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jueves, 31 de diciembre de 2015

Faroles


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1.232-


                                                                                          Martha Álvarez Galarza

Poeta y ensayista de Ecuador, nacida en Ambato, en 1949. Es Licenciada en Lengua y Literatura por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central del Ecuador. Ejerció la docencia universitaria, es Miembro de Número de la Casa de la Cultura, Núcleo de Loja. Ha escrito, entre otros, los libros de poesía: "Memorial de los días", "Celosía del alba", "Fiorella de agua", etc. y los ensayos "Antología de la leyenda ecuatoriana", "Loja y sus leyendas", "Cuentos, mitos y fantasías", etc. En 2012, la Municipalidad de Ambato le otorgó el Premio Juan León Mera, en reconocimiento de su obra literaria y de gestión cultural.


                                                                                  "Sin embargo, el dulzor
                                                                                    del momento fugitivo,
                                                                                    es canción, es canción
                                                                                    en alas de golondrinas" 





FAROLES

La negra hiedra, ebria grita,
al verso su réquiem de secretos,
entre una espera y otra, solo hay
el vacío de luna.

Efluvios de amor que fluyen
como el agua que huye a lo profundo.
Percibo la sombra que riega
la distancia entre tus labios y los míos.

Me seduce el eco de la nostalgia,
me aniquila la embriaguez de malva,
cuando tu risa noctámbula
hiere el cristal de mis querencias.

¿Quién dijo que el amor pasa como luz
-frágilmente- sin tocar a nadie?
Allá donde la memoria cae lluviamente
donde expiran mariposas del ayer.-


TRANVÍA

Se deshace el azul
de los estíos errantes
cuando me amas
entre ciruelos
con fulgores de rayo
en una noche de lluvia
y allí se abren tus brazos
almenas para mi piel de luna
me acogen vencida
de insomnio y deshabitados besos
y tú...hecho para mis brazos
fundamos el rocío de los vientos
el alba las alas de fuego
entonces te llamo amor
de cerezos ardiendo
en todos los besos que palpitan,
te amo por todos los inviernos
que pasaron arrogantes
sin mirarnos
amor de estrellas quemantes
con frescura de amarantos
llénate de mis horas de ternura
y en tu hora mediodía
que gotea sobre mi alma
soy un gemido en la ruta tuya
quemante sin límites
en la hora vértigo de tu sangre.-



MANOS

Mis manos tienen la memoria
de tu cuerpo, el olor del mundo
y de trébol en el amanecer.
Tus manos cantata de luna
que pasa el alba entre sus dedos
¿Y el sol? ¿el llanto del amor?
gorrión que atraviesa el otoño
llega a la nieve huraña
del invierno infinito.
Espada que busca un secreto
en mi acento en mi canto
Te pierdes en mis manos
de ámbar y agua
para tus vendavales
y vivo en tu amor
el suplicio de la tormenta.
Es mi destino de lluvia
errante con el viento silvestre
de tanto amar esta tristeza.-


HEREDAD

Vengo de la ternura de la tierra
de la caricia honda,
del viento de las floraciones,
del follaje de los frutos añejos.
Vengo de ti, Padre mío,
de tu corazón ajado
de la ausencia extendida
de tu eterno silencio.
De la historia de tu sangre,
de la heredad de tus abstracciones.
Aún me golpea la lasitud de tu voz
y el eco de tu andar taciturno.
Vengo de la esperanza,
de los días del arcoirís,
del duelo de la lluvia y la luciérnaga,
y de la plenitud del fragor filial.

Vengo de ti, Madre buena,
del idioma de los trinos,
en el que me hablabas,
sembradora de esperanzas
me enseñaste el abecedario.

Madre dime ¿vendrás
a enseñarme geometría
en cartulina?
Ahora eres caricia matinal
enredada en ternuras infinitas.

Vengo del linaje de las primaveras
en el ulular del granazón.
¡Entraña telúrica de mis padres
heredad gravitante del amor!-


CANCIÓN REDONDA

Naces amor así de repente,
con la oración del ciprés
incontenible como el ángelus.

Así de repente con tu azul esencia
cuando el pañuelo enjuga tu sonrisa
sin orillar el tiempo que palpita.
Así, de pronto blanda levadura,
canción redonda de rosada pulpa
asomas así de repente,
con tu risa miel de mediodía,
que estalla bendecida de rubores.
Vienes con tu corazón llovido
y tu frío toca el rumor largo
del beso que en tu boca es alegría.

Naces amor así de repente
como quien encuentra su sendero
y sabe que ya pasó por él.

Ese de repente
que tiene su propio fuego,
siento su abrazo al liberarme.-



                                                                                              Martha Álvarez Galarza



Imágenes: Pinturas de los artistas de Estados Unidos Dan Mc Caw y Rex Preston.





quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Dejo constancia


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.

Publicación  N° 1.231-


DOS POETAS COLOMBIANOS DE LA ACTUALIDAD:


                                                                                          Diana Sánchez Barrios

Poeta de Colombia, nacida en 1989. Es diseñadora y estudiante de Maestría en Diseño en la Universidad de los Andes. Participó en Nueva York de la Clase de School for Poetic en el 2014 y en el III Taller de Poesía del Fondo de Cultura Economíca, dirigido por Federico Díaz-Granados. Ha publicado sus poemas en diversas revistas como: "Errantio", de los estudiantes del Departamento de Lenguajes y Estudios Socioculturales de la Universidad, "Otro páramo", "Literariedad", etc.


                                                                                  "Una docena de gotas nuevas
                                                                                   golpean la ventana
                                                                                   resbalan igual que el tiempo,
                                                                                   se resisten a caer"






DEJO CONSTANCIA

No queda nada de mí en mí.
Tampoco queda una palabra dentro de esta palabra.

Y sin embargo he venido a dejarlo todo
quiero dejar la cuenta saldada
en este testamento en donde en vez de dar pido.

A la vida,
por si este dolor era una trampa que no pude esquivar:
pido perdón por abrir los caminos y acortar la mirada,
vengo de estar rota, nunca pude regresar.

Tracé cartografías sonoras
en el palacio de mi memoria
y me incliné en el suelo para defender
con la mirada lo más pequeño,
siempre hice cosas interminables, bellas,
que la realidad no soportaba,
pero siempre fuí un lugar para irse,
y mientras yo aprendí a ser puerto
todo el mundo aprendió a ser mar.

