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viernes, 31 de octubre de 2014

Dos jóvenes poetas


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Jean Pierre Bonnefont Bellolio: Poeta chileno nacido en Concepción en 1976. Publicó "La Edad del sol" (1994)  con prólogo del poeta "Premio Nacional de Literatura" Miguel Arteche. Figura en el libro "Temporada Cultural" (1992), que incluye a ganadores del concurso organizado por la SECH.


Carlos Baier: Poeta chileno nacido en Rancagua en 1971. Estudia Periodismo en la U. N. Andrés Bello. En 1992 recibe la beca "Fundación Pablo Neruda". Es co-autor de la Antología de Poesía 22 voces de la novísima poesía chilena (1994). Figura en diversas antologías nacionales y extranjeras.


                                                    "Un punto aparte en la línea de la vida.
                                                    La belleza completa con la Nada,
                                                    con un signo  que ilumina los vacíos,
                                                    hasta abrir la Vista"






EMPIEZA ESTO EN EL FINAL

¿Cómo ser otro y explicarte cómo soy
en el fondo, y al mismo tiempo
entregarte en una caja eterna un beso ?

Trascender este cuerpo, también
esta dimensión respiratoria,
donde tú eres tú y yo soy yo.

Quiero ser tú y amar
en tu lengua-je.

Eso es el comienzo.

Ahora
¿cómo retroceder si tus latidos avanzan?
¿te vas?

¿cómo sellar tu silueta inmensa
en el lienzo que empapaste
como agua en el agua?

Empieza esto en el final.-


CONSUELO

Sújetate de mí, desabrocha con cuidado
mis ropas, tócame,
préndeme, pero despacio porque estoy
herido.
Y si me tienes desnudo te ofreceré el cuello.
Abusa de la oscuridad, susúrrame con la lengua,
has que pierda el sentido y ámame por un segundo;
que con ese segundo viviré más.
Perdona mi silencio, comprende mi estatua;
rómpela, recoge los pedazos y moldéame desnudo,
siempre desnudo.
Pero con ternura porque aún estoy herido.
Hunde tus manos en mi pecho como si fuera
un pozo antiguo, y extraes el agua
y el fuego que gimen despacio.
Hazlo tú, por favor,
yo ya no puedo.-


                         Jean Pierre Bonnefont Bellolio




*******************************


PERDÍ MIS DOS MANOS ESCRIBIENDO POESÍA

Perdí mis dos manos escribiendo poesía ,
para ti, mujer; manco,
cojo de arriba, las he perdido las dos
en el aire,
izquierda y derecha
en lo oscuro. Se me fueron a las nubes, y más arriba todavía
en el intento se me fueron las dos manos a la cresta;
las mandé de un solo
tajo, arriba del Globo.
Perdí mis dos manos escribiendo por ti diez poemas a
la vez que no valían
ni 1 $,
femme delgada, y
oscura: leona, pantera loca, y
todo para qué: botado a la semana; excusa
y más excusas: mal parida,
te bastaron sólo 7
para dejar botado a este chileno enamorado hasta las
patas de tus ojos redondos como el horizonte; la cuestión
es que las perdí de hambre, de desaparición: se volaron,
se arrugaron, se recogieron mis manos sudorosas
que escribieron en tu cuerpo toda la luz.
Arriba del mundo se abrieron de pronto
señalándote con el dedo
índice.-


CUÁNTAS MUJERES HAY EN TI ROSARIO

Cuántas mujeres hay en ti, Rosario,
cuántas en una ola que van y vienen,
que soplan el aire eterno de su cuerpo,
esas que van saliendo como alcoholes
o sangre, mil veces en ti como águilas
de mi cuerpo a los planetas.
Van reventando millones en mi pecho, abriéndolo
ellas las que aguantan el aliento,
se manchan el vestido conmigo de ese modo sin hablar
una palabra, encendiendo el último cigarro
a las 03:45 horas de la noche, en mí,
llevándose para siempre mi hermosa juventud.
Cuántas mujeres van saliendo de ti Rosario,
cuántos rostros, cuántas bocas que voy oliendo,
cuántos, cuántos cuerpos repartidos por el mundo
en rosas y en peligro, cuántas mujeres son
que me están mirando y no conozco
y que aún sin saber su nombre
las llamo siempre, -Rosario-.



                                                               Carlos Baier



Imágenes: ¨Pinturas del artista ruso Konstantin Makovsky  (1839 - 1915)



quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 29 de octubre de 2014

Dile

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                             Marcelo Ferrer

  Poeta argentino nacido en La Plata, Provincia. de Buenos Aires el 17 de julio de 1957


                                               "Cuando amanece una pena
                                                de inmediato se instala en la mirada
                                                como velo de mujer en luto
                                                luego de una desgracia" 





DILE

Relámpago amordazado:
Purificas con fuego desde tu ennubecida entraña
parafraseando en lo alto como una voz que clama.

