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viernes, 31 de agosto de 2012

Aparición urbana

                                             Oliverio Girondo, poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1891 y fallecido en 1967. En otras entradas del blog, ya hemos publicado una pequeña parte de su obra poética. "En la masmédula" (1954), es considerada la obra que muestra su trabajo más audaz en el campo de la poesía. Su primer libro "Veinte poemas para ser leídos en el tranvia" (1922) fue el trampolín que lanzó a Girondo a una obra excepcional , producto de sus contactos con los poetas exponentes de la vanguardia europea y una particular visión de la vida con una marcada tendencia surrealista. Muchos de los consagrados escritores que lo sucedieron han señalado a Oliverio como uno de los escritores que más han influenciado en la literatura argentina.


                                              "Nada ansío de nada,
                                              mientras dura el instante de eternidad que es todo,
                                              cuando no quiero nada"


APARICIÓN URBANA     poesía de Oliverio Girondo

¿Surgió de bajo tierra?
¿Se desprendió del cielo?
Estaba entre los ruidos,
herido,
malherido,
inmóvil,
en silencio,
hincado ante la tarde,
ante lo inevitable,
las venas adheridas
al espanto,
al asfalto,
con sus crenchas caídas,
con sus ojos de santo,
todo, todo desnudo,
casi azul, de tan blanco.
Hablaban de un caballo.
Yo creo que era un ángel.-


ESCRÚPULO

Me parece que vivo
que estoy entre los ruidos
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe
y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada.-


LLORAR A LÁGRIMA VIVA

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!-


TROPOS

Toco
toco poros
amarras
calas toco
teclas de nervios
muelles
tejidos que me tocan
cicatrices
cenizas
trópicos vientres toco
solos solos
resacas
estertores
toco y mas toco
y nada
Prefiguras de ausencia
inconsistentes tropos
qué tú
qué qué
qué quenas
qué hondonadas
qué máscaras
qué soledades huecas
qué sí qué no
qué sino que me destempla el toque
qué reflejos
qué fondos
qué materiales brujos
qué llaves
qué ingredientes nocturnos
qué fallebas heladas que no abren
qué nada toco
en todo.-


                                  Oliverio Girondo



Imágenes: pinturas del artista italiano Carlo Carrá (1881-1966). Uno de los fundadores del Futurismo, contemporáneo de Oliverio Girondo.








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jueves, 30 de agosto de 2012

La última tarde

                                          Almudena Guzmán, poeta española nacida en Madrid en 1964. Licenciada en Filología Hispánica, obtuvo su Doctorado con una tesis sobre Francisco de Quevedo. Su obra poética tiene una marcada tendencia neo-surrealista con una gran expresión de la sensualidad reflejada en un lenguaje sincero y natural. De sus libros publicados se destacan: "Poemas de Lidia Sal" (1981), "La playa del olvido" (1984), "Usted" (1989), "El libro de Tamar" (1989), "Calendario" (1991), etc. Entre las distinciones obtenidas figura el Premio de Poesía Altair en 1984, el accésit al Premio Hiperión de Poesía en 1986 y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla en 1988. Es colaboradora habitual en distintos diarios de España.


                                     "Si todo esto cambiase,
                                     si me dijera usted, de pronto, que me ama,
                                     yo ni me detendría para hacer la maleta"


HOY ERA LA ÚLTIMA TARDE     poesía de Almudena Guzmán

Hoy era la última tarde.
  
Usted no paraba de hablar
-lo hubiese matado-
y a mí me ardían las uñas cuando nos despedimos
               en la parada del autobús.

Ni un solo beso.-


ESTO VA A VENIRSE ABAJO

Esto va a venirse abajo
de un momento a otro
y usted lo sabe.
El amor ya no es un templo griego
sino algo parecido a un desastre de líneas
oblicuas que aprisionan todo intento de lluvia.

Y es gris. Tan gris como esta perspectiva
         de furias que se nos vienen encima.-



ESTO YA VA MEJOR

Esto ya va mejor.
Ya no le tengo miedo.

Y me complace que usted,
como quien no quiere la cosa,
haya fijado el barniz de sus ojos en mis piernas.-



LO PEOR DE TODO ERA EL ATARDECER

Lo peor de todo era el atardecer. 
              
