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domingo, 30 de septiembre de 2012

Alucinaciones

                                                     Gabriel Zaid, poeta y ensayista mexicano nacido en Monterrey en 1934. Publicó su primer poemario en 1958. Ha incursionado en las diferentes formas poéticas y en diversos ensayos acerca de los problemas sociales. Su poesía se ha depurado con el paso del tiempo, para que cuarenta años más tarde aparezca por su rigor y limpidez, como uno de los avatares más afortunados del clasicismo en la segunda mitad del siglo veinte mexicano. Es miembro de la Real Academía de Letras desde 1989. Autor de numeros libros, lo mejor de su obra está recopilado en su poemario "Reloj de sol", publicado en 1995.  Ha sido galardonado con diferentes premios nacionales e internacionales.


                                    "Tu cuerpo, el mundo, corre.
                                    Mis ojos, el mundo, también.
                                    Nadie ama dos veces con los mismos ojos"


ALUCINACIONES    poesía de Gabriel Zaid

El vio pasar por ella sus fantasmas.
Ella se estremeció de ver en él sus fantasmas.

Él no quería perseguir sus fantasmas.
Ella quería creer en sus fantasmas.

Montó en ella, corrió tras sus fantasmas.
Ella lloró por sus fantasmas.-


ELEGÍA

Yo soltaba los galgos del viento para hablarte.
A machetazo limpio, abrí paso al poema.
Te busqué en los castillos donde sube el alma,
por todas las estancias de tu reino interior,
afuera de los sueños, en los bosques, dormida,
o tal vez capturada por las ninfas de río,
tras los espejos de agua, celosos cancerberos,
para hacerme dudar si te amaba o me amaba.

Quise entrar a galope a las luces del mundo,
subir por sus laderas a dominar lo alto;
desenfrenar mis sueños, como el mar que se alza
y relincha en los riscos, a tus pies, y se estrella.

Así cada mañana por tu luz entreabierta
se despereza el alba, mueve un rumor el sol,
esperando que abras y que alces los párpados
y amanezca y, mirándote, suba el día tan alto.

Si negase los ojos el sol se apagaría.
El acecho del monte y del amanecer
en tinieblas heladas y tercas quedaría,
aunque el sol y sus ángeles y las otras estrellas
se pasaran la noche tocando inútilmente.-


ANIMAL FANTÁSTICO

Un brazo nada más no es cosa mala
si ves que el otro se convierte en ala.

Y para qué dos pies, no es cosa buena,
si a cuatro viva el alma suena.

Tener mil pares de ojos para ver.
te- ver- te- ver- te- ver.

Y dos espaldas para tanta gente
que sueña, pero sigue la corriente.-

PASTORAL

Una tarde con árboles,
callada y encendida.

Las cosas su silencio
levan como su esquila.

Tienen sombra: la aceptan.
Tienen nombre: lo olvidan.-


RESPLANDOR ÚLTIMO

La luz finl hará
ganado lo perdido.

la luz que va guardando
las ruinas de olvido.

La luz con su rebaño
de mármol abatido.-





                               PRUEBA DE ARQUIMEDES

                               Si te hundiera en una tina,
                               vería el volumen que desplazas.
                               Si te colgara de un pie,
                               hasta qué punto eres un bulto.
                               Estoy perplejo porque eres.
                               Porque eres eso, eso y más que eso.
                               ¿Acabaré de entenderte?
                               Te muerdo y sólo te desprendo un grito.
                               Te aprieto y vuelas en una carcajada.
                                ¿Dónde está el alma, dicen los cirujanos?
                                ¿Quién eres tú, digo yo?
                                Me fui de bruces en tus ojos.
                                No tenían fondo.-