Guardo un inventario de canciones y palabras
de los que me olvidaron,
a ellos se las regreso,
aunque ya no me recuerden.

Tú: encontrarás entre líneas tu nombre,
sentirás que al cruzar el puente
la lluvia te mojará el costado,
y un brillo en el agua te resultará conocido.
No recordarás mi cara,
y seré para siempre la que transita tu sueño
sin amor, ni nombre.

Ya no seré semilla ni canto,
no me engaño, estoy presta a partir.
Las palabras no son suficientes
y la vida intraducible:
Seré luego un recuerdo incompleto,
que es preciso poner por escrito
pues nos queda mucha vida al final del sueño
y mucho sueño al final de la vida.

Para los que aún me saben, no me olviden:
dejo mi mirada andando en sus ojos.

Pero si eso es como la muerte, inevitable
y deben olvidarme,
dejo constancia aquí,
dejo constancia que he vivido.

Aunque no quede nada de mí en mí,
y tampoco quede una palabra

dentro de esta palabra.-


NOSOTROS

Teníamos miedo,
y no sabíamos que escribíamos
para resistir a la muerte.

Nos gastábamos el tiempo
que después iba a faltarnos.

Ahora buscamos una palabra
que nos salve de olvidarnos.-


                                                                                 Diana Sánchez Barrios

*********************************
                                                                                             

                                                                                                      Edilson Villa

Poeta de Colombia, nació en Antioquia el 23 de marzo de 1970. Es filósofo de la Universidad de Antioquia y graduado en Inglés británico y americano, en Camil International. Ha publicado, entre otros, "Poesá temprana" (1991), "La danza de las mariposas" (1995), "Dodecaedro de palabras" (1997), "El sendero del fuego" (2001), "La primera línea del Arco Iris" (2003), ""El espíritu del sable" (Premio Nacional de Poesía, 2004), "Pluma del viento" (2010), etc. Es cofundador y director del "Círculo de poetas de Medellín" y de la revista literaria "Ábrete Seso".



                                                         "Los pájaros que reparten tu nombre en las mañanas,
                                                           aquellos que han volado desde el alba primigenia
                                                           hasta la altura de los campos florecidos del presente
                                                           me han enseñado un canto de amor para atraerte"             




LA SEMILLA DE DURAZNOS

Pocas cosas unen tanto
A un hombre y a una mjer
Como una semilla de duraznos.
Como ese fruto secreto
que les obsequia su propia divinidad.

Así nosotros,
En la complicidad
De nuestros cuerpos,
Compartimos un milagro.

El milagro es nuestro amor,
Que crece entre nosotros,
Diariamente,
Como crece una semilla de duraznos.-


TÚ NO LO SABÍAS

Allí donde el latido de un cuchillo
Que taladra la espesura del silencio.
Allí, en la alta montaña donde la lluvia asciende
Y la conciencia del pájaro
es un rumor que se congela,
Allí, en la montaña que conduce a Piedras Blancas;
Allí en el cielo de Copacabana,
allí escuché una voz que me dijo dulcemente:
"Lucha un poco más que ella ya te pertenece".-


MI SOL

Tu bello rostro,
En la hondura de la inmensa noche,
Se asemeja a una luna de menguante.

(Lunas variopintas que he tenido,
lunas que me hicieron sentir como un mendigo).

Pero no...cuando te miro
Cuando me tocas como el viento dulcemente,
Y me susurras al oído que me amas

Cuando me abrazas y me pides que te abrace,
Cuando me entregas completos tus gemidos
Y me haces temblar con tus caricias

Pienso en Dios y le agradezco
por ser mi Sol en la creciente de mi vida.

Porque iluminas mi existencia,
y porque borraste el tiempo perdido del pasado.-


DE REGRESO A CASA

Estás de nuevo en casa,
de donde nunca te fuiste.
Regresas al hogar donde habita el espíritu
de nuestro amor y nuestros sueños.
Estabas de viaje, conociendo el mundo,
mientras yo te cantaba mis canciones
para protegerte
y para que volvieras de nuevo a mi lado.-




                                                                                               Edilson Villa


Imágenes: Pinturas del artista Michael Cheval    (Rusia, 1966)





quiquedelucio@gmail.com



martes, 29 de diciembre de 2015

Alegoría

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1.230-


                                                                                    Tamara Méndez Balbuena

Poeta y narradora de Cuba, nacida en Guantánamo en 1946. Cursó estudios de Literatura Comparada en el Recinto Universitario de Río Piedras, Puerto Rico y en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado en periódicos y diversas revistas literarias como "Zona de carga y descarga", "Avance", "Paréntesis y Linden Lane Magazine", entre otras. Fue finalista del Certamen Mundial de Excelencia Literaria en Estados Unidos, por el relato "Los manuscritos perdidos". Participó de numerosas antologías en su país y el extranjero. Los siguientes poemas pertenecen a su último libro: "El ángel o la bestia".

                                                                     
                                                                                  "Mi voz es un llamado atrozmente sencillo
                                                                                   como el pulso de un ave
                                                                                   o el vapuleo de las ramas de junio,                                                                                                           Si volteas olerás sus cerezos:
                                                                                   mi nirvana eterno y agridulce"







ALEGORÍA DE LO MARCHITO

No es el cielo rojizo que maquilla
e ilumina las cinco de la tarde
al pie de los noviembres.
Sino el ocaso turbio de la ciudad costera.
El que se embriaga como un tonto
bajo las nubes rotas; y me empaña la voz,
y la ventana.
No deja de extrañarme porque cae, justamente
cuando la aguja del reloj, da y sacude
sin ceremonia alguna, el dígito del ocho:
alegoría de lo marchito;
emblema de lo exangüe en la charada.
Cuando la aguja del reloj: da en el vacío,
Cuando la noche anuncia su preludio:
"el día se ha jodido y sanseacaba".

Yo prefiero el ocaso de las cinco,
el del mar luminoso , y las gaviotas,
el del crepúsculo en el puerto,
el de los pájaros mojados
y tu pelo, y tu sombra; chorreándome aguaceros.
Confieso que tu imagen exacta se me escapa:
Hay un desierto alucinante acá en Los Pinos;
y cada quien, es polvo
o es una pirámide borrada; ¿ves?.
Yo desenvuelvo la palabra como un dulce,
y en el fondo hay ceniza.
Mi lengua es ese musgo
que se enreda en la arena.
Pero mi boca, intuye, y mis ojos escuchan:
yo oigo tu risa loca retozando en el viento:
Oigo eda mandolina
a las cinco de la tarde.
Yo distingo , esa torre dorada en la distancia:

Hay pájaros, ardientes, en la cúpula.-


PRONTO NOS IREMOS

Pronto nos iremos. Pronto...