Empírica marioneta de energía increada;
iluminas con tu haz las fases de mi cara
que buscan un cauce en la tierra magra.

Solsticio invernal que desparrama gema
cuan verdad enmascarada.

Candor de flama
que fuerza al alma a huir del desierto
con la esperanza de encontrar aquí un huerto.

Suelta el trueno
y toda esa luz al espacio abierto...
desamarra el freno
que te tiene preso en el cielo
cuando agonice la noche, no serás secreto.

Dile que la amas
que es ella la dueña de cada gema
que desde tus ojos resbalan.
Que es ella energía increada
que pone lux incandescente a tu mirada.
Dile que relampagueas en sueños
rumbo al huerto donde florecen tus deseos.

En esta noche larga de tormentas inventadas...
apacigua el alma,
si ella te ama como tú la amas,
serás testigo al alba
cuando las estrellas digan hasta mañana.-


EL ÚLTIMO RETRATO

Pinté flores
con la llovizna dándoles de beber.
Pinté ocasos como amaneceres radiantes
y veranos en rebelión de otoños por nacer.

Pinté tus bostezos silentes
como gritos en lo profundo de tu ser.

Pinté las risas insomnes
y todo el pudor de aquella vez.

Pinté lágrimas pequeñas,
del tamaño en que sentí tus penas.

Pinté lágrimas profundas
como océanos de tristezas.

Pinté nuestras voces emergidas
del bullicio alegre de pertenecer.

Te pinté por dentro
cuando pinté el durazno aquel.

Pinté reflejos,
bellas almas por nacer.

Pinté tus perfiles de mujer, cerrando mis ojos,
adivinando cada esquina con mi mano sobre tu piel.

Pinté tus palideces,
sólo mis ojos las habrán de ver.

Pinté la naturaleza, a ti merodeando en sombras
aunque las formas pudieran parecer otras.

Te pinté en cada cosa que pinté,
aunque unos pocos te puedan ver.

Pinté dos hojas secas,
un epitafio,
y cicatrices que el tiempo no ha de remover.
Vientos helados secaron tus labios,
me arrebataron tu ser,
dos hojas muertas,
un epitafio
el último retrato que de ti habré de hacer.-


GAROTA DE MARACAJAÚ

Enteras las noches,
deambulo nostalgias.
Noches enteras bajo luces como flamas,
en ignota ciudad al bies de mis ansias.
Palpitante como escarapela en el pecho,
un corazón late en fanfarria.
Mientras la salina llovizna
de mis lágrimas
la pensaban.
¡El universo que nos unió está tan lejos ahora!
como las rompientes olas de Maracajaú..
Como las orillas candentes de sus verdes aguas.

Efímera la impronta que dejamos;
tan efímera como huella en el lozadal,
en ese universo ramplón,
no quedó de nosotros tesoro
ni pedestal.
Batiente -sin embargo- , tú
mariposa de un día,
agitas tus alas en mis noches de nostalgia
en una ciudad de millares de almas
que ninguna eres tú.
Que por no corresponderte una,
mi sonrisa se acalla.

Hay un universo de único sol
entibiando la arena de un reloj.
Sin pausa.
¿Mirarte?
¿Quue te mire?
Hay sonrisas coo la tuya bajo la alfombra,
un par de ojos asomándose tras las góndolas,
y unas piernas,
como las tuyas,
esculpidas en rca,
en cada playa de estas zonas.
Sí supe,
después,
que jamás pensaría en otra.-


                                                                 Marcelo Ferrer




Imágenes: Pinturas del artista ruso contemporáneo Mstilav Pavlov.




quiquedelucio@gmail.com


martes, 28 de octubre de 2014

Amor

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                        Jaime Torres Bodet

Poeta mexicano nacido en D.F el 17 de abril de 1902 y fallecido en México D. F. el 13 de mayo de 1974.

                                                   "Esta impresión de estar
                                                    vivo ya para el cielo
                                                    y -no obstante- en la tierra
                                                   de tu corazón, muerto !" 





AMOR

Para escapar de ti
no bastan ya peldaños,
túneles, aviones,
teléfonos o barcos.
Todo lo que se va
con el hombre que escapa:
el silencio, la voz,
los trenes y los años,
no sirve para uir
de este recinto exacto
-sin horas ni reloj,
sin ventanas ni cuadros-
Que a todas partes va
conmigo cuando viajo.

Para escapar de ti
necesito un cansancio
nacido de ti misma:
Una duda, un rencor,
la vergüenza de un llanto;
el miedo que me dio
-por ejemplo- poner
sobre tu frágil nombre
la forma impropia y dura
y brusca de mis labios...