                                                                     Gabriel Zaid


Imágenes: pinturas de Andrew Atroshenko  (Pokrovsk, Rusia  1965)


sábado, 29 de septiembre de 2012

Viernes

                                                           Susana Cabuchi, poeta argentina nacida en Jesús María, Córdoba en 1948. Ha publicado: "El corazón de las manzanas" (1978), "Patio solo" (1986), "Álbum familiar" (2000), "El duce país y otros poemas" editado por el Ministerio de Educación de la Nación en 2004. Publicadas en el exterior sus obras han sido traducidas al italiano : Aquaviva Picena, 1994; al árabe "At-Qataffa" Damasco, Siria 1991; al francés Editions L' Inventaire, París 2004 y al portugués "Poetas para o Merco-sul" 2004. Textos de su autoría han sido incluídos en numerosas antologías, ensayos y estudios críticos de poesía hispanoamericana. Susana Cabuchi fue la representante oficial de Argentina en la I Bienal Internacional de Poesía de Brasília en septiembre de 2008.


                                          "A orillas
                                          del río silencioso
                                          crecen flores amargas
                                          sobre las que he descansado,
                                                                         leyendo" 


VIERNES   poesía de Susana Cabuchi
III
Por las calles
que rodean la plaza,
compartimos
-y ninguno lo dice-
la fiesta
más triste de la tierra.-


ÁLBUM FAMIIAR

Los padres
fueron una vez
a Mendoza.
Me dejaron
una foto con nieve
a orillas del camino
con un gran auto negro
y con amigos.

Me dejaron
una foto con nieve
y este frío.-


LA CARTA

Ha llegado la carta.

Está sobre la mesa,
al lado de las flores.
La miro
                largamente.
Conozco la letra.

Pero la leeré
a la medianoche,
cuando los trenes
que pasan hacia el norte
hagan temblar
los vidrios de la casa.-


ENCUENTRO

Pensábamos que era tarde.
Que los fuertes resplandores del deseo
habían sucedido en las calles del río,
entre la hierba,
o algún automovil detenido
frente a los trenes que pasaban,
interminables y ajenos,
o en las eternas noches
dedicadas a medir
la respiración
y la duración de los besos.
Ya pasó. Nada hemos perdido.
Para este encuentro
sumamos
países y tristezas,
los rostros de los que hemos amado,
los libros que leímos,
la belleza del mundo.
Serenos, como antiguos amantes,
sorprendidos, como Eva o Adán,
inhábiles, peritos,
actores de un instante definitivo,
afirmados en el temblor y en el instinto,
entregados
a una victoria más;
la gravitación del fuego,
la claridad de su mandato.-


                                                                      SECRETO

                                                   Despertó la mañana
                                                   con un pájaro muerto.
                                                   Bajo la tierra,
                                                   donde están los rosales,
                                                   lo han guardado los niños
                                                   y cantaban.
                                                   Más tarde
                                                   María barrerá el patio.
                                                   Y no sabrá.-

                                                      
                                                              Susana Cabuchi


Imágenes: pinturas de Vanessa Bell (1879-1961) artista británica nacida en Londres, hermana de la escritora Virginia Woolf .





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viernes, 28 de septiembre de 2012

Rojo es el lenguaje

                                          Francisco Hernández, poeta mexicano nacido en San Andrés Tuxtla, Veracruz en 1946. Su poesía es muy versátil y maneja con igual vigor los temas sensuales, el humor negro y la añoranza. En 1982 obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Aguascalientes, en 1993 el "Premio Carlos Pellicer" por su obra publicada, y en 1994 el "Premio Xavier Villaurrutia". Es una de las voces representativas de la actual poesía mexicana, sus obras más significativas son: "Gritar es cosa de mudos" (1974), "Portarretratos" (1976), "Textos criminales" (1980), "Mar de fondo" (1982), "Oscura coincidencia" (1986), "El ala de tigre" (1991), " Antojo de trampa" - selección de su obra- (1999), etc.