Cuando caiga la noche

Cuando reine el silencio
y se extinga la luz;
yo guardaré tu imagen en mi espejo.

Cuando caiga la noche.

Cuando reine el silencio
y se extinga la luz;
tú tendrás mi alma en tu ropero.

Todo
Todo se olvidará.

El himno escandaloso del grillo
y el brevísimo esplendor de la luciérnaga
Las aguas juguetonas y gentiles del Guaso:
La mariposa de luz revoloteando en los cerezos
El hombre desnudo que se masturba
detrás de los naranjos.
El beso de agua del rocío aldeano
acariciando la niñez y el pétalo.
La niña que florece:
y la islilla espumosa y azul; y florecida.
El día magnífico, y el inútil festejo de la inocencia.

Todo quedará atrás.
Todo.

Cuando reine la nada
Cuando reine el silencio,

y se extinga la luz.-


EXILIO MADRILEÑO

Me mudo a una pensión con jardín.
La habiación es un evento:
Hay dos camas,
dos escritorios viejos,
una lámpara muy usada plegadiza,
un diario amarillo de noviembre del año pasado,
y una gotera de dimensiones
pantagruélicas que lo roe todo
y le arranca márgenes inverosímiles
a la pintura del techo.
Hay figuras formadas de seres humanos
de nños en fondos inmóviles y oscuros,
de hembras adolescentes.
Figuras temblorosas de botas, corazones, lagartos,
Hacia el centro al fondo un órgano viril florecido
hacia una esquina donde la gotera ya abarca la pared;
un anciano escuálido con barba
deformada y ojos redonditos
vira el mentón hacia perros celestiales,
efigies de leones de justicia,
jaurías
de lobos dionisíacos;
ángeles caídos:
y otras imágenes más impenetrables, asombrosas,
y secretas.
Es un albergue memorable.

Un universo que da al invernadero.-


LA LUCIÉRNAGA

Y al final,
me ha conmovido el esplendor de la luciérnaga.

Una reluciente mariposa me ha estremecido,
revoloteando de un exterminio a otro
diseminando luz sobre mis cruces.

Me ha despertado su fluorescencia verdeazul,
silvando entre el cadáver
y la hierba; donde se avivan los recuerdos.

Zumbando entre el cadáver
y la hierba, donde se animan los cerezos
del patio; y se ilumina el corazón del mundo.
Qué triste ¿no?.

¡Qué inmensamente triste
ese bullicio inagotable, amargo, del cocuyo !-



                                                                                         Tamara Méndez Balbuena



Imágenes: Pinturas de John White Alexander (1856 - 1915) y de Adolphe Alexander Lesrel.




quiquedelucio@gmail.com






lunes, 28 de diciembre de 2015

He seguido tus palabras

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.229- 

                                                                                       Hilario Jiménez Gómez

Poeta y ensayista español, nacido en Montánchez, Cáceres, en 1974. Es Licenciado con Grado en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura. Ha publicado los poemarios: "Paisajes sin figuras" (1995), "En un triángulo de ausencias" (2003), "Versos color naranja" (2003), "Delirio in extremis de un aguador con sed" (2004), "Hoy es siempre todavía" (2012), "La noche de los espejos" (2015), etc.  Ha publicado, también el ensayo: , "Lorca y Alberti, dos poetas en un espejo" (2003), la edición de una amplia selección poética de Felix Grande titulada "Una grieta por donde entra la nieve" (2006), etc.



                                                                                               "El agua me envuelve
                                                                                                parece arroparme en tu ausencia,
                                                                                                en la noche, en el sueño. Me siento
                                                                                                perdido pero no quiero regresar"







HE SEGUIDO TUS PALABRAS

La noche cubre la estancia;
todo ya anochece.
Oscuro y abatido
mi cuerpo
se extravía en tu laberinto
y la eternidad
es como el agua al fin.

Y recogido en tu abrazo todavía
pienso
que la fugacidad del hombre
descansa en un suspiro,
el mismo que tú y yo
hoy compartimos entre sombras.-


RUINA

Una casa oscura y vacía que invade la niebla.
Una cama deshecha de la que caen sábanas usadas.
Unos pasos que se despiertan dormidos
caminando ciegamente hacia la luz.

      y ella te llama desesperada
      ...pero él no la escucha

La corriente de una puerta abierta
le arrastra sin remedio hacia el vacío
mientras la luna amanece con dientes de muerte
sonriéndole sobre las olas.

      y ella le tiende su mano
      ...pero él no la mira

En su cuerpo desnudo la humedad del mar
hará brotar semillas y rosas negras
y las nubes contemplarán extasiadas
el milagro de romperse ambos en cada roca.

      y ella le grita sin consuelo
      ...pero él no la siente

El niño galopa asustado de la luna entre sus piernas.
Y su madre atada entre las sábanas
llora vacía tras un espejo estéril.-


LA BUSCA

Siempre esperó aquella noche de ventanas cerradas
donde abrazarse a un susurro amanecido
que le diera su mano y paseara su vida.

No recuerda por qué allí sus ojos
desearon probar besos mudos de madrugada,
cómo se dejó atar sin remedio
a cansados sueños de pies cansados,
su cuerpo humillado
ante el desnudo perfecto de la manzana madura.

Sólo confiensa que los pequeños secretos
no han desaparecido con las duchas ni los viajes.
Que dos manos sin dedos tejen por su espalda
la fina tela de las palabras que caen como el día.
Que tras esa voz serena y oscura se pierde
aquel viejo árbol enterrado en cemento.
Que ya no existe si cuando despierta
una sombra no duerme sin ropa a su lado,
con unos labios delgados y mudos
que se saben dueños de la tierra.-


ABRAZO DE DOS AUSENTES

El tiempo ya no viene a visitarme
y sentado en esta vieja silla
olvidado
sin ventanas
sólo regresa a mí tu rostro
para besarnos dulcemente.

Aquella noche la lluvia acompasada
marcó el ritmo de nuestra vida
y desde entonces fundidos
en un abrazo muero extasiado
todos los días
a esa misma hora
junto a ti.

