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lunes, 31 de octubre de 2011

La muerte de un poeta.

Raúl Aráoz Anzoátegui: Poeta de Salta, Argentina. Murió el pasado lunes 24 de octubre, a los 88 años. Prestigioso escritor, muy joven aún formó parte de La Carpa, movimiento cultural que abarcó Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero. Autor, entre otros libros, de "Tierras altas" con el que obtuvo en 1946 el Primer Premio Regional de Literatura, "Rodeando vamos de rocío", "Pasar la vida", "Poemas hasta aquí", "Por el ojo de la cerradura", "Tres ensayos de la realidad".
Aráoz Anzoátegui tuvo además una actuación cultural vastísima: fue Director de Turismo y Cultura de la Provincia de Salta, subdirector del diario El Tribuno, Director de Radio Nacional Salta, Director del diario Norte, Delegado del Fondo Nacional de las Artes. De 1983 a 1986 Miembro del Directorio de ATC Canal 7 de TV. Fue jurado de numerosos certámenes de nivel nacional, realizó también actividades editoriales en su propia imprenta Ediciones Limache. Desde 1988 era miembro de la Academia Argentina de Letras.

DE PASAR LA VIDA

Mira, somos
iguales que antes...

Mira,
somos iguales que antes,
cuando dijimos
que nos queríamos
Sólo los otros,
ahora,
son diferentes.

Mira el alma y no añores.
No cambies, nunca, el ayer,
por el hoy.
Deja el ayer, en su sitio,
bien como está.
(No le quites tampoco,
la piel del recuerdo).

Es natural
que así sea este júbilo
de saber hasta dónde,
la vida,
nos conmueve.

Mira,
qué pronto,
los árboles crecieron en la casa.
Cómo tuvimos que podar
los sueños, para que la luz
entrara,
de lleno.-






El poeta salteño Miguel Ángel Pérez de 81 años muy amigo de Aráoz Anzoátegui, lo recuerda así a su colega: "Siempre hablábamos de poesía. Él me brindó la posibilidad de poder vivir y escribir. Me dio trabajo en el diario Norte, del que era director. Sin ponerse de profesor, nos enseñó -por lo menos a mí- el abecé de la poesía. Nos quedábamos en las noches, conversando y leyendo. En aquel tiempo, por ejemplo, leíamos a Walt Whitman, que dio un sacudón tremendo al mundo de la poesía. Sus textos eran muy de su entorno íntimo, una poesía amatoria. Era un poeta hecho y derecho. Lo que queda está ahí en sus libros", concluye emocionado porque dice: "uno entiende de las despedidas, pero son muy complicadas. Acomodo unos libros y recuerdo a mis amigos".


Imágenes: "Camino entre árboles", pintura naif de Cristina Alejos y Poema "La mano", manuscrito del poeta.

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domingo, 30 de octubre de 2011

Llegó con tres heridas...

Miguel Hernández, a 101 años de su nacimiento.

                                                                  Llegó con tres heridas:
                                                                  la del amor,
                                                                  la de la muerte,
                                                                  la de la vida.

                                                                  Con tres heridas viene:
                                                                  la de la vida,
                                                                  la del amor,
                                                                  la de la muerte.

                                                                  Con tres heridas yo:
                                                                  la de la vida,
                                                                  la de la muerte,
                                                                  la del amor.-

     Miguel Hernández: (Orihuela 30 de octubre 1910- Alicante 1942). Poeta y dramaturgo español, de gran importancia en la literatura española del siglo XX. De origen campesino y humilde, empezó a escribir desde joven. Al estallar la Guerra Civil se alista en el bando republicano en el 5° Regimiento. En el verano de 1937 asistió al II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas celebrado en Madrid y más tarde viaja a la Unión Soviética en representación del gobierno de la República. A su regreso escribe "Pastor de la muerte" y numerosos poemas recogidos en "El hombre acecha". Es detenido al finalizar la Guerra Civil en la frontera con Portugal y condenado a muerte. Ante el intenso reclamo de intelecuales de todo el mundo y algunas mediaciones, el régimen franquista le conmutó la pena por treina años de reclusión. En la carcel de Alicante enfermó de bronquitis y luego tifus que se complicó con tuberculosis, falleció con tan sólo 31 años de edad en marzo de 1942.
Otras obras: "El rayo que no cesa" (1949), "Cancionero y romancero de ausencias" (1941), "Obra poética completa" póstumo, en 1975.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grana,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
                       (Fragmento)


DIME

Dime desde allá abajo
la palabra te quiero
¿Hablas bajo la tierra?

Hablo con el silencio.

¿Quieres bajo la tierra?

Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.

Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.- 

                                      POEMA

                         "Por eso las estaciones
                          saben a muerte, y los puertos.
                          Por eso cuando partimos
                          se deshojan los pañuelos.

                          Cadáveres vivos somos
                          en el horizonte, lejos"

POEMA 54

Vino. Dejó las armas,
las garras, la maleza.

La suavidad que sube,
la suavidad que reina
sobre la voz, el paso,
sobre la piel, la pierna,
arrebató su cuerpo
y estremeció sus cuerdas.

Se consumó la fiera.

La noche sobrehumana
la sangre ungió de estrellas,
relámpagos, caricias,
silencios, besos, penas.

Memorias de la fiera.

Pero al venir el alba
se abalanzó sobre ella
y recobró las armas,
las garras, la maleza.
Salió. Se fue dejando
locas de amor las puertas.

Se reanimó la fiera.

Y espera desde entonces
hasta que el hombre vuelva.-

CASIDA DEL SEDIENTO

Arena del desierto
soy, desierto de sed.
Oasis es tu boca
donde no he de beber.

Boca: Oasis abierto
a todas las arenas del desierto.

Húmedo punto en medio
de un mundo abrasador
el de tu cuerpo, el tuyo,
que nunca es de los dos.