                            "Desnuda eres como una calle
                            subes, te angostas, doblas,
                            sigues mis pasos y desembocas"



AHORA, ROJO ES EL LENGUAJE   poesía de Francisco Hernández

Ahora, rojo es el lenguaje,
rojo como mi lengua cuando pasa
sobre la flor labiodental del flamboyán.
Ahora, tu cara es roja,
roja como cuando se enfrenta
a la rubicundez arrugada de mi cara.
Ahora, más que nunca,
rojo antojo de tus grandes ojos.

(Sobre una llave de agua, canta un gallo
blanco a punto de enrojecer.)-


A ESTAS PALABRAS

-A estas palabras menudas se las va a llevar
la trampa, me aseguras.
Y añades en voz baja:
-Ojo con el hoyo hirviente
de las bellas bailarinas tramposas.-


FANTASMA

Amo las líneas nebulosas de tu cara,
tu voz que no recuerdo,
tu racimo de aromas olvidados.
Amo tus pasos que a nadie te conducen
y el sótano que pueblas con mi ausencia.
Amo entrañablemente tu carne de fantasma.-


NUBES A LO LEJOS

Nubes a lo lejos,
sobre el hilo tenso de la carretera.

Frente a nosotros,
manos azules desanudando
el hilo tenso de la carretera.

Puestos a secar,
tus deseos cuelgan
del hilo tenso de la carretera.-


OTRO DÍA SIN VERTE

Otro día sin verte, sin poner mis pupilas
encima de tus trampas.
Quiero decir: encima de tus rodillas sin cicatrices,
de tus labios amameyados, de tus afiladas
rencillas rojas, de tus palabras claves
que continuamente preguntan si te entiendo.
Otro día sin verte, otras horas
de amarte a cielo aierto,
de acariciarte en un aire ya sujeto
por mi collar de uñas enterradas.-





                                MIS MANOS EN TU ESPALDA

                                Mis manos en tu espalda
                                desconocen la artritis
                                y la sombra de la deformación.

                                Mis manos, en tus muslos,
                                no piensan en un río
                                ni en la inconsciencia de la navegación.

                                Mis manos, en tus manos,
                                no extrañan cuello alguno
                                ni se avergüenzan
                                de un antojo de trampa,
                                de una esperanza de mutilación.-


                                 Francisco Hernández


Imágenes: pinturas del artista peruano Renso Castaneda (Lima, 1970)

    
                             

jueves, 27 de septiembre de 2012

Mensajes

                                                 Francisco Gálvez, poeta español nacido en Córdoba en 1954. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad UNED. Es fundador y editor de la revista de poesía "Antorcha de paja" y dirige la revista de literatura "La manzana Poética" y el Seminario de poesía del Ayuntamiento de Córdoba. Tiene publicado los libros: "Los soldados", "Un hermoso invierno", "Iluminación de las sombras", "Santuario", "Tránsito", "El navegante", "El hilo roto", "Capital del silencio", "El paseante", etc. Una antología de su obra fue traducida al italiano "Fragile vaso". Entre los premios recibidos, Gálvez cuenta con el Premio "Anthropos de Poesía" en 1993 y el Premio de Poesía "Ciudad de Córdoba Ricardo Molina" en el año 2005.


                                         "La desolación de la naturaleza:
                                         pues si la luz no arroja sombras,
                                         de nada valen los relieves"


MENSAJES    poesía de Francisco Gálvez

En este momento estoy ausente,
pero puedes dejar algún mensaje
y te llamaré cuando vuelva.
Si eres el amor
llama más tarde, o tal vez otro día;
si eres la soledad
espera, pronto estaré contigo;
si eres el suicida
marca otro número, apenas queda tiempo;
si eres la muerte
elige otro destino, sólo soy una técnica;
si eres el pensamiento
abandona, este hilo no medita;
si eres la palabra
da la vuelta, aquí nadie te pronuncia;
y si eres una voz anónima
que llamas angustiada
en cualquier momento llegaré a casa:
habla después de oír la señal.-


