR DEBAJO

Algunas veces me preocupa que
recuerdo tu vida mejor
que tú

incluso las ocasiones anteriores a
que yo estuviera ahí

Cuando no puedas recordar
Me preguntas

Dices, estabas ahí
                   era solo yo

La memoria cambia con el sol,
resistimos a su influencia
como la marea
En los remolinos cerca de la orilla
un pez plateado salta

En el cielo, una nube
oscurece tu más brillante
deseo

Pero aquí en el suelo
tan por debajo
yo yazco con tus brazos
a mi alrededor
Mi nariz presionada contra el
hueco de tu garganta
Como si el tiempo no pudiera
borrarme

Otras veces
por las noches
sola,
yazco quieta escuchando
mis latidos

Arriba lejos las estrellas giran
y el peso de la luna
presiona

Caigo dormida en el vórtice
del desrecuerdo

Pero en la mañana despierto
y recuerdo

Estás caminando en una playa
de arena negra, tienes una playera
blanca, cargas mi bolso rosa,
tus pies están en el agua.-



TE EXTRAÑO COMO

Te extraño como
los cigarros, como
el toque del sol
en invierno, como
café
expresso -10 tazas
al día con
galletas de chocolate
amargo.-



NADANDO EN LA NOCHE

Vi luces en el agua
mientras nadaba en el mar
una noche.

Se adhirieron a mis brazos y piernas.
La luz emanó de la punta de mis dedos.
Sacudí mis pies como un pez.
Dibujé círculos con mis manos
temblé como una estrella cayendo

En las profundas aguas oscuras.-




                                                                                                                Kiri Piahana




Imágenes: Pinturas de María Bashkirtseva  (Ucrania)



quiquedelucio@gmail.com




sábado, 27 de agosto de 2016

Sombra


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.456-



                                                                                               Lidia Fernández

Poetisa y narradora argentina, nacida en Buenos Aires en 1945. Estudió Trabajo Social y luego Licenciatura en Letras en la Universidad de Buenos Aires. Fue coordinadora de proyectos sociales en esa ciudad y Ruanda, África. Ha publicado los poemarios: "Crepitaciones-Poesía" (1991), "Abasto blues" (1997), "Verde Ruanda, Roja herida-Relatos" (2004), "Río de Lelas" novela (2009), "Sonata a dos instrumentos: La fiesta en el puño"  (2015), etc. Es docente de la Universidad del Museo Social Argentino y trabajó en la Direccio´pn de Cultura y Educación de la ciudad de Bs. As. Coordina y dirige las antologías del Taller de escritura Pura Práctica.


                                                                               "Pero en el silencio algo sucede
                                                                                entre los dedos de mis pies veo crecer
                                                                                minucioso un asombro de pétalo
                                                                                y mi frente deletrea un rumor
                                                                                de inesperada y dulce agua" 
   







SOMBRA

Esta sombra penosa que llevo amarrada a la planta de los pies
pena que apenas afloja y
gira en el movimiento entero de mi vida
oscilando
con su tic tac de péndulo distante.
Cuanto más corta, mas densa. Oscura,
en medio de las cosas que estallan
de energía radiante,
Cuánto más larga,
más insomne y gris tras mis pasos.
Cautiva yo de mi cuerpo, cautiva ella,
sumisa ambas
cuando en sus márgenes la vida se achicharra.-


LA FIESTA EN EL PUÑO

Tal vez pueda elevar el alto paredón
determinar la ausencia
arrancar mi materia de tu silla
elegir paisajes quietos
doblegar huracanes con mis manos
vivir de espaldas al mar.
Si así fuera, desde entonces,
             acecharte, a oscuras,
fetal, proscripta de mi misma,
con boca abierta
                                   garra
                        y dentellada
                         clausuradas;
atisbaré a lo lejos un destello,
un agua dulce,
alguna bocanada de viento que me traiga
una vibración arcaica, sobras o indicios de aquella
                           ajena
                                    fiesta
                                           prometida.-


2

Aplasté los tréboles que crecían
en el valle de mis senos.
en la superficie de mi vientre
clavé con alfileres las mariposas doradas
y las tapé con cadáveres
de gorriones.
de las enredaderas dejé los tallos más
ásperos anudarse a mis chirrientes articulaciones.
Inserté en los poros de mis manos
agudas espinas de algarrobo.
Inmovilicé la sangre.
Abenemérita traición,
estocada inconsulta,
por la espalda de la lágrima,
me sorprende siempre esta raíz,
                       la muy loca, tan obcecada.