Pero el día termina
y hoy todavía no has venido.

Ya no tengo fuerzas para pensar
en aquella tormenta que te arrancó de mí.
Después de tantos años
entiendo que no vas a volver.

No quiero que tu imagen ausente
se olvide de mí. Anciano,
con movimientos pausados,
al fin salgo a buscarte
...y esta noche me dejo morir
pensando únicamente
en aquel encuentro
de dos personas que se abrazaban
eternamente.-


DESNUDO DE UN HOMBRE EN EL MAR MENOR

Tumbado frente al mar
inmutable
observo sus olas romper altivas.

Y mientras las duras rocas
se desvanecen
violadas
ante el insistente y envejecido
ir y venir de los siglos.
regresa con juventud
aquel mes de noviembre
cuando tú y yo nos besamos.

II

En estas rocas
sentado
creo encontrarte entre la arena
y las espumas.

Sigo unas huellas ya idas.
Me llevarán a ti;
lo sé. Insisto.

Corro porque se hace de noche.

No podré encontrarte
cuando suba la marea,
cuando el sol ahogue
sus últimos brazos
entre levante y batalla,
cuando la noche entera
duerma ya
para siempre
entre tus labios y los míos.-



                                                                                            Hilario Jiménez Gómez



Imágenes: Pinturas del artista italiano Giacomo Balla.-




quiquedelucio@gmail.com

sábado, 26 de diciembre de 2015

Lucero del alba

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1. 228-


                                                                                                      Pascal Mora

Poeta y docente francés, nacido en París en 1962. Es Licenciado en Letras y Derecho. Tiene un Master en Ciencias Sociales y Educación .Ha publicado su poesía en las revistas literarias: "Arpa","Comme en poésie", "Les cahiers du sens",  "Multiples Verso", etc y los libros "Feuilles du chemin" (2009), "Etoile nomade" (2011), "Paroles des forets" (2015), etc. Es profesor en el Centre de Formation Compagnonnique des métiers du bátiment en Saint-Thibault-des-Vignes, París. Ha participado en numerosas lecturas principalmente en la región parisina.


                                                                        "Qué bien recordamos la escena
                                                                         los actores deslizándose como pequeños veleros,
                                                                         la balaustrada enfriando nuestras palmas
                                                                         en una oscuridad rápida como la sangre" 








LUCERO DEL ALBA


Saludo al lucero del alba,
Venus en el prado
De las mañanas claras
Guiando a los pastores.
Y la esperan los marineros
En la esquina del estuario,
Esperanza sagrada
Del movimiento.
Se oye el portazo,
Gira la llave
Encendiendo en el tablero
El deseo viajero,
La promesa de esta orilla tesoro.

Nos llama una voz horizontal
El coche frota la calzada,
Multiplica las ruedas,
Galope de caballos
Por la tierra peregrina.

En el ahora,
No hay pasado ni futuro
Por la ventana plural
Desfilan los campos esmeralda.
Aparece el paisaje en oración
Detrás de un vitral
De silencio, silicio y selva.-


MANO DE OASIS

Me haría ilusión escribirte
Que cruzo la semana
Al frente de los acantilados.
Disparada saeta de cabeza vacía
Que planea en las curva.

A toda velocidad
Por los pueblos de neblina
Voy deslizando en el esplendor
Hacia los esbozos oníricos
Que vigilan los mares
De Bering, de Bizancia
De Omán o de Arafura.

A cntraluz en el capó
Llueven hojas resecas.
La piel del solsticio
Las consume en luces de sombra.

Se estira mi carrera
En solo de saxofono
Y la prolonga el jazz,
Manteniendo su nota azul
En los surcos sincopados
De la ruta solitaria.-


ESPÍRITU INMORTAL

Espíritu inmortal
De la naturaleza sin sufrimiento
Acojo la plenitud de ser
Y se aleja el miedo.
Espíritu inmortal
Recuerdos de otros planetas
Murallas merovinglas en el
matorral de los siglos,
Blanca ciudad andaluza
que nunca he abandonado.
Espíritu inmortal,
La familia forestal habla del árbol
al pájaro, del hombre a la bestia.
Espíritu inmortal
Lo ligero vence
Lo inmóvil regresa a la errancia,
Águila silenciosa se desliza
en el viento solar
Mis ojos amazónicos se alargan
Con el panorama de las ciudades abajo,
Y las lejanas megalópolis
Son desnudez en la lavanda.
Entre las ramas se ven navegar las nubes
Hay un vacío gris que se refleja en la distancia
En los pliegues azules del cielo.
Espíritu inmortal
Mi alma es una mariposa que vuela
en las cuatro direcciones
del universo
Más rápida que la luz,
Tan presente como el instinto.-


ENCUENTRO

Encuentro de tres ríos en la cuenca entre montes
Matriz recoge el sonido del agua corriendo.
Cruzamos el bosque por las flechas preciosas talladas
En el matorral florido de momentos sagrados
Plantados en el campo como lanzas de acacias.

Golpean a las puertas donde charlan
los viajeros del alba,
En un rincón de las ruinas en marcha
Faunos tocan la flauta de ortiga
a través de los lavaderos.
Los flexibles reptiles vibran
con los prados entre agua y aliaga,
Sortilegio del río que murmura
a las yemas de las riberas infinitas
Arriba es mediodía, el campamento
toca la errancia,
El idioma de la infancia suelta
enjambre de risas.
¿Quién está hablando con el lugar,
llamando a los cuatro vientos?
Hace poco, igual que ahora
Los coches veloces animan
el fondo del espacio,
Arrugan los charcos,
rasgan los caladeros celestes.-



                                                                                                    Pascal Mora



Imágenes: Pinturas de Ernst Ludwig Kirchner  (Alemania, 1880 - 1938)









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jueves, 24 de diciembre de 2015

Mi amante

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.227-


                                                                                            Amelia Peco Roncero

Poeta y narradora española, nacida en Cáceres en 1950. Ha estudiado Filosofía, Literatura e Historia del Arte.  Es además, analista de obras literarias, guionista de cine, articulista y conferenciante. Es miembro de la Asociación Colegial de Artistas y Escritores de España y Secretaria de la Asociación Cultural "Le Bohéme" de Guadalajara. Entre otros poemarios, ha escrito : "Lágrimas de tierra" (1990), "La mirada de cóndor" (1995), "Para el amor y el fuego" (2000), "La geometría de Edipo" (2008), "La ninfa de los páramos" (2009), "Testigos mudos" (2010), "Canto a Lilith" (2010), "Diario de las estaciones frías" (2011), "Cuántica y posibilidades" (2012), etc.


