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domingo, 31 de agosto de 2014

Nuestra alegría

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                         Adolfo García Ortega

Poeta, narrador, ensayista y traductor español nacido en Valladolid en 1958.  Ha publicado los libros de poesía: "Esta labor digital" (1983), "La mirada que dura" (1986), "Oscuras razones" (1988), "Fortuna" (1993), "La ceniza del paraíso" (1997), "Travesía" (2000), "Pienso siempre en aquellos" (2002), etc. Obtuvo el Premio ABC Cultural y Ámbito Cultural , Madrid, marzo de 2014. Sus libros han sido traducidos al inglés, al italiano (Piemme), al portugués, hebreo (Even Hoshen) y holandés (Mouria).

                                             
                                                   "Me gustan las guerras
                                                   que permanecen abiertas
                                                   entre tú y yo,
                                                   ser los dos el límite lejano
                                                   de países irreconciliables" 



NUESTRA ALEGRÍA

Nunca te he dicho
que cuando bebo champán
soy inmortal, soy inmortal.
Nunca te he dicho que es de locos
nuestra alegría, de locos
nuestros besos, inmortales.
Nadamos en el mar de la música
que oímos en el champán
de los locos, la alegría inmortal.
En el champán de los locos
la alegría suena inmortal
y tu voz loca suena dentro
de mi ser alegre, suena inmortal.
Tengo suerte. Una suerte alegre.
Mala inmortal buena suerte
alegre, pero pienso cambiarla,

es en eso en lo que más pienso
a cada hora, hora inmortal.

Cambiar mi amor por tu amor.
Beber champán. Alegre, inmortal,
extraño champán que nos cambia.
El cielo sí, de verdad que sí
nos cambia en el champán inmortal.

No hay más alegría que la nuestra,
nuestra alegría que nos cambia.
Tú y yo observamos ciertos cambios
cuando bebemos champán.
Sí, hay ciertos cambios
en el cielo inmortal cuando
el alegre champán nos dice locos.

Luce el sol, alegría y buena suerte
hasta donde yo recuerdo,
hasta donde tú recuerdas.
¿Recuerdas champán
loca alegría inmortal?
¿Sabes acaso que eres inmortal,
que yo soy inmortal?

Vagamos por el amor como en inmortal
día soleado, como en alegre día loco
impropio de este mundo.
Somos extraños entre los extraños
locos de este mundo inmortal.
¿El próximo año qué locura traerá,
y el próximo mes, y el día que viene
detrás de este día, qué locura?
Un día inmortal
y soleado de alegre champán
será suficiente para nuestra alegría.-


AMORES DE VIAJE

Por la luz oscura de la muerte hoy pasáís,
indefensos, crueles amores de viaje,
sembrando las postales de esa distancia sepia
que es el tono del olvido. No os retengo
sino tan lentamente, que parece inmóvil
la emoción de hallaros en un tiempo sumido
que no existe, igual que el eco de aquel tacto
en nuestro cielo, ardido y callado cielo
de silencio.

Como la muerte sois, dejada atrás
desconocida y única, soledad de un roto
hechizo a cuya sombra el color de lo pasado
nos previene.

Pero aunque fuera así, prendidos
del soñar que nada pasa en vano, por los hoteles
y camas y pasillos y plazas de un lugar monótono,
allí encerrada, como una música, permanece
la dicha fiel a nuestro cielo, la dicha inerme
de ser dos en tránsito y desesperados.
Por la luz oscura de la muerte hoy pasáis
hacia el invierno,
importantes solo en la memoria
de quien sabe que no hay nada,
absolutamente nada
que hacer.-


TE ADORO KAFKA

Describían una constelación a medida que la inventaban.
Se besaban, se quitaban la ropa,
la carne de los dos se buscaba mutuamente.
El lago ennegreció.
El agua carece de historia: siempre en movimiento
mientras corre, siempre presente.
Se amaron.-


                                                 
                                                            Adolfo García Ortega




Imágenes: Pinturas de Karl Albert Buehr  (Alemania,  1866 - 1952)



quiquedelucio@gmail.com

sábado, 30 de agosto de 2014

Al mar

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                          Luis Barros Méndez

Poeta y político chileno nacido en Concepción en 1861 y fallecido en Santiago en enero de 1906. Se recibió de abogado en la Universidad de Chile, fue profesor de Derecho Natural y Código Penal en la Universidad Católica.  Diputado por Chillán y San Carlos para el período 1891 a 1894 y diputado por Itata de 1900 a 1903. Publicó muchos textos y poemas a lo largo de su vida, aunque su obra está un tanto dispersa. Es muy conocido su poemario: "En los bosques de mi tierra".


                                                 "Por no ver tus enojos
                                                 gemí como paloma con dulzura;
                                                 gastáronse mis ojos
                                                 escudriñando la celeste altura"





AL MAR

Cansado en mi camino hacia la nieve,
me detuve un instante a media falda,
y con los ojos vagos del que sueña,
vi a lo lejos la playa de mi infancia.