3

Hoy lo cotidiano nos mantiene separados
yo ensarto los actos y las horas
en el agudo alfiler de mi espera
voy desbrozando la maleza del día
hasta llegar a ese refugio al descubierto
esa trinchera asediada donde exploramos
el tiempo detenido en nuestra piel
y sobrevolamos desde el vértigo
                                  los campos de batalla
                                  las humeantes ciudades
hasta morder por el amor
nuestra tajada de paz.-





QUIÉN PODRÍA AFIRMAR

Quién podría afirmar
                 que elegí nacer en Buenos Aires
podría haber sido
en Puente Caldelas, Huinca Renancó, Flores o Montevideo
Me eligieron nacer en Buenos Aires
tímidos y graves fueron recorriendo el duro intinerario
del dolor y el éxodo
la insensata comarca de la esperanza y el amor
mientras parían hijos y sueños liberados a todos los vientos
como aves migratorias
desconcertadas palomas sin mensaje
banderas sin patria definida
Sin embargo
cuando cierro los ojos y miro este nudo vital voluntarioso
creo conocer que desde los huertos de Galicia o
aquellos del oriental Flores
desde las sierras de Córdoba y los montes del Yi o
desde una austera aldea vascongada
fui
empujando genes y razones hasta llegarme
un diciembre a Buenos Aires.-


ANDO EN MALA COMPAÑÍA

Ando en mala compañía
                                        vestido sucio
                                        pelo enmarañado
ando con un solo pie
partido el ritmo
ando con el ojo esquivado
a donde uno va se cruza el otro
ando con la mano en guante
                                       la piel en llaga
ando con la sangre en vino rancio
la voz en disfonía
ando con toda la ciudad en vertical
el mundo en clave indescifrada.-
                              



                                                                                                 Lidia Fernández




Imágenes: Pinturas de Umbero Boccioni  (Italia, 1882 - 1916)





quiquedelucio@gmail.com


viernes, 26 de agosto de 2016

El río


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.455-

                                                                                                           Anne Kennedy

Poeta y novelista de Nueva Zelanda, nacida en Wellington en 1959. Se graduó con una Licenciatura en Música y Composición de la Universidad Victoria de Wellington y enseñó en el Trinity College de Londres. Desde 1986 ha sido guionista independiente, y desde entonces ha publicado seis novelas y libros de poesía.. Ha obtenido, entre otros, el New Zealand Post Book Awards- Poetry category winner en 2013 y Nigel Cox Unity Bools Award en 2014. Su último poemario es "The time of the Giants" Auckland University Press, septiembre de 2005. Los poemas aquí presentados  han sido traducidos por Andrea Rivas.



                                                                                  "El río está enfermo. Todos los ríos.
                                                                                    Los mosquitos -tu mensajero y 
                                                                                    aquellos que muerden a los adolescentes
                                                                                    cuya joven sangre es festiva"  









MONÓLOGO DE INUNDACIÓN

Nunca discutas con el río
y sin duda el río no quiere

tus discursos (su propio camino feliz)
pero ahora que vives cerca del río

un mosquito llega desde la orilla
y te muerde, y el río

está en tu sangre. Tú pules
el sitio de entrada como un trofeo.

Tu nuevo conocido, riendo,
lleva tus células al mar.-


***

Un apartamento en tu complejo
se llenó de agua durante la inundación. Y de lodo. Era
este apartamento. Lo has sabido todo el tiempo,
claro, que has mirado.

Lo arreglaron. Levantaron las alfombras, usaron
ventiladores durante una semana. Repintaron.

No está mal. La puerta descolocada
aún necesita una mano. Bajo ciertas luces

sin embargo, en la pared, una marca de agua,
el monograma moteado del río.


***


Sigue toda la noche, dices a tus amigos
bebiendo vino para calentar la casa

(ya caliente), y ríes, claro
como un desaqgüe. Más tarde en tu espaciosa

cama escuchas su monólogo-
un avión ascendenteque nunca alcanza

altitud. Tus dedos se extienden
de costa a costa para tocar

esta soledad, mientras el agua golpea
su cauce.


***

No estás en ti misma.
Adolescentes van y vienen, el mosquitero

se azota, cardenales atacan el pequeño templo
que cuelga de un árbol. Un vecino con una bolsa

de semillas pregunta si te molestan
las aves. Ahí está el mosquitero, y la gripe,

pero no. En las mañanas, temprano
deslizas los ondulantes árboles a través

(del Bosque Burnham) y miras
seis loros levantarse como la anti-gravedad.


***

Al atardecer un sermón acerca de los platos-
¡tú has trabajado todo el día, a diferencia

de otras personas! Corre agua del grifo. El sol,
cayendo sobre Waikki, dispara a través de
los árboles, dora el río (innecesariamente),
te pasma en la habitación vacía. Cada día

durante diez años (te das cuenta, allí de pie)
has cruzado el puente donde está grabado Río

Mánoa, 1972, de ida y vuelta,
excepto el día en que el río creció.