Cuerpo: pozo cerrado
a quien la sed y el sol ha calcinado.-

                  Miguel Hernández

Imágenes: pintura de Salvador Dalí . Y del artista cubano Wilfredo Lam: "Dolor de España" y "La Guerra Civil" pintor y militante comunista que se encontraba estudiando y perfeccionándose en París cuando comenzó a Guerra Civil Española y se alistó como voluntario brigadista en el 5° Regimiento, el mismo donde estaba el poeta de Orihuela.
En 1938 , volvió a Francia donde Pablo Picasso lo tomó bajo su tutela y alimentó su interés por el arte africano. Posteriormente viajó a México donde permaneció con Frida Kahlo y Diego Rivera. Regresó a Cuba con el triunfo de la revolución, donde murió, en su pueblo natal en 1982.
 Obra: "Como ovejas al redil", de 1974.




viernes, 28 de octubre de 2011

Cursos, cursillos y seminarios de primavera

Apenas comenzada la estación de las flores, o sea  la primavera, comienzan a llegar a través de internet múltiples invitaciones para asistir a cursos de todo tipo. Al faltar un par de meses para el fin de año, muchas personas se entusiasman queriendo salvar el tiempo perdido. Eso lo saben bien los organizadores de este tipo de cursillos o seminarios que a través de Facebook y Twitter los promocionan. Esto no es nuevo ni propio sólo de estas latitudes, antes se recurría al simple envío de correspondencia, como muy bien lo relata Woody Allen en este breve texto:

BOLETIN DE CURSOS DE PRIMAVERA

La cantidad de anuncios de cursos universitarios y cursos por correspondencia para adultos que hacen su aparición diaria en mi buzón ha acabado por convencerme de que debo figurar en alguna lista especial de atrasados mentales. No es que me queje; hay algo en una lista de cursillos de perfeccionamiento que provoca mi curiosidad con una fascinación que hasta ahora sólo me había producido un catálogo de accesorios para luna de miel llegado por equivocación  desde Hong Kong.
Cada vez que leo el último boletín de cursos de perfeccionamiento, me vienen enseguida ganas de plantarlo todo y regresar a la escuela.
(Hace muchos años, fui expulsado de la universidad, víctima de acusaciones sin pruebas, no muy distintas a las que una vez le endilgaron a Al Capone). Sin embargo, hasta la fecha sigo siendo un adulto inculto e imperfecto; por eso, ahora, se me ha ocurrido redactar un boletín imaginario, primorosamente impreso, que condensa más o menos todos los boletines existentes.

 Historia de la Civilización Europea:
Desde el mismo instante que se descubrió un eohippus fosilizado en el baño de hombres de la cafetería Siddon´s, en East Rutherford, Nueva Jersey, se sospecha que hubo un tiempo en que Europa y América estuvieron unida por una franja de tierra que después se hundió o se transformó en East Rutherford, Nueva Jersey, o las dos. Esto abre una nueva perspectiva en la formación de la sociedad europea y permite que los historiadores conjeturen acerca de por qué se llevó a cabo en una zona que podría haber hecho un Asia mucho mejor. Asimismo, el curso estudia la decisión de mantener el Renacimiento en Italia.

Introducción a la Psicología:
La teoría del comportamiento humano. Por qué a ciertos hombres se les llama "individuos encantadores" y por qué a otros sólo se les quisiera matar a palos. ¿Existe una división entre cuerpo y espíritu, y, de ser así, cúal es preferible? Se discute sobre la agresión y la rebelión. (Para aquellos estudiantes que sienten interés especial por estos aspectos de la psicología se aconseja cualquiera de los siguientes cursos de invierno: Introducción a la hostilidad; Hostilidad intermedia; Odio avanzado; Fundamentos teóricos del asco) Se considera en particular el estudio de la conciencia como opuesta a la inconsciencia, y se dan muchos consejos útiles para permanecer consciente.

Las Nuevas Matemáticas:
La matemática tradicional ha sido declarada superada después del reciente descubrimiento de que durante siglos hemos escrito el número cinco al revés. Esto ha llevado a una revisión de la idea según la cual contar era un método para ir de uno a diez. Se enseña a los estudiantes los más avanzados conceptos del álgebra de Boolean, y ecuaciones que antes eran insolubles son resueltas bajo amenazas de represalias.

Biología Moderna:
Funcionamiento del cuerpo y dónde se le suele encontrar. Se analiza la sangre y se aprende por qué es conveniente que corra por las venas. Los estudiantes diseccionan una rana y comparan su tubo digestivo con el del hombre. La rana da, sin embargo, mejores resultados, salvo cuando es servida con curry.

Introducción a la Asistencia Social:
Un curso programado para el asistente social que quiera trabajar "en la práctica". Los temas tratados son: cómo organizar equipos de baloncesto con pandillas callejeras, y viceversa; parques recreativos como medio para prevenir la delincuencia juvenil; cómo lograr que homicidas en potencia se dediquen al patinaje sobre hielo; la discriminación racial; los hogares destruidos; ¿qué hacer en caso de ser golpeado con una cadena de bicicleta?

Filosofía XXIX-B:
Introducción a Dios. Confrontación con el Creador del universo por medio de conferencias informales y paseos por el campo.

Yeats y la Higiene, un Estudio Comparativo:
Se analiza la poesía de William Butler Yeats en el contexto de un cuidado odontológico adecuado. (El curso está abierto a un número limitado de estudiantes).

Woody Allen, de su libro: "Como acabar de una vez por todas con la cultura", Editorial Tusquets-Barcelona.
Imágenes: pinturas de Rubens "Muerte de Séneca" y El Bosco "El Ángel caido".

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jueves, 27 de octubre de 2011

¡Que es nadie la muerte si va en tu montura!

Rafael Alberti, a 12 años de su muerte.
          
                                               "Las tierras, las tierras, las tierras de España
                                                las grandes, las solas desiertas llanuras.
                                                Galopa, caballo cuatralbo,
                                                jinete del cielo al sol y a la luna.
                                                ¡A galopar, a galopar,
                                                hasta enterrarlos en el mar!
                                                Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie
                                                que es nadie la muerte si va en tu montura.
                                                Galopa caballo cuatralbo,
                                                jinete del pueblo,
                                                que la tierra es tuya."