El odio que sentí
nacer al mismo tiempo
en ti que nuestro amor,
me hará salir de tu alma
más pronto que la luz,
más deprisa que el sueño,
con mayor precisión
que el ascensor más raudo;
El odio que el amor
esconde entre las manos.-


CONFIANZA

Esta tarde ya sé que me quieres.
Me lo dicen tus ojos dormidos,
que el silencio es, en ciertas mujeres,
una fronda cargada de nidos.
Hay palabras que el amor retiene
en tus ojos brumosos y vagos
como el cielo de otoño que viene
a morir en la paz de los lagos.
Esta tarde tu amor me penetra
como llanto de lluvia en negrura,
o, más bien, ese ritmo sin letra
que de un verso olvidado perdura.
Y me torna profundo y sencillo
como el oro de un sol tamizado
que renueva, en las tardes, el brillo,
del barniz de algún mueble apagado.-


FUGA

Huías...pero era en mí
y de ti quien huías.
¿Cómo? ¿Adónde? ¿Para qué?
Por todo lo que es vial,
ascensor, tragaluz, puerto
para fugarse del hombre
en el hombre: por la voz,
por el pulso, por el sueño,
por los vértigos del cuerpo...
Por todo lo que la vida
ha puesto de catarata
-En el alma y en el alba-
Huías...pero era en mí.-


MÚSICA

Amanecía tu voz
tan perezosa, tan blanda,
como si el día anterior
hubiera
llovido sobre tu alma.

Era, primero, un temblor
confuso del corazón,
una duda de poner
sobre los hielos del agua
el pie
desnudo de la palabra.

Después
iba quedando la flor
de la emoción, enredada
a los hilos de la voz
con esos garfios de escarcha
que el sol
desfleca en cintillos de agua.

Y se apagaba y se iba
poniendo blanca,
hasta dejar traslucir,
como la luna del alba,
la luz
tierna de la madrugada.

Y se apagaba y se iba,
¡Ay! Haciendo tan delgada
como la espuma de plata
de la playa.
Como la espuma de plata
que deja ver, en la arena,
la forma de una pisada.-


                                   
                                                               Jaime Torres Bodet






Imágenes: Pinturas del artista francés Paul Émile Chabas.


quiquedelucio@gmail.com

domingo, 26 de octubre de 2014

Al pie del limonero


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                          Andreina Rivera Dávila

Poetisa, periodista y docente peruana nacida en Montegua en febrero de 1912. Participó en la fundación del Centro de Escritores Arequipa. Ejerció la docencia por más de cincuenta años a la par de sus actividades literarias .Ha cosechado múltiples homenajes de instituciones de Moquegua, Trujillo, Cajamarca, la Biblioteca Nacional del Perú , el Congreso de la República y el Ministerio de Educación. Su programa radial "Poemas del amanecer" se transmitió durante 17 años vía Radio Continental. A sus 102 años acaba de recibir el reconocimiento "Patrimonio Cultural Humano de la Literatura" en Cochabamba, Bolivia.


                                           "La tierra se onduló como cola de pez
                                            derribó cenegales
                                            subyugó la quietud agónica
                                            se enderezó labrando gargantas
                                            en ondas de perfil solitario"




AL PIE DEL LIMONERO

Por donde canta el agua de los viejos ríos
iré a encontrarme con mi edad primera

Al sol...al caracol...a la piedra
me quedaré buscando detrás de la tarde
a aquel perro fiel que lloró mi llanto.

De codos sobre la lluvia,
al pie del limonero,
mi muñeca de trapo llamará de nuevo
a mi niña, niña, niña...
para jugar sus juegos

Estaré en su tiempo de castillos
y molinos de viento
pintarrajearé luceros,
mandiles y cuadernos,
y danzaré en el recuerdo
con mis amigos del colegio

Y rompiendo una lágrima
volveré de nuevo
por el camino viejo,
con mi cuaderno de versos,
y la pulsación del pueblo.-


      ESTAS MANOS MÍAS

                                              

Estas manos mías,
de color de nácar estando pequeñas
estas manos mías,
subieron de to-no en playas ajenas

Estas manos mías
adornaron mi vida de muchacha quinceañera
estas manos mías
recibieron caricias de amantes sin espera

Estas manos mías
supieron de guantes y joyas muy finas
de notas tocas de pianos
y niños mecieron mis manos
en otras primaveras

Estas manos mías
maduras y frías
cargadas de arrugas y melancolía
ya no son de nácar,
ya no son pequeñas.-


*****************************

Que crezca de amor la palabra
que se arrodille tierna para cantar a las madres
y acunar a los niños
Que asista a las alegrías
y a las hambres asista
y deje una rama de olivo
como presagio de mejores días.
Que se sepulcren sus miedos
pero que no se construya para darse vendida
que no duela como llaga por la insidia
que delire y el tránsito eternice
en lo noble lo perfecto y lo divino
que salga de todas las esferas
con tono de esperanza positivo
como el sol como el agua como el viento
libre multiplicado en fuerzas nuevas.
Para los hombres que es decir
para las mujeres plenamente libres.-