Y al palpitar en mi aterida frente
las olas frías del recuerdo, en mi alma
sentí aletear un canto que nacía,
y lo lancé a volar en la palabra.

¡Oh mar, sublime amor!, si ante tu abismo
el corazón del hombre se anonada,
al contemplar tu inmensidad fecunda,
el pensamiento sube y se dilata.

Todo en ti cobra vida y movimiento:
si el cielo mismo a tus abismos baja,
la luna y las estrellas en las olas
al dulce son de tus canciones danzan.

Y danzan los bajeles portentosos,
los peces, las gaviotas y las algas,
en tanto que en las playas arenosas
rumorean las olas coronadas.

Danza también mi alegre fantasía
si tus gigantes ondas la arrebatan
y, al contemplar tu majestuoso ceño,
se detiene a admirar tu fuerza extraña:

el martilleo eterno de las olas
en las clavadas rocas de la playa
y en la arena lavada el desmayado
y lánguido abandono de las aguas,

la placidez serena y silenciosa
del mar dormido en aparente calma,
cuando la luna al beso de sus rayos
hace temblar las ondas de esmeralda;

el furor invencible del oleaje
cuando porfía con la nave osada,
y el blando velo transparente y terso
que el avecilla con sus plumas rasga;

el ondeante penacho blanquecino
que flébil viento con temor levanta,
y la amarilla espuma, flor marchita
que el mar, cantando, a los peñascos lanza;

el galante repliegue de las ondas
al recibir las inocentes aguas
del dulce arroyo que a morir se acerca
y como el cisne en su agonía canta;

la lucha bulliciosa y turbulenta
del ancho río en la confusa barra

donde el mar, defendiendo sus dominios,
la invasora corriente audaz rechaza;

todo, todo es sublime en tus dominios,
gigante mar, y todo en ti contrasta
con las débiles luces de la tierra
que apenas pueden conmover el alma.

Despedazando el cielo con mil rayos
por un momento, si su vida exhala
puede imitar tu acento majestuoso
el trueno cuando guía las borrascas.

El prado verde donde el viento juega
remeda apenas la llanura ondeada
que cruzando, cual débiles insectos
con sus largas antenas, van las barcas.

Tus aguas son la sangre del planeta;
tu corazón, la luna enamorada,
a cuyo impulso circulando siempre
por cielo y tierra, inmenso te dilatas.

Con la insondable copa de tu abismo,
desbordando la espuma por las playas,
le infundes vida al universo entero
en las nubes que flotan sobre el agua.

¡Sublime mar! Llevado por tus ondas
mi pensamiento al Creador alcanza,
y en alas de tu acento poderoso
se elevan suspirando mis plegarias.

¡Oh Dios!, el mar adusto te obedece
y, ora te tiende alfombras de esmeralda,
ora repliega el velo de tus linfas
y te lo arroja en cintas desflocadas.

¡Señor! ¡El mar a impulso de los vientos
en blandas nubes llaga hasta tus plantas,
y al escarchar tu acento soberano,
a repartir la lluvia al suelo baja !

Y, ¡Dios mío!, si sube hasta los cielos,
como la nube, el himno que te canta,
también desciende al alma que te implora
trocado en lluvia de divinas gracias.-


 
                                                           Luis Barros Méndez





quiquedelucio@gmail.com

jueves, 28 de agosto de 2014

Huellas


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.

                               
                                                              Wilfredo Mármol

Poeta salvadoreño nacido en Zacatecoluca el 5 de febrero de 1960. Miembro fundador del Círculo Literario Semilla y participante del Grupo de Escritores de La Paz. Tiene una propuesta inédita de la poesía Haikú denominada "120 Haikús". Publicó, además, en la Antología La Primavera de los Poetas, auspiciada por la Alianza Francesa. Colabora  asiduamente en Trazos Culturales del diario Colatino y dando charlas y lecturas de poemas en distintas ciudades de su país.


                                                    "Encuéntrame al final del adiós
                                                    en el umbral del silencio,
                                                    en la sonrisa olvidada
                                                    del horizonte"

                                                     




HUELLAS DEL EQUINOCCIO

El abismo sacude temores
allanan paso a las sombras de la imprudencia
sella el modelo que deshumaniza
el corazón del molde hegemónico;
son escorias que asaltan las huellas
en tormentas y explosiones;
pero,
las sonrisas esperanzadoras esparcen
el horizonte de hombres nuevos
disciernen el mundo de la equidad
son sendas de plenitud y felicidad.

Los abuelos sacan sus huesos al sol
los presentes abonamos el diálogo sincero
del mañana provisorio
a mano de la la diversidad.