Cuando las aves frías tachonaban el bosque
de rumores y sombras,
tu recuerdo me ceñía las costillas
como un pulpo de fuego...

Daniel: ¿Por qué me has abandonado?-


NUNCA MÁS VOLVISTE

Nunca más volviste,
Daniel.

Desde entonces ya no hubo patio
ni baúles con especias,
ni la luz posó sus labios
en los membrillos del aparador.

Y en vez de tu cuerpo fue la fiebre,
la humedad,
el tremendo cansancio
fluyendo de los frascos de perfume.

Por la tarde se me cala el cabello
en un charco de polvo.

Por la noche agrietaba con los nudillos
el ventanal de mi cuarto.-




                                SEÑOR

                                Señor,
                                usted no lo sabe
                                y sin embargo sus arrugas,
                                tersándome la mañana,
                                me han obligado a iniciar una huelga de novios
                                desde que lo conozco.

                                Y hoy
                                 -mientras los dos nos mirábamos de reojo, cada uno
                                en un extremo de la barra-,
                                mi guedeja más anarquista
                                ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos.-



                                                                   Almudena Guzmán


Imágenes: pinturas de Marc Chagall, pintor francés de origen ruso (Vitebsk, 1887- Saint-Paul de Vence, 1985)


 


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miércoles, 29 de agosto de 2012

Allá

                                  Elvio Romero, poeta paraguayo nacido en Yegros, Cazapá en 1926. Su ideología activa de izquierda lo llevó a exiliarse por la dictadura de su país en la Argentina, en 1947. Viajó posteriormente a Cuba, Francia, Italia y otros países de Europa, donde fue reconocido como gran poeta y conferencista. Parte de su extensa obra poética está contenida en "Días roturados" (1948), "Resoles áridos" (1950), "Despiertan las fogatas" (1953), "El sol bajo las raíces" (1956), "Los innombrables" (1959), "De cara al corazón" (1961), "Esta guitarra dura" (1961), "Destierro y atardecer" (1962), etc. En 1990 se editaron dos volúmenes con su obra completa. En 1991 obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Paraguay. Falleció en Buenos Aires en el 2004.



                           "Mi amada es de tierra, de lo mío,
                           de la materna arcilla que originó mi nombre;
                           donde los ríos brotan de antiguos bosques"


ALLÁ    poesía de Elvio Romero

Debe, allá, estar lloviendo;
sin pausa estar lloviendo, lloviznando
en los bosques,
sobre las casas pobres, abotonándose
la noche y mesándose la barba envejecida
en los obrajes, allá lejos, lloviendo,
lloviznando en la noche.

Y habrá ya anochecido.

Siempre se me ha hecho tarde entre los tilos
serranos, a la hora de volver, anochecido,
allá lejos, cuando aún no sabía
que no fuera a volver, que se ha hecho tarde
lloviendo, anocheciendo.

En la noche, allá lejos, lloviznando.-


ASÍ ES ELLA, ME DIJE

Así es ella, me dije; es la alegría
remota y honda que de pronto llega
a despejar el nudo que se debe
desanudar en la penumbra inquieta.

       Noche y albor, me dije,
todo llegó a mi corazón por ella;
llegó el sabor oculto del deseo,
el presagio de ardor que en mí resuena.

      Es mi cuerpo, me dije,
reconociendo su esplendor en ella,
el bosque entero de mi sangre, el pulso
y el latido secreto de mi fuerza.

      La imagen que conservo
de las verdes raíces de mi tierra;
ella es el tiempo mío, el del verano
en el regazo inmóvil de la siesta.

      Así mismo, me dije,
es su fulgor herido en la belleza,
ella es el largo trecho recorrido
surtiéndose de entraña y sementera.

      Así mismo, me dije,
callado abrigo que abrigó mis huellas,
el justo sueño que escogí en la lucha,
la libertad por la canto es ella!-


AL AMOR UN NOMBRE

Quizá porque en ti se asombran
las cosas, voy reinventando
un nuevo nombre a las cosas.

Quizá por eso buscamos
signarle un color distinto
a todo cuanto abrazamos.

Al amor un nombre. Al árbol
que nos cobija. Al silencio
que se reduce en tus brazos.

Quizá empezaron contigo
a renovarse las hojas
con que me abrigo y te abrigo.