   Rafael Alberti (Puerto de Santa María, 1902-1999). Poeta español, miembro de la Generación del 27. Está considerado uno de los mayores literatos de la Edad de Plata de las letras españolas. Tras la Guerra Civil de su país, se exilió debido a su militancia en el Partido Comunista. Este largo exilio lo llevó por París, Buenos Aires donde nace su hija Aitana, Córdoba (Villa Totoral), Punta del Este y Roma, en todos estos sitios publica incansablemente. Regresa a España en 1977, después de la muerte del dictador Franco. Es elegido diputado por el Partido Comunista. Publica casi cincuenta libros a lo largo de su extensa vida. Le fue concedido el Premio Cervantes en 1983 y el Roma de Literatura en 1991. Renunció al otro gran galardón de las letras españolas, el "Principe de Asturias", debido a sus fuertes convicciones republicanas.
Murió en el mismo pueblo que lo vió nacer a los 97 años, el 28 de octubre de 1999. Sus cenizas fueron esparcidas en el mar de su infancia.

 A NIEBLA, MI PERRO

"Niebla" tu no comprendes: Lo cantan tus orejas,
el tabaco inocente, tonto, de tu mirada
los largos resplandores que por el monte dejas,
al saltar, rayo tierno de brizna despeinada.
Mira esos perros turbios, huérfanos, reservados,
que de improvisto surgen de las rotas neblinas,
arrastran en sus tímidos pasos desorientados
todo el terror reciente de su casa en ruinas.
A pesar de esos coches fugaces, sin cortejo,
que transportan la muerte en un cajón desnudo;
de ese niño que observa lo mismo que un festejo
la batalla en el aire, que asesinarle pudo;
a pesar del mejor compañero perdido,
de mi más que tristísima familia que no entiende
lo que yo más quisiera que hubiera comprendido,
y a pesar del amigo que deserta y nos vende;
              "Niebla" mi camarada,
aunque tu no lo sabes, nos queda todavía,
en medio de esta heroica pena bombardeada,
la fe, que es alegría, alegría, alegría.-

ATENTADO

Robada por un pez de acero y lona,
tú, sin malló, dormida,
diste con una estrella que, escondida,
rondaba a Barcelona.
¡Susto en la luz! Teléfonos fundidos.
A los timbres, disparos.
El giratorio idioma de los faros,
los vientos detenidos.
Y una voz, buzo negro, disfrazada
y en taxi, solicita
volarte el corazón con dinamita.
Más tu ilesa, sin nada.-

                                  Rafael Alberti

Imágenes: pinturas cubistas de Pablo Picasso, gran amigo del poeta.



miércoles, 26 de octubre de 2011

Camino de ida

Hace unos cuantos años, a finales de los ochenta, nos juntamos un pequeño grupo de escritores con el fin de leer nuestros textos, hacer comentarios y de paso comer una buenas empanadas. No era un taller literario, era más bien una reunión semanal donde compartíamos la pasión por las letras. Este encuentro de amigos escritores duró unos años y pudimos gestar, a través de la Editorial Artesol, que confió en nosotros, dos libros con la antología de los cuentos que escribimos por esos tiempos. Muchos de los textos fueron premiados en concursos Municipales (Córdoba, Jesús María, Gral. Cabrera, San Lorenzo) por el Colegio de Abogados de Córdoba y también por el Fondo Nacional de las Artes.
Este cuento de mi autoría, integra la Antología "Escritores del Alto 2" (1987), donde también participaron: Antonia Izzo, Leonarda Lastra, Guillermo Pinto y Antonio Sanchez.