EL METRO

El metro, el metro, el metro
tiene 10 decímetros
El metro, el metro, el metro
tiene 100 centímetros
El metro, el metro, el metro
tiene 1000 milímetros
El metro, el metro, el metro
Yo ya me lo sé.-



                                                      Andreina Rivera Dávila


Imágenes: Pinturas de la artista rusa Anna Merinova (San Petersburgo, 1983) 

quiquedelucio@gmail.com


viernes, 24 de octubre de 2014

Es ahora


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                          Josemári Recalde Rojas

Poeta peruano nacido en Lima en 1973 y fallecido en un incendio en su vivienda en el 2000. Publicó "Libro del Sol" y numerosas obras en revistas culturales y periódicos de su época. En su poesía se nota la influencia recibida de José Pancorvo. El poeta a su muerte, dejó material inédito correspondiente al ciclo de las exploraciones en las ritualidades amazónicas, parte de ese material fue recopilado y publicado por  Luis Fernando Chueca.


                                       
                                           "Ni siquiera tú puedes reclamarte
                                            dueño de esta voz, nadie la ha oído
                                            nunca entre las paredes oscuras
                                            caer desorbitada" 






ES HORA

Es ahora que llegan con sus cantos liberadores
los espíritus del hilo del ícaro,
los dadores de la armonía,
el diagrama de la existencia en una envolvencia palpable;
es el tiempo;
¿es ahora! ¿es acá!
el instante
prolifera como una iluminación;
los movimientos, los silenciamientos;
pura luz energética se aplica: ayahuasca;
¿Cómo llegamos a ti?
tú estuviste en nosotros;
tú, perfecto médico: Cristo,
el Cristo de la ayahuasca
por la luz de la rusticación iluminado.
Diagrama sensible en lo interior y profundo;
hogar que alienta en nos,
benefactor
de los que fuimos desterrados;
el amor.-


EN CREPÚSCULO PISADO YAGO

yo azuceno de hambre a las areolas,
detrás de mí decid todo lo que queráis,
no me corro,
detrás de mi yo guardo
ese mismo, mudable murmullo de palomas.

Yo para ti no quiero
nada querer

Yo desde ti destruyo
todos los túes.-


COMO UNA NIÑA

Que contempla desde la ventana del colectivo
la avenida pasar
en su ardiente felicidad
hecha de amar
sin ninguna urgencia
me gustaría llamar
me gustaría poder decidirme
a comunicar
esta estrategia de sobrevivir
por amor de las avenidas
y del mar.-


PALO DE LLUVIA

Deténte más, deténte
en el sonido del vuelo mágico de la lluvia
que tu palo activa,
estaciónate en la plenitud del instante
cuando ha cobrado intensidad la ceremonia
y el rito se instala en lo sacro,
en el tiempo que ha todo tiempo pertenece,
en la percepción umbilical del astro principal.
El arco iris provendrá del palo,
el palo provendrá del arco iris.
o en la claridad de la noche estrelladísima,
me anunciaré, lentamente, como testigo
y acompañante en esa diminuta música mágica
que tú conduces, diáfano palo.

Puedo sentir el minúsculo peso de las piedrecitas
viajar de uno a otro de tus lados,
puedo mirar en ti los hechos -vagos-
puedo quizás palpar la eternidad,
palo de agua
que tanta agua proclamas en tus cantos,
acompaña a los niños en su caminata,
tú llegarás allá desde la maloca.

Al pernoctar en la hamacayo te buscaba,
 tú me llevarías en tu río hacia los goces
del tiempo presente,
un presente hecho de futuro
y de acciones innúmeres como tu conjunto
de sonidos,
palo,
hijo de Ariadna plácido y sereno.-


SERMONEM

Al final de los mitos,
cuando todo se halla evadido,
encontraremos quién sabe una luz,
no no quiero
pertenecer más
a la realidad verdadera
ni a la falsa,
por eso incendio mi cuerpo.-



                                           
                                                Josemári Recalde Rojas


Imágenes: Pinturas del artista de Israel Isaac Maimon, contemporáneo.




quiquedelucio@gmail.com



jueves, 23 de octubre de 2014

Cuando una boca

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                                Idea Vilariño

Poeta uruguaya nacida en Montevideo en 1920 y fallecida en la misma ciudad en 2009. Se desempeñó como catedrática universitaria. Obtuvo varios premios nacionales e internacionales y ha sido traducida a varios idiomas. Sus poemas dotados de gran musicalidad se agruparon en títulos como: "La suplicante", "Poemas de amor", "Nocturnos", "Poesía Completa", etc.