Y a reinventarse el lucero
ese brillo enamorado
del bosque de tus cabellos.

¿Todo es hoy? ¿Hubo pasado?
¿Alguna huella de un beso
que su sello haya dejado?

¿Acaso no haya memoria
de aquel rostro, aquellos ojos,
de otros nombres y otras sombras?

¿Contigo el futuro empieza?
¿Contigo el pasado muere?
¿Contigo el presente sueña?

Quizá porque todo ahora
contigo canta, debiera
reinventarme cada cosa.

O porque viejos recuerdos
de los ojos se me borran.-






                               HUÉSPED

                               Había entrado.

                                           La que más sabe, la que puso el oído
                               y escuchó atentamente la negación, el pacto,
                               lo dicho y desdecido; la que vio el cambio
                               de color de tus labios, precipitarse
                               lo inesperado, la puesta en pie, la aventura
                               y el alba, el beso,
                               la alegría.

                                            La noche había entrado.

                                            La que más sabe.-


                                                    Elvio Romero


Imágenes: pinturas de John French Sloan (EE.UU, 1871-1951) y del artista  Zygmunt Joseph Menkes (Polonia, 1896-1986).






martes, 28 de agosto de 2012

Amores ilustres

                                     José Carlos Cataño, poeta, novelista y ensayista español nacido en las Islas Canarias, en 1954. Se licenció en en Filología Románica por la Universidad de Barcelona. Vivió en Isreal, Marruecos y Martinica, regresando posteriormente a Barcelona, donde reside. En 1974 obtuvo el Premio de Edición "Benito Pérez de Armas" con "El Exterminio de la luz". Es autor, entre otras obras, de "Jues Rock (1973), "Disparos en el paraíso" (1982), "Muerte sin ahí" (1986), "El cónsul del mar del Norte" (1990), "A las islas vacías" (1997), "En tregua" (2001), "El amor lejano-Poesía reunida" (2006), "Desdende" (2007). Cataño ha llevado a cabo una intensa labor en aras de la difusión de la cultura canaria, presentando escritores y artistas a través de instituciones culturales como la Generalitat de Catalunya.


                                                  "Nubes vanas en la noche,
                                                  así pasan las palabras
                                                  por la aurora irreversible de las cosas"


AMORES ILUSTRES   poesía de José Carlos Cataño

Yo también podría decir algo acerca de eso. Guardaos
vuestras estrellas polares, vuestras interminables
noches de amor, vuestras damas exquisitas, vuestras
hembras calientes como una mañana por Nyangabulé.
Tanto me da.

Acaso el amor sea el instante en que tiemblan dos
cuerpos demorando derramarse el uno sobre el otro,
los ojos en los ojos, la lengua en el secreto previo al
desfallecimiento.

Su rostro no era hermoso y era persona de pocas
palabras. Tenía desde noviembre no séqué semilla en
agua, y ayer, como quien dice, se convirtió en un
tallo finísimo, imparable, en la alegría de la casa.

Tanto me río de lo que sobrevive al verano, que ya sé
lo que es suficiente.-


LIGERO COMO EL CANTO

Ligero como el canto que no acaba
se ondula tu recuerdo en el verbero.
Regresa y es el mismo.
Despierto y no es un sueño.
A tu vuelta inocente encadenado.
La voz no sabe lo que canta.
Tallas mi vida y no lo advierto.
Hablo,
y siempre ignoro de quién hablo.-


PROEMIO AL ABRAZO

Si fuéramos algo
seríamos dos abismos,
nada más que dos abismos?
En el tuyo arrojaría
la sombra vertiginosa de mi ser.-


TU CASA AHORA

Tu casa ahora es la celeste,
el cielo desplomado bajo el agua,
casa del padre que apenas ha sido,
sólo un puñado de reflejos
traídos y llevados por el aire,

Todo el cielo amansado,
por encima y por debajo del cielo,
tu imagen en las olas que se vierten,

Todo el mar en silencio,
las hojas deshojadas, sin volumen,
todo el mar sin saber,
entero, ignorándose.

Enséñame la luz,
Enséñame el valor de la luz, tú, que no sabes.-





                                SIEMPRE SERÁS PARA UN AMOR LEJANO

                                A lo mejor uno se enamora para la despedida, para
                                cuando llega la estación seca y los hombres se besan a
                                la luz de Venus.