CAMINO DE IDA

Casi siempre se detenía en la parte alta del camino, al final de la cuesta de la higuera. Allí, a veces sentado sobre las piedras, otras veces parado, se quedaba largo tiempo mirando hacia el valle, hacia el camino que serpenteando se iba perdiendo en el sur.
El camino desaparecía tras los montes y de nuevo se descubría en un recodo, como una cinta de tierra. Él, seguro, vería la zona boscosa allá lejos, cortada en dos por el camino, vería el puentecito y el cerro Palomares cubriendo todo el final, que era el horizonte. Una masa enorme de vegetación que se alzaba como un telón verde con matices dorados y ocultaba todos los detalles.
Él nunca miraba a la derecha. Parado desde ese punto alto del camino, resguardado del sol de la siesta por la sombra de los aromos, no veía ni el pequeño arroyo que moría mucho más abajo, ni los sauces que se inclinaban hacia el agua. Tampoco miraba hacia la izquierda, hacia la ladera del cerro que desde siempre permitía por ese plano inclinado que el aluvión se fuera depositando contra los aromos, apretando sobre el camino sus pequeñas flores amarillas que caían al suelo de tierra y pedregullo.
Él se detenía en la parte alta de la cuesta y miraba hacia el frente, hacia el camino. Sobre su cabeza pasaban, a veces, las nubes de color rosa pálido que se iban descomponiendo, multiplicando sus formas, pero él no les prestaba atención. Su mirada seguía dirigida hacia allí, a ese punto del camino, rumbo al sur, al final o al comienzo, es lo mismo, pero siempre hacia el valle y lejos del poblado de Antares, de esas veinte casitas diseminadas en las sierras, aplastadas por el sol o por la nieve, según.
En invierno se protegía con un poncho marrón muy largo y a veces se detenía en el almacén, rumbo a su casa, entraba y pedía siempre lo mismo: -Una ginebra.
-En seguida Don Agüero- y le servían. Y acodado en el mostrador bebía sin apuro un par de tragos. Tal vez, eso desataba el nudo de su garganta. Se iba sin saludar, arrastrando su edad. En la época de las lluvias, después del chaparrón fuerte del mediodía ascendía con mayor dificultad. Las sandalias adheridas al barro parecían querer absorberlo hacia el interior de la tierra, atraerlo. Era la época en que crecía el arroyo y hacía oír su estrépito contra las piedras. Él seguía mirando hacia el valle, hacia el sur, por donde dicen que se fue su mujer hace una punta de años.
Cuando por un par de días no se lo veía al viejo salir de su casa y dirigirse a la cuesta, se lo daba por enfermo. Siempre reaparecía, juntaba yuyos para el té y al atardecer, en el verano, emprendía su caminata. Cuando hacía calor usaba una camisa blanca sin botones que llevaba suelta sobre el pantalón. También paraba, en el almacén y tomaba ginebra ignorando a los otros parroquianos, callado, era su único contacto con el pueblo, allí en ese alto, en el almacén. Adiós Don Agüero, le repetía el dueño y él, sin responderle, pero sin ninguna altivez, más bien cansado, se retiraba.
Pocos sabían exactamente, de qué vivía Don Agüero, su casa era la más aislada de Antares y el viejo no tenía amigos ni parientes que lo visitaran. A veces, lo sorprendían cuando alguien cruzaba por el sendero alto, tomando mate, y el viejo, sentado sobre una silla de mimbre, bajaba la vista, y quedaba prendido de un ramillete de margaritas silvestres o de un caminito de hormigas rojas.
En otoño, Don Agüero acopiaba leña para los tiempos fríos y se lo solía ver pasar con el atado en la espalda, arqueado, el pucho apagado en la boca. El buscaba los lugares más aislados, evitando a la poca gente  que podría encontrar en Antares, ese poblado de las sierras de casas diseminadas entre montes y tabaquillos, debajo de las nubes color rosa pálido que, por momentos, se teñían de un color rojizo más intenso dejando su imagen reflejada en el arroyo que moría mucho más abajo en el río, un poco antes del puentecito que a veces veía el viejo desde la cima de la cuesta de la higuera; siempre mirando al frente, hacia el camino que se ocultaba un poco, por los árboles del valle, el camino que se perdía de vista más allá, por donde dicen, quién sabe, que un día se fue su mujer, hace de esto un montón de años.
Un día en que soplaba una brisa suave, cuando el sol se iba poniendo tras los sauces, estirando sus sombras hacia la falda del cerro, el viejo Agüero pasó, cansino el andar, por el frente del almacén, siguió por el sendero principal y dobló poco más allá, iniciando la trepada de la cuesta, otra vez. Fue la última imagen que tienen de el quienes lo vieron esa tarde, dos o tres. El viejo subió apoyado en su bastón, arrastrando sus sandalias por el camino de tierra y pedregullo. Nunca más se lo vió. Algunos pocos lo extrañaron al principio, más tarde se animaron a rondar su casa, a entrar para no encontrar nada y hasta fueron a la cima de la cuesta de la higuera para saber algo, suponían que podía estar allí. Sin embargo, parados contra el aromo que dejaba caer, de vez en cuando, sus pequeñas florcitas amarillas, sólo vieron la proyección del camino que descendía en caracol por las sierras, oculto en parte por el bosque, allá hacia el sur, y vieron también al cerro Palomares que cubría todo el horizonte, inexplicablemente seco para esa época del año.-

                                                           Quique de Lucio


martes, 25 de octubre de 2011

El día menos pensado

Poemas de Santiago Montobbio

EL DIA MENOS PENSADO

Sabes que no soy amigo de juramentos ni promesas
pero si me has oído decir con insistencia
que el día menos pensado voy a procurar
olvidarme la inocencia y la ternura
sobre el mostrador de cualquier casa de empeño.
Pero jamás conseguí inquietarte, o así lo sospecho
porque sabes que soy terco y mucho más
en lo que concierne a mis defectos. Entre esos
dos aún sigo viviendo.-


ESTO ES UNA NADERIA QUE LLEVA
POR NOMBRE POEMA

Y si te lo enviara seguro que para colmo sería
un día de lluvia; como un familiar intruso
se te metería en casa, a los pies de la cama,
o sobre la mesita de noche, centinela apostado
en el calor del frío, amor, olvido, compañía. Porque
un poema es una carta o un testamento, algo
que fingimos hacer y que al final resulta
ser él quien nos hizo; puedo con asesinatos tejerlo,
más en general con duelos, verterle después mi vida
y dejarlo dormir en el secreto correo del sonido,
por si acaso hiciera al corazón cosquillas.-


Santiago Montobbio: (Barcelona, 1966) Poeta. Licenciado en Derecho y en Filología Hispánica por la Univ. de Barcelona.
Su libro "Hospital de inocentes" mereció el reconocimiento de ilustres autores. Publicó también "Etica confirmada" y "Tierras"
ambas editadas en Francia en 1996. Ha sido traducido a varios idiomas.

HOSPITAL DE INOCENTES

El papel en blanco jamás es sólo el papel en blanco:
hablar de eso es hablar fácil, mas no el decir y escrito -y es cierto-
que la página es la soledad más profunda consumida
es la vida sus versos o llena de los poemas que nadie,
de los que eres tú, ha de poder escribir nunca.
Porque puede quedarme un amor, una sombra y un olvido,
y más que eso ha de quedarme un modo
de hacerme daño, hasta el fin y en la noche
un modo de afilar la puntería
para arruinarme y perseguirme
a través de la agotadora y muy extraña cacería
en que soy arma, a la vez presa.-

                                                 Santiago Montobbio

lunes, 24 de octubre de 2011

Una circunstancia kafkiana

La obra de Franz Kafka (Checoslovaquia, 1883-1924) escrita en idioma alemán, es considerada una de las más influyentes de la literatura universal en el siglo XX. Fue autor de tres novelas "El Proceso", "El Castillo" y "América" y de la famosa novela corta "La Metamorfosis". En su obra, a menudo el protagonista se enfrenta a un mundo complejo, que se basa en reglas desconocidas, las cuales nunca llega a comprender. La obra de este hombre de frágil salud y que casi nunca salió de Praga, es expresiva, como ninguna otra, de las ansiedades y la alienación del hombre del siglo XX. El adjetivo "kafkiano" se utiliza así para describir situaciones similares a las que soportan sus personajes.
Este cuento breve, es un buen ejemplo de la literatura kafkiana.