***

El río no se ve enfermo. Da
un grácil viraje

 cerca de tu apartamento.

Los árboles son opulentos y proyectan
la sombra como de una casa a la que una vez entraste

en una galería (medios compuestos). El agua
enmascara su enfermedad como un noble Europeo

con la plaga -una pátina, y rizos.
Estás harta de los problemas de salud

del río, porque tiene
tu sangre y tú tienes su agua.


***

¿Crees que es tranquilo cerca del río?
los patos braman, despertándote 2 am,

o algo así. Las mangostan cazan
los huevos de patos, dice tu hijo. Ah, dices tú.

Los cuacs nocturnos son ruidosos, pero
tú inquiétate en paz. A veces los vagabundos

duermen junto a la orilla del río.
Inofensivos. Una vez uno tenía un cuchillo.

Siguen hablando al respecto y tú lo ves a él
fantasmagórico como un app contra los árboles.-


***

Estás usando clichés -agua bajo
el puente, cartas de amor de un abogado,

daños graves, hundidos sin ti.
El río ha estado en tu habitación,

y tú en la suya. Recuerda las cañas, el frío,
las tardes de verano. Tú amabas

el río. Sus aguas punzantes envían
un último mensaje en jugo de limón:

Si yo estoy jodido, tú vienes conmigo.
Sinceramiento, el río.-




                                                                                                Anne Kennedy



Imágenes: Pinturas de Kathleen Dunphy.





quiquedelucio@gmail.com

jueves, 25 de agosto de 2016

Máscaras

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido reside en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.454-


                                                                                                       Marián Muiños

Poeta y narradora argentina nacida en Rosario. Cursó estudios de profesora y traductora de inglés. Su obra se encuentra publicada en varias Antologías y revistas de la región santefesina. Tiene publicados tres libros en castellano: "Cuentos y poemas para niños", "Antología del amor" (ambos editados en Argentina) y "Pacto con el rosal" (libro de poemas en formato artesanal publicado en México). Se desempeñó como coordinadora de Talleres literarios y de escritura en los niveles: niños, adolescentes y adultos. Participó en numerosos encuentros de poetas en Argentina, México, Cuba y España. Tiene en preparación el poemario "De paso por el mundo". Actualmente reside en Pontevedra, España.


                                                                                           "Solicito de ti sin arrebatos,
                                                                                            pétalo y perfumes,
                                                                                            tu rubor de soles,
                                                                                            la belleza simple"










MÁSCARAS

Ojeras
pozos de humillación,
por delatoras
rictus de máscara griega
tragedia Shakesperiana
una Julieta que no bebe su veneno
un Romeo
que no muere por amor
ojos ojerosos
que no ven
más allá de las máscaras.-


PAN DE NUBES

Pan de nubes en mitológica presencia
exhala paz de viajes sin partidas;
navegan sus migajas por mansa marea,
y en la quintaesencia de una semifusa
se escapa una polifonía cromática.
Rosas anaranjadas maduran breves
para dejar que los astros cumplan su cita.
Una luna sensual convida al festejo
de Eros y Venus sobre Fuego y Centauro;
y nuestra sombra proyectada en otros
mares
también bulle en sinuosa alegoría.-


ME PROHÍBO

Me prohíbo escribirte otro poema.
No volarán más sones, plumas de oro,
ni estaré pendiente de tus ganas.
Tu nombre no arrullará mis insomnes
noches de alondra enamorada.
Y el amor...
...el amor sabréguardarlo
bajo cerrojo de siete llaves.
No habrás de beber mis intimidades
y mis labios serán los guardianes
de mi vulnerabilidad y mis ansias.
Me prohíbo escribirte otro poema
mientras el amor se me escape a raudales
mientras mi sed no se calme con palabras
que me llegan metálicas, sin boca.
Me prohíbo escribirte otro poema
porque me hablas de amor y no me alcanza;
porque el mío crece, gigantesco,
y no lo tomas;
porque lo dejas flotar sin esperanzas.
Me prohíbo escribirte otro poema.-


SILENCIO DE ARRAYANES

Silencio de arrayanes
petrificados por la fatiga
de la memoria,
de ayeres
candorosamente enmudecidos.
Hálito de la jornada crucial:
filigrana de acero.
Hazte cierto, sueño mío,
antes de que el principio del fin
alcance mis huellas.-


DETERMINACIÓN

No he de beber dos veces de igual cáliz
aunque la cepa prefigure otra cosecha.
Sería la misma artera tierra infértil
progenitora de sarmientos retorcidos.

Las vertientes de sus vides volcarían
la acidez de los recuerdos
en las hondas grietas de mislabios áridos.