                                A lo mejor para que aquella frase (tu cuerpo húmedo
                                contra el cual aprieto el mío recobra los días que se
                                fueron) subraye que estás solo.

                                Pero cuando surja de nuevo la verenda llena de
                                alegría, los cuerpos abrazados girando en la
                                penumbra, volverás a decir:

                                Luz del instante, tus ojos. En ellos me veo por
                                primera vez.

                                No vengas con más mentiras, malasangre.-



                                                              José Carlos Cataño



Imágenes: pinturas de la artista estadounidense Carolyn Anderson .-



lunes, 27 de agosto de 2012

Elegía

                           Salvatore Quasimodo, poeta y ensayista italiano nacido en Modica, Ragusa, en 1901. A partir de 1932 logra su primer éxito con la publicación de "Oboe sumergido", se radicó definitivamente en Milán para asumir la Cátedra de Literatura Italiana en el Conservatorio Giuseppe Verdi. Algunos títulos importantes de su obra son "La dulce colina", "Las horas", "Toma y da", "Discursos sobre la poesía", "Las cartas de amor", "El poeta y el político", etc. Excelente traductor, Quasimodo dio a conocer a Neruda al habla italiana, traduciendo también a Shakespeare, Catulo, Vigilio, Cummings, Aiken y Moliére, entre otros.
Le fue concedido el Premio Nobel de Literatura en 1959. Obtulo el título de Doctor Honoris Causa por las Universidades de Messina y Harvard. Falleció en Milán en 1968.

                                      "Cae la noche: de nuevo nos dejáis,
                                      oh imágenes queridas de la tierra
                                      árboles, animales, pobre gente encerrada"



ELEGÍA   poesía de Salvatore Quasimodo


Gélida mensajera de la noche,
has regresado limpia a los balcones
de las casas destruidas e iluminas
tumbas ignotas, desolados restos
de la tierra humeante, aquí reposa
nuestro sueño. Y te vuelves solitaria
hacia el norte, donde todo corre
sin luz hacia la muerte, y tú resistes.-


IMITACIÓN DE LA ALEGRÍA

Donde los árboles aún
más desolada hacen la tarde,
al tiempo que indolente
se ha desvanecido tu último paso,
aparece la flor
en los tilos y persiste en su suerte.

Buscas una explicación a los afectos,
pruebas el silencio en tu vida.
Otra ventura me revela
el tiempo reflejado. Aflige
como la muerte, la belleza
ya en otros rostros fulmínea.
He perdido toda cosa inocente,
incluso en esta voz, que sobrevive
para imitar la alegría.-


OBOE SUMERGIDO

Avara pena, tarda tu don
en esta mi hora
de suspiros abandonados.

Un oboe gélido deletrea de nuevo
alegría de hojas perennes,
no mías, y olvida;

en mí anochece:
el agua tramonta
en mis manos herbosas.

Alas oscilan en ronco cielo,
lábiles: el corazón trasmigra
y yo estoy yermo,

y los días son escombros.-






                                 NO HE PERDIDO NADA

                                 Todavía estoy aquí, el sol gira
                                 a mis espaldas como un halcón y la tierra
                                 repite mi voz en la tuya.
                                 Y recomienza el tiempo visible
                                 en el ojo que redescubre la luz.
                                 No he perdido nada.
                                 Perder es ir al otro lado
                                 de un diagrama del cielo
                                 por movimientos de sueño, un río
                                 lleno de hojas.-



Y TU VESTIDURA ES BLANCA

Tienes la cabeza inclinada y me miras,
y tu vestidura es blanca,
y un seno asoma por el encaje
suelto sobre el hombro izquierdo.
Me rebasa la luz; tiembla
y toca tus brazos desnudos.
Vuelvo a verte. Palabras
cerradas y rápidas decías,
que ponían corazón
en el peso de una vida
que sabía de circo.
Profundo el camino
sobre el que descendía el viento
ciertas noches de marzo
y nos despertaba desconocidos
como la primera vez.-



                                                        Salvatore Quasimodo



Imágenes: pinturas del artista israelí Isaac Maimon (1951). También  destacado escultor.