El equinoccio
alza vuelo en alas de mariposa
se recrea con el sol
y la mirada de las estrellas
traslapa estaciones,
nueva primavera avizora
entre los seres que se aman
los humanos y las humanas
bajo la mirada
...del entendimiento.-



TE PIENSO

Sórdido escucho
el eco espumoso
de los pájaros interiores de tu mirada
nadan al silencio de las palabras
perdido en los encantos de tu silueta

Juego que comienza en el encaje del deseo,
unas sábanas blancas sedientas
serán el único testigo donde se conjuge
el verbo.
La rebelión comienza en el parnaso
de tu cuerpo
y el rugido de tus poros alteran mis pasos
entre tanta existencia,
tertulias,
miradas.
Miedo da, pensar que alguno
de los latidos se apaguen
de tanto ensarte
y esperarte,
esperarte.-


ESPERA PACIENTE

Escucho el sonido plácido
de tus miradas
caminan en el eco
quedito de las tertulias,
señalan el juego pasivo de lo inerte
mientras sedientas se alejan
como redención que habita
en la blancura de sábanas
sedientas de conjugar el verbo
amar en todos los tiempos
posibles de lo posible;

breve parnaso donde
la existencia cándida
espera paciente,
mientras la vida agota
la existencia  y nos tornamos
inhóspitos,
el tiempo transcurre arrastrando
el paso de las vidas,
mientras escucho el sonido
de tu mirada
que camina en el eco
quedito de mis tertulias
internas.-







ESTE TERCO CORAZÓN


Este terco corazón naufrago de promesas
aúlla entre los escombros
esperando que la suerte parca
extienda sus regias alas en la sonrisa de los olvidados.

En las pupilas, un ejército de lágrimas heridas
acosan la vigilia, y la metáfora del sueño
entre tanto dolor,
aún sigue perdida en el desierto de la sombra.-


                                                             Wilfredo Mármol


Imágenes: Pinturas de James Jacques Tissot   (Francia,  1836 - 1902)


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miércoles, 27 de agosto de 2014

Bares y vagones

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                           Samuel Nuñez

Poeta y editor chileno nacido en La Serena en 1953. Es director de la revista literaria "Añañuca" desde su fundación en 1984. Su obra poética ha aparecido en "Antología de la Poesía del Valle de Elqui", "Antología Poética" de Juvenal Ayala, en "Poesía chilena contemporánea" de Javier del Cerro, etc. Su trabajo ha sido publicado en revistas nacionales y extranjeras.

                                                          "Bajo la mesa
                                                          un gato se maquilla
                                                          para el gran sueño"



 
AEROPUERTO

Cuando vengas mi Dios
entra por las poblaciones,
no lo hagas por Arturo Merino
Benitez,
te pedirán antecedentes.-

COTIDIANAMENTE

En mi país,
ciertos niños
no corren detrás de una pelota.
En mi país,
ciertos niños
corren detrás de los autos
hasta conseguir el brillo,
para alumbrarse en la miseria.-

BARES Y VAGONES

Hubo un tiempo
que el amor
me hizo mierda.-

*************

Se va la tarde
la radio está encendida
no hay ventanas más oscuras
en este querido barrio
mi madre plancha mi uniforme escolar
tarareando un tema de Alan y sus Bates.
La Serena va punteando en el campeonato
no hay como Carlitos Verdejo
no sé  que pasará en la calle
todos han cerrado sus puertas
mi abuela prepara la comida para mañana
es tan grande y chico el mundo
en estas cuatro paredes
así transcurre mi vida
en este invierno de 1966
me hago la pregunta
¿habrá sol mañana?
pregunta que me hago hasta estos días.-


****************

Cada día despierto
más solo
por eso canto.

*****************

Recuerdo cuando partiste
en ese vagón tan frío
y una de tus piernas
se quedó atrás
subiendo los peldaños
como a un ajusticiamiento
y no pude hacer nada
estaba lleno de silencio.

Todo se fue minimizando
hasta no existir
y tu dentro
ahora me duele tu partida
más que antes.

Nada ya existe
nada tú, nada.
Sólo soy una sombra
que intenta peinarse
en este espejo empañado
de un baño público.-

HOMBRE COMÚN

Vuelve todas las tardes
con su saco de ilusiones
que en este tiempo
también se comen.-


EL REGRESO

Me gusta recordar
la pichanga, el regreso de los coches,
el viaje diario de las gaviotas
sobre nuestras cabezas,
tu sonrisa como el mar con calma,
la abuela animando el brasero,
el mate ritual de los simples.
Veo a mi madre con la puerta entrejunta,
esperando como en los cuentos para señoritas
al hombre que nunca volvió:
mi padre.

************

Por decir
Tú, yo:
Envejecemos en distintas ciudades
con algo de desperdicio.-

VINO NEGRO

Mi tío
al que le gustaban las "lambrettas",
el mismo
que me regaló para mi cumpleaños
un single de "los vidrios quebrados",
se está yendo despacito
por una huella de vino negro
hasta desviarlo
en este pedacito de vida
y yo el descarriado
brindo con él.-


                                                                    Samuel Nuñez




Imágenes: Pinturas del artista de Estados Unidos Asher Brown Durand   (1796 - 1886)



quiquedelucio@gmail.com

martes, 26 de agosto de 2014

Elegía

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                          José Ángel Buesa

Poeta cubano nacido en Las Villas (ahora Cienfuegos), en septiembre de 1910 y fallecido en Santo Domingo,  República Dominicana, en agosto de 1982.