Y sabería a miel azucarada.
y su hedor me robaría madreselvas.
No habría nada puro en ese vaso;
sólo la hipócrita ilusión de un
machista arrepentido.-


HACIA LA LUZ

Caminaré la noche
largamente.
Intensamente
deslumbraré el alba.
La jornada y yo seremos una,
rodando cantarinas,
y silentes
-meditabundas ambas.
Mi ser inmaterial
se elevará sin alas
y el viaje será leve:
sin sobresaltos me mecerá el crepúsculo
y me entregará al regazo universal
donde el nocturno
es sólo recuerdo del pasado.-


METÁFORA

En una canción voló su alma.
Dos garzas la llevaron
a través del río
una y otra vez cruzaron las espumas
para posarla en un nido nuevo.
A warm feathered body
trinó sobre una rama
reclamando alánima su aliento.
Y en la calma del canto quiso
un espíritu fugaz
hacerse ave.-


LUMINOSO

Luminoso el silencio
que me empuja a seguir callando
mientras la vida vibra
en cantares de grillo,
en la llovizna sobre arrayanes,
en el sol que cae a plomo
sobre los trópicos,
en las mariposas que trepan
por los pies de las flores
y arriban sin más sombra
que la del ángel,
del ángel del silencio luminoso
que me empuja a seguir callando.-



                                                                                                 Marían Muiños




Imágenes: Pinturas de Alexander John White  (Estados Unidos, 1856 - 1915)




quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 24 de agosto de 2016

Somos mariposas

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.453-

                                 
                                                                                                      Camilla Cederna

Poeta y traductora francoitaliana, académica de la Universidad Charles de Gaulle en Litle, Francia. Maestra conferencista, enseña literatura y civilización italianas como adjunta del Departamento de Estudios Romances, Eslavos y Orientales. Su investigación trata principalmente sobre el teatro y las historia de las ideas de la época de las luces .Actualmente trabaja en la circulación (traducciones, adaptaciones, reescrituras) del teatro italiano en Europa entre los siglos XVII y XIX. Ha participado de numerosas antologías y anuarios de poesía.



                                                                                       "Engullidos en la arena de la nada
                                                                                        suben en los humos del amanecer
                                                                                        los gritos de horror, los últimos latidos
                                                                                        el soplo de corazones enloquecidos"











SOMOS MARIPOSAS

Somos mariposas
al viento
Ciegas por la noche
abandonadas
En el cielo, en la tormenta
a solas
volamos sin cesar
Chocamos contra faros
somos esperanzas
destellos de luz
voces,
mariposas sin cabeza
nos persiguen amaneceres rosados
tristes y rápidos trenes
Somos criaturas extrañas
el corazón sangrante
aún esperando
Sueños e ilusiones
nuestro cantar inmóvil
nos lleva más allá de las fronteras
Somos mágicas Brujas Aladas
mariposas angelicales
de alas quemadas
Somos palabras libres,
sílabas duras y fuertes
Palabras en llamas
frases prohibidas
en vuelo sin velo
Somos emoción
somos amor libre,
libertad de expresión.
No hablamos una lengua
sino mil voces amargas
mil voces rebeldes,
voces sin fronteras
Nos quieren cortar extinguir cancelar
pero nosotras frágiles palabras
seguiremos volando sin alas y a contra luz
Nosotras mariposas angelicales
en guerra con la guerra
Criaturas celestiales
Sal de la tierra.-



  TENGO HAMBRE

Tengo hambre de arena de mar y de cielo
Tengo hamre de sal de rabia
Silencio
Hambre de la nada
De pensamientos extraños
De la nada en la oscuridad
Del aire ligero
Hoy como ayer
Como el pan
De la melancolía
Hoy como ayer
En las venas
Ríos de nostalgia.-



ESPINA EN EL CORAZÓN

Espina en el corazón
secreta
tortura
Me socavas
me grabas
Me cortas las venas
veneno
Espina asesina
imposible flor
Me enciendes
me apagas
me matas
Sin hacer ruido.-



SÓLO EL MAR

Soy tu mar
Déjate llevar por el viento
teatro de luz
Déjate arrastrar
en las orillas del ser
Déjate
acariciar por las corrientes
sombra errante
deja tu cuerpo cansado
deslizar en el fondo
Deshacerse
en colinas de arena
Acantilados
desvanecerse
en silencio
Deslizar en el fondo
y luego volar
desear
sólo el mar.-



EXILIO DE VOCES

Voces
de un idioma lejano
deslizan en el aire metropolitano
Voces furiosas
sílabas
aleteos
mariposas rabiosas
se mueren al amanecer
Palabras de vidrio
y todo es sólo incomprensión
Eclipse de idioma
Desolación
Me pierdo en el grito
de esta extremada poesía
Difracción del corazón
Niebla escarcha solitud
Nostalgia.-




                                                                                                         Camilla Cederna





Imágenes: Pinturas del artista francés Camille Bombois.