domingo, 26 de agosto de 2012

Fisonomía

                                              Ana Cristina Cesar, poeta, traductora y periodista brasileña nacida en Río de Janeiro el 2 de junio de 1952. Se licenció en Letras por la Universidad Católica de Rio de Janeiro. En 1980 estudió traducción, graduándose como " Master of Arts" en la Universidad de Essex, Inglaterra. Tradujo entre otras a Katherine Mansfield y Emily Dickinson. En 1978 publicó "Escenas de abril" y "Correspondencia completa". Durante su estadía en Inglaterra editó su obra "Guantes de gamuza" (1980), luego de regreso a su país "A tus pies" (1982), cuya segunda edición se presentó en 1983. El 29 de octubre de 1983, se quitó la vida en Río de Janeiro.


                                    "Tengo celos de ese cigarrillo que fumás
                                    tan distraídamente"


FISONOMÍA    poesía de Ana Cristina Cesar

no es mentira es otro
el dolor que duele
en mí
es un proyecto
de paseo
en círculo
un malogro
del objeto
en foco
la intensidad
de luz
de tarde
en el jardín
es otro
otro el dolor que duele
es aquí
por ahora
todavía no hay
cortina
alfombra
luz indirecta
amenizando la noche
cuadros en las paredes.-


NADA DISIMULA LA PERFECCIÓN

Nada disimula la perfección del amor.
Un auto en marcha atrás. Memoria del agua en movimiento. Beso.
Gusto particular de tu boca. Último tren subiendo al
cielo.
Aguzo el oído.
Los aparatos que sólo hacen sonido ocupan el lugar
clandestino de la felicidad.
Necesito atarme al velamen con mis propias manos.
Sirgar.
Desde aquí al fondo de la reserva forestal oigo cosas que
nunca oí, pájaros que gimen.-


NO ESTÁS MURIENDO DULZURA

No estás muriendo dulzura.
Así como dije: de aquí a diez años
estaré de vuelta.
Certeza de que un día nos reencontraremos.
Dulzura, no estás muriendo.

Barca engalanada a pique,
pero fija: dulzura, no ahogues.-


POESÍA


Jardines inhabitados pensamientos
supuestas palabras en
pedazos
jardines se ausenta
la luna figura de
una falta contemplada
jardines extremos de esa ausencia
de jardines anteriores que
retroceden
ausencia frecuentada sin misterio
cielo que retrocede
sin pregunta.-




                                 CABECERA

                                 Intratable.
                                 Ya no quiero poner poemas en el papel
                                 ni dar a conocer mi ternura.
                                 Me doy aires de dura,
                                 muy sobria y dura,
                                 me pregunto
                                 "¿de la sombra de aquel beso
                                 qué haré?"
                                 Es inútil
                                 quedar a la escucha
                                 o maniobrar la lupa
                                 de la adivinación.
                                 Dicho esto
                                 el libro de cabecera cae al suelo.
                                 Tu mano que se desliza
                                 ¿distraídamente?
                                 sobre mi mano.-



                                                         Ana Cristina Cesar


Imágenes: pinturas del artista plástico español Dino Valls (Zaragoza, 1959). Del Hiperealismo.






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sábado, 25 de agosto de 2012

Caligrafía

                                               Joan Margarit, poeta español nacido en Sanaüja, Lleida, en 1938. Es uno de los mejores poetas catalanes cuya obra abarca una extensa variedad temática. Desde el año 1980 Margarit decidió utilizar el catalán como lengua literaria, con la que ha publicado el total de su obra poética integrada por casi veinte libros. Su última publicación, "Casa de Misericordia", editada en Proa en 2008, obtuvo el Premio Nacional de Poesía, el "Rosalía de Castro" y el "Premio Poesía de Catalunya". A partir de 1999, el poeta publicó ediciones bilingües de sus libros, como "Estación de Francia", "Cien poemas" "Poesía amorosa completa" y "Joana", en memoria de una de sus hijas, quien falleció a la edad de treinta años.