LENGUAJE

En las callejas del mundo
el lenguaje es sólo la mirada,
sin manos, es silencio, sin palabras
es la angustia con sus mil ojos.-


CRISIS

Tu voz parece de otro tiempo,
ya no tienes aquel tono cálido
de antes, ni la complicidad
de siempre, sólo son palabras
y su efecto es ahora discreto:
en tus mensajes ya no hay mensaje.-




                                SECRETAMENTE

                                Acompañar a un cuerpo dormido,
                                acariciar su piel mientras sueñas
                                en amar esos años prodigiosos
                                en íntima vigilia,
                                rememorar ese cuerpo secreto
                                de ojos dulces y causa ciega,
                                decir amor sobre sus largos cabellos
                                y recorrer audaz la línea divisoria,
                                sin transgredir su paz ni su silencio.-


EROSIÓN

Ni la hosca piedra ni el metal más noble.
Una hoja seca en las páginas de un libro
y un cuerpo envejecido nada esperan,
si el tacto ya no existe.
Sólo ver respirar el mundo
y en silencio escuchar la música
que una espaciosa nube le ocupa.
Destino tenaz, naturaleza.-


TÚNEL

Mensajes, mensajes, mensajes
continuos de bienvenida o despedida,
medida de silencio diario,
tan pequeños, tan gigantes.-




                              Francisco Gálvez




Imágenes: pinturas del artista contemporáneo de Bielorrusia, Leonid Afremov.


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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Lo fugitivo

                                    Félix Grande Lara, poeta y escritor español nacido en Mérida, Badajoz, en 1937. Ya publicado anteriormente en este blog, es un autor de múltipes facetas, genuino representante de la generación de la década del sesenta. Ha obtenido, entre otros, los premios de poesía "Adonais" en 1963, "Alcavarán" en 1963, "Guipúzcoa" en 1965, "Eugenio d'Ors" en 1965, "Gabriel Miró" en 1966, "Casa de las Américas" en 1967, "Nacional de Literatura" en 1978, "Barcarola" en 1989 y el Premio Nacional de las Letras en 2004. Grande Lara se ha destacado en sus publicaciones "Taranto", "Las piedras", "Música amenazada", "Blanco Spirituals", "Las rubaiyátas de Horacio Martín", "Biografía", etc.


                                      "Hermana eres lo mismo que un árbol muy pequeño,
                                      un árbol al que el viento depositó en la arena;
                                      llegó una ola de agua, llegó una ola de pena"


LO FUGITIVO    poesía de Félix Grande Lara

Mi recién conocida loba
no nos pidamos groseras garantías.

Que dure un día un año un mes
es lateral en el amor
que se acabe es su precio
que duela luego es su victoria

Seamos servidores del amor
y jamás sus contables
cierto que viene para irse

como nosotros
como nosotros...


ELOGIO DE LAS BESTIAS

¿Sabías que hay bestias mansas y leales
que cuando pierden su pareja
husmean el viento con hocico furioso
atacan  braman  reflexionan
se niegan a comer y giran y enloquecen?.-


ELOGIO DE LO IRREPARABLE

Sé involuntaria. Sé febril. Olvida
sobre la cama hasta tu propio idioma.
No pidas. No preguntes. Arrebata y exige.
Sé una perra. Sé una alimaña.

Resuella  busca  abrasa  brama  gime.
Atérrate, mete la mano en el abismo.
Remueve tu deseo como una herida fresca.
Piensa o musita o grita "¡Venganza!"

Sé una perdida, mi amor, una perdida.
En el amor no existe
lo verdadero sin lo irreparable.-


MUDO QUE ROMPE A HABLAR

He querido expresarme.
Toda mi vida he querido expresarme.
No tengo otro destino, otro afán, otra ley.

Fui actos sucesivos
y el olvido que destilaban
los corroía a ellos y a mí.