                                                                                   "En un país vasto verde donde 
                                                                                    los mitos rompían la tierra y 
                                                                                    donde los géneros eran miniaturas
                                                                                    como la naturaleza, ¿cómo sobrevivir?" 






MI AMANTE

I

Mi amante es una araña
que teje cada día
la red donde yo existo.
Teje la enorme geometría
de los hilos que salen de su entraña
donde atrapa a su víctima.

Todo en él es circular
mientras crece la tela.
Toda su posibilidad
de subsistencia está en el aire.

Allí todo es seguro y evidente.
Es la estructura de la supervivencia
donde el hambre,
conforma parte y forma de su vida.

La idea de tejer, en la araña,
son sus instintos.
No conoce otra forma
de succionar el jugo
que vive en una mosca.
En ella, en la araña,
es pura resistencia
para poder vivirse.

Pero, por otra parte,
como él es un hombre y no una araña
no entiendo
que haya succionado el jugo de mi entraña
para poder vivirse.


II

Mi amante
es carne que se junta en un abrazo,
sentido y sentimiento por mi parte
del brío de su olor cuando soy suya.

Es nada.
Es beso que se extiende a su bolsillo
y nunca sabe el precio que le pido.
Calcula y nunca acierta a entender
los minutos exactos que tuvimos

Es esto:
Un surco que se encara a mi almohada
dejando a mi mejilla a cada instante
sin tacto.
Es poco más que eso y me desplomo
en medio del asfalto de su frente.

Me detengo en todas sus ausencias
sentada sobre el suelo del salón,
y espero,
espero cada día a que anochezca para verle.

A veces se aproxima al centro de mi misma
y entra
por la huella imprecisa de mis dedos.

Vivimos en los páramos
de esa corriente yerma que él dibuja,
cuando deja mi risa a buen recaudo,
en el hielo que me dio hace ya tiempo.

Él dice que es feliz sólo con eso,
atesorando años como hojas
y enumerando el tacto de los labios.
Ausencias en el frío de estos rasos.

Es esto lo que tengo:
un cúmulo de pies que se aproxima
de vez en cuando a mí para adherirse
y a la metamorfosis de su aliento.
Y es poco.

Cuando llega, mis ojos imaginan su figura
llamando a los cristales de la puerta,
entonces,
mi piel tiembla y se descoyunta,
ella entiende,
mi piel,
que sólo es eso.
Se ha hecho a cada golpe y sabe
que todo en él es puro desencuentro.

Es cierto,
yo veo lo que tengo y lo que soy,
lo toco cada día y siento frío.
Y siempre me desdigo cuando llega
y deja con lentitud su abrigo
en el vestíbulo de abajo.

Lo huelo en la distancia y me convierto
en lo que soy,
un animal en celo cuando él viene.
Las paredes me tiemblan y aguardo,
aguardo a ver su cuerpo,
y la sonrisa amplia de su rostro.

Quiero creer que me ama y me sostengo
en todos los latidos de mi carne.
Es él.
Que sabe,
que es ramo sobre una rama en mis pestañas
que pesan cuando llega y se me cierran,
y no veo.

Mi pulso se acelera cuando escucho
el golpe de la sangre que él me impulsa:
aurícula y ventrículo, es eso,
un pulso que me llega en unas gotas,
y es poco.
Su fuerza es sólo eso,
semilla que se agita entre dos glándulas.

Y siento que no hay más
que quede en mi que yo no haga,
y que no sepa.

Y así sigo, atrapada a fiestas de aguardar
un día y otro,
hasta que al fin recuerda que en el aire,
hay un soplo de él que soy yo misma.

Entonces viene y me sostengo
pegada con su cuerpo entre las sábanas.
Es eso para mí, no lo confundo,
cuando pasa la hora y se despide.-



                                           
                                                                                         Amelia Peco Roncero 



Imágenes: Pinturas de Claude Monet  (Francia, 1840 - 1926)




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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Canción para Ofelia


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1.226-

                                                                                              Roberto Retamoso

Poeta, ensayista y catedrático  argentino, nacido en Rosario en 1947. Es Profesor en Lenguas y Doctor en Humanidades y Artes con mención en Literatura por la Universidad Nacional de Rosario. Se desempeña como profesor en dicha universidad. Ha publicado, entre otros, "La dimensión de lo poético" (19959, "Figuras cercanas" (2000), "Oliverio Girondo, el devenir de su poesía" (2005), "Preguntar del hijo" (2006), "La primavera camporista y otros poemas" (2008), "El discurso de la crítica" (2009), "Teoría de la lectura" (2011), etc.

                                                                                     
                                                                                             "La gran herida narcisística consiste
                                                                                              en descubrir que nosotros
                                                                                              no somos los que hacemos
                                                                                              el sentido" 







CANCIÓN PARA OFELIA

Miras el poniente,
mientras el auto se desliza,
suave,
por el camino de cintura.
El sol
comienza a bajar,
acaso imperceptiblemente,
pero tu mirada,
fija,
parece querer
retener
ese descenso sutil,
para archivar la tenuidad
de la tarde
en el fondo inhallable
de tu propia memoria...
Miras el poniente
y yo miro
tu cabeza perfecta,
levemente ladeada
hacia mi derecha,
mientras el sol
ilumina las líneas
armónicas
de tu rostro moro,
como si quisiera
enmarcar
sus formas esbeltas
con esa luz etérea
que lo vuelve
irreal.-


BIBLIOTECA

Desplegados en filas regulares
los libros yacen sobre los estantes que,
atravesando las paredes del estudio,
trazan unas paralelas que jamás
podrían rozarse. Profundas,
esas líneas que los estantes dibujan
de todos modos parecen converger
en ese punto remoto
donde la perspectiva tridimensional
se sostiene. El espectáculo
de los libros alineados se vuelve así
un espectáculo paradójico,
cuando la mirada recorre su sucesión
hasta perderse en el punto virtual
donde todas las líneas desembocan.
Pienso, entonces,
que la biblioteca obedece a una orden
fantástico y secreto,
inmóvil y móvil a la vez:
inmóvil en la yacencia eterna de los libros
sobre los estantes,
móvil en el desplazamiento que su visión
produce cuando los miramos. Así,
el movimiento de lo inmóvil
deviene en una paradoja
donde resuena el nombre de Zenón
y entre sus sonidos,
el de Borges. Porque ese punto
donde todos los libros confluyen
no es más que un Aleph textual,
ese vocablo único donde el universo
todo
se contiene.-