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martes, 23 de agosto de 2016

Contemplación


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.452-

                                                                                                             Alberto Navero

Poeta chileno, nacido en Constitución en 1959. Está relacionado con la pequeña empresa del área gráfica y editorial. Ha participado como colaborador de la Sociedad de Escritores del Maule en diversos medios, destacando su actividad como director-editor de "Cuadernos de Maule". Ha publicado: "Mar escondido, o el secreto viaje a otras latitudes" (2006), "Contemplación de paisajes que huyen" (2010), "Versos prófugos" (2009), "La raíz de un sueño imperfecto", "Grieta: una forma distante de mirarnos", etc. Es editor de la revista "Plaza Pública" desde 1997 y fundador del grupo literario "El guanaye".



                                                                                "Advierto la inclinación del paisaje
                                                                                 la figuración del camino, el sutil
                                                                                 encadenamiento a la marcha de cangrejos
                                                                                 como una suerte de destino
                                                                                 soportablemente perpetuo"








CONTEMPLACIÓN  DE LOS PAISAJES QUE HUYEN


Nuestras zonas de sielencio se desplazan uniformes
como peces despreocupados en el mar del tiempo.
Aquí lo que parece historia de amor
es el reflejo del asfalto en la ciudad con su mirada rota
intenso jardín cubierto de huellas
que deambulan e improvisan
a paso lento
la tibia felicidad posible.


***

Allí donde los caminos acaban perdidos
podías sostener cierta elíptica fuga
y tu vientro abierto
como espectador del ancho mar
la figura
el retrato verdemar en caja de cartón
habitado de juegos irrelevantes
anticuarios intoxicados
paradoja de cristales, agujas, hilos
viejas fotos como túnel del tiempo
y este afán de perpleja inutilidad.


***

Detrás de la intuición alguna teoría oculta.
Mis estrellas de mar en el pequeño universo
de estas manos.
Días enteros sin pensar en nada.
Sueños frágiles com espejo imprescindible.
Cometas prófugos
puñado de pájaros
que vuelan hacia nosotros
en la espesa línea de atajos
que conducen a la felicidad.


***

Alguna vez intenté trazar líneas
sostenidas unas de ootras en los muros del aire
pero dibujé nubes incoloras
cúmulos suspendidos en paisajes proscriptos
en este ir y venir de voces que ya no existen
que tal vez nunca existieron
para mundos suburbanos
con aquella sospecha impasible
de vacía inmortalidad
donde mejor es ser nadie
como toda esquina que se pierde en la ciudad.


***

¿Recuerdas que huir de rutinas
era retirar mitos imposibles?
Valga el empeño de la piedra
por querer ser, sentir, oír el entusiasmo de la locura
y creer que vivir no es necesaria mentira
en este reino de resurrecciones.


***

Está en mi naturaleza alcanzar nubes
como la piedra que tropieza con techos húmedos.
A veces esta simple claridad
demuestra que existe algún trayecto mínimo
sencillamente esperando por encima de la temperatura
en otra parte del destino
        que precisa tu adolescente plenitud
como aquellos relojes que articulan
teorías lujuriosas
y augurios de perfecta ironía.


***

Días enteros sin pensar en nada
y noches que nos llevan de la mano
a su reiteración desnuda
como tus dedos cuando rasgan la costa del oasis
esa tersa ondulación de la piel
el amplio arco de posiciones
en medio de la frecuencia silenciosa de gatos insomnes
y su negra sonrisa.


***

Mis lugares comunes tienen otros olores
en la simulación ligeramente precipitada
del viento que jamás nos reconoce
porque a veces somos aquelpájaro vagabundo
que planea silencioso su precipcio de ocasiones
no más que cementerio de siluetas
en el comienzo caústico de las cosas
que se  mueven
eventualmente
más allá de la perduración.-


***

No existe amor más grande que el amor propio.
Asumir la estructura de esta historia
su fundamento definitivo
no tendrá efecto algun en el paisaje ni sus grietas.
A veces intento lanzar agujas al mar
comunicarme con rincones oscuros
        desplazado
                  libre de manifestación
tal vez, sin saber más
acerca del puto efecto que traman las palabras
cuando entran y salen
del sótano.

A veces
mi día perfecto carece de rostro.-



                                                                                                       Alberto Navero



Imágenes: Arte digital de Xuan Loc Xuan





quiquedelucio@gmail.com







lunes, 22 de agosto de 2016

La Búsqueda

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1451-


                                                                                                                Ravi Shankar

Poeta, editor y traductor de la India, nacido en 1960. Es profesor de escritura. Fundó la revista por internet Drunken Boat y ha publicado o editado unos diez libros de poesía, entre ellos, "Instrumentality" que resultó finalista del 2004 Connecticut Book Awards y Deepening Grove, ganador en el 2010 del National Poetry Review Prize. Los poemas aquí presentados fueron traducidos por Luis Chacón Ortiz.