Sobre los actos fui palabras
y ellas buscaban una lumbre
que no me calentaba a mí.

Palabras y actos juntos
nada son sin placer del cuerpo.

Ahora regreso de esa vida umbría
buscando siempre calor de mujer.
Palabras y actos sólo allí me expresan.

Tu piel junto a mi piel, eso es lenguaje.

Todo cuanto pretenda enmudecerlo
maldito sea.-





                               VIVIR A CARA O CRUZ

                               Carezca yo de ti
                               y al infortunio suceda la desgracia
                               y a la desgracia el cataclismo
                               y a todo ello asistiría
                               con el desinterés de un muerto.

                               Estés conmigo tú
                               y por cada brizna de dicha
                               que pretendan arrebatarnos
                               avanzarían desde mi corazón
                               espléndidos ejércitos de odio.

                              Tú puedes ser la espalda atroz de mi destino
                              o mi patria de carne.-


                                               Félix Grande Lara


Imágenes: pinturas del artista de Estados Unidos Jeffrey T. Larson (Minnesota, 1962)


martes, 25 de septiembre de 2012

Te he querido

                                                            Elsa López, poeta, prosista y novelista nacida en Santa Isabel de Fernando Poó, Guinea Ecuatorial, en 1943. Doctora en Filosofía Pura, Antropóloga y Catedrática de Filosofía. Residente en España, ha sido Presidenta de la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid. Su producción poética se inició con el poemario "El viento y las adelfas (1973) al que le siguieron: " Inevitable océano" (1982), "Penumbra" (1985), "Del amor imperfecto" (1987) que fue Premio Internacional de Poesía "Ciudad de Melilla", "La fajana oscura" (1989) Premio Internacional de Poesía "Rosa de Damasco", "Cementerio de elefentes" (1992), "Al final del agua" (1993), "Tránsito" (1995), "Mar de amores" (2002) que obtuvo el XII Premio Nacional de Poesía "José Hierro". Parte de su obra ha sido traducida al francés, italiano, inglés y arabe.


                                   "Tú tienes la costumbre de los ríos:
                                    pasar por las riberas sin mojarte
                                    y arrojarte de golpe en los océanos"


1982    Poesía de Elsa López

Te he querido, tu bien lo sabes.
Te he querido y te quiero
 ha pesar de ese hilo de luto que me hilvana
al filo de la tarde.
Y tengo miedo.
De la lluvia, del pájaro de nubes,
del silencio que llevo conmigo a todas partes.
Tengo miedo a la noche,
a quedarme encerrada entre alambres del sueño,
a la palabra olvido
y a tus brazos en forma de barrotes dorados.

Miedo a recorrer la casa y saberla vacía,
o a quererte, de nuevo, mucho mejor que antes.
No me abandones en esta larga ausencia.
Recuerda lo que he sido para ti otros inviernos:
el tiempo de querernos indefinidamente,
el mar,
los barcos que llegaban sin muertos a la orilla,
el ruido de las olas al fondo de la casa.
Y el viento,
recuerda el viento, amor, doblando las esquinas.-


1985

He averiguado el nombre que le ha correspondido
y se define ausente, exiliada del sueño,
emigrante, perpleja, desgajada,
sin billete de vuelta.

Se declara sin fuerzas
y pide con vergüenza un poco de ternura.
Que le devuelvan, por favor, el mar.-



DEL AMOR IMPERFECTO
1987

Sabía que vendrías.
Que tu barca de acero encallaría en el fondo
entre las plataneras.
Que subirías la cuesta hilada de mocanes
por aquel caminito en forma de culebra.
Que primero llegaría tu cabeza,
luego el cuello,
los hombros,
tu espalda contra el risco y los dragos del lomo,
el beso adormecido.
Te quiero, me dirías.-