PREGUNTAR DEL HIJO

Madre:
y si no fuese verdad
que el verano
trae la luz
con que dibujabas
el aire
que iluminaba
la casa?...
Padre.
y si nunca hubiera
existido
aquel mundo
donde me extraviaba
en la siesta,
cuando el mundo
real
reposaba
en su agobio
de enero?
Madre:
y si todo fuese un sueño
y la memoria
un delirio
con que la conciencia,
trémula,
pretende empañar
el horror
de la vida?...
Padre:
y si ustedes no fuesen
más que dos
fantasmas,
y yo un soñador
de delirios
que los he inventado
para no morir
cada vez
que los sueño?-


******

Pedís un mate
pedís
como si fuera
un elixir
capaz de transformar
las imágenes
que el mundo
te pone
ante los ojos
Amargo
decís
como si no fuera
una obviedad
sino una clave
la contraseña
que te permite
acceder
a una visión
privilegiada
de la vida
La mano
la mano mía
te lo alcanza
despacito
queriéndote
entregar
el instrumento
mágico
que te haga ver
lo que los otros
no miramos
Pero no es más
que un mate
una calabacita hueca
donde creemos
ver flotar
las letras
de un mantra
que no existe.-



                                                                                                 Roberto Retamoso



Imágenes: Pinturas de David Hettinger  (Estados Unidos, 1946)





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martes, 22 de diciembre de 2015

Tus ojos


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor
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Publicación N° 1.225-



                                                                                           Camilo José Cela

Importante escritor y académico español, nacido en La Coruña el 11 de mayo de 1916 y fallecido en Madrid, el 17 de enero de 2002. Entre sus múltiples reconocimientos, obtuvo el Premio Nobel de Literatura (1989), el Príncipe Asturias de las Letras (1987), el Miguel de Cervantes (1995), etc. Ocupó un sillón en la Real Academia Española, sus libros más conocidos son: "La Colmena" publicada en Buenos Aires por estar prohibido en España , "La familia de Pascua Duarte", "Mazurca para dos muertos", "Cristo versus Arizona", Viaje a la Alcarria", "El cancionero de la Alcarria",etc.


                                                                                     "Desearía, lleno de ardor,
                                                                                      acunar allí mismo donde nadie
                                                                                      se atreve a levantar la vista,
                                                                                      un pensamiento que hace señas al aire"  





TOISHA V

Ahora que ya tus ojos son como sal, y fértil
Tu inmensa boca es un volcán difunto.

Ahora que ya los labios y las piedras,
Tus  vestidos pegados cual olvidadas vendas

Y este atroz mineral que extraje de tu pecho,
Son reliquias tan ciertas como antiguos abrazos.

Ahora que tus axilas pueblan de olor el mundo
Donde yo con mi piel de viudo te presiento.

Ahora que tus zapatos, tus sostenes, tu lápiz de labios,
No me dan más que frío al encontrarlos.

Ahora que ya no puedo dormir donde has dormido
Porque mis ojos lloran azufre y yodo ardiendo.

Ahora que ya no puedo ver tu talla desnuda
Porque alambres al rojo se clavan en mi sexo.

Ahora que los domingos, salgo sin rumbo, inmóvil.
Y qué tranvías, yeguas, las moradas mujeres
ni el consuelo,
han de torcer mi ruta de novio eternamente.

Ahora que ya conozco bastante a los hombres,
para que no me fie ni de mi pena misma.

Ahora que los difuntos, en montones austeros,
son los incapaces de hacernos verter lágrimas
porque mis ojos son de cristal y aluminio.

Ahora que ya me olvido de qué es dormir tranquilo,
e imbeciles amigos pueblan
mi soledad de compasiones que
no quiero.

Ahora que mis dos manos son totalmente inútiles
porque en clavos con óxido sólo encuentran tu cuerpo.

Ahora que ya mi boca pudiera cerrarse eternamente,
porque tus salobres ingles, tus sustanciosos huesos,
Ya ni me pertenecen.

Ahora que ni cuchillos, ni pistolas, ni ojos envenenados,
me hacen temblar de miedo, porque un solo veneno
Es quien late en mis pulsos.-


II

Ahora, ahora mismo,

En este instante idéntico a niña embarazada,
En este instante mismo en que la sangre
se agolpa por mis sienes

En este instante, oh muerta !, en qué navajas, tréboles,
o espartos moribundos dan sabor a tu boca,

En que huracanes trémulos, musgos recién nacidos,
o gusanos sin boca son dueños de tus senos,

En que la tierra inmensa te ahoga por la garganta
por un instante no mayor que un beso,

En que lágrimas huecas o mechones de pelo
perfectamente inútiles

No son lo que yo quiero: que es tu presencia misma,

Que es tu carne dorada donde yo me dormía,
que son tus piernas tibias, tus muslos abarcados,

Tus fecundas caderas donde yo cabalgaba
como un verano, hasta que te rendías,

Tus fortísimos brazos con que, toda desnuda,
me levantabas sobre tu cabeza

En este instante en que un dolor inmenso
es incapaz de hacerme mover un solo dedo,

Yo te prometo, oh dulce esposa mía asesinada,
Oh madrecita sin haber parido, oh muerta,

Colgar tu atroz recuerdo cada noche de un pelo,
y que desiertos de tiniebas moradas

O amargas noches de insomnio y sobresalto
sean incapaces de ahogarme como a un niño.-