                                                                                       "Tras los campos de cebolla
                                                                                         un armatoste de metal oxidado gime,
                                                                                         como si estuviese fuera de lugar,
                                                                                         eso piensa el niño cuyo padre ara la tierra"










CÓMO TERMINÓ LA BÚSQUEDA

Antes de que el bus me atropellara,
estaba buscando un aroma,
el cual no recordaría hasta que
no fuese percibido de nuevo.

No culpe nadie al chofer:
me había detenido a observar
a una chica que se desvestía en la ventana.
Estaba demasiado lejos como para olerla.

Más temprano había consultado con un adivino,
no para que leyera las líneas de mi mano,
sino tan sólo para que me dijera
dónde comprar un enorme guante de neón.

Camino a casa, mi cabeza retumbó
con la siguiente hipótesis:
la vida no es más ni menos
seria de lo que imagino.
Y entonces apareció el bus.-



ORÁCULO DEL INSOMNIO

Insomne, extraño ver como dormías,
tenuamente iluminada por la luz roja
del reloj despertador, las sábanas
desvelando tus hombros y moviéndose,
tal vez impulsadas por el sueño en el centro
de la cama, a ocupar el espacio que llenaría
mi cuerpo, la algarabía de la medianoche
en Manhattan tan sólo a un vidrio de distancia,
pero ahogada por el romance de nuestro
nuevo ventilador. Aquí, la pradera oscura,
con la esporádica exhibición de las libélulas,
parece contener un centenar de revelaciones,
una de las cuales es que,
insomne, te extraño.-



MOSQUITO

Aunque he cerrado las ventanas, sellado toda grieta
con cinta scotch, bañado a mí mismo con repelente,
y agitado los brazos con la avidez de una bastonera,

seguis allí, pellizcando mi piel, colgando al costado
de mi ojo como una mancha solar, ávido de sangre,
persistente, terco, la encarnación exacta del apetito

que surge de la nada, imposible de alejar, hasta que
aparecen los cúmulos indignados de piel enrojecida
para atestiguar tu tránsito; y, es entonces que vos,

molesto punto, finalmente te has desvanecido como
una epifanía: en el momento en que te alimentaste
de mí, sí, en este momento, descubriste lo que es.-


NEVADA

Particular como ceniza, la primera nevada del año
cae sobre puntiagudos techos, el capó de los autos
las colnas ondulantes, tan inigulable limitación de

movimiento fluyendo igual que la cascada estática
de la pantalla al caerse la tele por cable, persistente,
granular, con esta tenue chispa de legibilidad que

se disipa antes de ser interpolada en una sucesión
de imágenes. Una hora se estira en sesenta minutos
hacia un campo de blanco frenesí: rejas hexagonales

de moléculas de agua que se acumulan así en hielo
mezclado con arena, labrados en cúmulos marrones
por el filo de los barredores, vestidas para el fango.-


BUITRES

Gregarios en la hambruna, unos veinte dan vuelta
como espirales en un alambre de púas: ningún sitio
sobrevolado se encuentra libre de este escudriño.

Al acercarse la muerte, más se aproximan, la alada
espera con aguda insistencia, total perseverancia;
estos filos oscuros quietos, hasta que edad o herida

conviertan galope en cadáver, o, al menos, en algo
lo suficientemente cercano como para abatirse en
una escrupulosa bendición, siseando sobre el polvo,

saltando, arrancando, devorando; ningún pedazo,
excepto, tal vez, el hueso, demasiado perecedero
para el consumo. Lo importante no puede durar.-


EXILIO


No existe otro lugar en el cual prefiriría no estar
más que éste; sin embargo, heme aquí, desposeído,
aunque no del todo, porque nunca he sido dueño
de lo que me han arrebatado, nunca he pertenecido
a un lugar, a una historia común, a nadie.
Incluso de niño, al ser insultado en la escuela
(cabeza de toalla, chico del punto, domador de camellos),
nunca eran precisos los abusos: sólo los Sij
utilizan turbante; las viudas y las jóvenes bindis,
y ninguna especie de camello es originario de la India.
Si, como escribe Simone Weil, tener raíces es la necesidad
más grande y menos reconocida del alma humana,
contémplenme: soy un epíteto. Conjuro mi sustento
del aire y tanto el olor a alcanfor como a carne me desagradan.
He usado un lupi entre mis piernas; consumido drogas
de moda al parecer de unos parlantes; bebido masala chai
aún humeante en una taza de lata; conducido un Dodge
a través del Vorrazano en hora pico, y siempre,
en cierta medida, sintiéndome extranjero, como meteorito
en noche de bingo. Este sentimiento ajeno, afilado con la punta
de la soledad, me utiliza para tallar la máscara apropiada
cada mañana. Aún no sé qué efecto tiene sobre mi alma.-