             
                                                        "ahora te pones en la tarde
                                                         que ya es de noche, a ser
                                                         la sóla única cosa
                                                         que me importa en el mundo"







CUANDO UNA BOCA  SUAVE

Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.
Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...
Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y , a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.-


CUÁNDO YA NOCHES MÍAS

Cuándo ya noches mías
ignoradas e intactas,
sin roces.

Cuándo aromas sin mezclas
inviolados.

Cuándo yo estrella fría
y no flor en un ramo de colores.

Y cuando ya mi vida,
mi ardua vida,
en soledad
como una lenta gota
queriendo caer siempre
y siempre sostenida
cargándose, llenándose
de sí misma, temblando,
apurando su brillo
y su retorno al río.

Ya sin temblor ni luz
cayendo oscuramente.-


EL AMOR

Un pájaro me canta
y yo le canto
me gorgojea al oído
y le gorgojeo
me hiere y yo le sangro
me destroza
lo quiebro
me deshace
lo rompo
me ayuda lo
levanto
lleno todo de paz
todo de guerra
todo de odio de amor
y desatado
gime su voz y gimo
ríe y río
y me mira y lo miro
me dice y yo le digo
y me ama y lo amo
-no se trata de amor
damos la vida-
y me pide y le pido
y me vence y lo venzo
y me acaba y lo acabo.-


ESO

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.

Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.-


NO SUPISTE

Pobre mi amor
creíste
que era así
no supiste.
Era más rico que eso
era más pobre que eso
era la vida y tú
con los ojos cerrados
viste tus pesadillas
y dijiste
la vida.-


                                                             Idea Vilariño




 Imágenes: Pinturas del artista español Joaquin Sorolla   (Valencia, 1863 - Madrid, 1923)



quiquedelucio@gmail.com

martes, 21 de octubre de 2014

Pienso en tu voz


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                      Ashle Ozuljevic Subaique

Poetisa chilena nacida en Santiago de Chile en 1986. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispánica en 2008. Actualmente reside en La Serena, Chile. Ha publicado, entre otros, el poemario: "Anteojos de sal".


                                                    "Mientras, tú
                                                     pobre niño
                                                     duermes solo en el bus
                                                     porque has de saber
                                                     que si yo no viajo junto a ti
                                                     nadie más
                                                     va a tu lado" 




UYANI
VII

Pienso en tu voz
y en tu cara al cantar
la mueca de tu boca
la pequeña juntura de tus párpados
y los dedos corriendo excitados sobre algo que no soy yo
"¡y si no le contamos a nadie de esto y se queda...cósmico?
¡Pues a nadie le contemos!
dejemos que el salar se lo lleve todo
que no queden huellas sobre el Ojo de Inca
que el verde de Sorata se lo trague
y lo guarde ahí
donde no mataron al Che
justo en esa casita
donde no nos enamoramos
donde nosotros sí
fuimos asesinados.-


VIII

La angustia de saber que no habrá más
que fue aquí y ahora
sin un mañana ni un allá
ha dado paso al terror del olvido:
no sé ya (han pasado sólo un par de horas)
qué fue lo último que me dijiste
Ni cómo fue que me dijiste que me querías,
desde arriba del bus
(te tocaste el pecho y me apuntaste,
como hacen todos)
Dormiré, entonces
pensando tu rostro
el color de tus mejillas
el timbre de tu voz
y el tacto de tus manos
Dormiré así cadanoche
te soñaré con los sentidos
en cada viaje
hasta que seas mueca
hasta que seas ícono
hasta que seas luz artificial
y dejes de ser sol
y te consumas entre estallidos
y te idealice
y seas otro
el mejor de todos
por ejemplo
aquello que nunca serás.-


BESOS SIN SAL

Te ofrezco la mejilla izquierda
y veo como desde el bus te erizas
exagerado
y nervioso
te lanzo, entonces, un beso
que sé que te llega justo debajo del bigote
que ya no me picaba
y que nunca te cortaste
como nunca fuiste a Rurrenabaque
ni a Cocha
ni a Sucre
ni a la selva de Santa Cruz
porque la verdad,
es que te viniste conmigo
detrás de mi mejilla izquierda
y de mis grititos
de mis panes con tomate y mayo
y de mis besos
sin sal.-


VALPARAÍSO
XX

No tenemos nada
pero si lo tuviéramos
si así fuera
y necesitáramos fuerzas
yo bien puedo
hacerme cargo de todo

yo podría
llevarte al hombro
en mi mochila roja
y pasearte por mi mundo
hasta que los rayos del sol te entibien
hasta que la lluvia
te desesperece
yo bien podría
subir esta cuesta
que no tenemos
escalar cada paso
que no damos
hasta depositarte en
la cumbre
para que el aire fresco
te lave la cara
y te abra los ojos

yo bien podría
cariño
alimentarnos si fuésemos
nosotros
eso que no somos
yo podría
-estoy dispuesta-
abrazarte
y darte ánimos
secarte las lágrimas
y acariciarte el pelo
si tuviésemos algo
y tú o necesitaras
        pero no tenemos nada.-