   
                                                "tardíamente, en el jardín sombrío,
                                                tardíamente entró una mariposa,
                                                transfigurando el alba milagrosa
                                                el deprimente anochecer de estío"






ELEGÍA PARA MÍ Y PARA TI

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente de mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizá, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste más que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizá: "Que linda es todavía".
Tú quizá pensarás: "Se está poniendo viejo"
Tú irás sola o con otro. Yo iré solo o con otra.
O tú  irás con un hijo que debiera ser nuestro.

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos.

Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.
Yo ya habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas, retozarán mis nietos.
(Y quizá, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente ya sin reconocernos).

Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosas,
aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.-



NO ERA AMOR

No era amor. Fue otra cosa
pero según murmuran en la ciudad aquella,
yo cometí el delito de inventarte una estrella,
y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa.
No era amor. No era eso
que se enciende en la sangre como una llamarada;
era mirar tus ojos y no decirte nada
o acercarme a tu boca sin codiciar un beso.

Tarde para mi hastío,
tarde para tu angustia de mariposa en vano,
era como dos ciegos que se daban la mano,
como dos niños pobres, tu corazón y el mío.

Nada más. Ni siquiera
suspirar en la lluvia de una tarde vacía.
No era amor, fue otra cosa. No sé lo que sería
yo sé que es triste que nadie lo creyera.-



POEMA DE LA ESPERA

Yo sé que tú eres de otro y a pesar de eso espero.
Y espero sonriente porque yo sé que un día
como en amor el último vale más que el primero
tú tendrás que ser mía.

Yo sé que tú eres de otro pero eso no me importa.
Porque nadie es de nadie si hay alguien que lo ansía.
Y mi amor es tan largo y la vida es tan corta
que tendrás que ser mía.

Yo sé que tú eres de otro.
Pero la sed se sacia solamente en el fondo
de la copa vacía.
Y como la paciencia puede más que la audacia
tú tendrás que ser mía.

Por eso en lo profundo de mis sueños despiertos
yo seguiré esperando porque sé que algún día
buscarás el refugio de mis brazos abiertos
y tendrás que ser mía.-



POEMA DEL SECRETO

Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día y otro día...
y no puedo olvidar.

Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,
casi aburridamente, sobre un tema vulgar,
puedo decir tu nombre con voz indiferente...
Y no puedo olvidar.

Puedo estar a tu lado como si no estuviera,
y encontrarte cien veces, así como al azar...
Puedo verte con otro, sin suspirar siquiera,
y no puedo olvidar.

Ya ves: tú no sospechas este secreto amargo,
más amargo y profundo que el secreto del mar...
Porque puedo dejarte de amar, y sin embargo...
¡No te puedo olvidar!


                                                                 José Ángel Buesa




Imágenes: Pinturas de Adolphe Alexandre Lesrel  (Francia, 1839 - 1890)


quiquedelucio@gmail.com

lunes, 25 de agosto de 2014

Oriental

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                     Federico Barreto Bustíos

Poeta y editor peruano nacido en Tacna en 1862 y fallecido en Marsella, Francia en 1929. Fue un poeta conocido como "El cantor del cautiverio". Publicó, entre otros, "Algo mío" (1912), "Aroma de mujer" (1927), "Poesías" (1964), edición póstuma, etc. Fue co-director con su hermano José María, del diario La Voz del Sur. Integró el grupo literario llamado "La Bohemia Tacneña" en cuya revista literaria colaboraron entre 1896 y 1898, escritores como Rubén Darío, José Enrique Rodó, Clemente Palma y otros.


                                               "Yo te busco anhelante a todas horas
                                               como busca el cansado peregrino
                                               la estrella que le guíe en su camino
                                               y consuele su triste soledad"





ORIENTAL

Luz de Granada, tierna gacela,
cabe la reja de tu cancela
pulso mi guzla llena de amor.
Oye mis cantos,
oye mi voz.

Bajo un dosel de dalias
de tu floresta umbría,
en una hermosa tarde
tu dulce acento oí;
y desde entonces siempre,
gentil sultana mía,
sin tregua ni consuelo
suspiro yo por ti.

Parécenme tus ojos
dos astros esplendentes
brillando sobre un cielo
de nácar y marfíl;
dos trémulos rubíes
tus labios sonrientes
guardando los corales
y perlas de Ofir.

Luz de Granada, dulce gacela,
cabe la reja de tu cancela
pulso, mi guzla lleno de amor.
Oye mis quejas,
oye mi voz.

Yo te amo, huri preciosa,
como aman las estrellas
los cóncavos espacios
del firmamento azul;
como aman los jilgueros
sus plácidas querellas,
y como el triste Bósforo
a Tiro y Estambul.