*************

Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise
y porque tú quisiste me miraste al espejo
y me encontraste hermosa de verde y gabardina.
Recuerda que lloraste tomado de mi mano
y yo llené de besos tu infancia despoblada.
Recuerda que la noche llegó porque yo quise.
Y te miré a los ojos,
y te besé las manos,
y preparé tu ropa y el plato de naranjas.
Pero tuviste miedo.
Un miedo huraño y torvo.
Un miedo con relojes.
Recuerda que fue cierto.-



  

                                "Me importan un carajo las mareas,
                                el aire que respiras
                                y ese montón de hormigas
                                que pisas al mirarme.
                                (A mí lo que me importan son tus piernas,
                                el tono algo inquietante de tu melancolía
                                y esa forma que tienes de quererme
                                cuando estás frente al mundo)".-


                                               Elsa López


Imágenes: pinturas del artista belga, Paul Delvaux  (1897-1994)

   

lunes, 24 de septiembre de 2012

La isla

                                                 Eduardo García, poeta y ensayista español de origen brasileño, nacido en San Pablo en 1965. En Madrid se licenció en Filosofía, especializándose luego en Estética. Además de su labor poética y ensayística, es columnista de prensa, conferencista, editor y traductor de algunos poetas ingleses. Como poeta ha publicado: "Las cartas marcadas" (1995), "Horizonte o frontera" Premio Antonio Machado en Baeza 2003, "No se trata de un juego" Premio Juan Ramón Jiménez y Premio Ojo Crítico de Radio Nacional de España (1998), "Refutación de la elegía" (2006), "La vida nueva" Premio Fray Luis de León 2008 y Premio Nacional de la Crítica 2008. En la actualidad es profesor de Filosofía en Córdoba, ciudad donde reside y se ocupa del diseño de la colección de poesía "Cajaalta" de la editorial Gens.


                                     "Tu vida ese violín que va borrando
                                     las sombras de tus días, conjurando
                                     tristeza con tristeza a su manera"


LA ISLA    poesía de Eduardo García

Tus caricias. El mar. Los cocoteros. La sábana enredada entre tus piernas.
El maitre del hotel, su voz de frío:
"Veinticuatro horas, ¡ya sabe!".
Supe que un día era un plazo inconcebible,
que tan sólo unas horas bastarían.
Conocí el huracán, la madreselva.
Conocí el ancho cielo interminable.
Conocí las espadas y el enigma,
la boca del dolor, la del deseo,
la súplica que anuncian los labios no besados,
qué tibio el corazón cuando se precipita.
Cuantas mujeres hay en este mundo
las conocí por ti. En ti dormían.-


AL OTRO LADO

Te digo que esta vez lo digo en serio.
No consigo dormir, me asusta el tiempo
que tengo que pasar sin ver tu risa
liviana apoderarse de la casa.
Noche tras noche vienes y me dejas
más solo que la luna. Ese recuerdo
me basta para hacer un melodrama
del día que me espera, sin un beso
que llevarme a la boca. Mi mujer
no sospecha de ti; sólo pregunta
de dónde ese aire huérfano, esa leve
sonrisa que me vuelve transparente
me llegan
                    y hacia dónde me conducen.
Ya no voy a fingir. Hoy es el día.
Esta noche nos vemos para siempre.
Cruzaré en un descuido la pantalla.
Me quedaré contigo al otro lado.-




                                LA MIRADA

                                Hay un dolor más hondo.
                                Hay una más profunda mordedura.
                                Un peor desenlace de tinieblas.
                                Una bala que acecha tus latidos.

                                Más allá del vaivén de los deseos.
                                Más allá de palabras sin orillas.
                                Más allá de la súbita desgracia.
                                Más allá del insomnio y la caída.