LA HERRADURA

Amanezco enferma
Tengo las mejillas calientes
y toda mi piel es una fiebre
Anoche soñé contigo
me decías que querías venir
que me querías
pero yo ya no podía, ya no puedo
creerte
          ni contestarte
la duda me ha mojado los huesos
          y me ha quitado la voz.-



                                                             Ashle Ozuljevic Subaique




Imágenes: Pinturas de Max Beckmann y Ernst Ludwig Kirchner , del expresionismo alemán.




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lunes, 20 de octubre de 2014

Desde mi colina




Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                              Olga Orozco

Poeta argentina nacida en Toay, La Pampa en 1920 y fallecida en 1999.  Parte de su extensa obra ha sido traducida a varios idiomas y fue distinguida con el "Premio de Honor de la Fundación Argentina" (1971), "Gran Premio de Honor de la Sade", Premio Nacional de Poesía en 1988, "Premio de Literatura Latinoamericána Juan Rulfo" en 1998, Premio "Gabriela Mistral" otorgado por la OEA, Láurea de Poesía de la Universidad de Turín, Italia, etc.


                                            "Palmo a palmo, virando de un día
                                             a otro fulgor, de una noche a otra sombra,
                                             llegas con cada paso a ese lugar 
                                             al que te remolcaron todas las corrientes"




LEJOS, DESDE MI COLINA

A veces sólo era un llamado de arena en las ventanas,
una hierba que de pronto temblaba en la pradera quieta,
un cuerpo transparente que cruzaba los muros con blandura
dejándome en los ojos un resplandor helado,
o el ruido de una piedra recorriendo
la indecible tiniebla de la medianoche;
a veces, sólo el viento.

Reconocía en ellos distantes mensajeros
de un país abismado con el mundo bajo las altas
sombras de mi frente.

Yo los había amado, quizás, bajo otro cielo,
pero la soledad, las ruinas y el silencio eran siempre los mismos.

Más tarde, en la creciente noche,
miraba desde arriba la cabeza inclinada de una mujer
vestida de congoja
que marchaba a través de todas sus edades
como por un jardín antiguamente amado.
Al final del sendero, antes de comenzar la durmiente planicie,
un brillo memorable, apenas un color pálido y cruel,
la despedía:
y más allá no conocía nada.

¿Quién eras tú, perdida entre el follaje
como las anteriores primaveras,
como alguien que retorna desde el tiempo
a repetir los llantos,
los deseos, los ademanes lentos que antaño
entreabría sus días ?

Sólo tú, alma mía.

Asomada a mi vida lo mismo que a una música remota,
para siempre envolvente,
escuchabas, quién sabe de qué muro de tierno desamparo,
el rumor apagado de las hojas sobre la juventud adormecida,
y elegías lo triste, lo callado,
lo que nace debajo del olvido.

¿En qué rincón de ti,
en qué desierto corredor resuenan
los pasos clamorosos de una alegre estación,
el murmullo del agua sobre alguna pradera que prolongaba el cielo,
el canto esperanzado con que el amanecer
corría a nuestro encuentro
y también las palabras, sin duda tan ajenas al sitio señalado,
en las que agonizaba lo imposible?

Tú no respondes nada,
porque toda respuesta de ti ha sido dada.

Acaso hayas vivido solamente
aquello que al arder no deja más que polvo de tristeza inmortal,
lo que saluda en ti, a través del recuerdo,
una eterna morada que al recibirnos, se despide.

Tú no preguntas nada, nunca,
porque no hay nadie ya que te responda.

Pero allá, sobre las colinas,
tu hermana, la memoria, con una rama joven
aún entre las manos,
relata una vez más la leyenda inconclusa de un brumoso país.-


LAS MUERTES

He aquí unos muertos cuyos huesos
no blanqueará la lluvia,
lápidas donde nunca ha resonado el golpe
tormentoso
de la piel del lagarto,
inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz
de alguna lágrima;
arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores.
No nos legaron cartas, ni alianzas, ni retratos.
Ningún trofeo heroico atestigua la gloria o el oprobio.
Sus vidas se cumplieron sin honor en la tierra,
mas su destino fue fulmíneo como un tajo;
porque no conocieron ni el sueño
ni la paz en los
infames lechos vendidos por la dicha,
porque sólo acataron una ley
más ardiente que la ávida
gota de salmuera.
Esa y no cualquier otra.
Esa y ninguna otra.
Por eso es que sus muertes son los exagerados rostros
de nuestra vida.-