CUMPLEAÑOS DE UNA MUJER

Cuando mi corazón empezó a nadar en el caudaloso
río de la alegría de las más
limpias herraduras del agua
Y descubrí que en el alma de la mujer
subyacen cinco estaciones de grácil silueta
Oí silbar al ruiseñor del camposanto de la aldea
y ahuyenté de mi piel los malos pensamientos
Aparté de mí los torvos presagios
de la debilidad la enfermedad el hambre
la guerra la miseriay los vacíos de la conciencia.
Empecé a oler tímidamente el gimnástico aire
de la belleza que duerme contigo
Y volé tan alto que perdí de vista el aire
de los invernaderos el agua quieta de las
acequias y el fuego purificador también la arcillosa
y pedregosa tietta que
piso y en la que seré olvidado por tu mano
Te amo lleno de esperanza
Tu vida es aún muy breve para acariciar la esperanza
y hoy cumples años quizá excesivos
Hoy cumples mil años
Quisiera bailar en un local cerrado
con la muerte coronada de
esmeraldas y
rubíes yo coronado de musgos y alfileres
para proclamar en el reino de las más
solitarias ballenas
Mi dulce sueño con estas sobrecogidas palabras
Pregono en voz alta
el espanto que me produce la felicidad.-


EN FORMA DE MUJER

Ese amor que cada mañana canta
y silba, temeroso, matutino, inútil
bajo las húmedas tejas de los más solitarios corazones

y rosas son o escudos, o pajaritas recién paridas,
te aseguro que escupe, amoroso
en ese pozo en que la mirada se sobresalta.
Sabes por donde voy:

tan temeroso
tan tarde ya
(también tan sin objeto).
Y amargas o semi amargas voces que todos oyen
llenos de sentimiento,

no han de ser suficientes para convertirme en ese dichoso,
caracol al que renuncio
Un ojo por la insignia,
un torpe labio,

y ese pez que navega nuestra sangre.
Los signos de oprobo nacen dulces
(también llenos de luz)
y gentiles.
Eran
-me horroriza decirlo-
muchos los años que volqué en la mar.

Que ese amor que cada día grita
y gime, temeroso, matutino, inútil
bajo las tibias tejas de los corazones,
es un amor digno de toda lástima.-




                                                                                       Camilo José Cela  



Imágenes: Pinturas del artista contemporáneo Andre Kohn






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lunes, 21 de diciembre de 2015

Verano


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N°1.224-


                                                                                        Ramón Bello Bañón

Poeta , narrador y periodista español, nacido en Almansa (Albacete) en 1931. Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada. Es Premio Graciano Atienza de Periodismo. Diplomado en Estudios Europeos por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander. Colaborador en prensa y radio y conferenciante sobre temas relacionados con la Literatura y el Derecho. Autor, entre otros, de los poemarios: "Los caminos del día", "Alicante o la biografía de otros ecos", "La vida sin paréntesis", "Esmalte del tambór",etc.  Es Premio de Poesía de la Diputación de Albacete.


                                                                            "Yo vivo aquí, donde vivir es lucha
                                                                             diaria. Donde me van quemando
                                                                             los bárbaros agostos
                                                                             en mi desconocido calendario"  







LA MANCHA

Qué extraños, nuevos, fugaces amarillos
encuentra tu mirada! No es Castilla
esto que ves, no puede ser Castilla.
Aquí la tierra es dura y el sol quema
de otra manera, de otra extraña manera, siempre
con ese nuevo y viejo amarillo campesino
cansado de grabarte la retina.

Todo cuadro es un mundo
limitado or la órbita del marco.
Todo cuadro es la vida
y el paisaje; donde están los humanos para siempre
junto a tantos kilómetros de páramo
y a la quieta ansiedad de las encinas.

Pero la Mancha es otra cosa:
su tierra está cansada;
sus hombres miran de otra manera
y esperan sus hembras
de otra forma el mismo seco y la plegaria antigua.
Hay otra concepción de la esperanza
bajo esta geografía.

¡Ah, yo te pido serenamente esto:
"Lleva esta Mancha, hazla a tu pintura, doméñala
a tu arte, porque hay prisa
en que la pintes sobria y brevemente
en toda su tristeza,
en toda su grandeza incontenida".-


VERANO

Es ya el verano.
Rompe a decirlo el trigo
y lo padece la piedra del camino.
Tú sabes que no hace mucho tiempo
otro verano puso rojo el vino
en los lagares de esta pobre zona
donde todo es monótono y antiguo.

Es ya el verano. Grita y me lo dice
todo el terroso surco del instinto.
Se abren las tierras donde no hubo agua
ni pan para el amigo, y la pedriza aguanta
el infernal diluvio del camino.

Yo siento ya el verano. Me lo explica
el árbol y el paisaje. Cada cosa en su sitio
menos el segador que busca un mundo
sin almudes ni trigos.

Todo el alto poder del sol se queda entre nosotros
como un amigo íntimo.
Ha llorado ya el niño de esta tarde. Ha ladrado
ya el perro de este sueño invencido.

Definitivamente es ya el verano.
Es el triste y brutal verano nuestro
aunque te dé lo mismo.-


ALBACETE

Salgo a la calle y rompo
esa costumbre de lo cotidiano,
observo al niño pobre
y sufro. Todo el año
esta ciudad parece
querer nacer a un mundo de silencios,
y vamos con ella cubriendo los caminos
sin saber si ha llegado
el momento. Ahora canta
junto a mi corazón un pájaro.
Ahora la trunca torre catedralicia esconde
el amarillo sol de este muerto verano .

Ahora pienso y me valgo de ideas aprendidas,
ahora respiro y callo.
Callo por esta calle mayor de las farmacias
y del neón estúpido, por donde algo
de otro tiempo se muere
y se va al paraíso del pasado.

No esperéis cantos dulces ni retóricos
de esta ciudad. Vivo y declaro
ser uno más de sus modestos hombres.
Amo su cielo, su sencillez, y acaso
esta oscura tristeza que entusiásticamente
me llega al corazón. Rondo sus altos
edificios con la mirada limpia,
medito en sus minutos, y pensando
que alguien me escucha en un instante bueno.
Un extraño matiz hay en la tarde
cuando ceso en la voz y el aire aprende
a subir a los árboles. Alado,
el sentimiento inunda esta aridez continua
donde me van quemando
los bárbaros agostos
de mi desconocido calendario.-


HOMBRE VESTIDO DE NEGRO

¿Qué oscura, qué invisible, que extrañísima
pena te ha alzado el negro hasta tu cuerpo?
Yo eztoy ahora contigo, ahora que río,-
ahora que sé del aire y del recuerdo.
Mira la calle, escucha el silbo, rompe
esa cadena, salta por encima del miedo;
tímido hermano de una tarde oscura,
ibérico doncel para lo negro.

Acaso ignoras que en el rostro
y bajo este guadiana de mi cuerpo
hay otro vendaval que arroja estrellas
sobre el suelo;
acaso ignoras que tu vida, bajo el signo
de un capricornio antiguo, es sólo el tedio
de una palabra, el rito
de una mirada o el trámite de un verso.