                                               "Tanto tiempo has tardado en aprender
                                               que llegas tarde al gran amor:
                                               Que nunca habrás vivido una edad de oro"


CALIGRAFÍA    poesía de Joan Margarit

He apoyado la frente en el cristal
frío, empañado, con trasluz de invierno.
Escribe el nombre de ella y, a través
de las líneas que traza con el dedo,
la ha visto en un paraje solitario
con el mar y las rocas en la noche.
Al fondo, las estrellas: de pronto, las gaviotas
alzan el vuelo como un resplandor
al paso de un falucho. Se ha engañado:
detrás de la ventana hay una calle
que el alba hace más triste, sin un alma,
con coches aparcados.
Tras las líneas comienza a amanecer:
el sol naciente borrará ese nombre
en la escarcha rosada del cristal.-


COSAS EN COMÚN

Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.
La cicatriz de la melancolía
y el viejo afecto con el que entendemos
los motivos del lobo.
La luna que acompaña al tren nocturno
Barcelona-París.
Un cuchillo de luz para los crímenes
que por amor debemos cometer.
Nuestra maldita e inocente suerte.
La voz del mar, que siempre te dirá
dónde estoy, porque es nuestro confidente.
Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.-


EN TORNO A LA PROTAGONISTA

Conocía muy bien tu piel dorada
la señal del peligro de tus ojos azules.
Sueños de profesor que comenzaba
a perder su futuro. Hace mucho surgiste
entre aquellos muchachos y muchachas
del bar acristalado de nuestra Escuela blanca,
desde donde veíamos el mar.
Me preguntan quién eres. Un día, expertos
en soledad y en crímenes pasados
buscarán, amparada en las palabras,
la sombra de tu nombre y no hallarán
sino cartas violeta de la noche
y el rastro, entre papeles, de unos ojos azules.-


¿A QUÍEN AMA GILBERT GRAPE?

Un sábado en el cine, al declinar la tarde,
la película tierna, pero dura,
de un chico deficiente y de su hermano.
Cogidos de la mano en la penumbra,
lloramos, vuestra madre y yo, angustiados
por la muerte, que aún es más injusta
si dejamos atrás un desamparo.
Recordadnos felices: lo hemos sido.
Los ojos de Joana hacen que sea
más llena aún de afecto nuestra vida
pero más desolada nuestra muerte.-


   

                                     LA MUCHACHA DEL SEMÁFORO


                                    Tienes la misma edad que yo tenía
                                    cuando empezaba a soñar en encontrarte.
                                    No sabía aún, igual que tú
                                    no lo has aprendido aún, que algún día
                                    el amor es esta arma cargada
                                    de soledad y de melancolía
                                    que ahora te está apuntando desde mis ojos.
                                    Tú eres la muchacha que yo estuve buscando
                                    durante tanto tiempo cuando aún no existías.-



                                                                 Joan Margarit


Imágenes: pinturas del artista de EE.UU, William Whitaker (Utah, 1943). Del Realismo 


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viernes, 24 de agosto de 2012

Punto de partida

                                    Elena Medel, poeta y crítica literaria española nacida en Córdoba en 1985. Es una de las voces jóvenes de la poesía española. Desde el año 2006 está becada del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes. Forma parte del equipo coordinador de "La Bella Varsovia" y colabora como articulista  en diversos suplementos literarios de la prensa española. Su obra está contenida en los poemarios: "Mi primer bikini", -que fue Premio Andalucía Joven 2001, "Vacaciones" (2004), "Tara" (2006), "Un soplo en el corazón" (2007) y "Cuentos eróticos de San Valentín" (2007). Parte de la obra de Medel ha sido traducida al árabe, inglés, italiano y portugués, incluyéndose en algunas antologías de poetas europeos.

                                                    "Me arranco la piel seca de los labios.
                                                    Caen, de mis dedos al suelo,
                                                    virutas antipáticas y grises. Permanezco
                                                    unos minutos con los labios heridos" 


PUNTO DE PARTIDA     poesía de Elena Medel

Un poema condenado al ocio.
Sus dieciocho versos montan en autobús
y guardo en la cartera -dibujos animados-
dos pasajes con destino a la garganta.
Tu móvil, apenas unos céntimos, sonrisa:
ganarte así, renegando de Espronceda.

Tus besos son la excusa del verano.-


L' AMOUR EST BLEU

Cuatro pasos de agua son frontera
entre su ombligo y la autopista.
Confío en la ruta de mordiscos de su espalda.

¿Me anochece para siempre esta señal?
¿O es brújula de luz para la tarde?-


SALÓN DE PASOS PERDIDOS

La tecnología carece de autoestima:
hierve con las preguntas,
le inquietan las señales
un par de ventanas más al norte.