SI LA CASUALIDAD

Si la casualidad es la más empeñosa jugada del destino,
alguna vez podremos interrogar
con causa a esas escoltas de genealogías
que tendieron un puente desde tu desamparo hasta mi exilio
y cerraron de golpe las bocas del azar.
Cambiaremos panteras de diamante
por abuelas de trébol,
dioses egipcios por profetas ciegos,
garra tenaz por mano sin descuido,
hasta encontrar las puntas secretas del ovillo
que devanaremos juntas
y fue nuestro pequeño sol de cada día.
Con errores o trampas,
por esta vez hemos ganado la partida.-


                                                   
                                                                    Olga Orozco






Imágenes: Pinturas de Gustav Klimt  (Baumgarten, Austria 1862 - 1918 )




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sábado, 18 de octubre de 2014

Reflexión

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                         Lisandro Cardozo

Poeta, periodista y docente paraguayo nacido en Asunción en junio de 1954.  De profesión arquitecto, estudió en la Universidad Nacional de Asunción. Ejerce el periodismo en La Tribuna , Última Hora y La Tarde. Desde 1990 a 1992 dirigió el suplemento cultural del diario ABC. Actualmente ejerce la docencia en el Instituto Superior de Bellas Artes. En literatura ha merecido varios premios en concursos de poesía y teatro breve.


                                                      "Antes, recuerdo,
                                                     que el cielo era limpio,
                                                     las aves lo poblaban,
                                                     y estuve contento"






REFLEXIÓN

Un respiro confortante
con las manos quietas
sobre el muslo
en gesto grave de sabio,
o el consuelo enfebrecido
como enormes alas
desplegadas,
como la ira nervante
que proviene de un mar callado.

Así, tras este preámbulo
cabalgaremos por sobre
los árboles
en procura de cimas tantas
veces negadas.

Nuestra sabiduría se aproximará
a la del colérico Dios
y una vez más sentiremos
la llameante espada,
el áspero barro del diluvio.

El espeso vino agrio
quemándonos la garganta
será apenas una letanía
que se expande.

Cuando cada uno de los
hombres
y todas las razas
descubran el camino;
la esencia primera,
verán el peligro cerrándose
sobre sus hombros,
latiéndoles en la sangre
como viento tormentoso.-


CUARTO EN MEDIO DE CENIZAS

Una mariposa transparente
se reflejó en la pared
cuando el sol dejaba el mundo.

La roja escarapela, intacta,
manchó el arrugado boleto
de tren a las 5:30.

La vieja acera retuvo ecos,
lágrimas y baba de borracho
de sábado de gloria;
día que se repitió
casi dos milenios.

Los llantenes flotaron
nerviosamente en el crepúsculo,
mientras extendimos las manos
para alcanzar el brocal
de filosa piedra.

Sumergimos la cabeza
en el lago de las inmoralidades,
pisoteamos las inmediaciones terrenales,
alabamos las imágenes
que de las guerras tenemos.

Y nada sabemos,
sino de asuntos vanos;
agotamos recursos de toda laya,
y no encontramos el momento venerando
ni el camino limpio de zarzas
ni la misión aliviada del hombre.

Sino su rostro contrahecho
de calamidades
y sus manos quemadas
de hurgar en las cenizas.-


PUERTA DEL LABERINTO

Puedo dibujar intrincadas sendas
en la pared de roca viva,
detener el aroma que viene del norte,
sortear innumerables objetivos naturales
y marcar otras que signifiquen
almas vacías.

Puedo doblar el frío acero
en aristas y vértices tan resistentes,
como los naipes del vaticinio
que arrojo al fuego.

Puedo forzar los goznes tres veces,
los mismos, siete veces siete,
y cuando cansados los brazos,
la puerta cederá a mi pulgar
dándome paso a un paisaje
de mentiras calculadas,
a las conocidas vías que recorrí
tantas veces,
y miles de veces traté de olvidar.-


ÚLTIMA LLUVIA

Así como en muchos círculos,
como en vastedades increíbles
buscamos un principio
a todas las cosas.

Desde Heráclito
las mismas preocupaciones
no han cesado todavía.
Ahora como un reloj de arena,
girando sobre un eje invisible
y nos ubicamos mirando arriba;
socorridos por una ciencia,
a nuestro perfecto alcance,
buscando el omega,
que signifique, por demás,
o mucho antes
el fin del enigma.

La alternativa ineludible,
indescifrable,
un silencio atroz
o un recuerdo vacío en la arena.-



                                                            Lisandro Cardozo




Imágenes: Pinturas del artista alemán August Macke   (1887 - 1914)



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viernes, 17 de octubre de 2014

Naranjo en flor


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                   Ludwig Saavedra Tarazona

Poeta peruano nacido en Lima en 1985. Estudia Letras en La Universidad Mayor de San Marcos. Ha publicado con el sello Paracaídas Editores las plaquetas de poesía: "Florece" (2009) y "El mar de vinilo" (2013). Ha participado en las Jornadas Anuales de Literatura en los años 2005 y 2012. Recientemente ha publicado "Los Arrecifes", conjunto de poemas, en edición cartonera con el sello Amaru.