Hombre vestido sin saber qué pena
has de ponerte en todos los momentos;
negro de instinto, negro de esperanza,
negro de angustia, negro,
negro casi de Harlem, o de jazz-band o de
conciencia sin saber el mandamiento.

Ahí estás como para la historia. Ahí.
Sin adjetivos. Calle adelante, suspirar por dentro,
luto en los ojos, brazalete al brazo,
crespón sobre los aires, funeral de aliento,
triste de risas, vencedor de gracias,
verdadero ciprés de cementerio
en tarde de algún viernes
cortísimo de enero.

Yo te comprendo. Yo te envío un amplio
repertorio de libros que no vendo
y te miro a los ojos
y me venzo
también esta alegría sin propósitos, este pasar
la mano por el fuego,
esto de estar conforme con mí mismo.
Te miraré de nuevo y pensaré que existo.-



                                                                                Ramón Bello Bañón



Imágenes: Pinturas de Giovanni Boldini  (Italia, 1842 - 1931)






quiquedelucio@gmail.com

domingo, 20 de diciembre de 2015

Mar de invierno

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como el proyecto de de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1,223-

                                                                                       Francisco Fernández Naval

Poeta y narrador español, nacido en Orense en 1956.  Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación. Desde 1980, con la publicación de su primer poemario "Fuente estéril", ha desarrollado una carrera literaria en la que ha trabajado  en poesía, novela, relato, ensayo y narrativa infanto-juvenil. La mayor parte de su trabajo ha sido escrita en lengua gallega. Obtuvo, entre otros, el Premio Irmandade do Libro al mejor libro en gallego de 2012, por "A noite branca", y el Premio de Poesía "Ciudad de Orense" en 2007, por "Miño" y en 1980 por "A fonte abagañada".


                                                                                    "Sea hielo, sea escarcha,
                                                                                     ¿habrá en la tierra algo
                                                                                     más frío que la nieve?
                                                                                     Sin embargo la nieve me quema el corazón" 







MAR DE INVIERNO

El mar de invierno
batió sus plumas, alas de salitre
volando obsesivas por encima del arenal
y del espejo sin luna.

Sobre la playa los pasos tejían
un destino, leves pasos de ida
entre mareas, frágil danza de sombras.

La bóveda de espuma
envolvía el silencio
y por detrás los pasos alimentaban
las olas de lo perdido.
El mar de invierno que supo de tu risa
reducía a fragmentos
la ambición y los sueños,
confundidos en la extensa
sucesión de los despojos.

Todo en ti era delirio,
el relámpago fugaz,
la cruz vacía,
el espejo de abrazos y de sangre.

Se confundía el viento
en la débil profusión de ángeles,
húmeda solidez delaire
transformado en partículas
de alma, en saliva de un dios insondable
que partía los corazones
y hacía naufragar la convicción y las formas.

¿Recuerdas aquella historia?
el niño, el agujero, el mar ilimitado.
Todo este mar de invierno entraba en tu pecho,
en la débil expansión de tus días.
Todo ese mar
en una mañana de invierno,
en esa espiral de algas que la música deshacía.

Todo el invierno en ese mar
obsesivo en el que tú te perdías.-


COSTERA

Quiero ser barca
relinga que retenga
tu sonrisa,
quilla con que navegues
mi amor
y no la espera.

Quiero ser
la fluida estela
de tu anhelo
el constante elixir
de tus suspiros
el destino de la espuma
que la soledad libera
en el lecho que compartes
pero que no me acoge.

Quiero ser el mar
que te respira
la manzana que no comes
y que extrañas
la nostalgia misma
que te abraza.

Moriría por verte enamorado
cada nuevo amanecer
por ser el pez
que escoges y acaricias,
el hielo que funde tu calor,
la cubierta de espejos que te mira.

Moriría por ti,
amor.-


BALADA DEL HOMBREMAR

Bernaldo observa la luz primera del arenal,
al recibir el día tras la casa de las diosas,
las oscuras ventanas de Panchés,
la somnolencia gris de la espuma
sobre la playa.
Guiando el timón, en la popa del nordeste
Bernaldo intuye la grieta de la vaguada,
el solemne transpirar de los castros,
las columnas de humo
que por entre los pinos se elevan
como ánimas.
Bernaldo, el de la risa dorada,
regresa cada tarde, pero nunca regresa,
que su aliento es una constancia de arrecifes,
su sangre un remolino de algas,
su alegría un vértigo de alcatraces.
Regresa Bernaldo, pero nunca regresa,
que en la boca del atardecer
él tiende líneas de seda y palangres de sueños
desde el lecho de salazón hasta el aroma
de las rosas
que cada noche le acoge y en el que nunca
descansa.
Regresa por amor, por compartir el abrazo,
por verse hombre en las humedades
de ella,
mujer que otea y busca desde la colina
la vela que tejió y que se inflama
más allá de las garras
y de horas.
Regresa bernaldo, como un hombre constante
pero siempre inconcreto,
que nunca por entero se dio
a quien no fuese experiencia de sal,
cacea de esperanzas,
anémonas o bajamar que se prolonga
más allá del horizonte.
Pilota siempre Bernaldo, también cuando duerme,
incluso cuando calla,
atento al sonido espiral de una caracola
que anunciará fosforecencia, cardumen,
esperma de ballena,
aparejo extendido en un bostezo de luna.
Por fuera de la Lobeira
Bernaldo rema, larga, fondea
y aguarda que el poeta escriba con palabras
esa canción capaz de darle nombre
al mundo que él navega.
Pero el poeta miente, deja pasar los años,
incapaz de encontrar el verso que desvele
la seducción de los abadejos,
las voces de los mástiles ahogados,
la fría crueldad de las sirenas,
y siente Bernaldo que las preguntas aumentan y fatigan,
que son como un golpear de pardelas,
nostalgia de otro mar y de otras sombras.
Codicia entonces ser como el cormorán moñudo
que en su vuelo dibuja el seno inaugural de las ondas,
o zarapito que danza en el filo de las mareas,
o calderón que revive con la caricia del aire,
todo menos el indolente silencio del abismo

del que no se regresa.-



                                                                                                Francisco Fernández Naval



Imágenes: Fotografías artísticas marinas de autores de Estados Unidos.




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