Igual tu nombre, que borra las vocales
y no impide el divorcio de nuestras maletas.
Una estación, aperitivo, cinco días.

Con las muñecas rotas
te estoy diciendo adiós.-


MI PRIMER BIKINI

Sólo yo sé cuándo sobrevivimos.
Lo sé porque mis dedos
se transforman en lápices de colores.
Lo sé porque con ellos
dibujo en las paredes de tu casa
mujeres con rostro de epitafio.
Porque, a la caricia de la punta,
comienza el derrame de los cimientos
formando arco iris en la noche.
Porque, al escribir testamentos
en el suelo, se remueven las vísceras
de azúcar, y trepan tus raíces.

Grabo versos de colores fríos
en tu piel, de arquitrabe a basa,
y les llueve y los diluye, y compruebo
que la lluvia suena como hacen al caer
las canicas brillantes y naranjas
que cambiaba en el patio del recreo,
poco antes de calzar mi primer bikini.

Hoy guardo las canicas, como un apagado
tesoro, en los huecos de otras espaldas.

Pinto también en la terraza de enfrente
un jardín de lápidas cálidas y hermosas.
Trazo como una medusa de bronce,
un paraíso de cadenas hendiendo en mantillo
el valle diminuto que proclama que es frágil
y sin embargo, dirás tú, sobrevive.-


CURSO DE SUBMARINISMO

Como anticipo a la pérdida,
un corazón que flota y sobrevive
a la riada de sueños encerrdos en burbujas.

Como coraza contra la victoria,
agendas que no abandonan su jaula de jabón,
muertas sobre la placa de la ducha.

Hoy es epílogo

las horas construyen su ataúd junto a mi almohada.-



                                                Elena Medel


Imágenes: pinturas de la artista argentina, residente en España, Mónica Lignelli. Contemporánea.





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jueves, 23 de agosto de 2012

Por rincones

                                                        José Agustín Goytisolo, poeta español nacido en Barcelona en 1928 y fallecido trágicamente en 1999. En nuestro blog ya hemos publicado algunos trabajos de este excelente poeta, que fue además crítico literario y traductor, siendo una de sus características principales una curiosa combinación de nostalgia, humor e ironía.


                               " Y siempre, siempre, acuérdate
                                 de lo que un día yo escribí
                                 pensando en ti como ahora pienso"


POR RINCONES DE AYER    poesía de Juán Agustín Goytisolo


  En lugares perdidos
contra toda esperanza
te buscaba.

 En ciudades sin nombre
por rincones de ayer
te busqué.

 En horas miserables
entre la sombra amarga
te buscaba.

 Y cuando el desaliento
me pedía volver
te encontré.- 


ESA FLOR INSTANTÁNEA

Miedo a perderse ambos,
vivir el uno sin el otro:
miedo a estar alejados
en el viento de la niebla,
en los pasos del día,
en la luz del relámpago,
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse,
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y se buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo; bendito miedo
que propicia el deseo
la agonía y el rapto,
de los que mueren juntos
y resucitan luego.-




                               SECRETO

                               Antes yo no sabía
                               por qué debemos todos
                               -día tras día-

                               seguir siempre adelante
                               hasta como se dice
                               que el cuerpo aguante.

                               Ahora lo sé.
                               Si te vienes conmigo
                               te lo diré.-


COMO LA PIEL DE UN FRUTO


Como la piel de un fruto, suave
a la amenaza de los dientes,
iluminada, alegre casi,
ibas camino de la muerte.

La vida estaba en todas partes:
en tu cabello, sobre el césped,
sobre la tierra que añorabas,
sobre los chopos, por tu frente...

Todo pasó, tal un verano,
sobre tu carne pura y breve.
Como la piel de un fruto, ¡eras
tan olorosa y atrayente!-


ASÍ

Algunas veces llego
presuroso, rodeo
tus rodillas, toco
tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera
decirte tantas cosas!
Te compraré un pañuelo,
seré buen chico, haremos
un viaje...No sé,
no sé lo que me pasa.

Quiero morir así,
así en tus brazos.-


                                                    José Agustín Goytisolo


Imágenes: pinturas del gran artista francés Pierre Auguste Renoir (1841-1919). Del Impresionismo.-