                                              "Todo aquello que suena como las olas del mar
                                               es decir cuando el mar y la noche
                                               y tú y yo diciendo oye luna
                                               gracias por acompañarme siempre siempre"



NARANJO EN FLOR

Florece el árbol

gira la llave del agua
gira el aspersor
gira el mundo

florece el árbol
lluvia de abajo hacia arriba
ecuaciones de parábolas con vértice en el origen

y remontándose al origen...

ay correología de las olas
y dinamita aullando tras el tiempo

florece el árbol
un estallido

oye tú
dibuja con tiza blanca
florece en las ramas de la noche
soñadora

y un fruto lunar
para comer con los ojos
mientras dure el vértigo.-


DOS POEMAS AL LADO DEL ESTANQUE

1
La orilla magnética
con peces de mercurio
mientras la campana de todos los días
se sacude como una epiléptica
incandescente
el mundo es bello

y el ángel de color vaga
y fuma al lado de un estanque
en un claro del bosque
la tarde canta a los sentidos

un gato marrón la observa desde el tejado
y la campana de los días
de hace pequeña
una campanilla que saborea la oreja
más pequeña aun
una píldora
que le cuenta a los órganos internos
al corazón

que los pájaros se hacen invisibles
si los alcanza
tu voz.-


2
El horror al vacío
en tu boca
una sacudida
violenta y húmeda
mi caramelo de carne

donde tus manos
donde tus caderas
voy

a tu lanzallamas rosa
a tu corazón
de nenúfar en un estanque.-


POEMA SUELTO

El día que me espera
como un abrazo
como un abrazo
ahora solo me lanza arena
a los ojos impúdico

traza constelaciones de sangre
en mi pecho

y susurra a mis oídos
una guerra íntima
de mí conmigo.-


EL MAR DE VINILO

Suena en tus ojos
ruborizando las flores
del jardín de las delicias

Atesoro un silencio
corazón hojarasca
carne nocturna
clara sombra
cristal roto.-



                                                        Ludwig Saavedra Tarazona




Imágenes: Pinturas del artista ruso contemporáneo Vladimir Volegov.




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miércoles, 15 de octubre de 2014

El amor empieza


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                        Roberto Juarroz

Poeta, traductor y ensayista argentino nacido en Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires en 1925 y fallecido en Buenos Aires en 1995. Hizo estudios en La Sorbonne, Francia. Miembro de número de la Academia Argentina de Letras y catedrático universitario. Recibió numerosos premios, entre los que se destacan, Premio "Esteban Echevería" en 1994, el Premio Jean Malrieu de Marsella, Francia, el Premio de la Bienal Internacional de Poesía en Lieja, Bélgica, etc.



                                 "A veces me parece que estamos en el centro de la fiesta
                                 pero en el centro de la fiesta no hay nadie.
                                 En el centro de la fiesta está el vacío.
                                 Pero en el centro del vacío hay otra fiesta"






EL AMOR EMPIEZA

El amor empieza cuando se rompen
los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco
sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o
alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier
parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un
muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.-


EL CORAZÓN EMPIEZA

El corazón empieza bajo tierra,
pero acaba en tus labios y en los míos.
La muerte entonces duda en las cornisas
y una convalecencia de ojos largos
desprende las arrugas del temblor.

No hay que negar que eso nos salva,
pero entre tantas cosas tan perdidas
no es posible aceptar la salvación.

Y las manos, sin darse cuenta aprenden
el gesto incorregible
de volver a enterrar el corazón.-


HAY CORAZONES SIN DUEÑO

Hay corazones sin dueño,
que no tuvieron nunca la oportunidad
de regir como un péndulo casi atroz
el laborioso espasmo de la carne.

Hay corazones de repuesto,
que esperan sabiamente
o por quién sabe qué mandato
el momento de asumir su locura.

Hay corazones sobrantes
que se descuelgan como puños de contrabando
desde la permanente anomalía
de ser un corazón.

Y hay también un corazón perdido,
una campana de silencio,
que nadie sin embargo ha encontrado
entre todas las cosas perdidas de la tierra.

Pero todo corazón es un testigo
y es una segura prueba
de que la vida es una escala inadecuada
para trazar el mapa de la vida.-


HEMOS AMADO JUNTOS TANTAS COSAS

Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.

Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.-



                                                               Roberto Juarroz





Imágenes: Pinturas de Henri Matisse   (Francia, 1869 - 1954)



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