                                                                                               
                                                                                                  Ravi Shankar



Imágenes: Pinturas de German Aracil (contemporáneo)





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                                                                                    "

sábado, 20 de agosto de 2016

Así es ella

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.450-



                                                                                                              Elvio Romero

Poeta y narrador paraguayo, nacido en Yedros el 1 de diciembre de 1926. Vivió muchos años en el exilio , perseguido, en su momento por la dictadura de su país por sus pensamientos y militancia en partidos políticos de  izquierda. Falleció en Buenos Aires, Argentina, el 19 de mayo de 2004 a la edad de 77 años.



                                                                                      "El azar y los años
                                                                                       me han llevado a pisar en el sendero
                                                                                       que me ha impuesto el amor;
                                                                                       que mi adorada
                                                                                       impuso a mi corazón; ahora vuelvo"









ASÍ ES ELLA, ME DIJE

Así es ella, me dije; es la alegría
remota y honda que de pronto llega
a despejar el nudo que se debe
desanudar en la penumbra inquieta.

Noche y albor, me dije,
todo llegó a mi corazón por ella;
llegó el sabor oculto del deseo,
el presagio de ardor que en mí resuena.

Es mi cuerpo, me dije,
reconociendo su esplendor en ella,
el bosque entero de mi sangre, el pulso
y el latido secreto de su fuerza.

La imagen que conservo
de las verdes raíces de mi tierra;
ella es el tiempo mío, el del verano
en el regazo inmóvil de la siesta.

Así mismo, me dije,
es su fulgor herido en la belleza,
ella es el largo trecho recorrido
surtiéndose de entraña y sementera.

Ella es así, me dije,
callado abrigo que abrigó mis huellas,
el justo sueño que escogí en la lucha,
la libertad por la que canto es ella.-



AL AMOR UN NOMBRE

Quizás porque en ti se asombran
las cosas voy reinventando
un nombre nuevo a las cosas.

Quizás por eso buscamos
signarle un color distinto
a todo cuanto abrazamos.

Al amor un nombre. Al árbol
que nos cobija. Al silencio
que se reduce en tus brazos.

Quizás empezarán conmigo
a renovarse las hojas
con que me abrigo y te abrigo.

Y a reinventarse el lucer
ese brillo enamorado
del bosque de tus cabellos.
¿Todo es hoy? ¿Hubo pasado?
¿Alguna huella de tu beso
que su sello haya dejado?

¿Acaso no hay memoria
de aquel rostro, aquellos ojos,
de otros nombres y otras sombras?

¿Contigo el futuro empieza?
¿Contigo el pasado muere?
¿Contigo el presente sueña?

Quizás porque todo ahora
contigo canta, debiera
reinventarme cada cosa.

O porque viejos recuerdos
de los ojos se me borran.-



ALLÁ

Debe, allá, estar lloviendo;
sin pausa estar lloviendo, lloviznando
en los bosques,
sobre las casas pobres, juntándose
la noche y mesándose la barba envejecida
en los obrajes, allá lejos, lloviendo,
lloviznando en la noche.

Y habrá ya anochecido.

Siempre se me ha hecho tarde entre los tilos
serranos, a la hora de volver, anochecido,
allá lejos, cuando aún no sabía
que no fuera a volver, que se ha hecho tarde
lloviendo, anocheciendo.

En la noche, allá lejos, lloviznando.-



CON LA MANO TENDIDA

Ahora es tender la mano
como los ciegos, como quienes cantan
por los pueblos:
abierta para todos la palma.

Y es ir echando en ella
luceros, cosas de la casa,
lo que pudo tener en nuestros días
sabor de yerba amarga,
de lluvias tristes de fragor sombrío
o de espurio rencor de una palabra.

Es ir echando en ella
lo que hubo de maleza y viejas lágrimas,
lo que fue grito al caminar, lo que fue sangre
sucia y acorralada,
lo que hubo de impaciencia escarnecida,
lo que de tierra y heredad manchada.

Es ir echando cuentas
como un bolsón sobre la espalda,
lo mejor y peor, lo que tuvimos
de sangre buena y mala,
de desazón nocturna o de semilla
caliente y saneada.

Es ir echando cuentas
de cuanto nos tocó de muerte y de esperanza.

¡Y de esa vocación de ver la vida
sobre su palma desollada !