Sal pues, y ven conmigo
por la ribera undosa
que riega murmurando
el diáfano Genil.
Ven, sí, que ya la luna
tranquila y misteriosa
baña el florido otero
con olas de marfil.

Luz de Granada, triste gacela,
al pie calado de tu cancela
pulso mi guzla loco de amor.
No me desdeñes...
oye mi voz.

Si anhelas tú tesoros,
y tu ambición aspira
del mundo entre las zambras
felices disfrutar;
yo para ti caftanes
traeré de Cachemira,
y su oro a la Gioconda
sabréle arrebatar.

No más, pues, mora mía,
así con tus rigores,
tortures inhumana
mi pobre corazón;
ni más, así desoigas
las cántigas de amores
que al pie de tu cancela
te brinda mi pasión.-


LOCA
I

En un valle profundo
circundado por bosques de verduras
hay un pueblito que ha olvidado el mundo,
pero en el cual la pródiga natura
ha derramado toda su hermosura.
Allí es azul eternamente el cielo;
allí hay tupiales de vistosa pluma
y allí entre copos de hervidora espuma
se ve nacer un límpido arroyuelo,
el que después torrente,
recorre murmurando el ancho valle
y fecundiza una florida fuente.
¡Ah! Cuánta paz y encantos seductores
ve el corazón sumiso
que huye del mundo impío y sus errores
en aquel apartado paraíso.
Cuando sobre ese suelo
tibia la aurora su esplendor derrama
para igualar la Tierra con el Cielo,
¿Es tan sublime y bello el panorama
que en aquel lugar presenta a nuestros ojos,
que al contemplarlo el alma se conmueve
y cayendo de hinojos
deja que al cielo la oración se eleve.
Chopos y limoneros
allí levantan en unión vistosa,
sus cimbradoras copas a porfía
y allí, junto a la humilde peonía,
crece la altiva y elegante rosa.
Luego, prestando a la tranquila fuente
ancha franja florida,
rastrean por su margen levemente
juncos, geranios, lilas y violetas,
semejando una alfombra entretejida
para prestar descanso sosegado
al labrador, que al fin de su faena,
sestea allí sin pena
su cuerpo, aunque robusto, fatigado.-


                                                           Federico Barreto Bustíos




Imágenes: Pinturas de los artistas argentinos Carlos Alonso, Héctor Basaldúa y Carlos Castagnino.




 quiquedelucio@gmail.com

sábado, 23 de agosto de 2014

Dos poetisas chilenas

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los acedores, respetando el derecho de autor. 


María E. Prado Mödinger.  Poeta chilena nacida en Santiago en mayo de 1962. Estudió Comunicación Audiovisual y se especializó en Producción de Prensa. Realizó talleres literarios con el Premio Nacional de Literatura  Raúl Zurita.
Rosario Concha Méndez:  Poeta y psicóloga chilena nacida en Santiago en 1978. Publicó: "Frente al fuego en 2002. Fue becaria de la Fundación Pablo Neruda en el 2003. Sus textos aparecen, entre otros, en la Antología "Nuevas voces de la poesía chilena" (2004), etc.


                                           "lamentas no poder sólo ovillarte en rocío,
                                            en tenue llovizna con brisa hacia el olmo,
                                            ahí donde se esconde el olfato boreal,
                                            donde duermen las risas infantiles"







COBRA   Poesía de María E. Prado Mödinger

Lánguida mañana animal
despiertan sentidos,
los ojos invertidos en sueños
de imágenes sin rostros.
Se pisa fuerte peldaños
de teflón sin sol que queme.
Se blasfema interno,
de las bocas salen prados,
de la sangre charcos
estancados de alquitrán.
Plétorica y fina dama
envuelta en tafetán,
piel de doble escama,
lengua en menguante
y sonrisa de serpiente.
Se vislumbran plumas albas
y no es un ángel.-

PLACENTERO

Como surca el rostro los espacios
infinitos de otro ser,
como el aire a ras del suelo
hace que la tierra lo respire
y en él, germinen primaveras.
Perdurar la siembra de los besos,
los roces de las mismas manos imprudentes,
ayudar al cuerpo viejo a montarse
nuevamente y mirarlo con amor.
Porque si y no ya no es nada
sino estar muda tocando tus cabellos
mientras pienso en lo que dí.
Como surca un beso tuyo mis entrañas
esta noche mientras te duermes
tranquilo en mi pecho.-


     María E. Prado Mödinger



FRENTE AL FUEGO   Poesía de Rosario Concha Méndez

veamos arder tu casa desde afuera
muriéndose de humareda
de tizne
cocerle el corazón
en agua tibia
hirviendo de brasa
tu madre
a gritos de derrumbe
escupiendo las cenizas
de temperatura insoportable

y nosotros
protegidos de agonías
veremos arder
tu casa
desde afuera.-

DESDE LAS SOMBRAS

de espaldas, en las sombras
no podemos dormir
un pájaro negro revolotea en el cerebro
devorado tu costado abierto
carnaval, estrella mía
bebo de la sombra de tu corazón
como dios en el silencio.-