UNA CONFUSION COTIDIANA

Un problema cotidiano, del que resulta una confusión cotidiana.
A tiene que concretar un negocio importante con B en H, se traslada a H para una entrevista preliminar, pone diez minutos en ir y diez en volver, y en su hogar se enorgullece de esa velocidad. Al día siguiente vuelve a H, esa vez para cerrar el negocio. Ya que probablemente eso le insumirá muchas horas. A sale temprano. Aunque las circunstancias (al menos en opinión de A) son precisamente las de las víspera, tarda diez horas esta vez en llegar a H. Lo hace al atardecer, rendido. Le comunicaron que B, inquieto por su demora, ha partido hace poco para el pueblo de A y que deben haberse cruzado por el camino. Le aconsejan que aguarde. A, sin embargo, impaciente por la concreción del negocio, se va inmediatamente y retorna a su casa.
Esta vez sin prestar mayor atención, hace el viaje en un rato. En su casa le dicen que B llegó muy temprano, inmediatamente después de la salida de A, y que hasta se cruzó con A en el umbrál y quiso recordarle el negocio, pero que A le respondió que no tenía tiempo y que debía salir enseguida.
Pese a esa incomprensible conducta, B entró en la casa a esperar su vuelta. Ya había preguntado muchas veces si no había regresado todavía, pero continuaba aguardando aún en el cuarto de A. Contento de poder encontrarse con B y explicarle lo sucedido, A corre escaleras arriba. Casi al llegar, tropieza, se tuerce un tobillo y a punto de perder el conocimiento, incapaz de gritar, gimiendo en la oscuridad, oye a B -tal vez ya muy lejos, tal vez a su lado- que baja la escalera furioso y desaparece para siempre.-

                                                             Franz Kafka


Imágenes: pinturas de William De Kooning del expresionismo abstracto, artista contemporáneo a Franz Kafka.

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sábado, 22 de octubre de 2011

El mar y dos visiones distintas

La literatura de todos los tiempos ha encontrado en el mar, un tema recurrente, casi como el amor, la muerte o la vida misma. Distintos poetas lo han alabado en sus versos, basta recordar, de los modernos a Pablo Neruda que hizo del mar una inagotable fuente de inspiración para sus obras. En la antigüedad, muy allá lejos, unos 1200 años a. C. existieron los pueblos del mar conformado por un grupo de tribus de la Edad de Bronce, que navegaban por la costa oriental del Mediterráneo. La identidad de estos pueblos es un enigma, sólo se sabe a través de la Arqueología que eran pueblos migrantes y que dejaron sus testimonios en piedras con pinturas y dibujos de representaciones bélicas. En esta época, dejan su testimonio dos grandes escritores, entre los muchos que nos han hablado del mar: Octavio Paz y Charles Bukowski. Lo interesante es la mirada tan distinta que tienen del mismo tema.

MAR POR LA TARDE     de Octavio Paz

Altos muros del agua, torres altas,
aguas de pronto negras contra nada,
impenetrables, verdes, grises aguas,
aguas de pronto blancas, deslumbradas.

Aguas como el principio de las aguas,
como el principio mismo antes del agua,
las aguas inundadas por el agua,
aniquilando lo que finje el agua.

Desnudo mar, sediento mar de mares,
hondo de estrellas si de espumas alto,
prófugo blanco de prisión marina
que en estelares límites revienta.

¿qué memorias, qué rocas, islas,
informe confusión de agua y nada,
qué mares, encendidos prisioneros,
dentro de ti, bajo tu pecho, cantan?

¿dónde principias, mar, dónde te viertes?,
¿dónde principias, tiempo, vida mía,
ejército de humo y de mentira,
adónde vas, latido, carne, sueño?


¿dónde te viertes, avidez de nada? 
No soy la piedra que se precipita,
soy su caída, y más, soy el abismo,
el círculo de sombras en que se ahonda.

Tiempo que se congela, mar y témpano,
vampiro de la luna o se despeña:
madre furiosa, inmensa res hundida,
mar que te comes viva las entrañas.-

Octavio Paz

CONOCI A UN GENIO  de Charles Bukowski

Conocí a un genio en el tren
hoy
como de seis años de edad
se sentó a mi lado
y mientras el tren
avanzaba a lo largo de la costa
llegamos hasta el Océano
entonces él me miro
y dijo,
no es hermoso.

fue la primera vez que me
percaté
de ello.-

           Charles Bukowski



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jueves, 20 de octubre de 2011

Una zona entre lo fantástico y el realismo mágico

Así como en su momento era peligrosa la palabra literaria y se quemaban libros, se asesinaba y censuraban escritores (esto último hasta hace pocos años), ahora los blogueros representamos, en cierta medida, la oposición al silencio y al olvido. Soy consciente que a veces, el lector virtual no soporta la lentitud de la lectura juiciosa, el juego dialéctico del pensamiento creativo, porque sabemos que su condición es la inmediatez. Escribir en tiempos de vorágine. Además concretar un blog literario supone escribir para un lector indefinido en un medio eminentemente colectivo, en una dimensión sin fronteras ni barreras. Escribir lo propio y dar a conocer o difundir las obras de prestigiosos autores, ese es mi pequeño propósito, ese es el objetivo de este blog. Como ejemplo, este excelente cuento breve de Enrique Anderson Imbert, que se sitúa en esa zona entre lo fantástico y el realismo mágico. Que sea ese lector indefinido quien lo juzgue.