                                                                                   
                                                                                                Elvio Romero




Imágenes: Pinturas del artista de Estados Unidos Henry Asencio (contemporáneo)






quiquedelucio@gmail.com

viernes, 19 de agosto de 2016

El campo

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.449-
                                                                                                     
                                                                                                            María Choza

Poeta y narradora de México, nacida en Sinaloa en 1994. Actualmente reside en Aguascalientes, donde cursa la Licenciatura en Letras Hispánicas en la Univesidad Autónoma. Publicó en la revista "La catrina", obtuvo una beca literaria por el ISSSTE en 2014. Es participante de Ataller 2015, en sus emisiones Guanajuato y Aguascalientes. Ganadora del Segundo Premio de Poesía Joven Alejandro Aura 2015, Mención Honorífica en Narrativa del Concurso Talentos Universitarios 2015. Se dedica a dar talleres literarios y creativos a jóvenes en preparatoria desde el año 2012.



                                                                                       "Nadie se explicó nada, ni mi abuelo
                                                                                         mismo. A veces creo que el campo
                                                                                         encarnó en su cuerpo,
                                                                                         y por eso tiene tantas cicatrices"











EL CAMPO DE CULTIVO

Mi primera siembra
la hice a los siete años.
Sembré frijol
en un terreno para vacas.
Mi padre me miró a los hombros
y dijo
te estás volviendo ya un joven.

Sembré trigo en mala tempoada.
No fue mala para mí.
Mi padre me miró a las manos
y dijo
te estás volviendo un hombrecito.

Quise sembrar tomate,
busqué, pero no encontre semilla en el pueblo,
nadie sabía dónde conseguirle.
La gente siempre ha dicho
que el tomate
es el crazón de la siembra.
No planté el corazón.

Sembré calabazas muy grandes,
y de flor naranja.
Mi padre me vio el pecho
y dijo de espaldas
te estás volviendo un mentiroso.-


EL CAMPO EN UN VESTIDO

Iban dos mujeres
caminando por la plaza,
las vi desde esta puerta.
Ambas usaban largas telas
que tocaban los suelos
y todo hombre que las tuvo.

Una mujer llevaba en su vestido un rascacielos,
vi muchos edificios
y personas que saludaban con cara de ventana,
vi el ritmo de los autos,
dos niños besándose.

La otra paseaba una llanura verde y fresca,
vi flores colgando de cada hilo,
al sol borracho de mañana,
un gallo que cantaba como oeste,
vi tu cara,
y una vaca pinita en la tela
viéndome mirar a la mujer del vestido.-



EL CAMPO DE BATALLA

Cada campo,
según leyendas,
fue un lugar de batalla.
Nadie se arrepintió de no ver otra vez a su mujer.

Los hombres
antes guerreros,
fueron a la ciudad.
El ruido haciendo casas
los intimidó,
se escondieron tras sus barbas
y regresaron todos a los campos.

Días después,
las mujeres paticaban
que habían vuelto con el corazón chiquito.-



EL CAMPO EN UNA REVISTA

Los Campos Elíseos
no tienen nada de campo.
Nunca debí haber visto en esa revista
las fotos secas
de la avenida en París.
Unos árboles domesticados
en el concepto de izquierda a derecha,
de abajo hacia arriba.

Nunca debí haber visto en esa revista
el artículo de los Campos Elíseos.
La imagen floreada en mi cabeza
de las abiertas praderas,
abiertas también a la vida
se fue hasta el fondo,
al fondo de ese concreto
pisado por gente francesa colgada de un café.
Ojalá me hubiera quedado con la idea
de aquel lugar albino
donde los dioses hablarían
mientras repartían los ríos y sus aguas.

Pude haber pensado
antes de ver esa revista,
la decepción es todavía más grande.

El hombre no es más que un campesino
esperando el camión
que le lleve a la ciudad.-


EL CAMPO DE LA FILOSOFÍA

Es tan joven el domingo
desde el asiento de una camioneta.
Las gotas de lluvia
en las ventanas
van como espermatozoides
hacia el útero.

Mi útero
lo perdí
antes de usarle.

Que íbamos al Paraíso.
Que te crees producto de otros planetas
porque no tienes papá.
Que ya no existe el sentido común.
Nadie vaya a decirme
que por amor pasa lo que pasa.
Déjenme explicarlo:
Las gotas de lluvia
también vienen de otro planeta,
y nadie dice nada.

El paraíso es un campo
lleno de mierda de vaca
y nopales.

El mundo es una pática
muy larga,
lechosa,
entre dos viejitos
y todos los viejitos
hablan entre dientes.
Bien harán los que se queden
entre las milpas.
El Paraíso es este paraíso.
Ni el mundo,
ni el Paraíso,
ni el útero
tuvo útero,
o quién sabe.-




                                                                                                  María Choza





Imágenes: Pinturas del artista estadounidense David Mensins (contemporáneo)





quiquedelucio@gmail.com