LA CONSPIRACIÓN

después de la cena
pequeño
y todo devorado
esperaré a recogerte
entre las migas
de la gran mesa de la hiena.-

DEVOCIÓN

existe un lugar santo
donde la carne se tiende
piadosamente sobre la carne
un nuevo ritual de luz
estrella que caerá sobre nosotros
en bocanadas sin aire
el costado desnudo de tu impaciencia
¿se abrirá entonces por tu noche mi corazón?-

LA PACIENCIA

en el instante vencido
de ser luna
se cansa la gota
de ser hermosa gota fría
y cae.-

       
                                                        Rosario Concha Méndez




Imágenes: Pinturas de Claude Monet  (Paris,Francia, 1840 - Giverny, 1926) 



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jueves, 21 de agosto de 2014

Sobre estos ojos

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                Paula Simonetti

Poeta uruguaya nacida en Montevideo en 1989. Es Licenciada en Letras por la Universidad de la República y Especialista en Gestión Cultural. En el 2012 obtuvo el Primer Premio de Poesía Joven "Pablo Neruda", a través del cual viajó a Santiago de Chile participando de los talleres de la Fundación Neruda. Su poemario "En la boca de los tristes" obtuvo una mención en el concurso nacional "Juan Carlos Onetti" de la Intendencia de Montevideo en el 2013.

                                       
                                                 "No quería hablar de mí
                                                 quería hablar de los que sobreviven
                                                 siempre
                                                 Pero yo, que aparezco
                                                 riendo entre las sombras del domingo
                                                 yo insisto" 






1
sobre estos ojos que ensayo
hay un poco de ternura
adormecida que se escapa
como la mano que apretaba
una caricia
y se deja caer sobre el fracaso
frente a mí está el paisaje verdadero
lo que hay detrás del nombre
es solo una versión de la presencia

2

Mi cuerpo es
un pequeño detalle
en tu mirada.

3

Un pedazo de niño
no se aferra
al vestido de su madre
cae
cae
no se salva

4

Hay un charco de agua sucia
que sostiene
al cielo
Una nube que acaricia
el reflejo que deshago con un paso
Hay
un barco de papel
que espera
Hay otra tarde en el charco
donde
otra mujer
me invita a ahogarme
No importa
No
Pero dependo de eso

5

No tu lágrima
tu piel adentro
lágrima y tacto
dos pequeñas certezas
de la vida
la piel adentro
de una lágrima
lo que no se mira:
corrida intimidad
que cae al suelo

O

Guardarse el pan sin que lo noten los amigos
mientras se escribe que la vida es
la breve luz del cigarrillo
mirar desde la cama una silueta
un libro un perro el hambre
nunca quise vivir para escuchar
el sonido del despertador en la mañana
y ver que tiraban piedras en el vidrio
y que otra vez
no era el amor
ya no el amor
los maridos muertos
los poetas muertos
un montón de músculos
con alguna esperanza cuando salen
a pasear y se ponen a dolerme
nunca quise leer/mirar tan hondo
saberme un yo en los ojos de esos perros
mirar mirar dolor Idea
mirarme en otros ojos ver tus ojos no quería
ni besar cualquier frente sudorosa
ni tomarme la fiebre del poema
ni darle voz a nadie
no quise ser mujer quería
mirar hacia atrás caminar
al revés no quería decir madre
nunca quise aprender a escribir
decir mi nombre dibujar
este país enrarecido
el aire/no quería aprender a respirar
saber qué son pulmones cuánto sale
quería escribir hacia atrás
tapándome los ojos como si no supiera.-


NELSON

¿Te acordás cuando dios te abandonó
y era verano?
¿Te acordás cuando dijo
quedate revolviendo
contenedores, basurales, plazas, vientres
piezas y pulmones?
¿Te acordás que apenas
te dejó frente a ese plato breve?
¿Te acordás de la oración,
de cuando amanecía?
¿Te acordás de dios y del verano?-




                                                                 Paula Simonetti





Imágenes: Pinturas del artista español Hermenegildo Camarasa Anglada  (Barcelona, 1871 - 1959)



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miércoles, 20 de agosto de 2014

Solamente

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio . Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                       
                                                                Raúl Núñez

Poeta y narrador argentino nacido en Buenos Aires en 1946 y fallecido en Valencia, España en 1996. Se radicó en Barcelona en 1971, donde colaboró en diversas revistas culturales como "Vibraciones" y "Bésame mucho" y donde aparece en 1974 su antología de poemas People. A fines de los 80 se traslada a Valencia donde publica " Cannabis flan"  (1983) y "Marihuana para los pájaros" -Poesía completa- en 2008, obra póstuma. Dos de sus novelas fueron llevadas al cine.