LA MONTAÑA

El niño empezó a treparse por el corpachón de su padre, que estaba acomodado en la butaca, en medio de la gran siesta, en medio del gran patio. Al sentirlo, el padre, sin abrir los ojos, y sonriéndose, se puso todo duro para ofrecer al juego del hijo una solidez de montaña. Y el niño lo fue escalando: se apoyaba en las estribaciones de las piernas, en el talud del pecho, en los brazos, en los hombros, inmóviles como rocas. Cuando llegó a la cima nevada de su cabeza, el niño no vio a nadie.
-¡papá, papá!- llamó a punto de llorar.
Un frío soplaba allá en lo alto, y el niño, hundido en la nieve, quería caminar y no podía.
-¡papá, papá!
El niño se echó a llorar, solo sobre el desolado pico de la montaña.-

                                Enrique Anderson Imbert

Enrique Anderson Imbert: (Córdoba 1910-Buenos Aires 2000) Escritor y crítico literario argentino. Autor de un ensayo fundamental, "Historia de la literatura hispanoamericana" (1954). Ejerció la docencia en las universidades estadounidenses de Harvard y Michigan. Sus cuentos fueron publicados en los libros "El gato de Chesire" (1965), "La locura juega al ajedrez" (1971) y "La botella de Klein" (1975). Recopiló sus ficciones en "El mentir de las estrellas" (1979). En su amplia producción ensayística, sobresale "El arte del cuento" (1978).


Pintura del realismo mágico, la artista británica Belinda Eaton: "Mujer con tulipanes"

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miércoles, 19 de octubre de 2011

Las luces furtivas

Hace unos días me invitaron junto a mi amigo Severino a leer poesía en una de las actividades que se hacen en forma paralela a la Feria del Libro. Y allí fuimos. El lugar , totalmente refuncionalizado y exquisitamente decorado es una antigua carcel de mujeres. Eso, en principio puede producir mala vibra, pero también hay que pensar que es mejor que ahora sea un polo cultural donde se reunen los universitarios a estudiar en sus jardines, donde la gente puede escuchar conciertos en vivo junto a una fuente con aguas danzantes, pasear por las galerías y un montón de cosas más. Bien. El edificio que conserva su antigua fachada tiene grandes ventanales, era un contraste muy extraño entre la luz de la tarde que se colaba y las luces del salón de los poetas, era una luz muy especial. Por suerte había gente. A veces son aburridas las lecturas de poemas, las he padecido. No se si esta lo fue. Yo, entre otras cosas, dije esto:

LAS LUCES FURTIVAS

Es necesario que sepas algunas cosas
que había luces entonces
luces hay siempre en los paseos
y yo bajé al centro mágico
para que me tomaran la foto de costumbre
y vos no estabas
por los azules insinuados
de la naturaleza detrás de las ventanas
vos no estabas
después de terminar la lectura de este poema
sigo con los ojos abiertos
de comprensión
como otro enigma de la vida
y de la pérdida
la mente y el dolor.
Es el misterio que nos amenaza
quedaron atrás los aplausos
también la luz furtiva que atraviesa
el salón de los poetas
la escritura la infinita forma de rebelión
ante el olvido la pena extensa
y no te vi
arrugué el papel con mis palabras.

Había luces los muros se cubrían
de algunas flores tardías
o tempranas acaso
en el aura de lo nombrado.
Es algo más que palabras
que nos llevan y llevan
es necesario que sepas algunas cosas
pero tenés que estar.
Dicen que la memoria interroga al pasado
por costumbre como en automático
y de nada sirve entonces
toda esta gente que me saluda
que no se por qué
me felicita
si yo sólo dije algunas cosas
que había luces entonces
y vos no estabas.


                                          Quique de Lucio

Texto perteneciente a la serie: "La poesía no da respuesta"

martes, 18 de octubre de 2011

Valerse del conocimiento para salvar la vida

El escritor Augusto Monterroso nació en Tegucigalpa, Honduras en 1921. Se lo suele citar, erróneamente como guatemalteco, lo cierto es que recién a los 15 años se fue, junto a su familia, a Guatemala y desde 1944 fijó su residencia en México. Es considerado uno de los maestros de la mini-ficción, del cuento breve o brevísimo. Su famoso micro relato:  "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí" está considerado el más breve de la literatura universal, del cual el propio Monterroso aseveró que "sus interpretaciones eran tan infinitas como el universo mismo".
Algunas de sus obras son: "Movimiento perpetuo" (1972), "Lo demás es silencio" (1978), "Viaje al centro de la fábula" (1981), "La palabra mágica" (1983), etc. Su último libro editado fue "Literatura y vida" en el 2001. Recibió muchas distinciones, seguramente la más importante fue el "Príncipe de Asturias de las Letras" en  el 2000 en reconocimiento a su vida literaria. Augusto Monterroso falleció en la ciudad de México en el 2003, a la edad de 82 años.
Un interesante cuento breve de este autor:

                        EL ECLIPSE

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponian a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como un lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas. Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles.
Recordó que para es día se esperaba un eclipse
total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse
de aquel conocimiento para engaña a sus opresores y salvar la vida.
-Si me mataís- les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arraola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus
códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.-

                                             Augusto Monterroso

Pirámide de Tikal en la selva guatemalteca. Conocida por los mayas como Mutul. Siglo VII.

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domingo, 16 de octubre de 2011

Hasta los 25 años, nada más.