                                Mírale, ya llegó; es el desprecio.
                                No puedes sostener esa mirada.
                                Observa cómo escoge a quien más quieres.
                                Contémplate en sus ojos de verdugo.-


TIERRA DE NADIE

Y entre todos los días y sus noches,
y entre todas las vidas que aquí arrojan,
en esta habitación que no es de nadie,
sus sombras paralelas,
tu cuerpo de gacela apresurada:

Piel arriba la sangre remonta hasta tus labios,
te inundan las hogueras con clamor de jungla,
desnúdate -me dices-, olvida las palabras,
y entre mis brazos huecos yo te siento temblar
como luna en el agua, contra mi pecho oscuro,
y me siento rozar el techo de los cielos,
tierra, fuego y ardor, cenizas que se yerguen,
coronas mi cintura con aluvión de vértigo,
se desertiza el mundo en torno de esta cama
y mis manos se aferran a la vida en las tuyas,
una lluvia muy honda te riega noche adentro,
la carne se disuelve con su rumor de sombra
y un vasto corazón nos pertenece.

Esta escena transcurre por mi piel,
entre mis brazos huecos, contra mi pecho oscuro,
mientras tus manos vuelan muy lejos de las mías,
tumbado en esta cama,
en esta habitación que no es de nadie.-



                                                                Eduardo García


Imágenes: pinturas del artista polaco Wladislaw Slewinski  (1854-1918)





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domingo, 23 de septiembre de 2012

Fuego y mar

                                      Eduardo Carranza, poeta colombiano nacido en Apiay en 1913 y fallecido en 1985.  Ya hemos pubicado en el blog anteriormente, parte de su obra.  Empezó a ser conocido en el campo literario por la publicación de sus poesías en 1934. Fue además periodista y catedrático, precursor del movimiento Piedra y Cielo. Promovió varias publicaciones cuturales y dirigió con gran éxito la Biblioteca Nacional.  De su obra sobresalen "Canciones para iniciar una fiesta", "Seis elegías y un himno", "Ella, los días y las nubes", "Azul de ti", "Diciembre azul", "El olvidado", etc. Su poesía muestra con pureza cuatro temas fundamentales: Patria, muerte, amor y tierra.

                                             "Ahora tengo sed y mi amante es el agua.
                                             Vengo de lo lejano, de unos ojos oscuros
                                             del recuerdo del mar de los dormidos" 


TEMA DEL FUEGO Y MAR     poesía de Eduardo Carranza


Sólo el fuego y el mar pueden mirarse
sin fin. Ni aún el cielo con sus nubes.
Sólo tu rostro, sólo el mar y el fuego.
Las llamas, y las olas, y tus ojos.

Serás de fuego y mar, ojos oscuros.
De ola y llama serás, negros cabellos.
Sabrás el desenlace de la hoguera.
Y sabrás el secreto de la espuma.

Coronada de azul como la ola.
Aguda y sideral como la llama.
Sólo tu rostro interminablemente.
Como el fuego y el mar. Como la muerte.-


MUCHACHA
1

Dos mariposas de seda,
detenidas en su pelo.
La mañana, como un velo,
atrás flotando se queda.

El sol en su red enreda
esa presencia de vuelo.
Saetas de luz, en rueda,
cautiva la dan al cielo.

En el aire y en los sueños
deja dos nidos pequeños
sostenido por sus venas.

Tacto de mundo, su traje.
Su voz, áereo paisaje
vago de nubes-sirenas.

2

Alzado arroyo viajero.
Espacio de uva y rosa.
Gajo de sal anhelosa.
Largo beso prisionero.

Alto lugar de lucero,
la frente maravillosa,
entre mimos de mimosa
y silbos de cocotero.
Manos en sol modeladas.
Tibia presión de miradas,
muchacha, playa sin huellas.

Tierra del desvelo. Rada
de deseos limitada.
Dibujo blanco de estrellas.-


TEMA DE SUEÑO Y VIDA

Suéñame, suéñame, entreabiertos labios.
Boca dormida, que sonríes, suéñame.
Sueño abajo, agua bella, miembros puros,
bajo la luna, delgadina, suéñame.