                                           "Realmente nadie te hecha de menos
                                            Ya no necesitas ir a rodar por los bares
                                            para conseguir donde pasar la noche,
                                            ni robar la propina de la mesa de al lado"






SOLAMENTE HE TRATADO DE CONTAR CONTIGO

Cuando no era más que un buscador confuso
y salía a emborracharme con los perdedores,
y recorría los bares una y otra vez,
tratando de asegurar la próxima comida,
y tomaba a quien estuviera a mi lado,
sin preguntarme quién era o qué pensaba,
y me daba lo mismo meterme en una cama o en otra,
porque lo único que necesitaba era una entrada gratis,
y cuando la conseguía podía darlo todo,
porque no me habían pedido nada a cambio,
pude darme cuenta que sólo quien ofrece algo,
llega a recibir lo que espera.
Yo solamente he tratado de contar contigo.
Nunca he querido convencerte de nada,
ni llevarte hasta la última montaña,
ni convertirte en algo diferente a lo que eres,
pero creo que no debes necesitar sólo a quien buscas,
sino a quien te está buscando a ti.
Ahora todo se ha quedado dormido en el camino,
yo solamente he tratado de contar contigo,
y de conseguir una entrada gratis,
para no quedarme esta noche sin ti.-


SUEÑO JUNTO AL CALEFACTOR

Estoy dormido y sueño
echado en el piso de la estación de Hamburgo
junto a un calefactor
porque en toda la ciudad
no hay una sola cama en la que yo pueda dormir
y ya no tengo frío
porque estoy soñando
y a mi lado
hay dos beatniks suecos
que antes de dormirme me dieron cigarrillos
y sé que ellos también sueñan
entre sus chaquetas de cuero y sus botas gastadas.
Sé que escribo soñando
y entre la niebla rosada
que sube hacia mis ojos
desde mi corazón
siento que llega una muchacha
o una muñeca
y sé que no ha llegado en ningún tren
de los que se hielan parados en las vías
porque hay flores en sus senos
porque está descalza
y su cabello le besa la cintura
porque sé que habrá gusto a miel y leche
en sus nalgas y en su vientre
y ahora se hecha a mi lado
y me calienta con su aliento y su pelo.
Has llegado hasta aquí mi beba,
hasta la estación de Hamburgo
hace demasiado frío
y yo no soy el más solitario
podrías haber llegado hasta el alemán borracho
que cantaba C'est si bon en el bar
tenía 500 marcos
y los muchachos italianos lo robaron.
Ahora está solo
caminando por la estación desierta
tiene una espuma roja en los ojos
y creo que llora,
podrías haberte acercado a él
o al etíope
que hace quince días que no duerme
y ahora está echado en el banco de una plaza
y sabes que allí no hay calefactor
ni siquiera alguien que duerme cerca
y eso no es bueno, muñeca.
Y sin embargo
has venido a echarte al lado mío
y los deditos de tus pies están tibios.
Hagamos el amor, entonces,
aquí sobre el mosaico helado
y después
vayamos a juntar hombres
como si fueran flores
a todos los hombres que están tirados en las calles
o en las plazas
a los borrachos
a los homosexuales
a los drogados de St Pauli
y les contamos un cuento
o les enseñamos a balbucear amor
como si fueran niños.
Vayamos a juntar hombres
como si fueran flores
y a llevarlos a todos
a la estación de Hamburgo.-


EL BOSQUE DE LOS MAGOS

He llegado al bosque de los magos
y no puedo hacer otra cosa que quedarme.
Aquí puedo comprenderlo todo,
pero no hay nada que me interese saber,
porque las preguntas han dejado de tener sentido
y lo único que hago es estar vivo.
Trata de conectarte por arriba
si quieres llegar al bosque de los magos,
porque si te quedas dormido en el sótano
no podrás enterarte de nada
y estarás viendo una película por otra.
Verás que no hay muerte ni tiempo
en el bosque de los magos,
y no escuches una sola palabra
de quien no haya viajado por aquí.
Quiero que me acompañes,
porque si no te será difícil entenderme.
No tengas miedo a lo maravilloso,
yo te espero en el bosque de los magos.-



                                                                     Raúl Núñez




Imágenes: Pinturas del artista René Magritte   (Lessines, Bélgica, 1898 - 1967)



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martes, 19 de agosto de 2014

Exilio

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                            Alejandra Pizarnik

Poeta argentina nacida en Buenos Aires el 29 de abril de 1936 y fallecida el 25 de septiembre de 1972


                                                 "Ese instante que no se olvida
                                                 tan vacío devuelto por las sombras
                                                 tan vacío rechazado por los relojes
                                                 ese pobre instante adoptado por mi ternura"




EXILIO

Esa manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.

¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?

Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
Una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobretodo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.-


FORMAS

No sé si pájaro o jaula
mano asesina
o joven muerta entre cirios
o amazona jadeando en la gran garganta oscura
o silenciosa
Pero tal vez oral como una fuente
tal vez juglar
o princesa en la torre más alta.-


FRAGMENTOS PARA DOMINAR EL SILENCIO

I

Las fuerzas del lenguaje son
las damas solitarias, desoladas,
que cantan a través de mi voz
que escucho a lo lejos.