El escritor colombiano Andrés Caicedo, no es muy conocido en Argentina. Sin embargo, este hombre nacido en Cali en 1951 dejó una marca profunda en la literatura de su país y la región, y después de morir, se lo ha revalorizado y estudiado en Europa y en los EE.UU.  En su obra ¡Qué viva la música! (1977) es donde Caicedo asegura que vivr más de 25 años es una vergüenza, lo que es visto por muchos como la razón principal de su suicidio a esa edad, ingiriendo intencionalmente una sobredosis de secobarbital.
Contrario a la escuela literaria del realismo mágico, la obra de este colombiano se inspira completamente en la realidad social. Amante del cine, escribió guiones y viajó a EE.UU para intentar interesar a la industria cinematográfica de sus proyectos, pero no tuvo éxito. Fundó junto con un grupo de amigos y luego dirigió el Cine-Club de Cali.
En su corta vida escribió numerosos cuentos, también guiones para teatro y los libros: "Noche sin fortuna" (1977), "La estatua del soldadito de plomo" (1967) y "La vida de José Vicente Diaz López" (1975) . Aquí uno de sus cuentos breves:

DESTINITO FATAL

A un hombrecito le gusta el cine y funda un cine club y lo primero que hace es programar un ciclo larguísimo de películas de vampiros, desde Murnau y Dreyer hasta Fisher y este film que vio hace poco de Dan Curtis. Al principio hay mucha acogida y todo el teatro se llena. Pero semana tras semana va bajando la audiencia. Como se sabe, el público cineclubista está compuesto en su mayoría por gente despistada que acude a ver acá "el cine de calidad" que no puede ver en los otros, cuando éstos sólo exhiben vaqueros y espías; imbéciles que abuchean una película de John Ford con John Wayne. Esa gente cómo va a tener onda con los vampiros, no falta por allí uno que insulte al hombrecito del cine club por estar exhibiendo cosas de éstas cuando los estudiantes luchan en las calles, gente que únicamente sueña de noche y que siempre duerme bien.
Bueno, el hombrecito de nuestra historia comenzó a perder grandes cantidades de dinero, porque ya al final no iban más de diez personas a sus películas de vampiros 9, 8, 7, 6, 5, los últimos cuatro empezaron a conversar, a contarse recuerdos, pasó el tiempo y uno de ellos se mudó a otra ciudad, otro misteriosamente amaneció muerto, uno se graduó de arquitecto y nunca más volvió.
El hecho es que el sábado 29 de septiembre de 1971, el hombrecito encontró, al ir a introducir el último film del ciclo, que no había más que un espectador en la sala, allá detrás, en un rincón, mitad luz y mitad sombra.
El hombrecito iba a empezar a hablar de la película que amaba tanto, pero el Conde se paró de su butaca y le sonrío, y el hombrecito tuvo que bajar los ojos.-


                                       Andrés Caicedo


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sábado, 15 de octubre de 2011

La única lucha que se pierde es la que se abandona.

Julio López, un albañil del barrio platense de Los Hornos, fue uno de los testigos considerados clave en las audiencias contra el represor Miguel Etchecolatz (Director de Investigaciones de la policía bonaerense durante la dictadura). Julio López fue el único que lo identificó como uno de los que lo torturaron mientras estuvo preso ilegalmente en la comisaría quinta de La Plata.
Hace un mes, se cumplieron cuatro años del secuestro de López, quien desapareció cuando debía concurrir como testigo y querellante a una audiencia de alegatos del juicio por el que se condenó a represión perpetua al ex comisario. El secuestro tendría como objetivo paralizar el desarrollo de este juicio que finalmente pudo concluir y por primera vez un tribunal argentino, condenó a un represor por el delito de genocidio a la pena de reclusión perpetua.
La poeta Diana Poblet, nos lo recuerda.

UN TAL LOPEZ

Que sea extensa la hoguera
de corazones inquietos
con viento manso y garúa
que regreses de tus pesadillas
inadvertido tu temblor interno
que retumbe en todos
el tajo de tu verdad
acerca tus manos callosas
comprende que no nos fuimos
que aún marchamos
continuamos acá
tercos, inamovibles,
en un incansable reclamo
que insiste

en esa calle de septiembre
adonde nos desapareció Julio.-

AIRES DE PERMANENCIA

Qué forma de quedarse
en este burlar ausencias
se volvieron sólidas, inmanentes, mulas tercas,
desamordazadas y queridas
las hicimos nuestras,
las desajenamos,
liberamos llantos y sentencia
fuimos la voz similar al sentimiento que arde
la fogata preñada del insomnio
Emocionados ante el ¡Presente! que gritó la Plaza
volvieron los pañales a sus cabezas canosas de esperar
no dimensionaron las hectáreas de Memoria
hoy se camina sin la gravedad del pasado,
miles gritaron negando ausencias
aferrados al mensaje que no le fue posible desaparecer:
Recordar lo que duele también es amar lo que vendrá.

La verdad no tiene porque ser bella,

sólo debiera ser incuestionable.-

                                         Diana Poblet

Diana Poblet: (Buenos Aires, 1954) Poeta y narradora. Ha escrito tres libros en prosa y uno de poesía. También ha sido editada en la Antología "A 30 años y por los 30.000 de las Madres de Plaza de Mayo".

Imágenes: pinturas del argentino Clorindo Testa.

jueves, 13 de octubre de 2011

Pido peras al olmo. Las saboreo.

Poesía de Irene Gruss:

QUIEN ME QUITA LO BAILADO

Pido peras al olmo. Las saboreo:
son deliciosas.
He pedido gato por liebre;
me lo han dado.
Me han contado historias libidinosas
a medianoche;
gozaba, con cada palabra,
con cada gesto.
He amado la noche
cuando amanecía,
amé la muerte, y
soñé
con la realidad.-

MIOPIA

No ve
lo pequeñas que son las cosas.
Delirio de grandeza
en la mirada.-

Irene Gruss: (Buenos Aires, 31 de agosto 1950) Poeta. Cursó estudios de Medicina, Biología y Letras. Integró como coordinadora varios talleres de escritura. Publicó "Luz en la ventana" (1982), "El mundo incompleto" (1987), "La calma" (1991), "Sobre el asma" (1995), "En el brillo de uno en el vidrio de uno" (2000), etc. Recibió en 1975 el Primer Premio a la obra inédita de la ciudad de Bs. As.