Despierta, suéñame como respiras,
sin saberlo, olvidada, piel morena;
suéñame amor, amor, con el invierno
como una flor morada sobre el hombro.

Oh delgado jardín cuya cintura
delgada yo he ceñido largamente;
oh llama de ojos negros, amor mío;
oh transcurso de agua entre los sueños.-




                                A  VECES CRUZA MI PECHO DORMIDO

                                A veces cruza mi pecho dormido
                                una alada magnolia gimiendo,
                                con su aroma lascivo, una campana
                                tocando a fuego, a besos,
                                una soga llanera
                                que enlaza una cintura
                                una roja invasión de hormigas blancas,
                                una venada oteando el paraíso.

                                A veces cruza mi pecho dormido
                                una persona o viento,
                                un enjambre o relámpago,
                                un súbito galope:
                                es el amor que pasa en la grupa de un potro
                                y se hunde en el tiempo hacia el mar.-


                                                        Eduardo Carranza


Imágenes: pinturas del artista austríaco Leo Putz  (1869-1940)



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sábado, 22 de septiembre de 2012

Redención

                                                    Dolores Etchecopar, poeta argentina nacida en Buenos Aires el 4 de julio de 1956. Hija de padres diplomáticos, cursó estudios de Filosofía en la Universidad de Ginebra, después de haber vivido en distintos países de Europa y Latinoamérica. Parte de su obra literaria está contenida en las siguientes publicaciones: "Su voz es la mía" (1982), "La tañedora" (1984), "El atavío" (1985), "Notas salvajes" (1989), "Canción del precipicio" (1994), etc. Actualmente reside en la Argentina dedicada a la práctica literaria y a la investigación poética, colaborando con importantes diarios de su país y del extranjero.


                                                 "Ella no dijo su nombre
                                                 se dejó prender fuego lentamente
                                                 con una carta en la mano"



REDENCIÓN  poesía de Dolores Etchecopar

una mesa
el ruido de un tren al irse de una ciudad
una mano
no sabe cómo se entra
pero abre tus lágrimas
y vuelve con tu rostro a la tierra.-


MADRE

Mi madre es suave como un campo de maíz
pero a veces se oscurece
entonces me siento sobre una piedra
para que me trague el sol.-


EL SACRIFICIO

ella murió
pero pudieron salvar
al primer resplandor del océano
que se abría en el iris de sus ojos.-


ENCANTAMIENTO

no es ella 
pero su pie descalzo
se apoya tan lentamente
bajo la palmera
es su sueño
la buscan en el prado
sus rastros en la hierba indican
que se lleva la parte desconocida de su cuerpo
por el silencio ella puede
arrastrarse hasta el bosque
puede encontrar sus pasos solares
su antiguo cuerpo inclinado
para hechizar el suelo
mucho después ella no habla sabe
las palabras sacrifican el galope
que brilla sobre el abismo.- 




                                DESTINO

                                La verdad ha sido sacudida una y otra vez
                                en las talas del universo
                                ahora mi vida custodiada
                                por el traslado de los cerdos y los cánticos
                                empuja la música del sol
                                ahora  la muerte es el velo
                                que esgarran las corpulentas aguas del amor.-


CARTA A

y ahora que un gran fuego de palabras  
mueve la campana del desierto
(mientras unos niños agitan banderitas
a los patios lanzados por la memoria hacia la noche
ahora locamente
                    te esperamos
                                    yo y la cerda chilona
aquí donde sólo cantará aquel invierno
en mi boca desaparecida.-



EPÍLOGO I

suenan miles de teléfonos. Atiendes.
Del otro lado es siempre ella:
su delicada y funesta isla de pétalos.-



                             Dolores Etchecopar




Imágenes: pinturas del artista austríaco Ergon Schiele (1890-1918). Del expresionismo de Austria.


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