Y lejos, en la negra arena,
yace una niña densa de música ancestral.
¿Dónde la verdadera muerte?
He querido iluminarme a la luz de mi falta de luz.
Los ramos se mueren en la memoria.
La yacente anida en mí con su máscara de loba.
La que no pudo más e imploró llamas y ardimos.

II

Cuando a la casa del lenguaje
se le vuela el tejado y las palabras
no guarecen, yo hablo
las damas de rojo se extraviaron
dentro de sus máscaras aunque regresarán
para sollozar entre flores.

No es muda la muerte. Escucho
el canto de los enlutados sellar
las hendiduras del silencio.

Escucho tu dulcísimo llanto
florecer mi silencio gris.

III

La muerte ha restituido al silencio
su prestigio hechizante.
Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo.
Aún si el poema (aquí, ahora)
No tiene sentido, no tiene sentido.-


HIJA DEL VIENTO

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas el miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós en tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.-


INVOCACIONES

Insiste en tu abrazo.
Redobla tu furia,
crea un espacio de injurias
entre yo y el espejo,
crea un canto de leprosa
entre yo y la que me creo.-


LA CARENCIA

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.-


                                                                
                                                             Alejandra Pizarnik




Imágenes: Pinturas del artista italiano Mateo Arfanotti.



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lunes, 18 de agosto de 2014

El último sol

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                              Moisés Pascual

Poeta, narrador, periodista y educador panameño nacido en Ciudad de Panamá en 1955. Licenciado en Periodismo y Comunicación Social. Ha publicado los poemarios: "Los versos de Alejandra", "Los infelices", "Proclama de amor en guerra", "Palomas al atardecer", "Jugar a la vida", "Monólogo del naúfrago", etc. Obtuvo el Premio Anual 2000 "Samuel Lewis Arango", el Premio Internacional de la revista Diálogo Social, el Premio "Ricardo Miró" de Poesía 2003, etc.


                                                      "arrinconado, perseguido por la lluvia
                                                       me encarcela, me detiene,
                                                       me abraza y me moja
                                                       el amor"


                                               

                     

EL ÚLTIMO SOL
2

penetro la noche
como una vela apagada
en la taberna de las viejas desdentadas,
hasta el fondo de las horas vividas,
con un silencio de inertes pasos
de nocturno pájaro
hasta romperme en sombras,

polvo las piedras,
con un grito de cautivo oleaje
mis palabras se deshacen
en las humedades tibias de
tu planeta ardiendo
en flamas
de líquido oro,
volcán de mieles

una catarata de nieve
espesa
se desliza
en tu horizonte
de recta sangre
donde un sol devora estas ansias
de vivir en tus abismos
adentro
tu cielo

y entonces de golpe
me vuelvo mar
indócil,
ancla enmohecida
y espalda,
en tus dos orillas,
perlas y algas

y sin más
nos hacemos multitud y agua,
como esos galeones rotos por el tiempo,
habitados por los sonrientes fantasmas
del delirio.


3
puede que te esfumes en un ocaso
de inviernos como candelabros de nubes
y yo no sepa qué hacer
con tus heridas,
estas mínimas palabras
de musgo
para salvarte de la muerte que te lleva
contra mi voluntad sin armas

puede que el viento te deshaga en mis manos
y yo me ponga a llorar
inútilmente
sin saber
amar
los números exactos,
el ritmo de las ostras
al desovar sus acuáticos destinos,

sé que eres tú esa luz que sin alas
en el aire danza
como luciérnaga,
de puntillas y lápiz,
como un niño que con la arena juega
a vivir
crucigramas
y construye relojes, mapas y sueños,
hace versos,
y estrellas siderales,
circunferencias de hielo

puede que te esfumes en un ocaso
y yo no sepa vivir
mañana
tan atento al aliento
de los astros impuros
en tu materia oscura,
con esta carga de ausencias,
cuando hostil me ocupa el alba,
y yo como un animal adolorido
huya
del mundo y sus placeres,
y solo sepa maldecir las reliquias de las cenizas
con estos ojos de miedo,
escondido en mi cofre de lagartijas pálidas

¡Júrame, que nunca morirás
como ese inmóvil árbol
sin hojas,
donde aprendía a besar mariposas y calandrias,
Venus, estatua de mi amor,
triste tiranía sosegada
mi agonía!


9

te quedas quieto y respiras
toda la muerte
que se ha ido
apaciguando
de súbito
en la lluvia que cae como piedra
en el arco íris,
en el indecible abrazo
del nunca adiós

aquí
donde te amé como un esclavo
sin monedas.-


                                                                       Moisés Pascual





Imágenes: Pinturas del artista David P. Hettinger  (Estados Unidos, 1946)



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