MIENTRAS TANTO

Yo estuve lavando ropa
mientras mucha gente
desapareció
no porque sí
se escondió
sufrió
hubo golpes
y
ahora no están
no porque sí
y mientras pasaban
sirenas y disparos, ruido seco
yo estuve lavando ropa,
acunando,
cantaba,
y la persiana a oscuras.-

XIII

Mi madre me acuna. Canta y
el aire le sale
por la boca. Inhalo
por la herida,
mi madre sabe
de estas cosas: cierra su boca,
esta forma cruel
de respirar, guardar
el alma.-
                                                         Irene Gruss

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hubo un tiempo en el que se escribían cartas

Hace tiempo, antes de internet, la gente se comunicaba con cartas a la distancia, cosa sabida. Esta manera de comunicación dio lugar a la epistolografía o literatura epistolar. Esta línea de la literatura universal fue usada especialmente en los siglos XVIII y XIX. Desarrolla su argumento a través del intercambio de cartas, lo que atribuye a este modo de la comunicación una fuerza estética muy bien explotada por la literatura intimista y también romántica. Generalmente se da como un fingido intercambio de cartas entre dos corresponsales, que es el elemento estructurador del texto.
 Con el fin de acrecentar la impresión de realidad y autenticidad, el autor o un personaje del cuento o novela, actúan como los editores de las cartas. Aunque su uso en literatura ha disminuído, escritores como Julio Cortázar hicieron de las cartas, el núcleo de muchos de sus relatos.

LUCAS, LAS CARTAS QUE RECIBE

Rufino Bustos
Escribano público

De mi distinguida consideración:
                                                     Tengo a honor comunicarle que habiéndose vencido el plazo para el pago del alquiler del departamento ocupado por usted, y no obstante los siete avisos sucesivos que han quedado sin respuesta de su parte, cúmpleme la obligación de intimar el abono del susodicho alquiler más la multa del 5 % fijada por la ley, siendo el último plazo el día jueves 16 de marzo de 1977. En caso de no comparecencia o comunicación epistolar, sérame preciso apelar al procedimiento de desalojo judicial, con las costas a su cargo.
                                                     Quedo de usted muy atentamente
Rufino Bustos
P.D. Anoche me creció otro dedo en cada pie.- 

                                                     Julio Cortázar

Como un modo de entender que los mensajes sexi por el ciberespacio que tanto circulan hoy por la red, no es cosa nueva, sino que se practican desde la antigüedad, aunque los mensajes candentes no eran recibidos con la rapidez que hoy permite internet. Veamos una carta "real" de Gustave Flaubert, célebre autor de "Madame Bovary" dirigida a su esposa Louise Colet. Carta que fue publicada, como las privadas de Cicerón, aunque no fuera ese su objetivo primario.

Agosto 15 de 1846
Louise:
Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis. Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras. Quiero que seas sorprendida por mi, y para que te confieses a tí misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes...Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo desearía que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas.

Gustave Flaubert



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martes, 11 de octubre de 2011

Maneras de hablar

Todos sabemos de qué trata la lingüística y los distintos conceptos que en ella se estudian. Por ejemplo, la polisemia se presenta cuando una misma palabra o signo tiene varias acepciones, como "gato" que puede significar un animal, una herramienta para levantar autos o una danza folclórica y seguramente como la lengua es algo vivo, en constante transformación, se le puede dar otro significado, se las suele llamar así a señoritas de vida licenciosa. Por otra parte, también sabemos que morfema es la unidad mínima analizable que posee significado gramatical, por ejemplo "yo", "no", "le". Todo bien,¿ pero esos términos sirven para homenajear la belleza de una mujer?
¿Son maneras de hablar?

LINGÜISTAS

Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y Afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida abriéndose paso entre un centenar de lingüístas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y descontruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática.
De pronto las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica:
¡Qué sintagma!
¡Qué polisemia!
¡Qué significante!
¡Qué diacronía!
¡Qué exemplar ceterorum!
¡Qué morfema!
La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonemas.
Sólo se la vio sonrreir, halagada y tal vez vulnerable, cuando el joven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: "Cosita linda".-

                                                                 Mario Benedetti

Acá tenemos otro ejemplo de la manera de hablar que suele tener la gente.

EN MATILDE

A veces la gente no entiende la forma en que habla Matilde, pero a mí me parece muy clara.
-La oficina viene a las nueve- me dice - y por eso a las ocho y media mi departamento se me sale y la escalera se me resbala rápido porque con los problemas de transporte no es fácil que la oficina llegue a tiempo. El ómnibus, por ejemplo, casi siempre el aire está vacío en la esquina, la calle pasa pronto porque yo la ayudo echándola atrás con los zapatos; por eso el tiempo no tiene que esperarme, siempre llego primero.
-Ah- digo yo, que soy tan elocuente.
-Por supuesto- dice Matilde-, los libros de contabilidad son lo peor, apenas me doy cuenta y ya salieron del cajón, la lapicera me salta a la mano y los números se apuran a ponérsele debajo, por más despacio que escriba siempre están ahí y la lapicera no se le escapa nunca. Le diré que todo esto me cansa bastante, de manera que siempre termino dejando que el ascensor me agarre (y le juro que no soy la única, muy al contrario), y me apuro a ir hacia la noche que a veces está muy lejos y no quiere venir.
Menos mal que en el café de la esquina hay siempre algún
sándwich que quiere metérseme en la mano, eso me da fuerzas para no pensar que después yo voy a ser el sándwich del ómnibus. Cuando el living de mi casa termina de empaquetarme y la ropa se va a las perchas y los cajones para dejarle el sitio a la bata de terciopelo que tanto me habrá estado esperando, la pobre, descubro que la cena le está diciendo algo a mi marido que se ha dejado atrapar por el sofá y las noticias que salen como bandadas de buitres del diario. En todo caso el arroz o la carne han tomado la delantera y no hay más que dejarlos entrar en las cacerolas, hasta que los platos deciden apoderarse de todo aunque poco les dura porque la comida termina siempre por subirse a nuestras bocas que entre tanto se han vaciado de las palabras atraídas por los oídos.
-Es toda una jornada- digo.
Matilde asiente; es tan buena que el asentimiento no tiene ningua dificultad en habitarla, de ser feliz mientras está en Matilde.-

                                                                  Julio Cortázar

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